25 de enero de 2010

Deuda externa, el robo del siglo - 2

Seguimos con nuestro aporte relacionado con los orígenes de la deuda externa argentina, analizando ahora las maniobras de los capitales oligárquicos; recordemos como operaban con la contratación de seguros de cambio que les permitía en definitiva licuar los pasivos tomados en el exterior.

La maniobra de AUTOPRESTAMO fue otra de las utilizadas para la apropiación ilícita de dinero, gracias a un régimen financiero que las facilitaba o mejor dicho, las incitaba. El modus operandi era: empresas que, ya sea para la obtención de un préstamo del exterior, como para la renovación parcial de uno ya existente, debían hacer un depósito a plazo fijo en el banco acreedor por un monto igual o superior al préstamo. Estos plazos fijos eran efectuados con fondos propios que la empresa poseía en el exterior, o bien con la transformación de Bonex en dólares. Pero además, dichas garantías (eso y no otra cosas eran los depósitos abiertos en bancos del exterior) ni siquiera se informaban al Banco Central. En muchos casos, tampoco surgieron de los balances y libros de la sociedad cuando se los investigó.

Tan abundante como significativa es la nómina de las empresas que realizaban auto-préstamo: Renault Argentina S.A., Sideco Americana S.A., SOCMA S.A., Suchard Argentina S.A., Cargill S.A., Celulosa Jujuy S.A., Ford Motor Argentina S.A., Sudamtex S.A., Textil Sudamericana S.A., entre otras.

La inventiva de los grupos económicos no reconocía (hoy tampoco) límites. Por ejemplo se conformaba una empresa, para realizar un proyecto industrial en el país, pero buscaba financiar el proyecto con capitales del exterior. En realidad, el préstamo que le otorgaban no ingresaba al país, sino que por una sugerencia del acreedor debía ser transferido a otra empresa en el exterior que sería la encargada de fabricar maquinarias, equipos, aportar tecnología, etc., para la posterior instalación de la planta en Argentina. Además, el contrato prevía que la operatoria de importación de esos equipos y servicios correría por la firma que solicitaba el crédito.

¿Que pasó? Solo ingresaban al país el 20% de las maquinarias ya que la nueva empresa conformada en el país no podía efectuar los pagos necesarios para cubrir las importaciones, realmente, la situación se prolongó por años, acumulándose intereses por la deuda (préstamo inicial) contraída. Para fundar la empresa que iba a encarar un proyecto industrial con fondos del exterior, necesariamente tenía que ser avalado por alguna autoridad económica de Argentina, o sea el Estado.

¿Quien está pagando hoy los intereses de una deuda contraída para el desarrollo de una industria que no fue tal? ¿Quienes fueron los beneficiados y quienes los perjudicados con tan curioso préstamo financiero? Cementos NOA, es un caso emblemático.

Selva Oil es otro ejemplo de aportes de capital disfrazado de préstamos financieros; y se lo hacía de una manera sencilla: se constituía la empresa con muy poco capital para emprender un proyecto industrial. Pero como la empresa era en realidad filial de una gran empresa con sede en el exterior y la envergadura del proyecto no era proporcional al capital constitutivo, debía recurrir al financiamiento externo. La casa matriz debía capitalizar a su filial. Ciertamente esta sociedad madre realizó fuertes inversiones pero no en forma de capitalización de la nueva empresa, sino como préstamo financiero, beneficiándose de paso con el régimen de seguro de cambio, lo que le aseguró además una rápida repatriación de la inversión.

Como dice Carlos Heller, es necesario la conformación de una comisión bicameral que analice la deuda, sus orígenes y sus responsables, establecer sanciones a quienes tienen responsabilidad histórica y que llevaron al país a ese nivel de endeudamiento tendría el mismo valor que tiene el juicio y castigo a los genocidas, para que esas cosas no vuelvan a pasar.

Nos vemos.


Fuente: Biblioteca del Club de los Filómatas


2 comentarios:

Resentido común dijo...

Muy bueno el post. Te dejo un aporte al tema, un poco mas coyuntural. Salu2!

http://resentidocomun.blogspot.com/2010/01/ecuador-y-su-deuda.html

Javier dijo...

De acuerdo con el robo cometido como vemos claramente en el post ( muy bueno ) , que opinas al dia de hoy con respecto a que las empresas se endeuden en el exterior , hoy no habría regimen de seguro de cambio , pero ante una devaluacion el estado siempre termino subsidiando a las empresas para que no cierren o que no despidan que es lo primero que van a esgrimir siempre y pedir ayuda a la teta del estado para poder pagar o como la ley Clarin que evito que puedan comprarse el grupo Clarin y Duhalde ofrendo a Magnetto , yo por todas esas cosas no veo que esto sea positivo que ninguna empresa se endeude con el exterior . Sirve poder endeudarse barato para que despues todos nosotros les paguemos la fiestita ? Ahi van todos nuevamente hablando de riezgo pais como si eso indicara el grado de desarrollo , cuando desde 2002 hemos vivido sin necesidad de endeudarnos caidos del mundo como decian algunos con veranitos record de inversion , mayormente con reinversion de utilidades y crecimos como nunca y siempre generando empleo ( gracias al TC alto )

Un abrazo