El dilema de América Latina

Argentina, en la que han coexistido una tradición popular latinoamericanista y clases dominantes renuentes a pensarse en relación a la pertenencia regional, hoy atraviesa decisiones, discusiones y conflictos políticos y económicos que tienen a su condición latinoamericana como núcleo central. Desde la inadmisible objeción planteada por sectores de la burguesía industrial a la integración de Venezuela al Mercosur, al trato de los migrantes de países limítrofes, se configura un arco de problemas en los que toda decisión es relevante: anuncia alianzas sociales, resuelve modos de integración, define horizontes políticos. Una forma de la restauración conservadora es, sin dudas, el retroceso de las apuestas a una confluencia inédita entre los países de la región centrada en el respeto a sus decisiones soberanas. En la coyuntura electoral argentina esto es parte del debate, porque el gobierno ha tenido políticas de afianzamiento de las lógicas regionales frente a los intentos de acrecentar el dominio político y económico de los Estados Unidos. La derrota del proyecto del ALCA y la proyectada reacción del Banco del Sur son mojones para un camino de desarrollo propio.
Todo puede parecer insuficiente, incluso serlo en el plano de la reparación y de la equidad, sin embargo sólo la profundización de este proceso y no su conclusión o su debilitamiento permitirá que esas insuficiencias se restañen. Hoy se advierte con preocupación la asimetría entre la importancia de las transformaciones en curso y la debilidad y heterogeneidad de las fuerzas políticas que las sostengan. Preocupación que puede formularse como advertencia respecto de las posibilidades de continuidad y ahondamiento del proceso.
La profundización de los cambios se dirime en el momento electoral. Pero no sólo. Se dirime también en la creación de organizaciones políticas, de activismo militante, de espacios democráticos, capaz de disputar por los principios igualitarios y emancipatorios en las lides electorales, en las instancias legislativas, en las instituciones estatales, en los barrios, en los espacios de trabajo, en los medios de comunicación, en los ámbitos culturales.
En esa organización de la potencia plebeya se juega, también, el destino de la región. Carta abierta, con sus palabras y sus asambleas, con su preocupación por nombrar y su voluntarioso compromiso, con su disposición a enlazar ámbitos que parecían condenados al antagonismo o el desconocimiento, con su alistamiento en los conflictos y su temporalidad reflexiva; Carta abierta, con su bagaje, querrá ser parte de ese proceso.
Encuentro Nacional de Carta Abierta en la ciudad de Buenos Aires, 13 de Junio de 2009. Firmantes: Buenos Aires – Córdoba – Chaco - Gran Buenos Aires zona sur – La Pampa - La Plata –– Mar del Plata – Mendoza – Misiones –Neuquén - Santa Fe –Tucumán.
Comentarios
No sé si con cartas se construye, si con lo que menciona, trabajar desde las bases, y concientizar.
Alguien diría que algún país que conforma la Unión Europea no es soberano? creo que no.
El Mercosur ya está en marcha y se debe profundizar la integración desde ahí, tiene instituciones, tratados, protocolos, toda una estructura que no puede desaprovecharse. Sería lo más conveniente continuar en ese camino. Fué un gran avance permitir la entrada de los nuevos paises de la region, (Bolivia, Venezuela). Faltan cosas por hacer pero el Mercosur sigue siendo y hoy más que nunca el ámbito desde donde se debe negociar y participar con el resto de paises y regiones. Saludos compañero!! mery.