China y su comercio depredador
El sector textil de Argentina fue sentenciado a muerte con la conjunción de la desregulación económica de Menem lo que significó el ingreso de productos provenientes del sudeste asiático -China entre ellos- subsidiados en sus países de origen en forma masiva y la concentración de capitales como corolario del plan de convertibilidad. Por entonces era más ventajoso comprar tela en crudo y estampar en el país que comprar fibra de algodón, hilar, tejer y estampar. Y así se fue desmantelando el sector textil argentino, orgullo de otra época. Por eso, cuando leo las trabas de China a la exportación de aceite de soja me produce una irritación por que ella (la medida china, la traba) es en represalia por la prohibición de importar desde Argentina productos textiles; pero también me pregunto si este momento álgido, de incertidumbre, de desconcierto, de correr para ponernos casi de rodillas ante el gigante asiático, es un premio (en sentido irónico) a la sojización del país. Un premio al monocul...