27 de agosto de 2016

Santa Fe, datos duros: se importan latas de jardinera del Líbano y de maíz de Tailandia

La apertura de las importaciones le pega fuerte también a las producciones regionales. A la preocupación por el aluvión de productos industriales durante el primer semestre del año, se le sumó un mayor ingreso de alimentos que ya afecta gravemente a la producción primaria de la provincia. Así lo acredita un documento elaborado por el Ministerio de la Producción provincial y la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), en el marco del Observatorio de Importaciones.

Del informe, presentado en la sede de la Asociación Empresaria de Rosario, se desprenden algunos datos que sorprenden: el queso crema -traído de Estados Unidos, Francia y Reino Unido-, aumentó un 238% y el ingreso de pollo trozado subió un 1224%, importado de Brasil. La comparación es contra mismo período del año pasado.

Qué productos ingresaron y de dónde vienen

La importación de frutas y verduras, tales como la frutilla y la zanahoria son las que más afectan a los productores de la provincia. La importación de zanahorias, por ejemplo, creció en un 90.487%, y pasó de 8.000 kgs durante el año pasado a 7.247.320 M de kgs en 2016. La producción llegó de Brasil y Chile.

:: La suba interanual de importaciones de frutilla, provenientes de Polonia, China y Marruecos se incrementó un 423%. “La región, y la parte productiva de Coronda, en 60 o 70% funciona en base a la economía frutillera”, describió el intendente de la localidad santafesina, presenta en la presentación.

:: La importación de bondiola, proveniente de Dinamarca y Brasil, trepó un 404%, y pasó de los 507.943 kgs importados el primer semestre del año pasado, a los 2.562.122 M de kgs, en igual período del 2016. Chañar Ladeado, Venado Tuerto, Carcarañá, Correa, Zavalla, Rosario y Totoras; las zonas afectadas.

:: La ingreso de latas de ensalada jardinera, de países como Taiwán, Francia, China y Líbano, registró un alza del 415%. Las zonas más afectadas: Santa Rosa de Calchines, Pavón Arriba.

:: La importación de naranjas, provenientes de países vecinos como Chile y Uruguay, representó un incremento interanual llegó a un 16.766%. Es decir, en todo 2015 ingresó un lote de 21.000 kgs, mientras que de enero a julio de 2016 la cifra trepó a los 3.542.087 M de kgs.

:: La producción de pollos fue la más afectada ya que el ingreso de productos de Brasil representó un incremento de hasta 1.332% interanual, afectando a localidades como Serodino, Esperanza, Santa Fe, Gálvez, Avellaneda y San Lorenzo. Mientras que entre enero de 2015 y mayo del año pasado ingresaron un total de 69 toneladas de pollo trozado, en igual período de este año se registró la importación de 988 toneladas del mismo producto.

:: La industria porcina también se vio afectada por las importaciones en lo que va del año. Desde enero a mayo de 2015 las operaciones de carne de cerdo contabilizaban un 2.083 toneladas, mientras que en igual período de este año la cantidad de carne de cerdo importada ascendió a 3.693 toneladas, lo que significa una suba interanual del 77%.

:: El informe detalla que el aumento de las importaciones en el rubro heladeras creció interanualmente un 258%. Según las estadísticas de Fisfe, en el primer semestre de 2015 se importaron un total de 16.880 unidades, mientras que en igual período de este año la importación de heladeras superó los 60.400 aparatos. Las localidades más afectadas fueron Rosario y Villa Gobernador Gálvez que se vieron afectadas por la entrada de heladeras procedentes de Brasil, Polonia, Turquía y China.

:: El ingreso al mercado argentino de licuadoras afectó casi en su totalidad a la ciudad de Granadero Baigorria al registrase una suba del 126% interanual en la importación de ese electrodoméstico con productos provenientes de China.

:: La importación de calzado fue el rubro que afectó a más ciudades santafesinas. Con una suba del 35% interanual localidades como Pavón Arriba, Tortugas, Cañada de Gómez, Rosario, Venado Tuerto y Arroyo Seco se vieron afectadas.



