21 de octubre de 2009

Pobreza, desocupación y gasto público

La provincia de Santa Fe tiene déficit después de 20 años, sin que el origen del mismo sea una mayor inversión en obra pública, o la atención de las necesidades básicas de la población a través del nuevo Ministerio de Desarrollo Social, o la apuesta a mejorar o recrear el modelo productivo de la provincia.

En este sentido, hay que recordar que la gestión actual no recibió cualquier provincia, por lo que cabe reflexionar y preguntarse cómo estaba Santa Fe en 2007 cuando Hermes Binner asumió la gobernación y cuál es la realidad actual.

1- Según la Auditoría General de la Nación, había en caja 1.600 millones de pesos, de los cuales 450 millones eran de libre disponibilidad, todo lo cual fuera reconocido por el ministro Ángel Sciara en varias oportunidades. Eso incluía un saldo de casi 300 millones en un fondo anticíclico que precisamente estaba previsto para situaciones de emergencia.

2- En el ranking de provincias, Santa Fe era la segunda menos endeudada del país, y la de mejor solvencia fiscal de la Región Centro, sin registrar déficit estructural. Situación sí registrada por Córdoba y Buenos Aires, con las que se pretende comparar a Santa Fe, donde se han agotado las restantes fuentes de ingresos, donde incluso después de haberse incrementado los recursos el déficit aún se mantiene y donde, a diferencia de nuestra provincia, ya tenían dificultades económicas en 2007.

El presupuesto para el 2008 fue aprobado en 12.000 millones de pesos. Sin embargo la recaudación durante ese año aumentó en más del 31% de recursos tributarios, y 39% de recursos totales tributarios y no tributarios, un total de casi mil millones más de lo previsto.

El costo de la llamada "burocracia estatal" ha crecido en forma tan desmesurada que absorbe un cuarto del gasto público, el mayor porcentaje de los últimos años, durante los cuales osciló en un 18%. Es en este punto donde se nota la magnitud que adquirió el gasto político en esta gestión, cuando la participación en Servicios Sociales sólo se incrementó en un 0,1%, y en el resto de las categorías se redujeron principalmente los servicios económicos, mermando la capacidad de asistir al sector productivo provincial, fuertemente afectado por la actual crisis.

Las transferencias a municipios y comunas perdieron participación, pasando de representar el 45% del gasto en Administración Gubernamental en 2007 al 31% en 2008, aun cuando declamen que las aumentaron. Es cierto que modificaron algunos parámetros, pero no en la medida suficiente como para mantener la participación en el gasto total que tenían en el año 2007. Sin embargo, esto no les ha imposibilitado reclamar el 34% de coparticipación nacional para Santa Fe, desconociendo las anteriores cifras.

La ejecución del presupuesto de obra pública no alcanzó en el 2008 al 60% de lo previsto, y en lo que va del año no alcanza al 20%, habiendo prorrogado el pago a los contratistas.

El aumento de la recaudación en los primeros seis meses del año se ubica en el orden del 10% de los recursos tributarios en relación a lo recaudado durante el mismo período del 2008 y del 19% tributarios y no tributarios, o sea menos de lo previsto en el presupuesto, pero mayor a la inflación registrada. Sin embargo los gastos corrientes ascienden en el orden del 33% en relación a lo erogado en ese rubro durante el 2008 y los gastos de consumo a un 37%. Los salarios sólo subieron en un 15% en el mes de marzo, o sea menos de la mitad de los gastos corrientes registrados, lo que prueba que no son los aumentos salariales la causa del actual déficit fiscal.

En síntesis, la gestión anterior dejó una economía sana, certificada por auditoría y este gobierno socialista gastó los 2.200 millones (sumatoria del saldo y la mayor recaudación) y está generando un déficit, o sea una deuda de casi cien millones por mes, sin que ello tenga contrapartida en más obras o mejores servicios a la comunidad.

El gobierno no explica claramente ni de forma precisa las causas del déficit, como tampoco explica las razones del aumento del gasto burocrático del Estado en funcionarios políticos, y en contratos faraónicos para proyectos de obras que difícilmente se concreten, ninguna de ellas destinadas a fortalecer la estructura productiva.

Y si a este panorama le faltaba un elemento distorsivo, en la Nación se pretende la derogación de la "ley de responsabilidad fiscal", hecho que no sólo atenta contra la calidad institucional, sino que además no implica un solo recurso adicional para las provincias. Lo único que permite, más bien induce o alienta, es a que las provincias incrementen el gasto público, desequilibren su presupuesto y comiencen a endeudarse para pagar gastos corrientes, superando el límite del 15% existente.

Me imagino a partir de estas malas decisiones a una serie de bancos comerciales cuyos créditos al sector privado permanecen estancados, felices de ganar un nuevo mercado cautivo, el de las provincias con jugosas tasas y garantías de coparticipación, generando mayor costo para el sector privado y menor posibilidad de fomentar mayores inversiones y por ende puestos de trabajo, en definitiva provocando una mayor retracción de la economía.

Por eso destaco que la hora del discurso ya terminó. Este es el tiempo de gobernar, de tomar decisiones y de hacerse cargo de ellas. Si hay déficit, el gobierno socialista tiene que dejar de eludir su responsabilidad, hacerse cargo y corregirlo. Si aumentó la desocupación, si hay más robos, accidentes y pobreza, también tiene que hacerse cargo, por eso es gobierno.

Nos vemos


Textos: Silvina Frana, Diputada Provincial


1 comentario:

Anita M. dijo...

Sr. Filómata, qué lástima que está comprometido para esa fecha. Pero se sabe que para Noviembre va a andar el comandante Chavez cerca de sus pagos, quizás nos veamos por ahi!