13 de abril de 2017

Sturzenegger es Macri


A modo de prólogo al texto de Zlotogwiazda que busca el hilo conductor de la política monetaria del gobierno de Macri. Es poco discutible que la sociedad introdujo un giro copernicano en el tipo de régimen y la forma de Estado al transitar de un gobierno nacional y popular a otro de carácter neoliberal.

Mientras que el primero puso énfasis en el crecimiento económico y la redistribución del ingreso a favor de los asalariados, la política de la gestión actual sustenta sus acciones sobre dos ejes principales. Uno de ellos consiste en modificar la estructura estatal que se fue conformando durante el ciclo de los gobiernos kirchneristas, adecuándola a las necesidades de una transferencia de la regulación al “mercado” que no es otra cosa que dejarla en manos de los sectores oligopólicos. El otro, consiste en poner en marcha una política de “ajuste económico” que implica un salto significativo en el ritmo inflacionario que está generando una reducción del nivel de actividad económica y una reversión de la participación de los asalariados en el ingreso.

11 de abril de 2017

Cristina no será Michelle Bachelet


Brevemente antes de compartir el texto de Raúl “Bigote” Acosta. Los resultados de las últimas elecciones presidenciales produjeron no sólo un hecho sorprendente sino inédito porque por primera vez en la historia moderna del país los sectores dominantes accedieron al control del Estado mediante un partido propio y el voto ejercido democráticamente.

De esta manera quedó atrás la necesidad de estos sectores de tener que recurrir al “fraude patriótico” como en la década de 1930 o a los golpes de Estado llevados a cabo por el partido militar desde el derrocamiento del peronismo en 1955.

Se trata de un resultado coherente con las nuevas  formas de condicionar la política estatal que surgieron en la década de 1980 durante la postdictadura  en el marco del nuevo patrón de acumulación basado en la valorización financiera del capital.

1 de abril de 2017

Sueldos docentes y la polémica claúsula de Bullrich

Mientras el Gobierno busca reducir el conflicto docente a la provincia de Buenos Aires y los gremios insisten en el reclamo de una paritaria nacional que el ministro Esteban Bullrich se niega a convocar, de un lado y otro se sostiene tanto que los sueldos no alcanzan para cubrir la canasta básica, como que rondan los $ 26.000.

Veremos cómo se compone el salario docente en varios distritos y cómo se ve afectado por el impuesto a las Ganancias en los casos en los que supere los $ 18.800 de bolsillo para los solteros y los $ 25.000 para los casados con dos hijos.

25 de marzo de 2017

Mauri, lo que natura non da, salamanca non presta

En verdad que son notables las peripecias del gobierno de Macri para sacudir a inversores y ciudadanos que a esta altura del campeonato, ya no le creen. Tal vez, si la conducción económica fuera vertical y no atomizada como ahora, generaría más confianza, serviría para el crédito. Desde Dujovne hasta Cabrera, son todos capangas los ex-gurues de la city

La sensación es que los funcionarios se mueven por impulsos, alguien dijo «prueba y error»; hay botones de muestra: precios transparentes, desmerecer ahora 12, inventar ahora 18, financiar compras de 3 a 6 meses a tasa 0, modificar Procrear y lo que es la vedette: los créditos hipotecarios. El Gobierno lanzó ayer una de sus mayores apuestas del año electoral: un shock de créditos hipotecarios de la mano de la banca pública, que esperan se traduzca en un boom de viviendas que le permita mejorar el ánimo de los consumidores tras un año de ajuste y con la confianza en baja.

21 de marzo de 2017

La deuda del BCRA ya supera el total de las reservas

Brevemente, miremos estos números:

✓ Total de depósitos en dólares del sistema financiero → 34.384 millones
✓ Total de préstamos en la misma moneda al sector privado → 9.955 millones
✓ Excedente en cartera → 24.429 millones

Dato a tener en cuenta: Como los bancos no pueden colocar esos dólares, los dejan en concepto de encajes en el Banco Central, por eso las reservas llegan a los U$S 51.649 millones, y casi la mitad son los encajes de los bancos.

20 de marzo de 2017

Tras el "festival" de bonos, aparecen caras conocidas entre los nuevos acreedores de la deuda argentina

Tras el "festival" de bonos, aparecen caras conocidas entre los nuevos acreedores de la deuda argentina

El gobierno de Mauricio Macri ya se convirtió en un habitual emisor de deuda en las plazas internacionales. Después del ostracismo financiero que le impuso el kirchnerismo al país, el Tesoro salió en el último año y medio a "inundar" el mercado de bonos.

El mayor de ellos es BlackRock, el fondo de inversión más grande del mundo y cuyo CEO estuvo reunido con Mauricio Macri en Casa Rosada. Le siguen en la lista Lazard, involucrado en la venta de la constructora de Calcaterra a Marcelo Mindlin. HSBC y Goldman Sachs forman parte del listado.

19 de marzo de 2017

Francisco Cabrera. Decile lo que pensás

Francisco Cabrera. Decile lo que pensás

Dice Artemio López en esta nota “De este escuálido equipo gobernante, poblado a lo Donskis por banqueros, financistas, inversores e insensibles tecnócratas y políticos que han reconducido la crisis global en su propio beneficio, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, ofrece como valor destacado a su planicie de gestión y atributos de old latin lover una enorme capacidad de propalar pelotudeces.

Una de ellas es que “la apertura importadora no existe” y que “en modo alguno se afectó el empleo en general y el industrial particularmente”.

Nuestro humilde aporte en ésta nota.


13 de marzo de 2017

En Argentina tenemos una tragedia educativa

El drama de la educación

Al ingresar el sitio web del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, se puede leer el siguiente mensaje: "Trabajamos junto a las provincias por una educación cada vez más inclusiva y generadora de oportunidades para todos los argentinos". ¿Se trata de un muy buen eslogan? ¿Es apenas una expresión de deseos? ¿O es una declaración de principios que refleja tanto la filosofía como la acción de la cartera educativa en el territorio?

La realidad devuelve, como un espejo, una imagen deteriorada del sistema educativo y disociada de esa consigna que el Ministerio enarbola en su plataforma en internet. Se escribe bonito en la web sobre los objetivos de la gestión del "deber ser" en materia de educativa. Pero poco se dice de la distancia existente entre el "deber ser" y lo que realmente "es" el universo de las escuelas.

El renovado conflicto docente a partir de la falta de acuerdo en torno al aumento de salarios desnuda una vez más las graves falencias de todo el sistema. Incluso se encuentran situaciones curiosas, como que una de las Secretarías se denomina de Innovación y Calidad Educativa. Raro este concepto de innovación en las escuelas cuando los maestros siguen usando tiza y pizarrón para enseñar.

En este escenario, la decisión del Gobierno nacional de no fijar un porcentaje de referencia para encausar la discusión salarial con los gremios fue el inicio de este nuevo conflicto. Un error de cálculo (político) de las máximas autoridades educativas.

Claro está que con gremios reclamando incrementos de sueldos del orden del 30% y gobiernos provinciales que ofrecen menos del 20% no hay posibilidades de negociar, pues las distancias son demasiado amplias. La confesión de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, de que la provincia que administra está fundida es un factor a considerar. Fue un llamado a la solidaridad docente y al mismo tiempo un acto de sinceridad preocupante.

CTERA, un gremio de maestros que solo aparece de vez en cuando pues las discusiones salariales están supeditadas a sindicatos provinciales y gobernadores, exige al Ministerio de Educación de la Nación un porcentaje de referencia. Pero el ministro Esteban Bullrich no cede, lo que profundiza la crisis. Se insiste en que el diálogo es la solución, pero en realidad la 'guita' es la única que puede arreglar las cosas.

La Provincia de Santa Fe no arriesgó demasiado cuando ofertó a los maestros un aumento salarial del 19,5%. Y entonces los chicos nuevamente son los grandes perdedores de este conflicto ya tradicional en el inicio de cada ciclo lectivo. El Gobierno nacional de Cambiemos llegó para cambiar muchas cosas, pero en lo que hace a educación al parecer padece un déficit de atención. Faltó gestión para avisar que no daría ese porcentaje de referencia para negociar paritarias en todo el país.

Por tanto, el 2017 será otro año en el que no se alcanzarán los 180 días de clases que exige, desde 2003, la ley 25.864, y será el quinto año consecutivo que no se avanzará hacia la meta de 190 que acordó, en 2011, el Consejo Federal de Educación mediante su resolución 165. No hay que llegar al extremo de la provincia de Tierra del Fuego donde las clases arrancaron, el año pasado, a fines de mayo. En el caso de Santa Fe, en 2016 los alumnos fueron a la escuela 165 días, es decir estuvieron por debajo de lo que establece la ley.

Las tensiones en el sistema educativo con base en escuelas públicas genera una migración de alumnos hacia los colegios de gestión privada. Un reciente informe del Instituto de Desarrollo Social Argentino (Idesa) advierte que la fuga de las familias enviando sus hijos a escuelas privadas es persistente. "Si bien el fenómeno responde a muchos factores, uno muy importante es la intensificación de las huelgas ocurridas a partir de la intromisión del Ministerio de Educación nacional fijando salarios que luego tienen que ser pagados por las provincias. Volver al esquema en el que cada provincia fije el salario de sus docentes es un primer paso para revertir la decadencia de las escuelas estatales", sostiene.

"La educación básica de la Argentina es provista por 24 sistemas administrados por cada una de las provincias que conforman el país. Este diseño no es fruto de decisiones recientes (como frecuentemente se afirma que la descentralización de las escuelas ocurrió en las décadas del ’70 y el ’90). Es una definición que adoptaron los constituyentes de 1853 que, además de establecer la organización federal, fijaron explícitamente en el artículo 5° de la Constitución que cada provincia administrará la educación básica de su territorio", agrega.

Más aún, la educación argentina es demasiado importante como para sólo discutir el salario de los docentes. El reclamo de los docentes es justo. Ser docentes debería ser el trabajo más prestigioso de este país ¿Qué trabajo más importante que educar a los futuros médicos, jueces, periodistas y líderes? Pero estamos discutiendo siempre un aspecto o con sesgos.

De todos modos, en la Argentina actual todo es más complejo de lo que parece. Y el conflicto ahora sólo depende de que los gobiernos acepten mejorar sus ofertas de aumentos salariales. Funcionarios y maestros gremialistas por ahora están en deuda con los chicos.