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Fuente: Punto Biz / El Ciudadano

21 de agosto de 2016

Sistemas de salud en una economía inestable


En sintonía con el anuncio de la creación de la  Cobertura Universal de Salud (decreto 908/16), entiendo que se intenta promover un sistema que en lugar de financiar la oferta, se financia la demanda. En lugar de poner al Estado y a los efectores públicos para dar respuestas a los ciudadanos que no tienen obra social, están financiando al sector privado y de la seguridad social, para atender esos pacientes. Con esto, el gran negocio no es para la oferta, ni para la accesibilidad de la ciudadanía a la salud, sino todo lo contrario.

El Estado tiene la obligación de garantizar la salud universal, gratuita, integral, de todos sus habitantes, entendiendo que debe reconocer ese servicio como un derecho humano inalienable.

La desigualdad económica es la disparidad que permite a una persona ciertas oportunidades materiales, a la vez que se las niega a otra. Entender este concepto permite conocer cómo se produce el reparto del crecimiento y el desarrollo entre los distintos grupos sociales. Las distribuciones más equitativas suponen ser característica de las sociedades desarrolladas, mientras que las economías más atrasadas suelen tener un reparto de la renta y la riqueza más desigual.

Cuando se analiza la economía de un país se utilizan las variables macroeconómicas, dado que la variación de estas tienen impacto directo sobre el desarrollo económico y consecuentemente social. Entre las principales variables se encuentran: el gasto público y las medidas fiscales, las inversiones, la balanza comercial, el desempleo, la inflación, etc. Pequeñas modificaciones en cualquiera de ellas generan un gran impacto en un número no reducido de personas.  A la vez, estas variables están íntimamente relacionadas magnificando el impacto de su modificación. Por ejemplo, si el estado decide realizar una inversión; construyendo una ruta, se generan miles de puestos de trabajo, reduciendo el desempleo; y en el caso de requerir algún producto importado se altera la balanza comercial. De esto se deprende que pequeñas variaciones de la macroeconomía van a impactar en la sociedad y consecuentemente en la salud.

Argentina tiene un Sistema de Salud, distribuido entre un Sector Público, representado por los Hospitales  Provinciales, Municipales y Nacionales, un sistema de Obra Sociales, generado a través del aporte de los trabajadores y, por último, la Medicina Prepaga que son entidades privadas que reciben el aporte mensual directo de particulares, funcionando como un seguro médico. La articulación de estos, hace al correcto o incorrecto funcionamiento del Sistema de Salud en la Argentina.

Entender la división anteriormente descripta, facilita la compresión del impacto de la modificación de esta variable macroeconómica. Por ejemplo, si crece la tasa de desempleo es posible que personas que pertenecían al sistema de obra social pasen al sector público. Esto genera una demanda en un sector que de por sí puede estar saturado, haciendo la salud más inaccesible para el nuevo conjunto que compone los pacientes del sector público.

Lo mismo sucede con la precarización laboral. Cuando las condiciones laborales se flexibilizan puede que la cantidad y tiempo de cobertura médica se reduzca limitando el acceso a las obras sociales. En las economías inestables, la tasa de desempleo se modifica constantemente y el sistema de salud no lograr adaptarse a las necesidades de los pacientes que saltan de un sector hacia el otro limitando la asistencia médica de los desempleados.

La inflación es el aumento del conjunto de precios. No toda inflación tiene la misma composición ni las mismas causas. Por ejemplo la inflación puede estar generada porque el estado decide imprimir mas cantidad de billetes aumentando la base monetaria. En ese caso, el sector de la sociedad que recibe menor porcentaje de esa nueva base es el que se ve más perjudicado. Si por ejemplo, la emisión monetaria se entrega a sectores de clase media y baja esta inflación tiene un impacto relativo menor al que se espera para los valores nominales inflacionarios.

El problema se produce cuando la distribución no se realiza a favor de las clases más vulnerables y no se acompaña de aumentos salariales, ya que ahí se percibe el verdadero problema de la inflación, que es la pérdida de poder adquisitivo. Esto hace que las personas no puedan acceder a alimentos y medicamentos precarizando su situación y generando mayor mortalidad. La falta de una correcta nutrición genera un impacto directo e indirecto. El primero se produce por la falta de nutrientes, tales como vitaminas o minerales.  El indirecto se produce por el déficit nutricional y la consecuente depresión inmune. La respuesta a infecciones a las que nos enfrentamos cotidianamente, depende tanto del acceso a fármacos, como de una correcta nutrición que nos permite generar respuestas adecuadas.

