23 de junio de 2009

El proceso de nacionalización

El blog Datos Duros del compañero Sirinivasa viene planteando los comportamientos estructurales de la economía argentina en dos tramos de la historia reciente; esta entrada en su blog, marca con palmaria claridad las políticas aplicadas y sus consecuencias o mejor dicho, sus resultados.

Sin dudas que la curva de crecimiento vuelve a ser positiva (es decir sobre la base 0) desde el año 2002. El proyecto nacional y popular ha iniciado un proceso de nacionalización o re-estatización luego del fracaso neoliberal. El progresivo proceso de extranjerización de la economía tuvo su contracara en la paulatina nacionalización de compañías impulsada por el gobierno; este proceso también se acompañó con estatizaciones que llevaron a que, empresas norteamericanas o europeas en energía, trasnporte o aguas pasaran a manos del Estado Nacional o de empresas locales. Hubo también empresas que nacieron de la nada y se convirtieron en multinacionales y también grupos empresarios locales que crecieron notablemente.

Lo que sigue es parte del artículo publicado por Rafael Mathus Ruiz en La Nación que demuestra casi objetivamente (y si hubiera en él letra chica no lo sabría leer) el desarrollo de una política de estado que va a contrapelo de pensamientos encarnado por Macri (Mauricio) y que creo que a los ojos de los restauradores se verá como una desgracia.

"La mano nacionalizadora tuvo en el sector financiero una de sus intervenciones más fuertes cuando el Gobierno decidió eliminar las Administradoras de Jubilaciones de Fondos y Pensiones (AFJP) y traspasar todo el sistema previsional a la órbita estatal y de alli volcarlo al mercado productivo, relanzando la operatoria inmobiliaria.

Otro emblema del proceso de nacionalización fueron Aerolíneas Argentinas y Austral. Ambas empresas se sumaron a AySA, que reemplazó al grupo francés Suez en el servicio de distribución de agua y cloacas del área metropolitana. Suez se retiró también de otras provincias. El Gobierno también le quitó a otra empresa francesa, Thales Spectrum, el control del espacio radioeléctrico.

Empresarios como Enrique Eskenazi (grupo Petersen e YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Carlos Miguens (Sadesa), Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra (Electroingeniería), la familia Angulo (Edemsa, la distribuidora eléctrica de Mendoza), desplazaron parcial o totalmente, a veces junto a la empresa estatal Enarsa, a las multinacionales extranjeras que gobernaron el sector energético durante la década pasada. Se sucedieron las compras argentinas en generación eléctrica (Midlin y Miguens), transporte de electricidad (Electroingeniería, Midlin y Enarsa) y distribución (Midlin y Angulo).

Shell, Endesa, Gas Natural, Metrogas y Pan American Energy, esta última con socios locales, son sobrevivientes extranjeras que aprendieron a convivir con el nuevo entorno.

Sin que implicaran nacionalizaciones -ya estaban en manos argentinas-, el Estado también absorbió al Correo Argentino y los ramales ferroviarios San Martín y Belgrano Cargas y los Astilleros Tandanor.

Empresarios como Eduardo Elsztain, Eduardo Eurnekian o Jorge Brito ganaron protagonismo y lograron crecer en sus negocios. Varios grupos económicos, que en los '90 participaron en las privatizaciones, como por ejemplo, Roggio, Impsa, Cartellone y Emepa -un holding del empresario Gabriel Romero que maneja la hidrovía del río Paraná, por donde sale la mayor parte de la producción cerealera del país-, terminaron los años noventa con un panorama complicado. La delicada situación fiscal que atravesaba el Estado impuso un ajuste. El renovado impulso que el kirchnerismo le imprimió a la obra pública abrió nuevos negocios.

Hubo también cambios de manos en donde ni el Estado ni algunas de las empresas que forjaron el término "capitalismo de amigos" tuvieron nada que ver. Operaciones que se dispararon, por ejemplo, con la crisis global. Se trata de una pequeña renacionalización en el sistema bancario, uno de los que más se extranjerizaron en los 90. A la concretada venta de la financiera Provencred por parte del Citi Group al Grupo Comafi (propiedad de la familia Cerviño) llevada a cabo en febrero, se sumó la compra por parte del Banco Galicia y el grupo inversor Pegasus de "Efectivo Sí". El negocio estaba en manos de la Compañía Financiera Argentina, que a su vez actuaba como filial local del gigante American International Group (AIG), una de los conglomerados más afectados por la crisis global.

Hubo también empresas que salieron de la nada y se transformaron en multinacionales. El caso paradigmático es Globant, una compañía dedicada al desarrollo de software fundada por cuatro emprendores en 2003. Hoy, esa empresa, que nació como una pyme y es caso del estudio del MIT, cuenta con 1200 empleados y oficinas en México, Londres, Boston y el mítico Sillicon Valley."

Sólo los que viven de rodillas, ven a sus enemigos como gigantes.

Nos vemos


1 comentario:

Anónimo dijo...

tenés idea de como dan las encuestas hasta ahora??