12 de marzo de 2017

Pobreza, con los números en la mano

Pobreza, con los números en la mano

Previamente y sobre la base de nuestra entrega anterior, reproducimos algunos conceptos de Daniel Arroyo vertidos en un reportaje al medio de conduce Ignacio Fidanza.

¿Qué está diciendo el nuevo índice de desocupación del 9,3%? ¿Qué subió el desempleo, que recién ahora se blanquea o las dos cosas? - Que subió el desempleo. Con el INDEC anterior, la cifra del 5,9 % no era real pero está claro que en estos meses se perdieron 140 mil puestos de trabajo. Para mí, todavía más importante que eso es el 11 % de subocupación, que quiere decir que mucha gente está trabajando menos horas. Porque le cortaron las horas extras porque en la fábrica trabajaba 8 horas y ahora trabaja 6, porque hacía changas 5 veces por semana y ahora hace 3. Hay pérdida de empleo formal, gente que trabaja menos horas y el problema está en el conurbano, en Rosario, en Córdoba, donde la desocupación es más del 11 %. En estos 8 meses, el parate de la construcción y el textil paró el sector informal de la economía y los despidos pegaron también 

El Presidente promete cloacas en los conurbanos y 2800 kilómetros de ruta. - La idea de que van a venir inversiones y van a derramar sobre el empleo es una idea equivocada. Creo que el gobierno se está dando cuenta. Me parece que no dimensionan la escala del problema. Han transferido dinero a los municipios y han empezado con licitaciones. Los dos errores de diagnóstico graves del gobierno son primero que no entiende el mercado informal de trabajo. No entiende que parás la construcción y el textil y se te caen los grandes centros urbanos porque la Argentina es un país en el que el que tiene un plan social además hace changas, donde el remisero también hace otra cosa el fin de semana. Y lo segundo es que no ve la escala del problema.

¿El gobierno plantea un ajuste sin horizonte? La economía va a crecer, van a conseguir algunas inversiones, la inflación va a bajar, pero vamos a seguir como estamos: con 32% de pobreza y un millón y medio de jóvenes que ni estudian ni trabajan. Yo creo que el gobierno tiene un modelo de país. La alianza del Pacífico, la apertura de los mercados, la competitividad en la producción primaria y en el mundo del conocimiento. El gobierno va hacia el esquema de Chile, un país fuerte en lo que es tradicionalmente fuerte como la producción primaria y muy globalizado. Ese país es una Argentina posible pero es una Argentina a la que le sobran 20 millones de personas.

Agustín Salvia. Sociólogo (UBA). Director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA escribe lo siguiente (Clarín, 11/03/2017):

Sin dudas transitar el último año significó un trance complicado para muchos ciudadanos. La actividad productiva en el país cayó en 2016 un 2,3% con respecto a 2015 y, aunque se afirma que el año habría terminado con tendencia al crecimiento en materia económica y de empleo, sus efectos todavía no son evidentes para la mayor parte de la sociedad. Con la caída de 2016, el nivel de actividad económica se ubicaría en un nivel similar a la que teníamos en 2011, incluso, por sobre el nivel de actividad de 2010. De esa manera, tenemos casi cinco años de estancamiento, o de un crecimiento raquítico poco sustentable, y un último año –al menos, gran parte de él- de clara retracción económica.

En este marco, en materia de deudas sociales, al menos desde 2010 a la fecha, la evidencia da cuenta de pocos matices, siendo evidente que 2016 ha sido un año crítico, pero en un contexto que ya distaba de ser un lecho de rosas. Al respecto, a partir de datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina, coincidentes con las nuevas estadísticas oficiales, sabemos que: 

1) E1 desempleo y la precariedad laboral vienen creciendo los últimos cinco años, y que el último año no fue menos grave en ese sentido, afectando actualmente a casi el 50% del total de los trabajadores, entre ellos a más del 30% de los asalariados y a más del 70% de los patrones, microemprendedores y cuentapropistas, todos ellos todavía población sobrante para el modelo de crecimiento vigente.

2) La pobreza por ingresos, luego de caer hasta 2008 y después crecer con la crisis de 2009, volvió a caer en 2011-2012, para luego volver a subir, estancarse y otra vez aumentar durante 2016, subiendo la indigencia a 6,9% y la pobreza a 32,9%, destacando su persistencia a pesar del continuado aumento de los programas sociales de transferencia de ingresos.

3) Si bien la infraestructura social no dejó de mejorar durante estos años gracias a la obra pública, algo anduvo mal y no sólo por la corrupción: el hábitat urbano, así como los servicios de educación, salud y justicia, siguen reproduciendo desigualdades, conflictividades y desprotecciones sociales, dejando a no menos del 15% de los hogares urbanos en situación de extrema exclusión.

4) El tejido social conformado por los recursos psicológicos, las redes de apoyo y el sentimiento de cohesión social tampoco dejo de sufrir un proceso de degradación, afectado por la inestabilidad económica, la inestabilidad social, el avance del narcotráfico y la inseguridad, toda vez que las preocupaciones políticas y judiciales siguen estando alejadas de la vida cotidiana de la gente, enfrentando por lo mismo niveles de credibilidad extremadamente bajos.

Más específicamente, en cuanto a la situación de indigencia y de pobreza, el último informe del Observatorio de la Deuda Social muestra que punta a punta 2010-2016, tuvo lugar hasta 2015 tanto un comportamiento amesetado en materia de indigencia como un aumento sistemático de la pobreza, para luego ambos crecer entre 2015 y 2016. Si bien este aumento habría sido mucho más fuerte durante el primer semestre del año como efecto de la inflación y de los ajustes tarifarios, la situación estuvo lejos de revertirse durante la segunda parte del año.

En la segunda parte de 2016, la pobreza habría crecido sólo levemente, mientras que la indigencia se habría profundizado acompañando el deterioro de la economía informal. Ahora bien, si comparamos el actual escenario con la historia social argentina de las últimas décadas, se aprecia claramente que estamos muy lejos de las grandes crisis sociales atravesadas por el país (1988-1990 o 2001-2002), y que los niveles actuales se asemejan a escenarios como los de 1983, 1987, 1994 o 2009.

La actual coyuntura parece remitir a procesos recesivos generados por efectos de crisis financieras (1995-1996) o a dinámicas inflacionarias post-devaluación como en los ‘80 o en 2014. La dinámica de la pobreza correlaciona estrechamente con las variaciones del PBI per cápita y del salario real (controlado por inflación). En cualquier caso, destaca la dificultad histórica de “perforar” un piso estructural de pobreza de 25-30%. Estas evidencias ponen en en perspectiva los problemas estructurales, los cuales tienden a hacerse especialmente visibles cada vez que sobreviene una crisis económica, generalmente acompañada de un cambio en el régimen político.

El verdadero desafío entonces para este y los años que siguen de esta administración, no sólo reside en bajar la inflación y lograr una eventual reactivación, sino poner efectivamente en agenda los cambios estructurales necesarios para superar una economía fuertemente concentrada que descarta al menos a un cuarto de sus ciudadanos. Para ello se hace obligado contar con una política de Estado orientada al desarrollo, y no sólo para enfrentar ciclos recesivos, algo que todavía no parece haber entrado en escena.

Buen domingo

11 de marzo de 2017

Reconstruir la movilidad social ascendente

Cómo recuperar la movilidad social (o los tres caminos)

Por Lic. Daniel Arroyo

Lo único universal, el único lugar que tiene verdadera legitimidad en Argentina es la escuela. El chico que se queja porque este año está aprendiendo lo mismo que el año pasado, sabe que la escuela es el lugar que le va a permitir progresar. Los padres que cuestionan la escuela, saben que cuando los convocan desde allí es para algo bueno para sus hijos. Aún el padre que genera un hecho de violencia sobre un docente, en el fondo está pidiendo ayuda, está diciendo que no tiene claro cómo manejar a su hijo adolescente.

La escuela sigue siendo el ámbito que más confianza les genera a las familias argentinas, con sus múltiples problemas, con programas no actualizados y con un alto grado de deserción en la secundaria, la escuela es “el lugar” desde donde hay que empezar a reconstruir el tejido social y la idea de movilidad ascendente. Las familias ricas y las familias pobres les bajan el mismo mensaje a sus hijos: “estudiá, ponete las pilas”. El chico perdido en una esquina sabe que la escuela es el lugar del que tiene que agarrarse y, aunque cada tanto se caiga, sabe que ese es el mejor lugar que tiene a mano.

No intento dar una visión idílica, por el contrario, hay muchísimos problemas en el sistema educativo, pero está claro que ese es “el mejor lugar” que tenemos para construirnos un futuro. No es poco, es un muy buen punto de partida para reconstruir la idea de que el estudio es el primer camino para lograr la movilidad social ascendente. Por eso, es clave cuidar a los docentes y darles participación en las reformas y los diseños curriculares que vienen.

El segundo camino es el trabajo y aquí, las cosas están bastante más complicadas. Tenemos casi 10% de desempleo general y casi 20% de desempleo en los jóvenes. Hay gente que trabaja en el siglo XXI (los que están vinculados al mundo del conocimiento, le ponen valor agregado a la producción primaria o están en el sector financiero); hay gente que trabaja en el siglo XX (la persona que cose ropa a fasón o el mundo de las “changas” que incluyen a casi 1/3 de los que trabajan); y también hay gente el siglo XIX (el que tiene trabajo absolutamente precarizado y muy temporario). Ese es nuestro mercado laboral y no tiene mucha lógica imaginar que se va a acomodar a partir de un supuesto derrame o sólo logrando una mayor competitividad de los argentinos del siglo XXI.

Aquí tiene un rol fundamental el mercado interno. No hay manera de reconstruir la movilidad social si no se desarrolla el mundo de las pymes, de los comerciantes, de los que hacen “changas”, si no se mueven la construcción, el textil, el metalmecánico, el comercio, el turismo, que son sectores que hacen crecer el PBI y que, a su vez, llegan hasta la punta de la cadena porque le abren posibilidades de trabajo a los argentinos del siglo XX y a los argentinos del siglo XIX.