La inflación podría no impactar en alimentos y medicamentos puesto que la misma podría generarse a expensa de otros bienes; pero, lamentablemente, en la mayoría de los casos tiene el mayor impacto en estos productos de extrema necesidad precarizando la situación de la de los más vulnerables.

El valor de cotización de las divisas se fija por una relación entre la demanda y oferta de las monedas. Mas allá de que es libre y depende del mercado cambiario tiene intervención del estado a través del Banco Central que compra u oferta dólares para lograr estabilizar los cambios de valores. Pero el Banco Central no es un fondo infinito; su continua participación podría, por ejemplo, reducir considerablemente las reservas de un país; lo que puede tener consecuencias muy negativas. Para que esto no suceda el Banco Central necesita tener una balanza comercial positiva.

Las economías inestables presentan continuamente modificaciones en su balanza comercial y los valores de las divisas y esto impacta directamente en los precios. La primera razón por la que sucede es por la necesidad de consumir  productos importados. La segunda razón es que los productos de fabricación nacional dependen parcialmente de insumos extranjeros en su proceso productivo.

Según la Asociación Argentina de Farmacia y Bioquímica el 50% de los medicamentos en la Argentina son producidos por empresas nacionales y los laboratorios locales son los responsables del 60% de las unidades totales comercializadas anualmente.  Es decir que, en Argentina, ante la modificación del valor de las divisas el 50% de los medicamentos que resultan importados sufren un impacto directo en sus precios. El otro 50% tiene una modificación parcial condicionada por los insumos importados necesarios para su fabricación.

Son varios los puntos de partida desde donde se puede iniciar una interpretación que relacione la economía y la salud. Mas allá de ello una posible conclusión es que, las sociedades son extremadamente dependientes de la economía y el impacto en la salud es prueba de ello. La falta de flexibilidad del sistema sanitario hace que no se pueda realizar una rápida adaptación, por lo que la estabilidad económica es necesaria.



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Sobre textos de Ignacio Aladro

15 de agosto de 2016

Macri, no es la tormenta que asusta, sino el destino


con textos de Julio Bárbaro

Me asombra la cantidad de seguidores del Presidente que entraron a dudar sobre el mañana. Simples votantes o importantes funcionarios, muchos, demasiados, observan con recelo el rumbo que a la nave colectiva le imprime el nuevo timonel. No es la tormenta lo que asusta -las aguas convulsionadas nos tienen acostumbrados- sino el destino, las supuestas playas donde el liberalismo económico nos haría felices.

Es el primer triunfo electoral de la derecha liberal, aunque desde ya que no su primer intento de imponer un modelo de sociedad. De hecho, en los tiempos de Menem el rumbo económico era el mismo que hoy elige Macri, uno de los tantos errores garrafales cometidos por el peronismo. Y ni hablemos de los golpes militares, siempre fueron liberales y siempre terminaron en el más rotundo de los fracasos. Y ojo que ahí no era el peronismo ni los sindicatos ni el pueblo el que los molestara en su ejercicio del poder. Del 76 al 83 generaron deuda y miseria. Con Menem profundizaran ese rumbo, y ahora pareciera que lo quieren intentar de nuevo.

Conflicto eterno de nuestra sociedad, el puerto representa el comercio y se impone sobre el interior que expresa a la producción. La producción es trabajo y genera renta, el comercio destruye la producción y genera desocupación. Llegamos a fabricar aviones, pero la izquierda kirchnerista terminó comprando vagones usados y hasta los durmientes en el extranjero. La producción genera trabajo, comprar afuera produce coima. Nunca terminamos de ponernos de acuerdo en que es lo que necesitamos producir para generar la riqueza que nos permita ser una sociedad integrada. Todavía algunos creen que el rumbo lo gestionan las leyes del mercado. Tan viejo y gastado como el sueño de la revolución proletaria.

