La envidia ¿no mató a Caín?
Leemos a Daniel Guebel : " Los primeros años me proveyeron de la suficiente ilusión respecto de las posibilidades del mundo, pero no me habían cegado ante la evidencia de las diferencias más ominosas. De niño –niño de clase media instalado en una barriada suburbana– yo ya había reparado en la existencia de los pobres y había concebido un plan para hacerlos desaparecer del planeta. Supongo que mi plan no era parecido a los urbanísticos que acuna el ingeniero Macri en sus desvelos de potentado, o al menos lo impulsaba una causa muy distinta. Tuve oportunidad de ofrecerlo en tercero o cuarto grado, cuando la maestra dictó el tema en la hora de Redacción: “¿Qué voy a hacer cuando sea grande?”. Yo, redacté, me destinaba a ser presidente de la República. Cuando lo fuese, iba a comprar una máquina de imprimir billetes. Cuando la máquina a mi mando imprimiera la suficiente cantidad de billetes, con el dinero resultante iba a comprar otra máquina de imprimir billetes, y así sucesivamente h...