Binner busca su sucesor
“Nosotros tenemos que buscar la continuidad de nuestro plan de gobierno, este plan de 20 años, que por lo menos necesita 8 para consolidarse. Y creo que sería muy provechoso para Santa Fe que (el candidato) sea del equipo de ministros que está hoy, que son lo que están más consustanciados, porque han asistido a todas las asambleas ciudadanas en todas las regiones, participan en la reuniones interministeriales, están en las reuniones de gabinete. Creo que todo ello los habilita a todos”. Sin anestesia.
Enseguida, le preguntaron si estaba hablando de Bonfatti y el gobernador respondió con un silencio sonriente, que no hace más que confirmar que por ahí hay que apuntar. Es que el calvo titular de Gobierno y Reforma del Estado es el único de los ministros que se viene perfilando para una candidatura a gobernador, y los dichos de Binner suenan a pre-lanzamiento en el marco de una interna con muchas aristas.
Dentro del propio Partido Socialista están anotados para esa carrera el senador nacional Rubén Giustiniani y el intendente Miguel Lifschitz, quienes habrán tomado nota de la decisión de Binner de hacer pública su preferencia, aunque están dispuestos a legitimar sus aspiraciones dentro del partido.
¿Cómo es la cosa en el radicalismo?; el otro socio principal del Frente, impulsa la candidatura a la Gobernación del intendente de la ciudad de Santa Fe, Mario Barletta. Y hace unos días el presidente de la UCR santafesina y diputado provincial Hugo Marcucci ratificó esa posición.
Marcucci consideró que no son “tiempos de profundizar esta discusión más allá que cada uno vaya marcando sus preferencias”, pero sostuvo que “también es legítimo que cualquier fuerza política quiera sostener una candidatura, esto no es problema porque hay un régimen de internas abiertas donde participa la población, donde se pueden dirimir estas diferencias”.
El radicalismo se ha tonificado y una nueva generación ocupa los cargos. La dirigencia nacional se mueve como viendo nuevamente su oportunidad histórica.
En rigor, la UCR le aportó al Frente su extendida estructura partidaria en las localidades del interior. Y si bien las líneas internas radicales se mantienen vigentes, no habría intención de pelearle al Ing. Mario Barletta la posibilidad de su postulación para la Casa Gris. Sus allegados sostienen que si hay candidatura recién se la definirá en el último trimestre del año, en tanto que otros indican que esto ya está resuelto.
Para el Frente Progresista es vital ganar nuevamente la provincia y retener las intendencias de Rosario y Santa Fe, tan importante como lo es para el justicialismo recuperar el gobierno. Por lo que habrá que esperar choques más fuertes en el segundo semestre que los vistos hasta ahora, por ejemplo, en las Cámaras legislativas.
Ni al justicialismo ni al Frente las cosas les resultarán sencillas. El peronismo está dividido -lamentablemente- porque responde a dos proyectos nacionales diferentes, aunque en el territorio parezca que esto no es así; mi teoría del troyano y la unidad para la victoria lo analizaremos en otro post. En el Frente se da otro tipo de situación: en Rosario se percibe cansancio en el electorado después de tantos años de administración socialista, y en la provincia, insatisfacción por promesas que no se cumplen.
En este punto habría que hacer como un paréntesis de varios puntos: primero, la llegada de Binner a la Casa Gris generó expectativas que eran desmedidas para un grupo de gobierno que no tenía experiencia provincial. Entonces, los resultados no pueden estar a la altura de lo que un cambio de signo político puede producir; el caso más emblemático es el de la seguridad pero no el único.
Pero hay otro factor difícil de describir y es que el gobierno vive su propia película respecto de cuestiones como el plan estratégico, la regionalización o la reforma de la Constitución, ideas que nada tienen que ver con el interés directo de la gente, que está pidiendo a la política que resuelva las demandas concretas de trabajo, seguridad e infraestructura. Justificar a ambos lados
Sin dejar de reconocer que los cambios constituyen procesos complejos, lo que se percibe es un doble carril: por uno transita el gobierno con la idea que tiene de sí mismo y de sus logros, y por el otro, lo que realmente ocurre en la provincia y que no depende de la actividad privada. A esto, contrariamente a los socialistas, lo tienen muy claro los hombres del radicalismo, con más calle recorrida.
Por eso, además de haber tenido que salir a reforzar Rosario, como lo está haciendo Binner con una presencia institucional mayor que la lógica, dentro del Frente se admite que el debate también debería pasar por el contenido de la gestión de gobierno, sumado a la institucionalización que se reclama y a las eventuales candidaturas.
La pregunta final es: Si no se da la institucionalización del Frente Progresista que busca el radicalismo ¿aparecerá la lista 3? Más allá de la estructura que el centenario partido le prestó al socialismo en el 2007, los votos son de Binner y si este no tracciona con una candidatura superior -en un supuesto consenso- con un poco de esfuerzo, el peronismo recupera la provincia.
Nos vemos,
Fuente: Redacción Rosario/El Litoral
Comentarios
En el Frente, la pelea sera por el 1º puesto: Bonfatti-Barletta ó Barletta-Bonfatti, acordate.
Veo esto:
PJ= Obeid
FPV= Perotti
PS= Bonfatti
UCR= Barletta
¿?= Buzzi
todos bien separaditos
Binner va a pasar al cuarto al Radicalismo, no hay pacto que valga para el socialismo, darle el 1 es firmarse el certificado de defuncion y los radicales, comiendo bronca, se van a tener que bancar 4 años mas en el banco de suplentes. Cambiaria la situacion si la UCR tuviera fuerza en Rosario.