El debate sobre cuál fue el factor que determinó nuestro atraso no parece resolverse. Nosotros opinamos que el peronismo fue el gran integrador de la sociedad, no dejó ni deuda ni marginalidad; ellos piensan que esa distribución de la riqueza les impidió a los grandes capitales convertirnos en un país desarrollado. Debate eterno que necesita ser resuelto. Ser un gran país con la mitad de la población en la pobreza es un absurdo, no importa donde lleguen los ricos sino donde llegamos todos. Hasta ahora el peronismo fue el único que definió este destino: industria nacional con población integrada, trabajadores como conciencia superior al empresariado, soberanía política por encima de los negocios y los mercados de turno.

También fue capitalismo con dispersión de inversiones. Siempre impidió la concentración, dejó de hacerlo con Menem y los Kirchner; en rigor la política dejo de ser importante desde que la economía en representación de los negocios derrotó al Estado, a la voluntad de trascender lo privado para pensar lo colectivo. Y esa es la herencia del golpe del 76. Alfonsín intentó salir de ese esquema, Menem con Dromi y Cavallo nos sometieron a la más atroz de las decadencias. Los servicios públicos privatizados son la clave de la degradación de la sociedad. Son monopólicos y dan perdidas, es el lugar que debe ocupar el Estado. Pero al privatizar y subsidiar se generan cajas que producen el nervio de la corrupción. Los revolucionarios kirchneristas se enfrentaban con los medios independientes porque informaban, nunca enfrentaron a los concesionarios de los ferrocarriles, cumplían con los preciados retornos. La supuesta ideología los llevaba a perseguir disidentes, ese era el enemigo; las grandes empresas, mientras pagaran sus retornos, no importaba si eran nacionales o extranjeras, si dañaban al pueblo o le servían, las necesidades de la burocracia ocupaban el lugar de las necesidades de la sociedad.

El kirchnerismo es una izquierda falsa, pero el macrismo aparece como una derecha de verdad. Macri piensa que permitir a los extranjeros comprar campos sin límite nos sirve para atraer inversiones. Lo de siempre: en lugar de promover la venta de la producción, intenta vender la estructura productiva. Izquierda kirchnerista y derecha macrista piensan que da lo mismo que una empresa sea nacional o extranjera. Solo el peronismo y antes el radicalismo -además del desarrollismo- reivindicaron la necesidad de una burguesía nacional. Finalmente los sindicalistas, al menos algunos de ellos, terminaron ocupando ese digno y necesario lugar. Y digo algunos porque hay un grupo de mediocres que imagina haberse convertido de tal manera en empresarios que les molesta participar en política. Algunos se vuelven ricos y tratan de distanciarse de los pobres, cambian de clase social, y con ello de conciencia nacional. Algunos siguen siendo sindicalistas y, otros, simples propietarios de sistemas de medicina prepaga.

De la peor crisis nos sacaron economistas peronistas; otros, liberales, en nombre de un peronismo traicionado nos habían llevado hacia ella. Ser peronista hoy casi no quiere decir nada, pero hay cuadros técnicos que sí son dueños de una experiencia digna de ser convocada. Lo mismo pasa con radicales y miembros de fuerzas aliadas. Cuadros políticos, no gerentes ni dueños, ni mucho menos expertos en concentración empresarial, esos son enemigos del mismo sistema social que deberían promover.

Entre el teléfono y la televisión paga se llevan la renta que un empleado medio puede destinar a los servicios. No queda margen para gastar otro tanto en luz y gas. Es cierto que los Kirchner destruyeron hasta la energía en el camino hacia ser Venezuela. Tiene razón la ex presidenta: merecería un premio Nobel, ya que no es fácil destruir tanto en tan poco tiempo.

En la dialéctica entre el kirchnerismo y el PRO no parece haber lugar para un futuro digno. La ventaja es que el macrismo dialoga con todos y, en consecuencia, si sus recetas no funcionan, podrán convocar al resto y enfrentar juntos la crisis.

Con Scioli dependiendo de Cristina solo quedaba como salida la guerra civil. Ahora el peronismo intenta recuperarse para sacarse la enfermedad del kirchnerismo de encima. Es bueno que lo intente, solo queda saber si están a tiempo de salvarse-y por suerte muchos quedarán en el camino. La sociedad está muy atenta al prestigio de los políticos. Y esa es la limitación de los obsecuentes. Hay muchos fanáticos que espantan más votos que los que atraen. La sociedad está exigiéndole a su dirigencia. Era hora: es el único camino que asegura la mejoría.

