28 de octubre de 2010

Quiero escribir y no puedo

¡Cómo expresar lo que se siente chamigo! Ayer escuché a Víctor Hugo en un extraordinario programa, sensible, lleno de dolor y experimenté ese dolor y la congoja en todos sus entrevistados. En todos, sobretodo en los «extraños», como Felipe Solá. Leí mucho en los diarios hoy. De todo. Especulaciones, entramados, preguntas, respuestas. Puedo destacar el respeto a un hombre con convicciones plenas; a un hombre que le dió la vida al país, para recuperar la Patria ensangrentada.

Quiero escribir y no puedo. Me quedo con la tapa de Página 12 de hoy, ésta foto de Néstor

y esta reflexión:
Silencio y paz.
Fue llevado al país de la vida.
¿Para que hacer preguntas?
Su morada, desde ahora, es el Descanso,
y su vestido la Luz. Para siempre.
Silencio y paz. ¿Que sabemos nosotros?
Dios mío, Señor de la Historia y dueño del ayer y del mañana,
en tus manos están las llaves de la vida y de la muerte.
Sin preguntarnos, lo llevaste contigo a la Morada Santa
y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente
y simplemente te decimos: está bien. Sea.
Silencio y paz.
Se acabó el combate. Ya no habrá para Él lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos.
El sol brillará por siempre sobre su frente
y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras.
Señor de la vida y dueño de nuestros destinos,
en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.
Mientras aquí abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios,
duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna,
en tu seno insondable y amoroso.
Silencio y paz.
Como dice el Licenciado Baleno, ¡hay que seguir!

Nos vemos,

3 comentarios:

Ricardo dijo...

Desde que me enteré que tengo esa frase en la cabeza, esa en la que decía que no iba a abandonar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada. Y no lo hizo.

Convicciones, ideales, pasión. Todas palabras que sonaban raras antes de 2003, ¿no?

Un abrazo.

Almita dijo...

Gracias por la reflexión, y gracias por compartir tus sentimientos, se valora y se aprecia, y fundamentalmente, se comparte. Un abrazo.

Edit dijo...

Me uno a tu oración.
A tu dolor y al de todos los argentinos bien nacidos que saben reconocer las buenas acciones y la lucha sin cuartel que emprendió este hombre y su mujer, por el bienestar general.
Un abrazo.
Gracias por visitarme querido paisano.