24 de febrero de 2010

Ricardo Buryaile, presidente

El ruralista que en el 2008 llamó a disolver el Congreso será el titular de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación, como fruto de la alianza legislativa que abarcó desde agrogarcas y macristas hasta sectores que se reivindican democráticos y progresistas.

Ricardo Buryaile se llama quien este martes será ungido titular de la comisión de Agricultura de Diputados. Llegó al Congreso que un año antes quería disolver como resultado de las elecciones del 28 de junio del año pasado, vía la boleta del Acuerdo Cívico y Social de la provincia de Formosa, en la que desarrolló su carrera de dirigente ruralista que lo llevó a la vicepresidencia de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).

Fue desde ese cargo, y en pleno conflicto por la resolución 125, que Buryaile sostuvo que “si se ratifican las retenciones hay que disolver el Congreso”, transformándose en uno de los principales arietes del filoso embate de las entidades ruralistas ante el intento de acotar un poco las enormes ganancias del sector. Después pidió “disculpas” por “si alguien se sintió ofendido”. Meses más tarde fue elegido diputado nacional y asumió en diciembre pasado.

A poco de hurgar en los archivos, se pueden encontrar además cuestionamientos a Buryaile por sus manejos con sus trabajadores y sus modos de acumulación de tierras.

Ahora, el hombre presidirá la comisión de Agricultura de Diputados a partir del acuerdo marco al que llegaron diversos sectores de la oposición para el reparto de cargos en el ámbito legislativo. Así, votantes de Pino Solanas y del socialismo santafesino, por ejemplo, terminaron aportando, en la mayoría de los casos seguramente contra su voluntad, a la llegada de Buryaile a la presidencia de una comisión de un Congreso que un par de años antes quería disolver si no respondía a sus particulares expectativas.

Esta es apenas una de las tantísimas contradicciones de la política argentina. Las hay también, muchísimas, por el lado del oficialismo. La diferencia parece asomar en los efectos concretos de esas incoherencias, en los sentidos políticos que legitiman.

Nos vemos,


Fuente: Redacción Rosario


4 comentarios:

Nando Bonatto dijo...

que se disuelva,se diluya tomando grandes dosis de glifosato

Daniel Mancuso dijo...

Me lo crucé en Aeroparque el otro día, miraba para todos lados, tiene miedo de andar por la calle, que lo reconozcan, tiene miedo el cagón diputado agrogarca, se siente perseguido, el cobarde aliado de Lilita, envenenador serial de campos y pueblos...

manuel el coronel dijo...

hijo de puta como muchos. Quiero escucharlo en el recinto.

En estas lecturas es que me dan ganas de vivir en Cuba por no aguantar más este sistema yanki-europeo de democracia representativa. Después se me pasa.

Daniel dijo...

Será que desde adentro es más fácil disolverlo.....