12 de marzo de 2010

Sin anestesia

Leemos en La Nación: La astucia del kirchnerismo pudo más que la ilusión opositora. El oficialismo entiende que la resistencia se mide en pequeñas batallas sin importar cómo se construye la victoria.

El fracaso de la oposición para rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont como presidenta del Banco Central desnudó en pocas horas la fragilidad del acuerdo antikirchnerista. Ayer, en la Cámara de Diputados, fue el anticipo de las profundas dificultades de la oposición para mantener el acuerdo para enfrentar al Gobierno con éxito.

También, y quizá lo más grave para sus aspiraciones futuras, puso en evidencia que sólo pueden sostener las alianzas si se trata de desplazar al oficialismo de las comisiones y tomar el control de los principales cargos en el Senado, pero que son incapaces de mantener en la práctica estrategias políticas de mediano alcance.


La demostración de poder de la semana pasada, cuando la oposición tomó el control de los resortes de poder en la Cámara alta, se desvaneció esta vez por dos factores determinantes: el pragmatismo kirchnerista y la impericia opositora.

Las negociaciones iniciadas el lunes entre el jefe del bloque oficialista, Miguel Pichetto, con su par de la UCR, causaron el mayor estremecimiento en las filas opositoras. Los intereses radicales no son los mismos que los del Peronismo federal y tampoco los de la Coalición Cívica de Lilita Carrió.


A todos los une el deseo de doblegar a los Kirchner, pero los divide el método. Esa es la mayor ventaja que tiene hoy el Gobierno sobre el resto del arco político. Y Néstor Kirchner sabe cómo explotarla, sorprendiendo con un nuevo golpe cuando parece estar completamente derrotado".

Nos vemos,


1 comentario:

Comandante Cansado dijo...

Jaaaaaaaaaaaaaaa. ¿Así que es al oficialismo al que no le importa cómo se construye la victoria? ¿Periodismo lisérgico? ¡En el diario de Bartolito, señora!