9 de abril de 2010

Mauricio Macri y la pedagogía de la injusticia

Desde el Club sólo una vez, tratamos el gobierno de Mauricio Macri, porque no somos del distrito en primer lugar y porque -como expresamos- defendemos todas las acciones del gobierno nacional en esta ciclópea tarea de reconstruir el país luego de esta nueva y destructora década infame (1990). Sin embargo, hoy si lo hacemos, hoy si tocamos el tema Macri y su gobierno porque es paradigma de los sueños restauradores y adalidad de la facilidad para gobernar como si todo fuera una empresa.

En el plano de la educación el resultado de la política educativa macrista ha consagrado un proceso de creciente injusticia. Ha empeorado los procesos de redistribución del conocimiento, ha profundizado el autoritarismo cultural y pedagógico e impugnó de todos los modos posibles la participación de la comunidad en la construcción de un proyecto educativo compartido

La política educacional se ocupa del análisis de las acciones del Estado en relación con la producción, distribución y apropiación de conocimientos y las certificaciones oficiales. Si, como afirma la sociología crítica, el Estado (capitalista) debe resolver las funciones contradictorias de asegurar la acumulación de capital y la legitimidad del orden, la política educativa (como parte de la política pública) se debate entre dos alternativas incompatibles.

Una orientada, cuando el Estado privilegia su carácter democrático, a medidas que contribuyen a la democratización del conocimiento. Otra, opuesta, tiende a la reproducción de las relaciones de opresión, desigualdad, exclusión y exclusivismo. Hablamos aquí, de orientaciones generales. Ningún gobierno actúa en un vacío histórico, cultural, social y político sino que debe aplicar su política en un escenario de disputas.

Hay multiplicidad de niveles y actores que operan facilitando u obturando el despliegue de la direccionalidad política que el gobierno lleva adelante. Por otro lado, y por motivos muy diversos, la construcción de todo proyecto presupone la presencia de elementos contradictorios. Los fenómenos de lucha y contradicción son inherentes a toda practica social. Por tanto, no debe estar ausente en un análisis riguroso de cualquier política. Hay direccionalidad hacia la democratización o hacia la injusticia, si, pero que convive con tensiones, contradicciones, hay resistencias y los pasos en una u otra dirección dependen de una multiplicidad de factores.

¿Que es nosotros "democratizar el conocimiento"? Entendemos por democratización del conocimiento el conjunto de acciones que plasmen crecientes niveles de justicia que suponen tres aspectos imbricados.

Primero, procesos de redistribución lo que supone un reparto igualitario de los bienes materiales y simbólicos producto del esfuerzo colectivo del género humano. En educación implicaría asegurar el acceso, la permanencia, la reinserción y el egreso en y del Sistema Educativo. Se trata de apropiarse del conocimiento socialmente valioso y significativo a lo largo de toda la vida por parte de todas las personas. Se trata de la apropiación crítica de saberes que permitan el desarrollo omnimaterial de cada persona, potenciando su capacidad de pensar, sentir, decir, hacer y de construirse como sujeto de un proyecto colectivo. Conocimientos vinculados con la vida social, para asegurar una comprensión que contribuya a modos de intervención solidarios y emancipadores.

En segundo término, democratizar la educación implica procesos de reconocimiento, esto es, de defensa del derecho a la diferencia lo que significa que además de "tolerar la diferencia" tales diversidades son respetadas, estimuladas y sostenidas. En materia pedagógica, el desafío es imbricar los aportes de las múltiples culturas que coexisten en la escuela: las del contexto sociocultural, las de los educandos, las de los educadores, las de los especialistas y de toda perspectiva que contribuya a la construcción de una cultura escolar diversa y enriquecida con múltiples miradas y perspectivas.

En tercer lugar, democratización significa la participación real que supone la capacidad de intervenir en el debate y en las decisiones de los miembros de la comunidad educativa.

Desde esta concepción cabe preguntarse ¿Cuál es la dirección de la política pública de Mauricio Macri? ¿Cómo se acercan las decisiones del Poder Ejecutivo del PRO hacia la construcción de un modelo de justicia basado sobre la democratización del conocimiento?. Todo ello con la finalidad de introducir elementos de análisis de la política educativa no desde una perspectiva conceptual, sino práctica.

Hagamos un poco de historia, breve. El 11/12/2009 asumió Abel Posse la responsabilidad de conducir la política educativa de la CABA. Doce días más tarde el peloministro presentaba su renuncia al cargo. El pre-renunciante Mariano Narodowski se despidió en medio de un escándalo por escuchas ilegales a cargo de prominentes (ex) autoridades de la nueva policía de la ciudad. El de Narodowski es un paradigmático caso de conversión ya que en su juventud, supo ser un fervoroso militante. Desde ese lugar fue parte de las acciones de protesta que caracterizaron al movimiento estudiantil de ese período y que incluyeron la toma de establecimientos educativos. Como ministro tuvo una acción de persecución explícita contra los militantes estudiantiles que van desde la elaboración de listas negras de estudiantes y docentes hasta la presentación de demandas penales contra los militantes estudiantiles. Como corolario de esta notable conversión, su salida del Ministerio estuvo vinculada con la escandalosa fundación de la Policía de la Ciudad, albergando a Ciro James, acusado por escuchas ilegales violatorias de principios constitucionales y legales vigentes. De espiado a espión, Mariano Narodowski paga el costo de las escuchas ilegales con su renuncia.

El ex-ministro Posse desplegó una artillería discursiva basada sobre la reivindicación del terrorismo de Estado, la criminalización de la pobreza, la justificación del gatillo fácil, la condena moral de los más vulnerables, la defensa acérrima de un orden represivo, el desprecio de los jóvenes.

Finalmente Macri, se vió forzado a pedirle la renuncia y nombrar a Esteban Bullrich; nacido de las filas del partido Recrear fundado en 2002 por el ex radical Ricardo López Murphy y tiene una relación sólida con Rodriguez Larreta. Es oportuno recordar que en oportunidad del debate de la Ley de Educación Nacional, Bullrich (siendo diputado nacional) presentó por el PRO un proyecto que da cuenta de su intencionalidad continuista de la política neo-liberal-conservadora expresa en la agonizante ley 24.195 y reemplazada por la ley de Educación Nacional 2006.

La gestión de Narodowski, la fugaz estadía de Posse y la designación de Bullrich exige reflexionar acerca de la política educativa neo-derechista que viene aplicando el macrismo, antes, ahora y después. No solo comparando sus ministros, sino captar las tendencias de una política que restaura las concepciones inauguradas por la dictadura genocida y profundizada en los años 90 bajo los gobiernos de Menem y De la Rúa.

Nos vemos



Sobre textos de Pablo Imen, Docente e Investigador de la UBA. Departamento de Educación del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, análisis de la política educativa del macrismo, revista Realidad Económica Nº 249.

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