5 de agosto de 2016

Crece la economía laboral clandestina y el salario gris


Nuevamente el trabajo en negro o no registrado supera el 50% en algunas provincias, con un promedio que vuelve a superar el 40% concentrado en la pequeña y mediana empresa y en los contratistas y subcontratistas, asociado al pago de salarios en gris. Esta novedosa modalidad liquida el salario convencional dentro de la ley, y agrega pagos en negro sin ninguna registración, lo que obliga a llevar dos administraciones separadas, una dentro de la ley y la otra en la clandestinidad.

El trabajo informal creció doce (12) puntos porcentuales en los últimos dieciocho (18) meses. Esta forma de precarizar el empleo trepa a niveles exóticos cuando de trata del empleo joven o de jóvenes en el primer empleo, con más del 70% de contrataciones no registradas o clandestinas.

El crecimiento de la clandestinidad laboral responde, sin dudas, a un mal endémico que liga a los argentinos con la informalidad y el escaso apego a las leyes, a lo que se suman las dificultades que se observan con un mercado que sigue en caída en los niveles de actividad con inflación todavía muy alta (stagflation), con la excusa, a menudo justificada, de que operar conforme los niveles de las cargas sociales, los impuestos al trabajo, y los ajustes de convenio sin relación con la productividad, los negocios se transforman en inviables.

Para poder pagar salarios parcial o totalmente en negro, es imprescindible tener un circuito comercial no registrado. Es fácil percibir esta doble vía por las dificultades que a menudo enfrentamos para obtener el comprobante o factura con valor fiscal en negocios gastronómicos, en comercios minoristas, en los estacionamientos, al pagar el taxi o el remís, y en numerosas actividades que sencillamente carecen de todo control.

Es también atendible, que la presión fiscal extraordinaria que se vive en Argentina en forma cotidiana, tiene un doble enfoque. Por una parte, el sistema no tiene un método eficaz para perseguir a los evasores. Por el otro, tenemos un sistema retrógrado de tributación, que está poblado por impuestos regresivos que siguen vigentes como el IVA uniforme o afectando productos de primera necesidad, el impuesto al cheque, el impuesto a las ganancias sobre los asalariados, las cargas sociales con destino a los organismos de la seguridad social, y los aportes y contribuciones con destino a las obras sociales y a los sindicatos.

El trabajo en negro no es solo en la actividad privada, ya que representa entre el 22 y el 53% de los agentes del Estado Nacional, provincial y municipal, a través de medios de elusión y de evasión como son el personal contratado y no regularizado, los contratos a plazo fijo, y la parte del ingreso del trabajador excluido de las cargas sociales e impositivas, por vía de medios totalmente discrecionales o arbitrarios.

Los planes sociales son promotores directos del trabajo en negro, ya que quienes reciben el beneficio presionan por trabajar sin informar al ANSeS, para seguir con ambos ingresos. Prefieren la precariedad a arriesgarse a perder los dos beneficios.

En rigor, la mayoría de los que prestan servicios en forma no registrada tienen ingresos inferiores a la media del mercado y por debajo del salario de convenio o del mínimo vital y móvil. Sin embargo un 20% aproximadamente no solo tienen ingresos superiores, sino que pueden llegar a superar todas las expectativas, cuando encuentran un nicho del mercado que facilita esta situación.

El trabajo en negro humilla a los que lo padecen, genera competencia desleal, desfinancia el régimen fiscal y al sistema de salud y al financiamiento del régimen jubilatorio de la seguridad social, fomenta la desigualdad y la inequidad, y crea innumerables injusticias.

Las políticas públicas no han sido eficientes para luchar eficazmente contra la economía clandestina ni contra su peor flagelo que es el trabajo en negro, que no solo se combate con controles y sanciones, sino también con incentivos y con una reforma fiscal que respete los principios de igualdad y en especial de equidad fiscal, con su régimen general y con las excepciones.


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Textos: Julián A. de Diego

2 de agosto de 2016

¿Por qué se debe publicar el listado de empleados públicos y sus sueldos?

