18 de enero de 2019

De una herencia complicada a una crisis profunda

De una herencia complicada a una crisis profunda

Por Horacio Lachman

Estamos transitando una tormenta pero el rumbo será el mismo”. Es una frase que se repite desde el poder y no resulta tranquilizadora. Fue precisamente el rumbo del navío lo que nos condujo al epicentro de la tormenta, cuyo costo hasta ahora se traduce -por lo menos- en dos años de recesión, una inflación del 50 % anual, con caída del salario real de entre 10% y 20 %. Y a la necesidad de pedir un gigantesco préstamo del FMI para paliar -sólo paliar- el peligro de un default. Mientras, el resto de los países emergentes, con otro rumbo más acertado, lograron resultados mucho mejores.