15 de febrero de 2010

Una amenaza delicada

Portugal, Irlanda, Grecia y España, los irritantes PIGS (por sus siglas en inglés) de la jerga financiera, materializan la posibilidad de otro default. Una amenaza delicada. Es que la maldita palabreja pone a un país, a una región, fuera del juego; y si algo enseñó la caída de Lehman Brothers es que no sostener un banco centenario, de gran porte financiero, sirve para expandir la crisis. Más aún, no pocos piensan que lo dejaron caer para golpear el mercado de Londres, y trasladar así la crisis a Europa, para que el Viejo Continente no quedara al margen, para incluirlos entre los perdedores, ya que los Estados Unidos iban a pagar por rescatar su sistema financiero con la parte más débil de su andamiaje productivo. El famoso ajuste –tan recomendado para los países de la periferia– iba a practicarse sobre la osamenta social del capitalismo desarrollado. Ese que, según la teoría neoconservadora, siempre estaría a salvo. Pues bien, sucedió y sigue sucediendo. Nadie está a salvo, y ahora toca a los PIGS.

Entonces, Europa debe enfrentar el default. ¿Pero cómo llegó hasta ahí? Grecia –que no en vano ingresó en la cola del pelotón del Mercado Común Europeo– siempre fue considerado una suerte de anomalía histórica. Una especie de país marginal que la geografía había ubicado, por error, en Europa. Tenía golpes de Estado como Chile, inflación como Brasil, exportaba commodities como Venezuela, respetaba los derechos humanos como la Argentina del ’76, pero tenía una monarquía como Holanda. Los coroneles mandaron la familia real de Atenas a Londres, y todos entendieron: Grecia, como República Dominicana, pero sin negros.

Nada demasiado distinto ocurrió en Portugal –que también se reinsertó en Europa, de la mano de una partera militar tras una larguísima y anacrónica dictadura– y la España de Franco –que parecía la mejor armadita–, mostró la hilacha y el rey, a la vieja usanza, puso las cosas en su lugar; al menos hasta ahora. Irlanda es otra cosa, y nadie pretende saber a ciencia cierta de qué se trata. Sólo cavando hondo en la historia de ese archipiélago se entiende: Marx estudió la cuestión colonial en Irlanda: una colonia británica que fabricó millones de pobrísimos migrantes hacia los Estados Unidos.

Si a la potencia Europea –Gran Bretaña– hace décadas que le va horrible, no es nada fácil que a Irlanda –pese al milagro del acuerdo con el IRA– le vaya mucho mejor. Entonces, estos cuatro son países extremadamente dependientes, con una base arcaica remozada, y basta que el chorro del mercado mundial no riegue con suficiente fuerza, para que todo tiemble.

Ahora España; a su infartante tasa de desempleo suma evidentes rajaduras en su sistema financiero. El riesgo de default de la deuda pública ha rozado sus máximos históricos. Es que los seguros contra impagos crediticios (Credit Default Swap o CDS) tocaron los 182 puntos en la Bolsa madrileña, y la luz roja se encendió en todos los despachos gubernamentales de la Unión Europea. El CDS de los títulos soberanos españoles, con vencimiento a cinco años, fue arrastrado por el deterioro de la confianza en la evolución de la deuda de Grecia y Portugal, cuyos CDS también registran niveles llamativamente altos.

La debilidad de la economía europea comienza a ser notoria. Altos déficits públicos, récord en materia de desocupación laboral, incapacidad de generar nuevos empleos y una deuda soberana (Grecia, Portugal, España y también Irlanda) que se ha trasladado a la cotización del euro. Conviene destacar que la moneda de la UE ha marcado su nivel más bajo en ocho meses y medio contra el dólar: 1,3670 unidades. Y ésa es la mala nueva: la crisis es europea y no sólo española.

Pero, ¿es tan mala para Alemania? Avancemos. En paralelo y consecuentemente, las Bolsas europeas han vuelto a operar en rojo. La sangría dominó Wall Street, donde el Dow Jones en una rueda anotó una caída del 2,6%, para recuperarse más luego; es decir, el mayor descenso en el 2010, en un ambiente de inquietud acerca de la recuperación norteamericana habida cuenta de que el valor de la propiedad volvió a caer. Por cierto, las Bolsas sobreactúan: el Santander, primer banco español, presentó unos resultados notables en su balance, pero se vio arrastrado por la corriente negativa, con un retroceso ese día del 9,4 en la cotización de sus acciones. Caída que no se registraba desde la pesadilla de Lehman Brothers. El FMI habla de una crisis española “muy fuerte”, que exigirá “un esfuerzo considerable”, según su director gerente, Dominique Strauss-Kahn.

Pero los ataques llegan incluso desde adentro: la Comisión Europea equiparó los problemas de España con los de Grecia –el Ejecutivo heleno no ha dejado de repetir que España y Portugal iban a seguir los pasos de Grecia–, y los mercados no tardaron ni 24 horas en tomarse al pie de la letra las palabras de Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la CE.

Los hechos son incontestables: Santander lideró las pérdidas en Europa, seguido de cerca por ING y el otro gran banco español, BBVA: el Tesoro adjudicó más de 2.500 millones de euros en bonos a tres años y se vio obligado a elevar la rentabilidad más de medio punto respecto de la subasta anterior. Así se entiende que los inversores internacionales salieron en masa de la Bolsa española. La caída supone una desinversión de 22.400 millones de euros. Entonces, o la cumbre de Bruselas hace algo más que una declaración genérica donde regañe a Grecia sin nombrarla, o el programa alemán supone el debilitamiento del euro frente al dólar. Si así fuera, la crisis global recobraría su potencia devastadora, y la suerte de la Unión Europea se transformaría en una incógnita a despejar.

Alejandro Horowicz.
Sociólogo

2 comentarios:

manuel el coronel dijo...

Además de esa marginalidad citada, de los cuatro países, tres no participaron en la última Guerra, y por lo visto se perdieron los beneficios de la post.

En fin, también muestra como Europa es un anillo central aplicando neocolonialismo a un anillo externo, al que le hacen creer que son tan europeos como ellos. Italia, GB, Francia y Alemania sólo caen si se cagan a tiros entre ellos...

Mery dijo...

hola cro querido que manera de aprender cuando se entra al club !!! es interesante el comentario de manuel también...
ahora no entiendo por qué los empujan? más allá de la crisis que obviamente no pueden sostener, los últimos en ingresar a la UE, no hay dinero para hacerles un salvataje serio?
para colmo como me enseñaba un profesor de finanzas los efectos psicológicos de las crisis económicas son devastadores, una amiga mía (española) que nació en el 77 como yo, ya no vió el franquismo y si vió como muy de a poco españa comenzó a levantar, es impresionante ver lo que afecta esta situación a gente que nunca la vivió, bien distinto de nosotros, les genera pánico y los paraliza. Es muy triste...
saludos filo querido, entrada genial!!!