13 de octubre de 2009

Devolución de gentilezas

A través de un comunicado difundido el pasado lunes 05/10, que previsiblemente tuvo máxima difusión, la Mesa de Enlace se manifestó contra la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que se trataría esa semana en el Senado y acusó al Gobierno de querer constituir “otros monopolios”.

El llamado entraña un cambio de estrategia política. Durante los agotadores meses de puja de las corporaciones agropecuarias con el Gobierno los hombres de campo rechazaron ser vistos como políticos en el sentido clásico. Prefirieron exaltar una imagen de rudos productores apasionados por sus granos y ganados y alejados de las demás cuestiones seglares.

La lucha que impulsaban perseguía, parafraseando la capacidad de síntesis de la dirigencia a la carta, “ser dejados en paz”, no ser acosados por el accionar molesto del Estado en la economía. En el debate, y haciendo alarde de la rudeza ensalzada, oponían a los argumentos de la política económica sus tratados de transmisión oral acerca de la vaca y las cuatro estaciones, temática al parecer inasequible para los citadinos críticos.

Pero en el devenir de la lucha se produjeron algunas combinaciones espontáneas que cambiaron el rumbo. Una de estas conjunciones fue la de mucho político sobando el lomo más la gimnasia mediática adquirida con la reproducción ad infinitum de sus demandas a través de la Cadena Nacional de Medios Privados (CNMP). La suma fue un factor de convencimiento para cambiarse de sitial. La nueva estrategia corporativa consiste en ya no limitar el discurso a lo puramente agropecuario, sino abarcar también todos los problemas de la “Patria”, incluso aquellos que no se aprenden tranqueras adentro por transmisión oral, como lo es la regulación social, a través de la legislación, de los medios de comunicación audiovisual y la pulcritud formal de los instrumentos legislativos empleados.

Es verdad que hasta aquí el rumbo de los actores resulta previsible. Después de todo, el peso social del discurso de la Mesa de Enlace no sería el que es sin su multimillonaria sociedad de hecho con la CNMP. Frente a la ley de medios, las agrocorporaciones advirtieron que podían perder uno de sus principales instrumentos de lucha, al menos en la forma que hoy existe. Saben que reconstruirlo sin la conducción unificada de los multimedios será tarea complicada y seguramente larga.

Cualquiera sea el caso, desde la conducción de la CNMP se había recordado a la Mesa de Enlace la necesidad de reciprocidad. Las agrocorporaciones lo aceptaron y evaluaron salir con los tapones de punta contra la ley de medios, incluyendo marchas y movilizaciones. Sólo los remanentes culposos de los dirigentes de la Federación Agraria evitaron que se materialice la apuesta de máxima. A pesar de la creciente esquizofrenia discursiva, algunos dirigentes federados todavía se sienten incómodos cuando la cuerda se tensa demasiado a la derecha. Finalmente, con el comunicado difundido el lunes, la conducción de la CNMP se relajó un poco.

Los muchachos se tomaron su tiempo, pero cumplieron. Los editoriales y los títulos de tapa no demandaron mayor ingenio, ya estaban escritos. Los cuatro líderes de la mesa de enlace tuvieron el respaldo de los grandes medios, ahora devolvieron el favor.

Nos vemos.



Fuente:CASH

1 comentario:

Daniel Mancuso dijo...

ellos tienen la máxima: hoy por mí, mañana por tí... (si me conviene a mí).
abrazo cumpa