2 de septiembre de 2010

Clarín, Lilita, Morales, Duhalde, mal que les pese... el país crece

Hoy la Presidente celebra el día de la industria, mientras los jefes de la oposición, es decir los medios gráficos no escatiman esfuerzos en denostar la gestión de gobierno. Más aún, algunos recuerdan como nace el día de la industria pero sólo para defender al bochorno más escalofriante de la historia reciente: Papel Prensa.

El eje del país pasa por otro lado: fifty - fifty, porque el país crece. Ese el modelo. Lo dijo ayer en la entrada que publicamos el Minsitro Tomada "Hoy la justicia social se hace carne en instituciones comprometidas con la distribución del conocimiento productivo, para alcanzar a aquellas poblaciones que fueron vulneradas por procesos sociales basados en la creencia que el mercado todo lo solucionaba, y olvidaban que de esta manera se garantizaba que el hombre se convirtiera en lobo del hombre".

Cuando se habla de un país que tiene un alto grado de desarrollo se habla definitivamente de un país industrializado. Sin industria, no hay posibilidad de generar fuentes de trabajo que den sustento a 40 millones de argentinos, y con orgullo podemos afirmar que el modelo iniciado en 2003 realizó cambios estructurales en el perfil productivo argentino, entre los que la reindustrialización ha sido uno de los ejes más trascendentales.

La industria ha vuelto a ser el motor de crecimiento y explicó el 20% de la fuerte expansión económica ocurrida entre 2003 y 2008. Además de su favorable desempeño en términos de producción se dieron en su interior cambios estructurales que la transformaron positivamente.

En primer lugar, el crecimiento fue generalizado entre todos los sectores, lo que nos permitió recuperar densidad en el tejido industrial. Hubo una creación neta de empresas, de más de 24.000 pymes industriales. Esto permitió que aportaran el 40% del valor agregado industrial, el doble que en los años ’90.

En estos años, la industria volvió a ser una importante generadora de empleo. Más de un millón de puestos de trabajo se crearon en el sector industrial, al tiempo que hubo un sostenido incremento anual de la productividad del trabajo del 5% promedio.

También la rentabilidad aumentó considerablemente, triplicándose en 6 años del 4,7% al 13,5 por ciento. Las perspectivas para 2010 son sumamente alentadoras: en los primeros 7 meses la industria creció 9,2% y las exportaciones industriales avanzaron un 31%, encaminándonos así hacia un nuevo año récord.

El nuevo orden mundial ofrece oportunidades inéditas para seguir consolidando los logros iniciados en 2003, con el gobierno de Néstor Kirchner. Hoy, mal que les pese, la Presidente seguirá sosteniendo las medidas que permitan aprovechar estas oportunidades integrándo al país a las cadenas de producción global, agregando valor y creando más y mejor empleo.

Seguiremos asegurando un entorno macroeconómico estable, con incentivos generales, sectoriales y regionales que favorecen la inversión, llegando con crédito blando a las industrias para que así puedan seguir expandiendo su capacidad productiva, y destinando en forma creciente recursos a la educación, la ciencia y la tecnología para ser protagonistas del big bang tecnológico.

Nos vemos,


Con textos de Débora Giorgi. Ministro de Industria de la Nación.

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