Aquí también se nos abre una oportunidad, estamos tan retrasados en infraestructura, nos faltan cloacas, asfaltos, veredas, núcleos húmedos, viviendas, que es eso lo que nos da la oportunidad de masificar el trabajo aún en un contexto donde la tecnología va a modificar mucho las formas de empleo. No tenemos que “inventar” trabajo en Argentina, no tenemos que romper calles y volver a hacerlos para generar mano de obra, tenemos la posibilidad de poner en marcha mucho trabajo de mano de obra intensiva.

El tercer camino es el crédito, y aquí si estamos en un problema serio. Muchísimas familias están “sobreendeudadas” como producto del parate de la actividad económica y el aumento de los alimentos. Esta situación no es de ahora, viene desde hace tiempo, pero se agudizó. Una familia típica del Conurbano se encuentra hoy ante el problema de que todo le sale más caro, le entra menos plata por las “changas” y entonces se endeuda con la financiera de la esquina, el prestamista del barrio o con el que puede. Gran parte del dinero que entra se use para pagar deudas, para “tapar agujeros”. Lo que sucedió a fin de año nos marca un alerta: el dinero extra que entró en las casas por el aguinaldo o los bonos para los planes sociales no se volcó al consumo porque la plata fue a paliar deudas.

Este endeudamiento constante también genera situaciones de violencia cotidiana en la medida en que las tasas de interés exorbitantes que pagan los que están la informalidad hacen que las cuentas siempre estén en rojo, aún en las familias que hacen un culto del cumplir puntillosamente.

Masificar el crédito, a tasas muy bajas, es parte de la tarea de la política social y es un elemento clave para reconstruir el camino de la movilidad. Se trata de crédito, sin pedir garantías imposibles, para el carpintero que necesita una sierra circular, la persona que requiere una máquina para coser en su casa o el pibe que tiene un taller mecánico y le falta un scanner y una computadora. También masificar el crédito para las muchísimas familias que viven muy endeudas y siempre al filo de la navaja.

En definitiva, mejorar la escuela, mover las cadenas productivas que llegan hasta la punta y masificar el crédito no bancario son tres de los caminos que nos pueden ayudar a reconstruir la idea de movilidad social ascendente que es, ni más ni menos, el gran sueño de las familias argentinas.



5 de marzo de 2017

8M, el llamado

8M, el llamado

El próximo 8 de marzo millones de mujeres saldrán a las calles de todo el mundo para reclamar por sus derechos y lo harán con una medida inédita: un Paro Internacional de Mujeres que se replicará en más de 41 países. En la Argentina, más de 60 ciudades se plegarán a la medida, que ya tuvo su antecedente el "Miércoles negro", el pasado 19 de octubre de 2016, cuando miles de mujeres pararon y se movilizaron en contra de la violencia de género y en repudio al brutal asesinato de la joven marplatense Lucía Pérez.

Sobre este tema, recibimos del Movimiento de Mujeres y del Colectivo Ni Una Menos el siguiente texto y lo publicamos:

Hoy queda en primer plano la fuerza del movimiento de mujeres porque está generando una revolución sensible en los lugares de trabajo, en las casas, en los territorios y en las calles. Hemos corrido definitivamente el umbral de tolerancia frente a las violencias machistas. Y esto genera respuestas cada vez más cruentas que buscan aterrorizarnos: vemos en el incremento de los femicidios un tipo de ensañamiento que intenta acallar con más violencia cada gesto de autonomía y rebelión de las mujeres.

En la medida en que más demostramos que no estamos dispuestas a aguantar maltratos y abusos y en la medida en que más nos afirmamos en lo que deseamos, la reacción se torna más cruel. Leemos en esta clave: hay una guerra contra las mujeres porque estamos diciendo basta, porque estamos afirmando otro deseo, porque estamos construyendo una nueva forma de poder.

También constatamos un cambio generacional y apostamos a ese tiempo por venir: hoy los y las adolescentes se politizan desde el reconocimiento de las cuestiones de género como primera opresión, detectan ahí una relación de poder que se resisten a sostener.

El llamado al paro de mujeres que estamos haciendo es un llamado político hecho por fuera de las dirigencias sindicales pero que se fue tejiendo con las organizaciones de base. Hemos interpelado al mundo sindical y ha sido efectivo: sabemos la enorme discusión hacia adentro de las organizaciones gremiales y este 8M será el segundo paro que las mujeres le hacemos a Macri, a quienes sólo lo hemos parado las mujeres. Muchos sindicatos están convocando, adhiriendo y llamando a acciones diversas: asambleas, paros de una hora –como el caso de los bancarios–, convocatorias directas –como en los gremios docentes–, otros sumándose al ruidazo de inicio, etc.

Nos aliamos y nos potenciamos en esa presión de las mujeres de base que ponen en marcha una voluntad por sostener esta desobediencia al mandato patriarcal y a las organizaciones machistas. Esto genera alianzas insólitas, transversales, poderosas, que hacen emerger a las mujeres como el actor político inesperado y al feminismo como una cuestión masiva, popular y callejera.

El movimiento de mujeres como sujeto político desestabiliza la escena, obligando a revisar prácticas y también a incorporar en todas las agendas nuestras demandas concretas: desde nuevas formas de abordaje a la violencia, que nunca se termina con más cárcel o penas más duras, hasta la socialización de las tareas de cuidado y reproductivas a través de la ampliación de licencias por maternidad y paternidad, con jardines de primera infancia en los lugares de trabajo, lactarios, etc.

Nuestras demandas son muchas, hablan de la autonomía de nuestros cuerpos y decisiones –y eso implica el aborto legal, seguro y gratuito, pero también el derecho al parto respetado en todos los centros de salud y hasta el derecho a meterse al mar sin corpiño–, hablan del derecho a migrar sin ser criminalizadas, del derecho a la tierra, el respeto a las mujeres de pueblos originarios. Hablan de nuestro derecho a una vida digna y sin violencia. Demandan que se termine la discriminación en el acceso al trabajo y, por supuesto, denuncian la feminización de la pobreza.

Nuestro movimiento es político. Por eso no soportamos que los medios hegemónicos insistan en ver a las mujeres y a sus acciones como “notas de color”. Se nos quiere así infantilizar y despreciar, cuando lo cierto es que ya hicimos tres marchas masivas en menos de dos años y que esas marchas obligaron a todas las fuerzas políticas a tener posiciones en cuanto a los reclamos de género.

La interseccionalidad de nuestro movimiento, mientras tanto, no para de crecer: el feminismo del que hablamos se construye en la práctica, en el encuentro con otras, en la toma de conciencia cotidiana en torno a las relaciones de poder y por eso cuestionamos la política, la economía que nos ajusta y nos empobrece y nos deja más débiles a la hora de salir de los círculos de violencia. Por eso, cuando las mujeres nos movilizamos nos proponemos cambiarlo todo.




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Imagen: Infobae, miércoles negro #niunamenos

4 de marzo de 2017

Industria láctea en crisis: Argentina va camino a importar leche

Industria láctea, en crisis: si no afronta una dura reconversión, la Argentina va camino a importar leche

Es que el agro, en todas sus expresiones, no encuentra el equilibrio. Los bancos, entusiasmados por la cosecha extraordinaria de trigo, piensan lanzar créditos en dólares para la compra de equipamientos; y en ese desequilibrio, el sector lechero está al borde del precipicio.

Cuesta creer pero es así. De no mediar cambios, el país tendrá que comprar afuera lo que no puede producir fronteras adentro. Las empresas líderes, SanCor y La Serenísima, atraviesan un muy difícil momento. Los productores pequeños no logran hacer pie. Hay 1.000 tambos que van camino a la quiebra.

Miles de vacas Holando Argentino -típico animal de tambo- arribando a Liniers para, semanas después, aparecer bajo la forma de hamburguesas en las heladeras de los supermercados. De esa forma, los principales referentes del sector sintetizan el devenir de la lechería a nivel nacional.

Aseguran que el "modelo lácteo" cruje por todos lados, al tiempo que se acumulan opiniones que hablan de un momento bisagra para esta actividad. Y tienen sobradas razones para pensar así y encender las alarmas. Sólo por mencionar algunas:

1. - Las dos empresas líderes, SanCor y La Serenísima, están al borde del precipicio, en términos financieros

2. - En el caso de la primera (SanCor), se vio obligada a desprenderse del manejo comercial de sus líneas más rentables (postres, yogures y leches maternizadas)

3.- Tiene 4.700 empleados cuando, según expertos, no debería superar los 1.000. Opera con 12 plantas y podría concentrar toda su producción en apenas dos

4. - En cuanto a la segunda (La Serenísima), tuvo que ceder la tercera parte de su capital accionario a Arcor, ya que iba camino a acumular un quebranto superior a los $1.000 millones en los últimos tres años

5. - Poseen una capacidad ociosa del 50% y del 30% respectivamente. SanCor procesa 3 millones de litros (podría estar en 6 millones). La empresa fundada por Pascual Mastellone, unos 5 millones (contra un potencial de 7 millones)

6. - La producción láctea en el país no crece desde hace 20 años. Hoy día, el nivel es similar al de la década del ´90 (con costos disparándose)

7. - De los más de 30.000 tambos que había en los ´80, actualmente sólo quedan 11.000

8. - De esos 11.000 que lograron sobrevivir, cerca de 1.000 van camino a la quiebra

9. - Los productores a duras penas logran hacerse del 20% del precio total de los artículos que llegan a las góndolas

Para voces autorizadas de esta industria, como Eduardo Buzzi, ex titular de Federación Agraria, la alternativa es una sola: o el modelo cambia o el mercado de producción de leche implosionará de tal manera que, por primera vez en casi 30 años, la Argentina se verá obligada a importar la materia prima y parte de sus derivados.

"Tal como está la situación, la forma de producir no le conviene a nadie. Muchos productores, como no le cierran los números, venden directamente los animales a Liniers (...) los actores del sector, chicos y grandes, tambalean. Así como vamos se perderá la autosuficiencia láctea", dice.

El cierre de tambos en los últimos años, acompañado por la paralización de plantas procesadoras, vaticina un escenario impensado para la Argentina: tener que comprarle a otros países. Tal advertencia la formula el presidente de la mesa de Productores Lecheros de Santa Fe, Marcelo Aimar: "Hoy no se exporta nada porque no hay leche. Y si seguimos a este ritmo vamos camino a importar".

