16 de diciembre de 2010

Binner, contra vientos y mareas

Sin dudas que el veto de Binner al artículo 19 de la ley de boleta única causó un efecto tsunami en el Frente. Pero quiero referirme al modo que impone sus criterios el gobernador. Entre sus pares, tiene fama de duro, que no le gusta que le digan que hacer; es natural, viene ejerciendo funciones ejecutivas desde hace mucho tiempo y eso, a la larga se impone.

La primera movida fue vetar el artículo 19 de la ley de Boleta Única, sabiendo que la Legislatura no tendrá los 2/3 para rechazarlo y así imponer que en las primarias se vote con el nuevo sistema. Esta decisión perjudica especialmente a los radicales que querían hacer valer su estructura provincial para respaldar la candidatura del intendente de Santa Fe. No habrá boleta sábana donde estén juntos el candidato a gobernador y el intendente movilizador. Tampoco se podrá repartir la boleta para que no se equivoquen de candidato. Esta ley, que unifica padrón y establece una papeleta por cada ítem a votarse, nació con muchos errores técnicos que esperan subsanar con la reglamentación. Seguramente habrá presentaciones judiciales por parte del rosismo y del radicalismo tratando de posponer la aplicación de ley. La UCR convocó a una conferencia de prensa para ratificar la postura que tuvieron cuando sancionaron esta ley (todos los frentistas acordaron el artículo 19 que establece la boleta única para las elecciones generales), para dejar en claro que se modifican las reglas de juegos cuando ya está anunciado el cronograma electoral y, por último, su enojo por haberse enterado, otra vez, por los medios sobre una decisión que se debería haber debatido en el seno del Frente Progresista. "El gobernador intenta institucionalizar el binnerismo, no el Frente", expresaba un alto dirigente radical. Conociendo algo de su personalidad, esto recién comienza. Para los astrólogos saben lo puede hacer un geminiano herido.

Binner, fue tozudo cuando nominó a Griselda Tessio para compañera de fórmula pese al descontento de los radicales.

Pero la tozudes de Binner, va más allá de cualquier coyuntura electoral. Actos administrativos lo emparentan con cualquier sector a la hora de imponer criterios. El ministro Ángel Sciara contrató a la hija de Domingo Cavallo y nadie se hizo eco del hecho político que confirma su relación con el ex ministro de Economía de la Nación. Los memoriosos recuerdan al actual ministro de Hacienda en su paso como asesor del polémico funcionario nacional cuando propuso la privatización del Banco de Santa Fe, y que ahora cuestiona la gestión justicialista desde el otro lado del mostrador.

No pudo decirle que no a su ex jefe y contrató a través del CIPPEC (Fundación Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) a Sonia Cavallo para que durante tres meses asesore a la Dirección Provincial de Anticorrupción y Transparencia del Sector Público, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, en el diseño y redacción de un proyecto normativo para crear un sistema de presentación, publicación y control de declaraciones juradas patrimoniales para los funcionarios públicos de la provincia de Santa Fe. Por este servicio percibirá la suma de $ 25.000 según reza el decreto 2312.

Binner va siempre más allá, tanto que puede -para imponer a su candidato- hacer cualquier cosa, incluso ser candidato testimonial.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Dá para todo, a Cavallo lo puso Menem apoyado por todo el PJ, a la hija de Cavallo la puso Binner, a Mercier lo pusieron los milicos y luego lo puso Reutemann.
La vida es una calesita.