4 de noviembre de 2009

Kirchner, monstruo

Jorge Fontevecchia, escribe: Hace dos semanas, la revista New York Magazine (ganó varios años el premio a la mejor tapa de la Asociación de Editores de EE.UU.) publicó una tapa con la cara del estafador Bernard Madoff convertido en El Guasón, bajo el título “Madoff, monster”, que me inspiró a copiarla para Kirchner. Así como en Manhattan le echan la culpa de todo a Madoff y se construyen historias sobre su capacidad de destrucción, en ciertos sectores sociales argentinos se tiene por defecto magnificar la facultad para el mal de Kirchner, asignando a cualquiera de las acciones del Gobierno un propósito no sólo maléfico sino –y es en lo que discrepo– eficaz en su consecución.

Mi personal visión de Néstor Kirchner es más modesta. No creo que se trate de un hombre con una inteligencia tan superdotada, como el mal con mayúscula sí precisaría; y creo que es tan competente en la planificación de corto plazo como incompetente en la de largo plazo (cuando se dice que es un gran táctico tácitamente se está diciendo que no es tan buen estratega).

Sobran ejemplos de “jugadas maestras” de Kirchner que luego los hechos terminaron convirtiendo en estrepitosos fracasos, como el adelantamiento de las últimas elecciones. Sin embargo, siempre se renueva la confianza en su agudeza como ahora con la reforma política donde, detrás de la Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO), se tejen todo tipo de especulaciones sobre las ventajas que le otorgarían a Néstor Kirchner como candidato a presidente 2011.

Por momentos, tiendo a pensar que el propio Néstor Kirchner alimenta la usina de la crítica ética sabiendo que en la Argentina se prefiere a un malvado que a un ingenuo; y Macri resulta el mejor ejemplo, porque de tanto victimizarse con las trampas que le pone el Ejecutivo Nacional para que su Policía metropolitana no decole, logra el efecto contrario porque confirma a la ciudadanía que hace falta una cuota de maldad para ejercer el poder, y que sólo los Kirchner tienen esa habilidad que les permite gobernar.

En el caso de la reforma política, primero se especuló con que las internas abiertas permitían influir sobre la elección del candidato opositor porque Kirchner enviaría a votar a las internas del radicalismo a decenas de miles de piqueteros. Al caerse ese argumento –ya que además de abiertas las internas son simultáneas (no se puede usar los mismos militantes para votar en internas diferentes) y obligatorias (ya no resulta esencial quién tiene recursos con que pagar a las masas desmotivadas para que vayan a votar)–, aparece que Néstor Kirchner busca ganar la interna de un peronismo unido, sin PJ disidente, porque supone que el peronismo unido es invencible y controlando él mismo el aparato partidario, saldría elegido como candidato del PJ.

Pero al mismo tiempo que las internas unificarían al peronismo, podrían unificar al pan-radicalismo y si el radicalismo clásico, el cobismo, la Coalición Cívica y eventualmente el socialismo compartieran un solo candidato porque las elecciones internas les permitieran resolver el problema de competencia entre los referentes de sus distintos sectores, el PJ estaría en un serio problema porque para ganar necesita evitar la existencia de una segunda vuelta, y salvo que superase el 45% de los votos, para librarse del ballottage debería obtener más de 10% de diferencia con el segundo y si el segundo estuviera fragmentado en dos o tres fuerzas, ese diez por ciento de diferencia estaría garantizado. No hay que ir muy lejos para verlo: en las últimas elecciones presidenciales, si los votos de Carrió con la Coalición Cívica (23%) se hubieran acumulado a los del radicalismo con Lavagna (17%), hubieran alcanzado el cuarenta por ciento. En 2007, Cristina Kirchner obtuvo pocas décimas arriba del 45% pero en el mejor momento del kirchnerismo, un resultado poco probable en 2011.