A la vez, especifica que no hay materias primas para fabricar queso ni manteca. "Es lamentable, pero se llegó a un punto en que conviene tirar la leche a producirla", enfatiza. En el sector aseguran que el panorama que enfrentan todos los actores de la actividad responde, en gran parte, a los daños causados por el entramado de medidas proteccionistas y "anti exportación" impulsado por el kirchnerismo.

Manuel Ocampo, de la Asociación de Productores de Leche (APL), señala que en los años de Néstor y Cristina Kirchner se desalentó fuertemente la exportación para concentrar las ventas en el mercado interno.

De este modo, se procuraba abaratar los productos en la plaza doméstica. Esto generó una sobreoferta que culminó por minar la rentabilidad de los tamberos. "Entre precios de corte, la prohibición a ciertas exportaciones y la fijación de valores máximos, el sector lácteo resignó ingresos por $ 60.000 millones durante el kirchnerismo", expresa.

Así las cosas, el plan de "vivir con lo nuestro", pensado para favorecer la mesa de los argentinos, terminó de la peor manera: la actividad hace años quedó paralizada mientras que en la región los productores se desarrollan a tasas de entre un 20% y un 30% anual.

La otra consecuencia del plan K de "fronteras cerradas" ha sido la pérdida de mercados internacionales. En la última década, el sector lechero quedó muy lejos de mostrar la performance de países de la región, que pasaron a ocupar un rol más destacado en el concierto global, incluso procesando menos materia prima.

Un caso es Uruguay, que exporta prácticamente el 70% de los más de 2.000 millones de litros que extrae anualmente. Nueva Zelanda y Canadá, que ocupan las primeras posiciones del mercado, les venden a otras naciones el 95% de la leche que producen.

¿Qué ocurre con la Argentina? De acuerdo con APL, los tambos locales colocan en el exterior menos del 20% de la producción total. Para peor, en el sector ya dan por descontado que este año se perderá por completo dicho saldo exportable. Como si esto fuese poco, algunas voces advierten que la Argentina podría verse obligada a comprarle a otros países insumos como la leche en polvo para la elaboración de artículos lácteos.

Un trabajo del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda señala que la caída en la producción del año pasado respecto al anterior fue la más pronunciada desde 1970.

Argentina hoy se encuentra en la peor situación de más de una década. Entre 2015 y 2016 dejó de producir cerca de 1.200 millones de litros y este año habrá otra caída de proporciones.

Hugo Biolcati, ex titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), señala a iProfesional que lo que cobran los tamberos es tan reducido que los desalienta e inhibe las expectativas de crecimiento. "Los precios son bajos y más aun lo que reciben los productores. Hoy día un tambero recibe menos de $5 por litro, por debajo del costo", expresa. En su visión, este año habrá un empate entre la producción y el nivel de consumo, que es del orden de los 9.000 millones de litros.

Así las cosas, de volver a darse un ciclo de inundaciones en zonas lecheras, el autoabastecimiento estará en peligro.

En torno a la Federación Agraria, la visión es una sola: de no mediar cambios, la Argentina no sólo continuará perdiendo producción sino que también sufrirá la masiva desaparición de tambos. "Los productores no crecen con estos márgenes. A muchos les conviene hacer lo que ya hacen otros: venderle directamente los animales a los frigoríficos. A este ritmo, el año que viene faltarán 500 millones de litros para abastecer el mercado interno", pronostica Buzzi.

Además, afirma que con las reglas actuales sólo el 25% de los tamberos logran una rentabilidad que les permite seguir sin sufrir vicisitudes; "la lechería no es viable en estos términos. Se paga poco a nivel interno, las compañías que acopian -como La Serenísima y SanCor- están en crisis, y los supermercados ponen las reglas de la comercialización", dice.

Los expertos consultados coinciden en que la situación financiera que enfrentan SanCor y La Serenísima, es resultado del descalabro de la industria.

→ Una potencia lechera como Nueva Zelanda emplea 12.000 personas para generar 22.000 millones de litros anuales

→ Argentina produce menos de la mitad con el triple de empleados

Pérdida de competitividad, rentabilidad mínima o inexistente, políticas oficiales desacertadas, control de precios, desastres climáticos, tamaños y costos desmesurados de los acopiadores. La sumatoria de estos y otros factores obliga a repensar la manera de producir y comercializar, en la antesala de una crisis en el abastecimiento local.

El semáforo ahora está en amarillo, producto de una oferta que está cabeza a cabeza con la demanda. Cualquier imprevisto obligaría a la Argentina (nada más y nada menos) a caer en la "temida" importación.

El tiempo apremia. Las empresas líderes deben recomponer su situación financiera, mejorar su competitividad, reestructurarse y repensar el modelo productivo.

Los productores pequeños necesitan mejorar la rentabilidad. El Gobierno, tiene que avanzar rápido en políticas que sirvan para revertir este duro panorama.

La importación acecha a la industria, para sorpresa de muchos argentinos.



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Leído aqui

27 de febrero de 2017

Los «queridos abuelos» de Macri


No hay expresiones más demagogas que al referirse a los adultos mayores, se diga «nuestros queridos abuelos» ó «nuestros jubilados que tanto hicieron por el país» ó «nuestros mayores».. Sinceramente, me causa un profundo desagrado, porque los jubilados son números cuando se tienen que tomar decisiones y son personas cuando hay que inducirlas al voto. Fotos y más fotos que son guionadas previamente.., nada es azaroso, sorpresivo.., todo es estudiado.

Sobre este tema -el de la demagogia-, comparto un texto de Carlos Heller cuyo texto me permití modificar

Cuando el Presidente y otros funcionarios se dirigen a los jubilados diciéndoles que ellos son su mayor preocupación, eso es cierto. Pero lo es por la incidencia que tienen sus haberes en el gasto público, que “necesitan” reducir.

El reciente intento del gobierno por corregir la fórmula para la actualización de las jubilaciones va en la misma dirección que la propuesta del Fondo Monetario Internacional, que reclamó cambiar dicha fórmula “para generar ahorros fiscales”. Este organismo internacional recomienda también otras medidas. Por un lado, elevar a 65 años la edad de retiro del mercado laboral de las mujeres. Por otro lado, reducir drásticamente la relación entre el salario mínimo de los trabajadores registrados y las jubilaciones, que hacia el final del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se aproximó al 75% (la “pesada herencia”), para llevarla a sólo el 45%.

El tema de las jubilaciones va a continuar en la agenda. Es simple: el mayor porcentaje del gasto del Estado Nacional se concentra en los servicios de Seguridad Social, principalmente el pago de jubilaciones y pensiones. Pero no se trata sólo de perversión. Bajar el monto que cobran los jubilados, bajar la cantidad de medicamentos que se les entrega gratuitamente, restringir algunas prestaciones, si se les dan lentes o no, si se les dan audífonos o no, forma parte de la estrategia de este gobierno de bajar el gasto público.

Insisto: bajar los haberes y reducir las prestaciones a los jubilados y pensionados, a quienes Mauricio Macri se refiere como “queridos abuelos”, es un tema de la agenda estructural de este gobierno, por lo que seguirá apareciendo bajo distintas modalidades.

Pero, además, la reducción de las jubilaciones no es sólo una política que se expresa en diversas iniciativas gubernamentales, como el intento de modificar la fórmula de actualización de las jubilaciones que fue aprobaba en el marco de la ley de movilidad jubilatoria del año 2009. La reducción de las jubilaciones se va produciendo, al mismo tiempo, sin que se implemente ninguna medida específica sobre ellas, como una consecuencia de la puesta en práctica del actual modelo neoliberal.

La fórmula del ajuste jubilatorio se calcula sobre la base de dos componentes: la mitad por el incremento en los salarios –por la variación de los salarios registrados– y la otra mitad por el aumento en la recaudación impositiva destinada a la ANSES.

Esta fórmula de cálculo era virtuosa en un contexto de aumento –año a año– de trabajadores registrados y de sueldos que le ganaban permanentemente a la inflación. En ese contexto crecían las jubilaciones. En una economía donde baja la recaudación impositiva por la caída de la actividad económica, donde baja la cantidad de trabajadores que aportan como consecuencia de los despidos, y donde se intenta que los salarios bajen a través de paritarias amañadas –que no permitan recuperar la pérdida del poder de compra del salario– las jubilaciones necesariamente tienden a achicarse.

Si la actividad económica, como uno prevé, va a continuar bajando y si el gobierno tiene éxito en frenar los aumentos salariales en paritarias, las jubilaciones van a bajar como consecuencia del modelo económico implementado.

Es necesario advertirle a la población y a los jubilados en particular: para que las jubilaciones no pierdan valor adquisitivo no tiene que perder valor adquisitivo el salario. El resultado de las paritarias es tan importante para los trabajadores activos como para los jubilados.

Otro anuncio fallido se produjo a mediados del año pasado: los jubilados y pensionados que cobran la mínima y los perceptores de la AUH recibirían cerca de $ 25.000 millones en devolución del IVA. La cifra definitiva no superó los $ 1.000 millones y alcanzó a sólo el 8% de los potenciales beneficiarios.

Por eso, cuando el Gobierno les dice a los jubilados “queridos abuelos”, a preocuparse: señal de que les está metiendo las manos en los bolsillos.

Los CEOs del gobierno, deberían aprender que la vida de un jubilado -sobre todo el que gana la mínima- es milagrosa, porque, realmente con lo que ganan tienen que multiplicar los panes diariamente.

Hasta la próxima

20 de febrero de 2017

Quintanita, la vida por veinte pesos


Leemos

De ser mencionado como el verdadero poder de la Jefatura de Gabinete y motor del equipo económico, pasó a ser el blanco de todas las críticas internas por dos de las últimas tres derrotas resonantes del Gobierno: Bancarios y Jubilaciones. La otra es Correo.

No es casual que bancarios y jubilaciones desemboquen en Quintana. El dueño de Farmacity tiene a su cargo la supervisión del Ministerio de Trabajo, origen de ambos conflictos. La relación de Quintana con el ministro Jorge Triaca se ha ido deteriorando en los últimos meses, a raíz de serias diferencias de análisis político.

