19 de agosto de 2010

Renta financiera: hasta la última gota...


Mientras la lucha parlamentaria contra el desfinanciamiento del Estado continúa, volvemos a tocar el tema de las ganancias de los poderes concentrados de la economía argentina, en el sector financiero, nicho por reformar aún.

La Ley de la dictadura impulsó la concentración del sistema: de más de 400 bancos quedaron 90. Los primeros doce manejan más del 50 por ciento de los depósitos y de los créditos. La concentración derivó en mayores utilidades para los bancos en detrimento de los usuarios. El artículo 21 de la norma impulsada por el ex ministro José Alfredo Martínez de Hoz en 1977 dice que “toda acción que no esté prohibida está permitida”. La falta de una legislación adecuada restringe la posibilidad de que desde el Central se avance en la democratización del acceso al crédito y una rebaja en la tasa de interés. Así, el negocio bancario es el de una banca transaccional, focalizada en pagos y servicios conexos, altamente conservadora, porque opera con un altísimo grado de liquidez y bajo riesgo, que obtiene cada vez mayores utilidades.

Las ganancias por intereses del sistema pasaron de 1750 millones de pesos en 2003 a 15.255 millones en los últimos doce meses. El resultado total pasó de 1780 millones de pesos en 2003 a 8975 en el último año, un incremento del 410%.

Para maximizar sus ganancias, la banca privada concentró sus sucursales en los grandes centros urbanos. De las 2720 filiales, la mitad se localizan en Capital Federal y provincia de Buenos Aires. Y un 25% en Córdoba, Santa Fe y Mendoza. En Chaco hay sólo 17 sucursales bancarias; en La Rioja, 13; en La Pampa, 12 y en Catamarca, apenas 7. La actual Ley de Entidades Financieras, de la última dictadura militar, no regula la distribución geográfica de las sucursales bancarias. En la primera reunión que mantuvo la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, con las cámaras que representan a la banca les solicitó a los empresarios la apertura de nuevas sucursales en el interior del país. Incluso instrumentó un sistema de incentivos para la apertura de mini-sucursales.

En esos tres años las utilidades de la banca crecieron un 212%. Según datos del Banco Central, en los últimos doce meses las ganancias del sistema fueron de 8975 millones de pesos, 88% más que en 2008 y un 410% superior a lo obtenido en 2005. Esas súper rentas se dieron al tiempo que disminuyó la participación del crédito sobre el Producto Bruto Interno. En la actualidad, sólo alcanza al 12 por ciento del PBI. En Brasil, los bancos prestan una suma equivalente al 45% del PBI y en Chile, el 80%. La banca privada en Argentina sólo destina el 38% de sus fondos a préstamos personales y de empresas; un 34% lo tiene invertido en bonos públicos y en documentos de deuda del Banco Central, y el resto lo mantiene en disponibilidad inmediata (liquidez). Además de las cada vez más elevadas comisiones que cobran por servicios, los bancos aumentaron fuertemente el spread bancario: diferencia entre la tasa que pagan por el dinero y la que cobran por prestarlo.

Mientras la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados comenzó a debatir una nueva ley de entidades financieras, sobre la base de los proyectos: uno de Federico Pinedo, (PRO); otro de Gerardo Milman, (GEN), y el otro de Carlos Heller, (Nuevo Encuentro) los bancos siguen batiendo records de utilidades.

Nos vemos,



Fuente: Roberto Navarro

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