Quienes llegaron a estas conclusiones pero necesitan seguir viendo a un Kirchner superdotado (ya sea para amarlo u odiarlo) explican que el proyecto de reforma política asume que el oficialismo perderá en 2011, pero quiere garantizarse el control del peronismo para cuando le toque ser oposición. Lo que parece muy poco probable es que los peronistas continúen con un jefe perdidoso aunque éste tenga los controles formales del partido.

Lo mismo sucede con la Ley de Medios: no está probado que, de aplicarse, resulte necesariamente beneficiosa para el Gobierno. En EE.UU., Inglaterra o Alemania, donde varios medios importantes compiten por su influencia ante la opinión pública, el periodismo independiente es mayor y no menor que en la Argentina. Para un gobierno cínico, en ciertas ocasiones, podría resultar más fácil contar con un Clarín al que se pueda congraciar dándole privilegios y ventajas, que varios Clarín con el riesgo de que la competencia entre ellos los hiciera incontrolables.

Nos vemos


Perfil, 31/10/2009

8 comentarios:

Nabulio dijo...

encontee intersante este espacio
asiqe volvere paara seguir leyendote
saludos y hasta la prox

Pincha Carioca dijo...

K no es un genio y tampoco no es un pelotudo. Seguramente está bastante arriba de la media de la política argenta. Digamos que sin ambos K la media sería bastante más baja. La década del noventa es el ejemplo, un tipo con una una buena cabeza táctica consiguió llegar a vice, pero le falto estrategia. Pero, el resto era tan pobre... Este tal de K no es un genio y tampoco un pelotudo, pero tiene políticas que hay que ponerse a pensar dos veces él porque de las mismas, o sea, no son solo tácticas, como el niño Fonte nos llama la atención, hay algo más. Digamos que es lo que el tachuela decía ayer en cnn en español: tiene que haber políticas de Estado. Y, sin contar que el tachuela estuvo en la presidencia, casi con la suma del poder público y no consiguió imponerlas, el K tiene políticas de estado y las impone. Porque modificar lo estructural hecho, les va a costar... y eso es tener políticas de Estado.
Por otro lado, me parece que el artículo del niño Fonte, dá señales de la saturación del discurso apocalilíptico y del asco concentrado en los K. El niño Fonte, creador de las revistas más leídas fuera de Atlántida, sabe leer el signo de los tiempos...

Mery dijo...

Que posteo interesante, obviamente yo tampoco creo tan inteligente ni tan malo a k, solo sabe leer a veces la coyuntura política, cosa que presumo también le lleva todo el día, o sea es lo que se dice un buen alumno, no uno de esos que hace la tarea perfecta y se va a jugar.
Me gustó mucho como lo planteas. saludos compañero.

Anónimo dijo...

Cuántos votos hubiera sacado el FPV de haberse hechos las elecciones en diciembre? Muchos menos, no?
¿Entonces le salió mal o no el adelantamiento?

Fede M dijo...

oh no!, ha vuelto a ese fondo... compañero filómata... si usted supiera lo difícil que se vuelve leerlo en esas condiciones...

Tito Colegiales dijo...

Te pido, sacá el fondo, es muy difícil leer. El sitio es interesante. Gracias.

Filómata dijo...

Fede M., Tito Colegiales, es más importante lo que se dice, tanto como las opiniones de los lectores en virtud que construyen tanto o más que el artículo. No obstante ello, es válida vuestra opinión sobre la "estética" del blog. El Club cumplió con las demandas. Los visitantes esperan reciprocidad de vuestra parte. NO somos tan autoritarios como para borrarlos.
Gracias

kevin dijo...

Necesariamente para la oposición debe existir alguien que sea el responsable de sus fracasos; siempre mirando para atrás, nunca de frente para proponer algo interesante para la república.

A los lectores que cuestionaron la estetica como Ud dice, les digo dèjense de joder, no sean llorones ni autoritarios como la oposiciòn.

Salu2