7 de enero de 2017

PAMI, la tijera de Macri


Publiqué en mi otro blog el artículo de La Nación, sobre los recortes de PAMI, mejor dicho de Regazzoni expuesta en la Disposición Conjunta 0005-17. La sensación de atropello que se siente es feroz. La misma sensación que se siente cuando una encargada de oficina del PAMI te dice: «su médico de cabecera es ...», cómo? Y la libertad de elegir a mi médico de cabecera? lo mismo cuando te dicen que dos odontólogos atienden en el centro de jubilados de tu ciudad en un lugar «acondicionado» para tal fin. La palabra libertad para el PAMI no existe y como dice Novarecio, no escucha.

Pignanelli con criterio dice “usted cobra la jubilación tenga o no prepaga, le retienen para el PAMI un porcentaje muy importante de la jubilación.”

Me hicieron consultas sobre cuanto retiene ANSeS del haber jubilatorio para la obra social. El cálculo es simple y es la sumatoria de dos cálculos: 1) el 3% sobre el haber jubilatorio bruto y 2) el 3% sobre el excedente del haber jubilatorio sobre la jubilación mínima. Por resolución 286/16 la mínima es $ 5.661,16

Por ejemplo, si una persona tiene un haber bruto de $ 18.000. 1) 3% es igual a $ 540; 2) 3% sobre $ 18.000 - $ 5.661,16 → $ 12.338,83 es igual a $ 370.17 . EL total a retener para el PAMI es $ 910.17

Nada, un dato nomas.

Ahora si, leemos a Novarecio en su nota Pami no escucha. Impecable.

Leo, azorado, que el PAMI anuncia un recorte generalizado en la cobertura de los medicamentos para sus afiliados. Leo, impactado, que esto se presenta como una buena noticia y que quienes quieren un cambio lo aplauden.  Leo, siempre aprendiendo, al analista Gabriel Rolón que sostiene que no es cierto que para que haya un sádico sea necesario un masoquista. Lamento contradecir al amigo psicoanalista. En el manejo de las consecuencias de la  cosa pública la afirmación de que nos encanta ser maltratados funciona perfectamente.

La medida del PAMI es ilegítima  -tal vez ilegal- y propia de un relato de justicia irreal que en realidad se basa en un individualismo y conservadurismo exacerbados.

El Instituto de Previsión Social destinado a jubilados y pensionados anuncia en una nota que consigue la sagaz Fernanda Donovan que hay un abuso en beneficiarios del sistema para la cobertura del ciento por cien en medicamentos. No hay dudas. Se coincide. Describe el saqueo político que se ha hecho en la obra social. Hay más que pruebas que deben ser llevadas a la justicia penal esperando que alguna vez alguien devuelva la plata que se robó y, de paso, vaya preso.

Explica Carlos Regazzoni en La Nación que desde ahora no tendrán sus medicamentos gratis todas aquellas personas que sean propietarias de más de un inmueble o que de los registros surja que tengan de un vehículo de menos de 10 años (con la excepción de aquellos que posean un certificado de discapacidad). Tampoco podrán hacerse de medicamentos gratis los que perciban por arriba de 8000 pesos (ellos tendrán una cobertura menor) o  sean dueños de embarcaciones o de aeronaves.

Otro universo que perderá el acceso a la bonificación, dice la nota periodística, son aquellos jubilados que, además de PAMI, cuenten con una prepaga, entre 100.000 y 200.000 tendrían además un plan de medicina prepaga.

Vamos por parte: ni la administración Macri ni nadie es la dueña de los aportes y del destino de ellos de los trabajadores argentinos que, por principio solidario y obligatorio, tienen descuentos de sus haberes como trabajadores. Es un precepto de justicia social que vale más que cualquier cargo administrativo

Sería bueno que el titular del PAMI omita decir (y especialmente creer) que él concede algo. Hay una ley que lo obliga a hacerlo. Él es apenas un administrador que debe ceñirse a la norma.  Lo recordamos antes con Diego Bossio cuando creía que con los dineros de los jubilados podía hacer lo que él creyese y lo hacemos ahora.

Es falso que sea solidario que una persona "rica" (luego veremos qué entiende Regazzoni por rico)  omita usar el PAMI porque se puede pagar una prepaga. Allí se esconde el germen de un próximo paso que postularía un "soy rico (sic); cómo no voy a usar PAMI de viejo, a mí no me descuenten durante mi vida laboral que me las arreglaré por mi cuenta. Si soy rico para no usarla de viejo, soy rico para no aportar de joven". Eso es el fin de las obras sociales solidarias que se desfinanciarían en un golpe.

¿Qué cosa es ser "rico" para el PAMI de hoy? Tener un avión o una embarcación. Por lo primero no hay demasiadas dudas. Lo de la embarcación podría merecer distintos comentarios de sutilezas pero dejemos pasar. Se es rico, sin embargo, si se tiene un  auto de menos de 10 años de antigüedad. ¿En serio piensan eso el presidente y Carlos Regazzoni? ¿Un jubilado con un Corsa 2007 es rico? La grosería del concepto me exime de mayores comentarios.

Se es rico para Cambiemos si se tiene más de una propiedad. No importan metros cuadrados, condiciones, lugares ni mucho menos. Un jubilado con dos monoambientes es igual a Eduardo Constantini. Olvídense de la cultura tana de nuestros abuelos que se deslomaban separando algo de dinero para construir un departamentito al fondo de la casa y garantizarse la vejez. Algunos funcionarios no han escuchado jamás la educación de sus abuelos.

Se es rico si se tiene una prepaga, dice PAMI. Claro, esto sí tiene toda lógica. El PAMI es tan estupendo servicio, no tiene ningún reclamo para los jubilados que están felices con la atención que reciben, jamás un retraso en conseguir un turno, una prótesis, una operación programada,  que si pagan una prepaga es de puro derrochones que son. Ni hablar de esos hijos molestos que viendo que sus padres necesitan ayuda les pagan una privada para evitarles cualquier contratiempo. Hay que abolir esa preocupación filial si en el PAMI todo es color de rosa. De paso: los padres de los que firman esta resolución, ¿se atienden en el PAMI o tienen prepaga? Eso, evitaría todo otro comentario.

Hablar de jubilados no necesita de ironías. Ganan 6000 mangos por mes en su inmensa mayoría. Eso solo debería avergonzar a los que por décadas administraron su obra social. Pensar recortes en personas que tienen ese estipendio (u 8000 pesos, según la norma) es ilegítimo por concepción, conservador por ideología y mentirosamente solidario. A los que aplauden diciendo que es solidario que "el que puede" no use el PAMI sólo me permito recordarles a Bertolt Brecht y su idea de creer que escupir para arriba no tiene consecuencias.

Se dice que se ahorran 1600 millones de pesos. ¿Equivalen a cuánto de retenciones mineras? Sería solidario que alguna vez empezaran por otro lado para los recortes, que sin dudas son necesarios por el estado de las cosas recibidas, pero no por este. O dará la impresión de que, de verdad, no escuchan.



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