Fue Quintana quien forzó a Triaca a desconocer la paritaria de bancarios, en una guerra que le metió ruido a la trabajosa armonía que el ministro alcanzó con la CGT, a fuerza de innumerables asados y miles de millones devueltos de las obras sociales.

Dos meses después toda esa tensión y la amenaza de un histórico paro de tres días, Quintana pudo cosechar el logró de su inflexibilidad: Los bancarios consiguieron lo mismo que les había negado.

El segundo fracaso fue más grave y causó un daño político pleno al Presidente. Quintana fue el motor detrás de la fallida baja de las jubilaciones. Creyó que había descubierto petróleo: Readecuamos la cuenta aritmética de la Anses vía resolución y con un micro ajuste de unos 20 pesos por jubilados nos ahorramos 3.000 millones por año.

Entusiasmado, Quintana logró meter al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en la jugada, que aportó algunos técnicos para cerrar bien los números. Acaso no haya sido casualidad. Dujovne lleva las charlas con el FMI, que le venía señalando a Macri una obviedad: El grueso del gasto del Estado se va en el sistema previsional y si quiere ajustar en serio debería mirar ese elefante.

Ahí las cosas se pusieron más espesas. "Cosas como estas provocan la caída de funcionarios", lo alertaron al titular de la Anses, Emilio Basavilbaso. Y entonces se les ocurrió otra genialidad, la resolución la firmaría el superior formal de Basavilbaso, el secretario de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo, Juan Carlos Paulucci.

La medida se terminó de definir en una muy tensa reunión de Quintana con Paulicci y Triaca. El ministro de Trabajo le explicó al empresario que lo que proponía era políticamente disparatado: Comprarse un conflicto de primer orden para ahorrar 3.000 millones. El gobierno de Fernando de la Rúa empezó a desmoronarse cuando recortó las jubilaciones

"Además es ilegal, en dos minutos nos lo traban con un amparo en los tribunales", aportaron los abogados. Pero claro, Quintana no es político y menos abogado y presionó a fondo.

Paulicci, que viene del peronismo, fue más práctico: "Esta bien yo lo firmo ¿pero vos me garantizás que después no van para atrás como suelen hacer y yo quedo enganchado?", fue la pregunta. Ahora a Paulicci le dicen Nostradamus, pero repasando las últimas semanas del Gobierno, quizás su profecía no sea tan impresionante.


La Politica Online

19 de febrero de 2017

Macri, con portación de apellido

Macri, con portación de apellido

Textos de Daniel Muchnik

Mauricio Macri es hijo de Franco Macri. Por lo tanto lleva consigo la carga genética, la marca del apellido y parte de las culpas por las peripecias empresariales de su padre, aunque tenga poco que ver con ellas. Factores que quizás no lo haya tenido en cuenta cuando se postuló a la Presidencia de la Nación. Si zafa su padre de todo el entrevero del Correo en el futuro aparecerán otras cuestiones ásperas y difíciles. La carrera de Franco Macri le ha permitido ganar amigos pero también enemigos importantes. La pregunta es si Mauricio sobrellevará con el mismo criterio y filosofía de las que se valió para ser presidente o las modificará.

En estos días sigue rigiendo el criterio de sus asesores que aseguran que sólo se puede gobernar con optimismo, sin tener en cuenta lo que llaman viejos criterios, actuando de una manera personal que no admite porque es cosa del pasado dividir a los grupos de derecha o de izquierda. La gente termina valiendo por lo que hace, por lo que pesa, en definitiva. Una mezcla de candidez y psicoanálisis.

Enfrente, en su carrera desde el poder tiene a los peronistas que están divididos y desorientados, por ahora. El kirchnerismo sólo es una mancha borrosa en el horizonte. A los gobernadores los viene conformando con las transferencias de fondos, abrazos, visitas y asados compartidos. Pero los que los rodean suelen equivocarse. Es imperdonable que Marcos Peña, su férrea mano derecha haya sugerido que fuera la Auditoría General de la Nación y no la Sindicatura General de la Nación la que debe ocuparse de la cuestión del Correo, dilema que arrastra su padre tras una concesión frustrada. La Auditoría rinde cuentas ante el Congreso, en los hechos depende sólo del Parlamento. No le corresponde hurgar donde no le toca hacerlo, ni le piden que lo haga.

Fue a solicitud de la Auditoria, siempre presidida por un hombre de la oposición ( según la nueva Constitución de 1994) que en los años pasados, con sus informes, la entidad logró crucificar al kirchnerismo. Alertó a tiempo sobre el estado de los trenes y luego vino la tragedia de Once, describió el estado obsoleto de los puertos, de toda la infraestructura de servicios y de un sinfín de maldades de una administración que tuvo 13 años en la Casa Rosada.

¿Pero es Franco Macri un empresario diferente a sus pares en la Argentina? No. No lo es. Y además es una cuestión antigua. Desde 1945 se consolidaron políticamente en la Argentina los actores de una historia económica plagada de desacuerdos, pujas corporativas, conductas mafiosas, intrigas palaciegas. El peronismo privilegió el mercado interno y el consumo, base de su sustento político, a diferencia del capitalismo asistido al estilo alemán o japonés, que privilegiaba el ahorro y la inversión. La insuficiencia de ahorro, y por lo tanto de recursos, fue determinante para que la industria argentina se estancara en una primera etapa de desarrollo.

El empresariado argentino presentaba una heterogeneidad única en América Latina. Si sus pares de Brasil y Chile lograron nuclearse en función de objetivos nacionales, cada sector productivo argentino pugnó por sus aspiraciones, sus negocios, aún en perjuicio de los otros. Franco Macri arribó al país por esos años.

El Estado empresario siguió siendo por muchos años el principal actor de la economía y el sostenedor final del modelo de acumulación. El déficit político y económico del Estado se tradujo en ineficiencia y la puja distributiva en procesos inflacionarios que comenzaron a ser crónicos, tanto como un sistema tributario cada vez más regresivo. La lenta agonía del Estado duró hasta su agotamiento.

Grandes empresarios no dudaron en sacar el mayor provecho del Estado. Un ejemplo : José Ber Gelbard y Manuel Madanes pudieron llevar adelante Aluar, la fábrica de aluminio porque la Fuerza Aérea proveyó una usina especial para la empresa. De lo contrario no hubiera podido ser. Un país que presenció golpe militar tras golpe militar pudo comprobar la presencia de los más altos jefes militares retirados integrando los Directorios de las grandes empresas, como si se tratara de una devolución de favores.

Franco Macri fue un empresario oportunista como lo fueron todos los que lograron sobrevivir a las crisis agobiantes en la Argentina. Como lo fue Amalia Lacroze de Fortabat, los hermanos Bulgheroni , dirigentes de la Sociedad Rural, las grandes siderurgias, celulosas, azucareras, y los dueños de numerosos bancos. Participó Franco Macri en la titularidad de bancos, fabricó autos en una alianza estratégica con compañías extranjeras que habían levantado campamento de la argentina temporariamente, pero su fuerte fue el mundo de la construcción y de la expansión en países vecinos. Y el más rentable el de las autopistas. Sus vínculos con todos los gobiernos fueron sólidos y consecuentes.

Mauricio, más allá de la presión constante del padre, dejó de interesarse por el mundo de los negocios desde comienzos de la segunda mitad de los años 90, transacciones tal como los veía desde la to rre que habitaba el progenitor. Canalizó sus ganas de vivir en el fútbol y luego se apasionó por la política, a partir de la Jefatura de la Ciudad de Buenos Aires. Ingeniero de profesión comenzó a leer sobre varios temas.

Pero parece que lo que no tuvo en cuenta o quizás subestimó fue la portación de apellido. De la cual se aferra todas las veces que puede la oposición y los mismos críticos que condenan que su gabinete sea sólo un conjunto de Directivos de Empresas privadas, sin conocimiento de los distintos rumbos del Estado.





5 de febrero de 2017

Caso Centurión (revolver las heridas para que la griete no se cierre)

Caso Centurión (revolver las heridas para que la griete no se cierre)

La idea de la mesa chica del presidente Mauricio Macri era suavizar la imagen de ultramilitar que el titular de Aduana Juan José Gómez Centurión tiene y muestra con orgullo. Era demasiado “de derecha”, inclusive para ellos. Con ese objetivo lo pegaron a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, abriendo containers no reclamados para repartirlos entre ONGs, cooperativas y municipios. Siguiente paso: un recorrido por los medios para “humanizarlo”.

Pero a mitad de la gira televisiva algo salió mal: Gómez Centurión se enroscó en una discusión sobre la dictadura: “No es lo mismo ocho mil verdades que 22.000 mentiras”, disparó. Y completó: “No hubo un plan sistemático para desaparecer personas”.

En ese instante, el intento por mostrarlo menos “facho” fracasó. Y comenzó el plan B. Primera medida, bajarlo de la agenda mediática de esa semana: “Preferimos resguardarlo”, avisaba la gente de prensa a los productores. Segunda medida, como sucede ante cada sacudón que recibe el Gobierno, la jefatura de Gabinete se convirtió en un comité de crisis. “Lo cuidamos mientras evaluamos los daños”, comentó una fuente interna en off the record. Y tras 24 horas llegó la evaluación: si los coletazos eran irreparables, no quedaba otra que separarlo; pero si el temblor pasaba, quedaba en su cargo.

El temblor pasó y el comité de crisis vio una oportunidad. No sólo salvó el pellejo de su “soldado”, sino que logró que la discusión se polarizara y el Gobierno quedó en el lugar que, consideran, más le conviene: De un lado, Cristina tuiteando que “Gómez Centurión es Macri”, el kirchnerismo denunciándolo por apología del delito y Hebe de Bonafini pidiendo “que lo echen a la mierda”. Del otro lado, el PRO, pidiendo perdón por el exabrupto, pero mostrando que tampoco van a ceder ante el relato setentista. El negocio del Gobierno está allí, lo dicen las encuestas. Marketing facho modo “on”.

“La gente pide que endurezcamos la postura”, confiesa una fuente del PRO. En un par de semanas hubo varias medidas en ese sentido: menos feriados (incluyendo el debate por la movilidad del 24 de marzo), endurecimiento de los controles migratorios y el enfrentamiento con los manteros.

Como suele suceder en el PRO, todo estaba medido: una encuesta de Poliarquía de finales de enero, que nunca vio la luz pública, les mostró a los funcionarios que el 83 % de la gente estaba de acuerdo con las medidas “de derecha” de Macri.