Los sueldos de los empleados de planta (no políticos), son casi el 30% o 40% del gasto total de cualquier municipio de nuestra provincia. Es decir que saber a quien, por qué servicio, y cuánto se le paga es imprescindible para que la sociedad controle la casi la mitad del gasto público. Los municipios de la provincia de Santa Fe, no tienen -en general- una legislación específica que trate el acceso a la información pública.

En general, en nuestra sociedad hay una deformada concepción de lo público asignando a sus constancias un carácter secreto que no tienen y que se contrapone al sistema republicano que nos rige. Hay también una necesidad de incrementar y mejorar los mecanismos de contralor en la administración pública para garantizar de ese modo su legalidad, su corrección ética y la eficiencia y eficacia en el empleo de los recursos públicos.

El contralor indirecto de la administración pública por parte de los administrados es también una forma de fortalecer la idea del control como forma de contrarrestar cualquier tipo de desviación por parte de quienes ejercen función o empleo público.

Rudimentariamente, por decirlo de alguna manera, la ley orgánica de municipios establece la frecuencia con la que el Ejecutivo Municipal debe publicar los balances de tesorería; naturalmente, la redacción original de la ley 2765 a quedado desactualizada y fuera de contexto en tanto en el gobierno nacional y en gran parte del gobierno provincial, los archivos de papel comienzan a ser una antigüedad. Decía que la ley se limita a la publicación de los números de caja, pero nada dicen en cuanto a la publicación de compras y licitaciones, listado de personal permanente, contrato, temporario y transitorio, del concejo municipal y de cualquier otro organismo municipal. Es cierto, no todas lo hacen, tal vez porque no se le da a la herramienta de internet el verdadero valor o tal vez, que la pretendida transparencia no lo es tal.

La ley orgánica de Municipalidades (ley Provincial), que fue modificada en el 2002 mediante ley 12065 con relación a la transparencia, modifica el texto del artículo 2º direccionando a dos elementos importantes: 1/ declaración patrimonial de funcionarios electos y políticos y 2/ transparencia de funciones y sueldos de empleados y funcionarios.

“Quienes ejerzan cargos públicos electivos o sean nombrados políticamente deberán cumplimentar las normas que en el orden provincial resulten de aplicación a funcionarios públicos que ejerzan cargos electivos o políticos, en lo que se refiere a la declaraciones sobre antecedentes curriculares y patrimoniales. Las autoridades municipales deberán dar a conocer por los medios que estimen pertinentes la nómina completa de todas las autoridades políticas y agentes-con independencia de su situación de revista-que presten servicio remunerados en el municipio, en cualquiera de sus órganos o dependencias, consignándose los haberes totales que cada uno percibe y todo pago que el ente disponga en provecho del mismo, sea o no de índole remunerativa.”

Pero más allá de que a las ordenanzas, y a las leyes, hay que cumplirlas, es importante que se recuerde que en el 2001, la sociedad estaba harta de la situación, y reclamaba transparencia y frugalidad en el gasto público. La gente no solo estaba cansada de la política y de los políticos, sino de los empleados públicos.

Sentía que había muchos, que trabajaban poco, o que ni siquiera iban trabajar. Además, sentía que el que entraba al Estado era por “acomodo”, y a partir de allí era cómplice de los políticos corruptos para saquear al Estado.

Ante esto, se hacía imprescindible recuperar la confianza en el Estado y por eso, se propusieron varias medidas que se basaron en el ingreso a la Administración pública por Concursos Públicos y transparentes, y la publicación de los listados del personal de planta y político con sueldos, y cargos.

Estas medidas inclusive contaron con el beneplácito de la mayoría de los empleados públicos que entendieron que era la forma de recuperar el respeto de la sociedad. Por otro lado, el imaginario popular cree que los empleados municipales, y sobre todo el personal político, gana mucho más de lo que en realidad ganan. Publicar los sueldos ayuda, no complica. Desmitifica.

