5 de agosto de 2009

El muro infernal

Los nostálgicos de la patria-ganadera hoy patria-sojera, tendrán que aceptar la jugada de ajedrez del gobierno y contestarla. Si dejaran por un minuto la pose aristocrática, los militantes agrarios podrían sincerarse y cantar "para el campo lo que es del campo" en lugar de lamentarse por la pobreza en Argentina. Nadie les cree, porque si de algo tienen que estar orgullosos es de ser los generadores de pobreza con el monocultivo sojero, marcando enormes contrastes sociales.

Biolcatti, ha bautizado al Estado como un predador voraz, en una expresión de auténtica tribuna golpista; sin embargo, mientras que los derechos de exportación a la soja le permitieron al Estado recaudar 18.000 millones de pesos durante los últimos 15 meses, en el mismo período se pagaron compensaciones y distribuidos subsidios destinados a carnes, leches, granos y producción hortícola por más de 21.700 millones de pesos. ¿Cuál es la voracidad de un Estado que procura más para el campo que contra el campo?. No es aceptable la afirmación que el país vive a costa del campo.

Creo que el aumento del valor de la soja en el mercado de Chicago genero en los muchachos de la mesa de enlace una ilusión monetaria creyendo que era el mejor momento para reclamar retenciones cero. Con estridencia y apoyo mediático los jinetes de la soja no tuvieron esta vez, ni cacerolas ni marchas masivas.

En la oposición hay mucha dispersión, las declaraciones que publicamos de Carlos Raimundi, diputado del SI, los choques entre legisladores del Acuerdo Cívico y Social Stolbizer - Bullrich son un claro ejemplo. Y todo por el bendito diálogo y la decisión de parte de la Presidente de aceptar que al tratar el tema de los derechos de exportación sólo se considere: las bajas de las alícuotas son atributos del Ejecutivo Nacional, las subas facultad del Congreso.

La mesa de enlace logra tribuna en su griterio, pero no tienen un postura consensuada. Entre los radicales, socialistas santafesinos, y la CC, quieren bajarlas a toda costa pero no tienen ni idea de como hacer para equilibrar las cuentas fiscales. Entre los del PRO y el peronismo disidente sucede lo mismo. Todo este escenario representa para los ruralistas un desastre y genera un disgusto por el nulo avance logrado y entonces amenazan con ir a la justicia para que les bajen las retenciones, porque los precios -como dijimos- estan el alza y porque tienen mucha producción guardada.

Esta idea ( la vía judicial) lejos de sumar voluntades legislativas, los espanta. No entienden que la política tiene otros tiempos y que debe imperar la paciencia, atributo que ellos no tienen. Esta vez, la voracidad rural se enfrentó con el muro infernal.

Nos vemos

1 comentario:

michelangelo dijo...

clarísimo, como el glifosato,
abrazo.