En capilla. A pesar de que el control de daños funcionó, el enojo con Gómez Centurión fue importante. Y si no lo removieron de su cargo fue porque valoran el trabajo que hace en Aduana y no tienen un reemplazante a la vista, según analizan en la Casa Rosada.

Pero el ex militar no pudo ni asomar la cabeza de la trinchera por los disgustos que produjo dentro de su batallón. Enojó al Gabinete y algunos salieron a criticarlo, aunque tibiamente. Por caso, el ministro de Justicia Germán Garavano dijo que los derechos humanos eran “una cuestión de Estado”, y Stanley indicó que fue “un momento doloroso de la historia que no vamos a cuestionar”. Encendió a los radicales, mucho más comprometidos con la causa: “Los que son funcionarios se cuidaron de no pegarle demasiado, pero los dirigentes del partido le dieron fuerte. Y la militancia de base quería la renuncia”, cuenta un radical sobre su estrategia.

El armador político Jaime Durán Barba se metió en la polémica: “Las frases de Gómez Centurión son propias de un ignorante extremista. No pueden ser parte de una estrategia”, sentenció, paradójicamente, el hombre que en el 2013 le dijo a esta revista que “Hitler era un tipo espectacular”.

Las polémicas frases sobre el pasado tienen muchos antecedentes en el PRO. El primero que tropezó fue Abel Posse, Macri dio que hablar al respecto en dos oportunidades (la segunda en el 2016, cuando ya era Presidente) y Lopérfido tuvo que dar un paso al costado de la cartera de Cultura de la Ciudad tras poner en duda la cantidad de desaparecidos.

Pero en la discusión ideológica sobre la dictadura hay un antecedente mucho más reciente: cuando el Gobierno modificó los feriados, eliminó los denominados “puente” y decretó que el 24 de marzo dejaría de ser inamovible. La oposición le saltó a la yugular y, ante las críticas, retrocedió. Una mojada de oreja más en eso que en el 2014 el actual presidente señaló como “el curro de los derechos humanos”.

En definitiva, el Gobierno apartó a Gómez Centurión cuando se lo relacionó a un caso de corrupción y lo bancó ante los dichos sobre la dictadura. La mirada contrafáctica indica que la gestión kirchnerista hubiese reaccionado exactamente al revés. El marketing de la ideología.

En el otro rincón. Los exabruptos “fachos” del PRO son un regalo del cielo para Cristina Kirchner. Ella también tiene un relato que bancar y no es tarea fácil. Los antecedentes de la ex mandataria durante los años de plomo no la ayudan: enriquecida con la ley 1.050 de Martínez de Hoz, firmó una solicitada manifestando que se encontraba en un “estado de derecho” y durante sus años en Santa Cruz no se hicieron misas en conmemoración al 24 de marzo. La bandera de los derechos humanos se levantaría mucho tiempo después.

En el kirchnerismo también tienen que hacerse los distraídos ante algunas declaraciones que son impropias de su postura de izquierda. En el 2009, Hebe de Bonafini atacó: “¡Váyanse de nuestra plaza bolitas hijos de puta! ¡Váyanse bolivianos de mierda!”. ¿Estará contenta ahora con la medida macrista de endurecer los filtros a la inmigración?

Con el Papa Francisco y Donald Trump también debieron cambiar de parecer. Ambos estuvieron sindicados como personajes “de derecha” en el llano, pero cuando llegaron al poder fueron ungidos por el manto peronista. Al Sumo Pontífice lo visitaron en más oportunidades en el Vaticano que cuando lo tenían a 100 metros, en Buenos Aires. Al presidente norteamericano lo abrazó con sus palabras Guillermo Moreno: “Trump es peronista” y agregó que le “enviaría los libros de Perón y Eva”. Cristina usó su Twitter para compararse con él: “Lo que votaron es alguien que rompa con el establishment económico”.

Pero el operativo ideológico no es exclusivo de este país. El presidente boliviano, Evo Morales, se metió en la discusión local sobre los inmigrantes para victimizarse: “Nuestros hermanos en Argentina no son delincuentes”. Cualquier parecido al mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, y su pelea con Trump, no es pura coincidencia.

En el país, mientras Macri refuerza su afinidad con su electorado aplicando medidas más duras, Cristina mantiene sus votantes progres protestando ante cada acción del Gobierno que considera “de derecha”. Ideología de Facebook, muchas veces más preocupados por la forma que por el fondo. Si no, ¿cómo se explica que la discusión pase por la cifra de desaparecidos?

“El oficialismo volverá a polarizar con el kirchnerismo (en las elecciones legislativas de este año)”, celebró Ernesto Sanz tras reunirse con Macri, el lunes en la Quinta de Olivos. Allí está la clave: el marketing facho PRO y progre FPV los favorece a los dos. “La gente tiene que elegir si quiere volver al populismo o avanzar en la línea del progresismo”, invitó Sanz, que reveló el objetivo de tanta polémica. Revolver las heridas para que la grieta no se cierre.



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Sobre textos de Carlos Claá

28 de enero de 2017

Políticamente incorrecto


Hay temas que consiguen esa calificación. En rigor indican que la mayoría, siempre circunstancial, o el momento en que se definen esos hechos, no se corresponde con lo que es aceptado sin oposición o que, sucede en muchos casos, está en franca disonancia con un criterio que se supone mayoritario. Las minorías, por construcción, son políticamente incorrectas.

"Significa que la acción (o decisión) no guarda diplomacia con las costumbres, moral o la situación actual del pais, estado, municipio ... y que va a tener una consecuencia adversa con la vida política del tomador de decisiones o del partido en que milita".

"Decir algo políticamente correcto, es decir algo "con tacto y educación", es decir, cuidando las formas para no molestar a nadie (o en su caso a los menos posibles). Por contra, decir algo políticamente incorrecto, es decir algo de forma brusca y sin tener en cuenta que puedas "herir" los sentimientos de quien escucha y/o lee".

Ambas definiciones (en la red) ubican la cuestión. No es el sentido final de aquello que se dice sino la forma, el modo, el momento.

La soga en la casa del ahorcado sería la mejor definición de algo políticamente incorrecto.

Tenemos muchos ejemplos. Barrabravas, droga, mafia, narcotráfico, trata de personas, ilegalidad y asesinatos cuando se entrevista a los presidentes de clubes de fútbol profesional es un caso. ¿Cómo podrían explicar que no saben nada…? Para esquivar el bochorno directamente no se habla del tema.

Algunos actores sociales se abusan del cuidado de lo que es correcto. Se abusan y esquivan, de ése modo, su participación en procesos oscuros de la sociedad. Algunos periodistas no preguntan lo que suponen incorrecto. Ni bien ni mal. Sucede.

La enumeración de algunas cuestiones políticamente incorrectas llevan a la verdadera entraña del país.

Negarse a la actualización de las formas del voto, para impedir el fraude, la apretada, la infinita maldad del conurbano y los caciques y caciquejos que condicionan candidatos y, finalmente, el estado en el que vivimos es un tema incorrecto. La transparencia es lo correcto. La alternancia. El recambio.

Senadores y/o concejales con 20 años en el cargo, en el mismo cargo, no pueden hablar de democracia y alternancia. Mucho menos pedir que un gobernador no sea reelecto y a ellos se les condone el pasado para asegurarles su porvenir. Vamos, gremialistas que entraron como cadetes y hace 50 años que están en el sindicato. Che. No embromen...

Enojarse por la crítica, cuando se es un personaje público, negar el reportaje, esquivar el análisis y plantear la denuncia a los propios yerros como una persecución personal está claro que sucede, pero también que debe denunciarse, aún cuando se trate de ídolos populares que atraviesan los juicios cubiertos por la coraza del amor de sus seguidores.

Lionel Messi pagando la multa por evasión, confesando de traje y corbata, aceptando que era culpable, que no sabía que hacía su papá, es un buen ejemplo que aquello que persiguió el fisco español era cierto, aún cuando empañaba la impenetrabilidad del ídolo. En Argentina criticar a Messi es políticamente incorrecto. Aquí no pagaría esos impuestos.

Oponerse a la ley de "galgos" (carreras, con apuestas, de perros de esa raza) es un punto difícil, pero debe admitirse que los caballos tienen esos o mas problemas ¿iremos al fin de las carreras de caballos? Hoy los galgos son los santos de la jornada y sus dueños los explotadores. Discutir el tema básico: ¿existe o no existe la "conciencia animal"? no es posible, no en estos días. Caballos de salto, caballos de polo, el mismísimo gaucho está en problemas, con o sin corrección política para tratar el tema. Castigar a un animal es delito de lesa humanidad para algunos exagerados.

La decisión yanqui. Votar a Donald Trump y que sea electo presidente, ha llevado el tema de lo que es políticamente correcto a un límite que no se pensaba pero que, ay, apareció.

Cuestionamos la democracia (chicos, lo eligieron ellos en votaciones libres). No aceptamos que el "Estado de bienestar" está perdiendo la batalla, retrocediendo. No hemos decidido aún (pero no falta tanto) que los empleos que desaparecen se relacionan con las inmigraciones y, por tanto, debemos odiar a los inmigrantes pese a que… ¡ fuimos todos inmigrantes!.

Este es el dilema que viene. La xenofobia, el bolsillo y el fracaso de los sistemas políticos capitalistas, mientras nos acercamos ciegamente a la otra vereda, a la injusticia y la tiranía de Putín y/o China Continental, con sus miserias, arbitrariedades e injusticias a las que negamos mencionar, para sostenernos en la blasfemia de lo "políticamente correcto" en cuestiones internacionales.

Para que se entienda. Los mismos que acusan a Donald Trump por sus manifestaciones derechistas, xenófobas, misóginas y definitivamente crueles, son los que comercian con los chinos y usan el gas ruso sin problemas.

En rigor lo políticamente correcto confronta con la realidad. Una decisión política que la sociedad no asimiló, aún no asimiló, sirve para entender que lo políticamente correcto puede ser hipocresía en proceso; el ejemplo mas claro es la Ley de Paridad. Cómo negarla… la demora en aplicarla desnuda a la clase política, pero más a quienes esos políticos representan.

Llevando las contradicciones donde corresponde: es políticamente incorrecto vivir sin filtro.