Como la desconfianza social es muy alta, muchos ciudadanos decían y dicen, que una cosa es lo que se declara, y otra es lo que se junta realmente, para eso el único antídoto, es saber cuánto gana tu vecino empleado público, porque vos podes asociar el nivel de vida con el sueldo que se declara, y esto permite que se sospeche del que vive más alto que su  ingreso, pero también respetar al que vive de acuerdo a sus ingresos. Este control social también lo puede hacer el mismo empleado público que a partir de conocer lo que ganan los demás empleados, puede visualizar si su ingreso se corresponde con su nivel de vida.

Muchos ciudadanos, entre ellos empleados públicos, decían que existían muchas personas que cobraban sueldo sin ir a trabajar, barrabravas de clubes de fútbol, por ejemplo. La publicación de los listados permitió que los mismos agentes públicos pudieran revisar y denunciar, en su caso, esto.

Desde su primer acto de gobierno, en los recambios que da la democracia, los nuevos mandatarios municipales o comunales, valoran el concepto que los empleados deben ingresar por concurso, tal como lo manda el escalafón municipal (Ley 9286) al expresar en el decreto 004/2009 «que el ingreso solo tendrá lugar cuando medien los concursos abiertos...» citando la normativa provincial, fustigando a las administraciones anteriores al no seguir este camino, una manera elegante para dar lugar a la militancia. Es válido recordar que las administraciones municipales toman personal contratado para determinadas tareas que se van prolongando en el tiempo, en especial profesionales de ciencias económicas, abogados, psicólogos y otras disciplinas; esta práctica con el tiempo hace que se valore la tarea y como premio, se la incorpora a planta permanente.

Otro tanto puede ocurrir (de hecho, ocurre) con personal no calificado pero idóneo para la conducción de maquinarias especiales que es contratado para la ejecución de distintas tareas que se prolongan en el tiempo. Más allá de esto, es probable que los municipios de nuestra provincia implementen el sistema de concursos, que establezca (a través de una selección que incluyó: antecedentes, examen escrito y entrevista), un orden de mérito para cubrir las vacantes de ingreso a la administración municipal, pero como no existe legislación sobre la transparencia en la información pública, es razonable pensar que el ingreso por concurso es una mera declamación; obviamente, la pretensión pública de lograr que se publiquen los nombres de los que ingresan contratados y de aquellos que tiene el carácter de temporarios, es un quimera aun cuando la misma legislación de los empleados municipales de la provincia, contemplan en el escalafón a estas categorías.

Los presupuestos por lo general establecen el marco del personal municipal, contabilizando el rubro de personal contrato y temporario con un número “elástico” ya que permite la rotación en las tareas no calificadas (limpieza de calles, cunetas, etc., etc.)

La publicación de los listados de personal y de los sueldos y otros conceptos, permitirá terminar con los malestares internos que existen entre los empleados públicos que a veces sienten que los que eran amigos del poder cobraban más por hacer lo mismo que los otros.

La publicación de sueldos permite recuperar la confianza de las bases en sus dirigentes sindicales.

Algunos sostienen que puede generar inseguridad: no hay una sola evidencia en ningún lugar del mundo incluido países como México, que tienen altísimos niveles de violencia en donde se demuestre que la publicación de los sueldos de los empleados públicos genere mayor inseguridad a estos. Menos aun, en nuestro país. Este argumento se usa siempre en las gestiones públicas donde se quiere ocultar cosas.

Algunos de los que no quieren que se sepa cuánto se gana en el Estado, dicen que publicar estos datos atenta contra la confidencialidad, esto ha sido rechazado por fallos de Suprema Corte en Chile, México y Brasil por ejemplo. Pero más allá de lo que hacen otros países, es increíble que gente que quiere trabajar en el Estado no quiera asumir el compromiso de la transparencia. Si una persona no es transparente con sus actos, menos confianza entrega para que la sociedad piense que será transparente en los actos que tengan que ver con la gestión de lo público. El que quiere trabajar en el Estado, debe ser transparente en todos sus actos y lo primero es decir lo que gana por su trabajo.

En muchos países democráticos, (Brasil, México, Perú, Chile) se publican los sueldos de los empleados, y en la ciudad de Las Toscas, con la pretensión de ser líder a nivel provincial de transparencia, no hacerlo sería un retroceso que generará un mayor malestar ciudadano, y mayor malestar de los empleados públicos que en el secreto pierden el derecho a controlar que todos reciban igual remuneración por igual tarea.