Desalentar golondrinas
El gobierno brasileño no se inhibió por su condición de investment grade para defender su política interna. A contramano de las recomendaciones de los gurúes, la administración Lula decidió aplicar un impuesto al ingreso de capitales especulativos. Lo hizo para detener la constante apreciación de su moneda, que comenzó a erosionar la competitividad de su economía. El establishment financiero se alzó contra esa iniciativa, destacándose el responsable para América latina del Fondo Monetario, el chileno Nicolás Eyzaguirre. Otros analistas, en cambio, reconocen la necesidad de proteger la actividad productiva de los caprichos del mercado y coinciden en que esta decisión no cambia el excelente momento que transita Brasil. Hace pocas semanas las autoridades de la Bolsa porteña reclamaban que se levante en el país ese tipo de barreras y argumentaban que era la única manera de conseguir una mejor calificación crediticia. El ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, anunció esta semana la ...