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Con textos de Raúl “Bigote” Acosta

19 de enero de 2017

Inundaciones de Santa Fe, un gran fracaso de la política

Inundaciones en Santa Fe, un gran fracaso de la política
Parecería que el tiempo no pasó, que es abril y que la temperatura es sólo una rareza. Agua por todos lados, vacas que ya no están, cultivos pudriéndose y la palabra “emergencia” en cada crónica referida al sector agropecuario. Lamentablemente no es ni un dejá vú ni una regresión, estamos nuevamente atravesados por el desastre, instancias previas al cierre de unidades productivas, a la pérdida de muchas fuentes de trabajo y a la imposibilidad de permitir que importantes divisas ingresen a nuestra castigada región.

En estos días todos opinamos sobre clima, suelos, pronóstico, obras, etc. La economía del campo dejó de ser parte de la coyuntura, toda vez que la zona rural dejó de ser tal por la improductividad evidente. Entonces se mezclan los conceptos y depende de quién sea el relator hay mayor responsabilidad en alguno de los factores. Los cambios del ambiente, los gobiernos nacional y provincial mirándose uno a otro, ambos observando de reojo a los productores y más allá marchas de agravio contra la soja. Tanto berenjenal deja tanto lodo como el agua en los campos.

Las autoridades públicas son, claramente, los grandes responsables de esta situación. Si bien es cierto que la bomba cae en manos que no llevan año y medio en el poder, se debe reconocer que la clase política en general, sin distinción de colores, no supo, no pudo, ¿no quiso? gestionar y traccionar de manera que no se repitan los anegamientos ya históricos.

Es evidente que la Provincia no dedicó los fondos suficientes a las obras hídricas que permitan una solución estructural, pero tampoco coordinó siquiera pequeños pasos, trabajos básicos. La inacción fue total y el argumento de que hay poco tiempo entre inundación e inundación es relativo. Ni siquiera se supo que pasó con el plan de mejoramiento de calzadas naturales, anunciados por el responsable de Vialidad Provincial, ni bien se fueron las aguas de abril.

La responsabilidad se agrava si tenemos en cuenta las acciones cordobesas y los dichos de Buryaile: “Santa Fe no nos pidió ninguna obra para financiar”.

Otra de las competencias que no tuvieron fue el de poder de policía para detectar e interceder ante desagües ilegales, morigerando las actitudes que tienen muchas veces ciertos productores. Hasta podemos hablar de la falta de coordinación, o de éxito en el intento, de las acciones de los comités de cuencas. No hay comunicación efectiva entre los grupos de trabajo ni mucho menos proyectos en común.

De cualquier manera hay hechos que deben ser remarcados: ¿volvimos a escuchar inundaciones en Santa Fe, Rosario o Rafaela? En absoluto, es decir, las obras estuvieron direccionadas hacia los cascos urbanos más poblados. Una sana decisión al priorizar la vida de las personas, sólo que se olvidaron de lo que le da el sustento principal a la provincia: el campo.

Los municipios tienen su porción de responsabilidad. Tener puesta la atención en lo urbano hizo que jamás se mirara hacia el costado y se velara por el sector primario, como si sus males no repercutieran en la ciudad.

Un poco más allá, y al tope del compromiso, las comunas. Nadie escuchó reclamos sobre las cosas que no se hacían, como si no se tuviera conciencia del riesgo latente. Incluso se solaparon situaciones indignas, historias que hablan de canales artesanales y bombas que, eventualmente, tiran el agua para otro lado, como si a partir de esas acciones se dejara de afectar a otras comunidades.

Finalmente, la Nación es otra de las partes que no estuvo a la altura. Excusarse con la independencia de la territorialidad es casi una banalidad. Es cierto que el gobierno kirchnerista fue el gran beneficiado por el boom de la soja y otras circunstancias positivas que incidieron en la ecuación del campo años atrás, que le permitieron recaudar cientos de millones de dólares que vaya a saber uno dónde están ya que no orquestaron ni una obra (y no es realista hablar del fondo sojero…).

Pero el mismísimo Macri en persona sobrevoló nuestro Departamento hace 8 meses y, según dicen las buenas lenguas, avisó a los funcionarios santafesinos que aquí falta infraestructura. Por más que nadie le haya pedido nada sus carteras deberían haber alertado sobre la inactividad evidente. Hasta se lo advertimos en la reducida rueda de prensa de la que participamos en un hangar del Aeródromo. Ahora, para muchos, es tarde.

Como sucede con todos y cada uno de los casos de inequidad o desidia social, la prensa también tiene su responsabilidad. Por no escribir al menos una vez por semana sobre la marcha de las cosas, por seguir parámetros económicos y datos de rendimientos, por hablar de mercados y de jornadas comerciales dejamos de lado lo esencial: la posibilidad de producir. Aquí no queda otra que realizar el seguimiento de los planes/proyectos/estrategias que la política vuelve a anunciar.

Por lo pronto quedó en evidencia el fracaso de lo público. No hubo previsión, visión de futuro ni criterio de sustentabilidad, términos que muchas veces integran discursos.

¿Se puede endilgar todo al cambio climático? Cada uno hablará y actuará con su librito a mano, pero si no se reconoce la falta de capacidad para anticipar el golpe anunciado del clima no habrá “zona cero” posible.

¿Vamos a seguir hablando del planeta? ¿Se necesita filosofar para entender, siempre en tercera persona, que algo mal estamos haciendo? Casi al unísono experimentamos inundaciones en Santa Fe, incendios en La Pampa, tornado en San Luis y un alud en Jujuy. ¿No es hora de hacerse cargo? No más preguntas, señor juez.


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Fuente: La Opinión de Rafaela, Gonzalo Rodríguez

Macri, se manchó la pelota

A propósito de los improperios de Gámez destinados a Macri

Luego de acordarse de los ancestros del presidente, Raúl Gámez presidente de Vélez dijo entre otras cosas “Que (Macri) deje el fútbol porque es una vergüenza la presión que está haciendo sobre los clubes para que seamos cada vez más pobres y sacarse el guste de que ganen plata los amigos de él, haciendo sociedades anónima...”

La crisis de la AFA, lejos de desacelerarse, se profundiza. Luego de las palabras del presidente Mauricio Macri ratificando que el Estado no aportará más en el Fútbol Para Todos, la Mesa Directiva de la B Nacional anunció que no reanudará la actividad el 28 de enero, como estaba previsto, si antes no cobra el dinero que le reclama a la AFA. Y con este otro frente de tormenta, se suceden las reuniones para tejer alianzas de cara a las elecciones, en primera instancia establecidas por FIFA para el 28 de abril, más allá de la presentación del Ascenso Unido que pedía votar el 15 de febrero.

Y en este juego de ajedrez crece la alianza entre Daniel Angelici y Claudio Chiqui Tapia, el yerno de Hugo Moyano. Hubo una reunión a la vista de todo aquél que quisiera verla entre ambos en Mar del Plata, donde Chiqui también se mostró con el massista Nicolás Russo, titular de Lanús, para entablar un diálogo con destinatarios precisos: Marcelo Tinelli y Rodolfo D'Onofrio, el presidente de River. Ellos encabezaron la movida unos días antes, cuando juntaron a los clubes de Primera División en un restó de la Costanera y dejaron de lado al Ascenso Unido, que comanda Tapia y que con el Estatuto vigente de la AFA definiría la elección en su favor. Obviamente ese día Angelici pegó el faltazo.

Ocurre que desde La Rosada no quieren a ninguno de los dos. Tinelli nunca pudo encauzar su relación con Macri luego de haberle prestado pantalla a Daniel Scioli previo a las elecciones presidenciales. Y D'Onofrio usó buena parte del aparato del Pro para quedarse con el sillón de River, y ahora muchos señalan que se "cortó solo" y busca ganar presencia pública y política al contactarse con diferentes intendentes del Conurbano a partir de acciones solidarias, pero por afuera del partido amarillo.

Que desde el Gobierno tengan la mira puesta en Tinelli y D'Onofrio es una gran noticia para Angelici, quien también está enfrentado con ambos y por eso buscó tracción en Tapia, quien comanda las riendas del aparato, con el Estatuto vigente, más poderoso de la AFA. El Tano le acercó a Tapia la idea de crear la Superliga -uno de los anhelos de Macri- sólo con los equipos de la A, poner a uno de sus hombres al mando y dejarle al yerno de Moyano el camino allanado para que controle la AFA, que manejaría el Ascenso y la Selección.

Con ese plan, el Tano tendría gente de confianza a cargo del fútbol en el país -otro deseo de Macri- y empezaría a hacer un trabajo de hormiga para ganar terreno en la Conmebol, donde Argentina perdió su monstruoso peso y encima un lugar donde siempre fue más querido D'Onofrio. Claro, para eso el presidente de Boca deberá convencer a varios pares de Primera División de que apoyar a Tapia es la mejor opción, tarea que por ahora no parece sencilla, ya que muchos clubes están encolumnados con Tinelli y lo ven un hábil negociador de los derechos de TV.

Igual todo dependerá de cómo se desarrollen las cosas en estos días. Macri anunció que no habrá más dinero pero no dijo nada sobre el monto que el Gobierno deberá pagar por rescindir unilateralmente el vínculo del FPT, que debería continuar hasta el 2019. Encima, los 350 millones de pesos que prometió para diciembre el Comité de Regularización que comanda Armando Pérez, otro hombre del Presidente, estaban atados a la rescisión del convenio con el Gobierno, algo que al final todavía no se formalizó y entonces los clubes están asfixiados económicamente.

"Pedante", "soberbio" y "basura" son otros de los calificativos con los que Gámez agredió verbalmente al jefe de Estado y concluyó: "Estoy fuera del sistema, no tengo la posibilidad de pelear contra ellos, hacen abuso del poder".


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Con textos de La Política Online

8 de enero de 2017

Quintanita (la guerra del negocio farmacéutico)

La guerra del negocio farmacéutico, expone al vicefeje de gabinete de Macri

Reflexión previa. Tiene relación directa la decisión de Regazzoni con el anuncio de los farmacéuticos de no atender a PAMI a partir de febrero por la abultada deuda del instituto?

