24 de octubre de 2010

La realidad como obstáculo

«Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos.» Aristóteles
Datos públicos y privados demuestran de manera fechaciente que la economía ha recuperado el nivel de actividad y empleo anteriores a la crisis. El crecimiento previsto para este año es de alrededor del 9% del PBI. Esto significa que sobre un PBI de u$s 340.000 millones, el 9% son más de u$s 30.000 milllones. Esa es la riqueza que este país habrá producido entre enero y diciembre de 2010. Además, las multinacionales batieron el récord de utilidades giradas a sus casas matrices en el primer semestre, con más de u$s2.300 millones. Y el sector automotriz, íntegramente compuesto por multinacionales, está por batir el record histórico de producción, venta y exportación de vehículos. La producción estimada para todo el año es de 630.000 unidades.

En este escenario creció el empleo y también el empleo en blanco. Aumentó notoriamente el nivel de escolaridad primaria tras la aplicación de la asignación universal por hijo. Y también se incrementaron la inversión y el consumo.

Ahora bien, estas noticias, que son muy buenas para la gente, ¿son buenas para los grandes medios? Aunque, antes, se impone una pregunta: ¿son noticia? Para responder esta pregunta basta recorrer las páginas de los principales diarios y tratar de encontrar alguna nota que refleje con objetividad el crecimiento que se ha registrado prácticamente en todos los sectores de la economía, incluido el agrícolo-ganadero, porque la cosecha de granos estará muy cerca de las 100 millones de toneladas. La soja pasó las barrera de los u$s400 y el maíz no está lejos de los u$s300, lo que prefigura para este año un récord histórico de la balanza comercial.

No pierda el tiempo, lector; no las encontrará. Lo que hallará por todas partes son las malas noticias que todo país tiene: la continuidad de asaltos y robos, los asesinatos de policías; las tomas de rehenes, las salideras bancarias, y, sobre todo las quejas de los empresarios, sobre todo los del campo, que ya constituyen el cuarto deporte nacional detrás del fútbol, el automovilismo y el básquet. Curiosamente las multinacionales no tienen inseguridad ni quejas. Baten recordes de producción, ganan buen dinero y giran utilidades a sus casas matrices.

No hace mucho en Estados Unidos un joven desequilibrado mató a 8 de sus ex compañeros de trabajo, pero la prensa norteamericana no le echó la culpa al gobierno, y eso que estas masacres son comunes en el país del norte. ¿Se imagina, lector, las coberturas que haría la prensa corporativa si aquí ocurriera una tragedia semejante?

Si la realidad fuera la que reflejan estos medios la Argentina sería un país invivible. Y si fuera invivible no continuaría aumentando el turismo año a año, y no seguirían llegando inmigrantes de los países hermanos. Tampoco crecerían la economía, el empleo y el consumo. Literalmente invivible fueron la Argentina de la dictadura y la del 2001, aunque estos mismos medios apoyaron tanto aquel golpe de estado como la convertibilidad.

Definitivamente, la realidad es un obstáculo para los medios opositores, que la retuercen, la maquillan, la ocultan, la deforman o la ningunean, según el caso. Por su influencia desestabilizadora, destituyente, alguien los definió como los tanques del siglo XXI, pero la metáfora no es afortunada, porque estos son de papel. Y sin los tanques de verdad, la derecha es apenas un matón de barrio.

Nos vemos, buen domingo


Norberto Colominas

2 comentarios:

manuel el coronel dijo...

Excelente compañero, el otro día escribí un post diciendo que el kirchnerismo vino a romper todo, me falto decir que también vino a romper la realidad, la dividirla. Usaré su post entonces.

Almita dijo...

Muy buen posteo, Norberto, excelente contenido.
Es cierto lo que planteás de la realidad. Yo que no leo diarios ni veo tv, cada tanto agarro uno, o veo algo, y digo "o yo vivo errada, o esta gente miente u oculta".
Está así la cosa.
buen domingo.