20 de enero de 2011

El negocio de la harina, en pocas manos

Entre 2006, cuando empezó la regulación estatal del mercado triguero, y 2010, la exportación de trigo cayó 40%. Pero la otra cara de la moneda es que, en paralelo, se duplicaron las exportaciones de harina, un negocio que en 56% está en manos de tres empresas: la estadounidense Cargill y las argentinas Molinos Cañuelas y Andrés Lagomarsino, claramente las más beneficiadas.

Hacia 2005, los molinos de trigo exportaban, según datos del Indec, 560 mil toneladas de harina, básicamente con destino a Brasil y Bolivia. Pero a partir de 2006, los despachos al exterior comenzaron a crecer exponencialmente año a año hasta duplicarse, ya que en 2010 alcanzaron 1.250.000 toneladas. La situación de la industria mejoró, ya que las firmas que estaban en quebranto los levantaron y también invirtieron fuerte en productividad.

¿Cuáles fueron las políticas? Primero, el subsidio que hubo a los molineros para la compra de trigo con destino al mercado interno, que derivó en denuncias de la molinería de Chile y Uruguay de antidumping (y quejas de Brasil) al sostener que el trigo subsidiado era el que entraba procesado como harina a su fronteras.

Y luego por la política oficial de restringir exportaciones con el objetivo de garantizar el abastecimiento interno y la asignación fija por empresa de un cupo para exportar eliminó la tradicional competencia entre molinos y exportadores por el cereal logrando así una baja en el costo de originación para la industria nacional ya que los precios están por debajo de la cotización internacional.

La Mesa de Enlace denuncia que los productores no se beneficiaron con la política nacional, que en la actualidad les significa un recorte de hasta u$s 50 por tonelada. El consumidor argentino, por su parte, en el mismo período vio como el kilo de pan pasó de $ 2,5 a $ 8,- según un relevamiento de Acrea presentado en diciembre pasado.

Según los cálculos de la Mesa de Enlace, hay 8 millones de toneladas de trigo disponibles para la exportación, pero el gobierno sólo autorizó embarcar 4 millones, que –según los ruralistas- alcanza para abastecer el mercado interno. Pero al tener en un corralito las exportaciones (aunque habrá totalmente al cupificarlo por empresa elimina la competencia) decae la competencia y el productor, que podría cobrar 210 dólares por tonelada, recibe 170.

Tradicionalmente en la Argentina la industria no supo aprovechar las ventajas de los modelos económicos más proteccionista para hacerse más eficiente y aumentar exportaciones, pero en el caso del trigo se ve que la molinería sí lo hizo y duplicó despachos al exterior.

Ahora, ¿quiénes fueron los beneficiados? El grueso de esa duplicación de exportaciones fue capitalizado por tres empresas. Según el ránking elaborado en base a datos oficiales, las primeras tres empresas tiene el 56% de las exportaciones y entre las 11 primeras se reparten el 80% de las exportaciones.

Al tope está Cargill, cuyas exportaciones de harina representan el 23.6 % del total. Luego le sigue Molinos Cañuelas, con el 20.9%. Y completa el podio Andrés Lagomarsino, con el 11.9% del total de las exportaciones.

El top five se complementa con José Minetti, que tiene el 4,2% (que escaló dos posiciones con respecto a 2009) y Molinos Arrecibes, con el 3.96% (que en 2009 ni figuraba en el top ten)

Sobre Cargill, la líder absoluta en el negocio granario, se puede decir que así como es el principal molino harinero es el principal exportador de granos del país, aunque en el caso del cereal su participación cayó desde el 20%, en 2005, a un promedio de entre 15 y 16% entre 2009 y 2010; dato que muestra que Cargill se está volcando al negocio de industrializar el trigo.

En tanto, Molino Cañuelas, de capitales nacionales, es uno de los primeros productores de harina del mundo. Con base en la localidad bonaerense que lleva como nombre, administración central en Buenos Aires, tiene 6 plantas en todo el país, una de ellas en Rosario.

El dueño de Molinos Cañuelas es España, el presidente de la Federación de la Industria Molinera, Alberto España.

Y por el lado de Lagomarsino, que nació en Avellaneda, elabora en sus 8 plantas industriales 1.870 toneladas métricas de cereal diarias (46.000 toneladas en 25 días por mes), lo que significa una producción de 34.500 toneladas de diferentes harinas y 11.500 toneladas sub-productos destinados a la industria y a la exportación en forma mensual. Exporta a a países cercanos y Africa y Asia, como así también el Caribe, y en forma reciente, y en un constante índice de crecimiento, a Brasil, donde la empresa se ha radicado con la firma Farisur, de la que detenta la totalidad del capital.

Así las cosas, según datos de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), desde 2007 hasta julio de 2010, los molinos de trigo recibieron 1717 pagos de subsidios por un monto total que superó los 2.248 millones de pesos.

En tanto que en la segunda mitad del año pasado (de agosto a diciembre) recibieron alrededor de 300 millones de pesos por mes, un monto que equivale al dinero que destina el proyecto oficial de Presupuesto 2011 para conservación de bosques nativos.

Los últimos pagos a la industria molinera se efectuaron este miércoles 5 de enero luego de que salieran publicadas en el Boletín Oficial compensaciones por un total de casi 9 millones de pesos a importantes empresas del sector, entre ellas Molinos Tres Arroyos.

Nos vemos,




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Fuentes: Campo en Acción - Punto Biz

1 comentario:

Mariano T. dijo...

El negocio es que el gobierno las ayude a comprar trigo barato.
En realidad es un negocio artificial, pero mientras dure esas empresas van a ganar fortunas coin muy poco valor agregado.