Como todo tiene que ver con todo, en el medio de este berenjenal Farmacity quiere aprovechar su momento de cercanía con el poder. En medio de las conflictivas negociaciones entre PAMI, las farmacias y los laboratorios, la cadena retomó un viejo reclamo monetario.

Fundada por el influyente vicejefe de gabinete Mario Quintana, la empresa plantea que es víctima desde hace años de una suerte de confabulación entre la industria de los medicamentos (con Roemmers a la cabeza) y las farmacias chicas y medianas, ante la mirada pasiva del PAMI. Con ese argumento, reflotó su queja ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, dependiente de la Secretaría de Comercio, quien pocos años atrás había fallado en su contra.

Ahora, ante un nuevo clima político, la Comisión podría darle razón a Farmacity en su reclamo multimillonario. De resultar así, se favorecería la concentración y expansión de ese tanque de 250 sucursales, según afirman los representantes de las demás farmacias.

A partir de un acuerdo post-crisis de 2001, las farmacias ponen una parte del descuento que se le hace a los beneficiarios de PAMI (la mayor obra social de la Argentina, con más de cinco millones de afiliados), cada vez que los jubilados o pensionados compran un remedio. Se trata de una especie de sistema solidario, en función de las capacidades, ubicación, publicidad, facturación y volumen de ventas: una farmacia mediana de Capital se hace cargo del 17% del precio del remedio, mientras que una chica de una ciudad chaqueña pone alrededor de un 10%.

En 2011, las farmacias y los laboratorios reajustaron el arreglo, considerando la expansión y ventajas comparativas de Farmacity. El promedio nacional del descuento pasó a ser del 14%, mientras que para Farmacity alcanzó los 22 puntos.

En 2014, un decreto del entonces alcalde Mauricio Macri saldaría la controversia sobre la ventas polirrubro de Farmacity en Capital: la cadena del fondo de inversión Pegasus (controladora de heladerías Freddo y el shopping Tortugas Open Mall) podría seguir vendiendo tanto remedios, como golosinas, café y galletas.

Pese a ese handicap, Farmacity siempre se opuso al acuerdo. En 2013, Quintana le apuntó directamente a Roemmers, su archienemigo de la industria. “La rentabilidad del sector queda en manos de los laboratorios”, afirmó el actual vicejefe de Gabinete.

A tal punto llegó la pulseada por esos puntos de descuento, que Farmacity recurrió al estudio Bouzat, Rosenkrantz y Asociados para judicializar su reclamo. Patrocinada por el bufet del actual juez de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz, la cadena pidió una medida cautelar. Pero el Juzgado Federal en lo Civil y Comercial Federal Nº 11 de la Capital lo desestimó.

En mayo de 2012, buscó una alternativa administrativa en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNCD). Denunció una movida discriminatoria por parte de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (Cilfa), y Roemmers SA, entre otros actores. Pero en junio de 2014, la CNDC la desairó nuevamente.

El expediente parecía cerrado, hasta que en septiembre pasado la cadena volvió a la carga en la Comisión, con el argumento del empeoramiento de la situación económica. Bajo la órbita del secretario de Comercio Miguel Braun, la CNCD pidió informes a Farmacity y citó a declarar a los representantes de la COFA y de la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia. Si bien prefieren no hacer declaraciones, desde esas organizaciones intuyen un desenlace inminente y favorable a la empresa. Es decir, contrario a sus intereses.

Ahi lo tenés a Quintanita...



Con textos de Andres Fidanza

7 de enero de 2017

PAMI, la tijera de Macri


Publiqué en mi otro blog el artículo de La Nación, sobre los recortes de PAMI, mejor dicho de Regazzoni expuesta en la Disposición Conjunta 0005-17. La sensación de atropello que se siente es feroz. La misma sensación que se siente cuando una encargada de oficina del PAMI te dice: «su médico de cabecera es ...», cómo? Y la libertad de elegir a mi médico de cabecera? lo mismo cuando te dicen que dos odontólogos atienden en el centro de jubilados de tu ciudad en un lugar «acondicionado» para tal fin. La palabra libertad para el PAMI no existe y como dice Novarecio, no escucha.

Pignanelli con criterio dice “usted cobra la jubilación tenga o no prepaga, le retienen para el PAMI un porcentaje muy importante de la jubilación.”

Me hicieron consultas sobre cuanto retiene ANSeS del haber jubilatorio para la obra social. El cálculo es simple y es la sumatoria de dos cálculos: 1) el 3% sobre el haber jubilatorio bruto y 2) el 3% sobre el excedente del haber jubilatorio sobre la jubilación mínima. Por resolución 286/16 la mínima es $ 5.661,16

Por ejemplo, si una persona tiene un haber bruto de $ 18.000. 1) 3% es igual a $ 540; 2) 3% sobre $ 18.000 - $ 5.661,16 → $ 12.338,83 es igual a $ 370.17 . EL total a retener para el PAMI es $ 910.17

Nada, un dato nomas.

Ahora si, leemos a Novarecio en su nota Pami no escucha. Impecable.

Leo, azorado, que el PAMI anuncia un recorte generalizado en la cobertura de los medicamentos para sus afiliados. Leo, impactado, que esto se presenta como una buena noticia y que quienes quieren un cambio lo aplauden.  Leo, siempre aprendiendo, al analista Gabriel Rolón que sostiene que no es cierto que para que haya un sádico sea necesario un masoquista. Lamento contradecir al amigo psicoanalista. En el manejo de las consecuencias de la  cosa pública la afirmación de que nos encanta ser maltratados funciona perfectamente.

La medida del PAMI es ilegítima  -tal vez ilegal- y propia de un relato de justicia irreal que en realidad se basa en un individualismo y conservadurismo exacerbados.

El Instituto de Previsión Social destinado a jubilados y pensionados anuncia en una nota que consigue la sagaz Fernanda Donovan que hay un abuso en beneficiarios del sistema para la cobertura del ciento por cien en medicamentos. No hay dudas. Se coincide. Describe el saqueo político que se ha hecho en la obra social. Hay más que pruebas que deben ser llevadas a la justicia penal esperando que alguna vez alguien devuelva la plata que se robó y, de paso, vaya preso.

Explica Carlos Regazzoni en La Nación que desde ahora no tendrán sus medicamentos gratis todas aquellas personas que sean propietarias de más de un inmueble o que de los registros surja que tengan de un vehículo de menos de 10 años (con la excepción de aquellos que posean un certificado de discapacidad). Tampoco podrán hacerse de medicamentos gratis los que perciban por arriba de 8000 pesos (ellos tendrán una cobertura menor) o  sean dueños de embarcaciones o de aeronaves.

Otro universo que perderá el acceso a la bonificación, dice la nota periodística, son aquellos jubilados que, además de PAMI, cuenten con una prepaga, entre 100.000 y 200.000 tendrían además un plan de medicina prepaga.

Vamos por parte: ni la administración Macri ni nadie es la dueña de los aportes y del destino de ellos de los trabajadores argentinos que, por principio solidario y obligatorio, tienen descuentos de sus haberes como trabajadores. Es un precepto de justicia social que vale más que cualquier cargo administrativo

Sería bueno que el titular del PAMI omita decir (y especialmente creer) que él concede algo. Hay una ley que lo obliga a hacerlo. Él es apenas un administrador que debe ceñirse a la norma.  Lo recordamos antes con Diego Bossio cuando creía que con los dineros de los jubilados podía hacer lo que él creyese y lo hacemos ahora.

Es falso que sea solidario que una persona "rica" (luego veremos qué entiende Regazzoni por rico)  omita usar el PAMI porque se puede pagar una prepaga. Allí se esconde el germen de un próximo paso que postularía un "soy rico (sic); cómo no voy a usar PAMI de viejo, a mí no me descuenten durante mi vida laboral que me las arreglaré por mi cuenta. Si soy rico para no usarla de viejo, soy rico para no aportar de joven". Eso es el fin de las obras sociales solidarias que se desfinanciarían en un golpe.

¿Qué cosa es ser "rico" para el PAMI de hoy? Tener un avión o una embarcación. Por lo primero no hay demasiadas dudas. Lo de la embarcación podría merecer distintos comentarios de sutilezas pero dejemos pasar. Se es rico, sin embargo, si se tiene un  auto de menos de 10 años de antigüedad. ¿En serio piensan eso el presidente y Carlos Regazzoni? ¿Un jubilado con un Corsa 2007 es rico? La grosería del concepto me exime de mayores comentarios.

Se es rico para Cambiemos si se tiene más de una propiedad. No importan metros cuadrados, condiciones, lugares ni mucho menos. Un jubilado con dos monoambientes es igual a Eduardo Constantini. Olvídense de la cultura tana de nuestros abuelos que se deslomaban separando algo de dinero para construir un departamentito al fondo de la casa y garantizarse la vejez. Algunos funcionarios no han escuchado jamás la educación de sus abuelos.

Se es rico si se tiene una prepaga, dice PAMI. Claro, esto sí tiene toda lógica. El PAMI es tan estupendo servicio, no tiene ningún reclamo para los jubilados que están felices con la atención que reciben, jamás un retraso en conseguir un turno, una prótesis, una operación programada,  que si pagan una prepaga es de puro derrochones que son. Ni hablar de esos hijos molestos que viendo que sus padres necesitan ayuda les pagan una privada para evitarles cualquier contratiempo. Hay que abolir esa preocupación filial si en el PAMI todo es color de rosa. De paso: los padres de los que firman esta resolución, ¿se atienden en el PAMI o tienen prepaga? Eso, evitaría todo otro comentario.

Hablar de jubilados no necesita de ironías. Ganan 6000 mangos por mes en su inmensa mayoría. Eso solo debería avergonzar a los que por décadas administraron su obra social. Pensar recortes en personas que tienen ese estipendio (u 8000 pesos, según la norma) es ilegítimo por concepción, conservador por ideología y mentirosamente solidario. A los que aplauden diciendo que es solidario que "el que puede" no use el PAMI sólo me permito recordarles a Bertolt Brecht y su idea de creer que escupir para arriba no tiene consecuencias.

Se dice que se ahorran 1600 millones de pesos. ¿Equivalen a cuánto de retenciones mineras? Sería solidario que alguna vez empezaran por otro lado para los recortes, que sin dudas son necesarios por el estado de las cosas recibidas, pero no por este. O dará la impresión de que, de verdad, no escuchan.