5 de junio de 2009

El dilema de ser o no ser

"El Partido Justicialista traiciona a los peronistas y los mantiene en la pobreza" . Estos dichos de Carrió generaron reacciones de propios y extraños. No es una novedad que su compleja personalidad la lleva exabruptos como este.

Los que cambian de vereda política como si fuera una constante, cambian también sus convicciones, como es el caso de Patricia Bulrich, por ejemplo.
Los que cambian de vereda como Carrió, lo hacen porque se creen dueños de la verdad, porque su ego les indica vivir siempre en la cúspide, no importa ni como, ni con quien.

De acuerdo a lo que se conoce, Carrió fue funcionaria de la justicia del Chaco durante la dictadura militar, alla por el '78. Algunos dicen que con la edad que tenía (21) no sabía muy bien lo que hacía, además recien empezaba. Lo que no da lugar a dudas es que también así se forman los caracteres personales.

Ser funcionario de la justicia siempre da un poco de "aca mando yo", en época de los milicos, más aún. Y así se formó ella, le enseñaron a mandar, a ser intemperante, absoluta, descarnada. Desarrollando complejas personalidades que la llevan desde el cielo al infierno de un toque.

Buzzi la define como complicada, soberbia y sin rasgos democráticos y plurales. Eduardo Macaluse dice: en ese momento (con relación al cargo que hablábamos) era muy jóven, ahora es grande y sabe que hacer un acuerdo con Coti Nosiglia nada tiene que ver con lo que ella ha venido predicando. Pasa de Alfredo Bravo a Nosiglia, de hacer campaña en autos que se rompían a hacer campaña en aviones privados. Están calaras las decisiones y los cambios que adoptó en los últimos años.

Buscando en mis archivos, encontré una enseñanza del General Perón que marca el contraste, pone blanco sobre negro, entre quienes luchan por una sociedad más justa, por una patria libre y soberana y aquellos que -como Carrió- terminan siendo funcionales a la oligarquía.

Hay momentos en la vida de una persona en los que debe tomar resoluciones que van a durarle 10 o 15 años, o tal ves todo el resto de la vida. El 5 de junio de 1946 yo creí que debía tomar una de las grandes decisiones, de la cual dependería toda mi acción de gobierno. En ese instante de mi vida estudie la situación y tome la decisión que para mi era fundamental.

Les voy a leer lo que escribí en 1946 una mañana después de haber pensado toda la noche.

EL DILEMA DE SER O NO SER

1) Cuando se viven tiempos de desbordados imperialismos, los estados, como Hamlet, ven frente a sí el dilema de ser o no ser.

2) Por eso, la cuestión más importante para el gobernante de hoy es decidirse a enfrentar al exterior si quiere ser, o sacrificar lo interno, sí renuncia a ser.

3) Cuando defienda su independencia, haga respetar su soberanía y mantenga el grado de dignidad compatible con lo que debe ser una nación, deberá luchar duro con los déspotas y dominadores, soportando virilmente sus golpes.

4) Cuando a todo ello renuncie, vivirá halagado por la falsa aureola que llega desde lejos, no enfrentará la Lucha digna, pero tendrá que enfrentar la explotación de su pueblo y su dolor que golpearán implacablemente sobre su conciencia. Tendrá a menudo que recurrir al engaño para que lo tolere a su frente y renunciará a su independencia y soberanía juntamente con su dignidad.

5) Esta es la primera incógnita que debo despejar en el gobierno de mi país, delante mismo de mi pueblo.

6) Yo me decido por mi pueblo y por mi patria.

Estoy dispuesto a enfrentar la insidia, la calumnia y la difamación de adentro y sus agentes de afuera.

Nos vemos

2 comentarios:

Marcelozonasur dijo...

Muy buen post.

FERNANDO LUIS dijo...

La gorda NUNCA supo muy bien lo que hacía, ese es el problema con estos politicos inventados en los medios.
Yo lo tuve que sufrir (en mucho menor grado) cuando el politico de moda fue el Chacho, y su poder-fobia.
Debe ser todo un ejercicio de tenasidad militarle e este esperpento...