14 de junio de 2016

No hay dos oportunidades para la primera impresión


A propósito de la discusión entre Edi Zunino y Melconian, la naturalidad con que ciertos funcionarios integrantes del gobierno del presidente Macri blanquean sus comportamientos económicos impresiona.

En estas últimas horas el presidente del banco Nación Carlos Melconian declaró: “voy a traer parte de mi dinero que tengo en el exterior y parte quedará allí como ahorro de los hijos de uno”. Remató diciendo: “a medida que ganemos confianza todos traerán su dinero a la Argentina”. Melconian preside el Banco de la Nación Argentina, brazo financiero del estado argentino, insignia de la República como  palanca financiera de desarrollo de las políticas activas e instrumento fundamental para poner en marcha  los planes políticos productivos. Podríamos decir que el Banco Nación en lo financiero es a la República, como la bandera a nuestra identidad.

Quien lo preside debiese ser el principal seductor para atraer y conseguir dinero que se encuentra ocioso. Es más,  aplaudiría la audacia de su presidente si captase ese dinero con tasas de interés que luego prestase a un 10% menos. La política de un país, como venimos diciendo, no guarda la lógica del saldo positivo entre el debe y el haber. Muchas veces primero hay que perder para luego ganar. Argentina necesita con urgencia generar trabajo genuino a través de políticas activas. El tema no es como dice Melconian “ lo importante es que el dinero esté blanqueado”, en el caso de un funcionario de esta magnitud lo importante es que confíe en el gobierno del cual es parte. Si no lo hace él, porqué se lo pedirá a un ciudadano común.

Pareciera que ante ésta y otras declaraciones impropias de funcionarios del gobierno, el presidente Macri no actúa enérgicamente, no hay tirones de oreja ni pedido de renuncias. Esto acarrea  dos inconvenientes, por un lado puede pensarse que el mismo Macri convalida los dichos. En segundo lugar,  la señal para su propio equipo político no es buena. Da lo mismo quien trabaja sin yerros que quien los realiza.

En estos primeros seis meses del gobierno de Cambiemos se ha visto a un Macri ciclotímico, con una primera versión en cuanto a las políticas que impulsa y otra de bolsillo, de borrador,  por las dudas.

Lo de Macri no es ensayo, error y corrección. Su pensamiento está consignado en la primera versión. Así fue con la designación de los ministros de la Corte por decreto. Con el 1800% promedio de aumento de tarifas. Con el artículo 85(mordaza) del megaproyecto de blanqueo. Podríamos decir que ahí se evidencia el verdadero pensamiento de Macri.

Tom Wise dijo “no hay dos oportunidades para la primera impresión”. Es más,  mucho se ha hablado en estos días sobre la existencia de sectores con intencionalidad golpista. Algún loco podrá pensarlo, pero es la realidad lo que golpea.


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Sobre textos de María Herminia Grande

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