Verdadero hijo de Calcuta

La presidenta había calificado como una "paradoja" lo de "aquellos que muestran a los pobres por televisión solitos y llorando y cuando se organizan para reclamar los critican". Y además subrayó los términos “pobres y negros” con la obvia intención de marcar la discriminación a la que son expuestos los sectores populares.
Y Tinelli –que no es precisamente un chico de barrio como juega a aparentar en cámara–, lo sabía. Pero, igual, se escudó en su “personaje” y habló como si entendiera literalmente los dichos de la presidenta lo que por cierto, habla de su bajeza y cinismo, de lo oscuro que esconde detrás de su careta de conductor simpático y popular. Y mintió con descaro, que es lo peor.
Este lunes luego de que se presentaran los soñadores de Laura Oliva en el piso de Showmatch, el conductor de El Musical de Tus Sueños, dijo: “Para alguno que todavía se molesta si un chico se ríe o llora en la televisión… El otro día la escuchaba a la señora presidenta, no creo que haya sido por este programa que lo dijo, seguramente, pero se horrorizaba al ver chicos en la televisión y llamó a los pobres comparándolos como 'negros'"...“Me parece que es terrible verlo así”, falseó.
Pero en realidad ¿qué nos puede asombrar de la TV? Si es la misma que hacía Pipo Mancera, en blanco y negro, 40 años atrás y que a veces pasan por el propio canal Volver.
Cabe decir que la pobreza como parte del circo de atrocidades para mostrar ha sido algo también bastante usual a lo largo de la historia. Hoy, además, lo es tanto para la CCC, la Iglesia, para Castells o para el propio Tinelli, Chiche Gelbung y otros tantos más, que tienen a su favor que mientras continúe esta dictadura del Mercado siempre van a tener algún caso para impresionar, no a los ricos precisamente sino al resto: a los que están a un paso de la caída, y a los mismos sectores populares que se sensibilizan con justo derecho, pero a través de otra manipulación.
A quién le cabe duda del manejo perverso del productor de un programa que necesita más y más puntos de rating, no importa con qué, como nos tiene acostumbrados el propio Tinelli desde hace años.
Un poco del lindo culito de Rocío Guirao Díaz y otro poquito de Nicole Neumann, y ahora, un sospechoso toque de sensibilidad social. Igual es una fórmula muy vieja y que siempre salva las papas a los dueños del circo cuando falta la creatividad; como sucede con los golpes de Estado.
Pero parece que a veces tampoco alcanza. Dicen que para repuntar, pronto vuelve el baile del caño.
Nos vemos.
Fuente: Redacción Rosario, Señor I
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