12 de agosto de 2010

Binner, tiempos de cambio: retenciones segmentadas

Con sus dichos sobre la potestad del Ejecutivo Nacional para manejar la tasa de los derechos de exportaciones, parece haber corrido el telón y ahora todos -más los que se quieren sacar fotos con él- se acordaron de los beneficios de la segmentación de las retenciones.

La resolución 125, aunque más no sea por omisión, estuvo presente en la 124ª Exposición de la Rural, donde las patronales agrarias y los políticos opositores volvieron a reclamar por la eliminación de las retenciones. También se hicieron visibles las diferencias sobre el tema dentro de la propia Mesa de Enlace.

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, el 22 de julio pasado, en el momento de inaugurar la muestra por medio del corte de cintas junto a Mauricio Macri y otros dirigentes de PRO, pero sin la compañía de los integrantes de la Mesa de Enlace, dijo que “es imprescindible eliminar las retenciones al trigo, al maíz, al sorgo, al girasol, a las economías regionales y a la carne, a la par de la aplicación de una baja gradual a la soja. Este nivel de retenciones es imposible de sostener. Y no debe dejarse de lado la segmentación, porque este conjunto de impuestos aniquila a los pequeños productores”. Por supuesto, sin hacer referencia a que la segmentación, junto con las retenciones móviles, era lo que proponía la resolución 125.

Consecuencias directas. En la actualidad, la óptima rentabilidad de la soja sigue empujando la expansión de la frontera agrícola en detrimento de otras actividades. Al favorecer la concentración de los negocios atenta contra el desarrollo de pequeños y medianos productores. Considerando que un arrendamiento en la Pampa Húmeda está regido a valor soja y que en estos momentos es entre 800 y 1.200 kilos. Tomando como valor medio los 1.000 kilos, el alquiler de una hectárea está en 1.072,30 pesos.

Con este valor sólo es viable hacer agricultura de alta “tecnología”, o sea siembra directa, grandes dosis de agroquímicos, fertilizantes y semillas transgénicas, en el caso de soja y maíz, o “súper” híbridos en el caso del trigo. Resulta imposible alquilar en estos valores una hectárea para hacer ganadería, ya sea de cría o de engorde. Una hectárea produce a grandes líneas un ternero de 180 kilogramos que se venderá, incluso con el excelente precio de $8 por kilogramo en pie, a $1.440, en un proceso que demanda un año para completarse. Comparado con el alquiler de $1.072,36, pero que además es por lo que dura una campaña agrícola, o sea unos seis meses, resulta imposible llevar esa actividad adelante con esos valores de arrendamientos.

Con la soja sin retenciones, o sea a nivel internacional, el alquiler pasaría casi automáticamente a $ 1.649,70 aumentando aun más significativamente la brecha entre las diferentes actividades agropecuarias y también entre los diferentes niveles de productores, favoreciendo a los más grandes, con mayores recursos económicos, en detrimento de los menores, con menos recursos y aumentando aun más la concentración económica en el campo.

Por otro lado, el Fondo Nacional Solidario creado por la Presidenta el año pasado mediante el decreto 206/09, destina 30% de lo recaudado por retenciones a la soja a ser coparticipado con las provincias. Una reducción de la alícuota de retenciones a la soja reduciría el monto coparticipado a provincias.

Consecuencias relacionadas. Si se eliminaran las retenciones a los productos agropecuarios primarios, el aumento de sus precios en el mercado interno influiría de manera directa en otras producciones. En el caso de los granos, son fundamentales en la alimentación del ganado lechero, en el alimento que se consume en el engorde a corral que produce gran parte de las carnes que se comen en las ciudades, en la producción de pollos y huevos y en la carne de cerdo, a su vez insumo en la manufactura de fiambres y embutidos. Del mismo modo sucedería con toda la cadena de la industria agroalimentaria, como las harinas, el pan y los productos relacionados, galletitas y fideos, aceites, lácteos, enlatados, llevando los precios de los alimentos a valores internacionales.

Sin fundamento. Las pretensiones de eliminar retenciones no tienen fundamentos ni en la práctica, pues la producción agropecuaria con estos niveles de retenciones es altamente rentable, ni en los discursos opositores, ya que en ellos hay muchas agresiones pero ninguna argumentación.

En Chacabuco la Presidenta confirmó la cosecha récord y avaló el modelo agropecuario de agregar valor a la producción primaria, en lugar del modelo agroexportador del Centenario, añorado por los dirigentes de la Sociedad Rural.

Nos vemos,



Sobre textos de Héctor Pitluk

1 comentario:

Marcelozonasur dijo...

Si fuera por mí, ni un paso atrás. No le bajo un punto a ninguna retencion, del yuyo que sea. Porque en escencia, son todos iguales, el de 50ha y el de 5000ha, si fuera por ellos, el Estado no debería existir, solo para cubrir sus perdidas. y los pequeños productores, fueron forros de la SRA... ahora piden segmentación?

Pero bue, supongo que hay que ceder un poco para tomar carrera y encarar el 2011 con mejores expectativas de continuar este modelo. Así que sabrá el gobierno hasta donde se debe ceder.