17 de julio de 2009

Un modo de concebir la política

por Antonio Cafiero

El movimiento peronista puede ser definido como un estilo de concebir la política, y al mismo tiempo como una manifestación muchas veces sentimental.

El peronismo es también una doctrina, una afirmación del deber ser, de valores que el movimiento reclama para la vida argentina, articulados en torno a las tres banderas principales: soberanía política, independencia económica y justicia social. Esto incluye diversas teorías políticas, económicas y sociales, muchas de las cuales tienen que ver con la época en que surgió el peronismo, tales como el keynesianismo, la doctrina social de la Iglesia y el tercerismo ideológico surgido de los nacionalismos. El “justicialismo” básicamente planteaba frente al capitalismo liberal la existencia de un Estado fuerte y frente al marxismo, la posibilidad de la conciliación de clases.

La tercera posición representa una ideología con características no muy precisas, una doctrina sin un grado rigurosamente apriorístico e ideológico (como sí lo tiene, por ejemplo, el marxismo), que en cambio se va haciendo con el tiempo. Se trata de un fenómeno que se dio en todo el mundo bajo diversas manifestaciones, entre las cuales el peronismo significó una alternativa con características propias de nuestra nación.

Una de las diferencias del peronismo con otros movimientos es su carácter inclusivo y no sectario, que permite la convivencia de distintas vertientes ideológicas. En su época fundacional, el común denominador era un rechazo a las formas democráticas del capitalismo liberal que prevalecieron hasta los años ‘30, impuestas en la Argentina por el fraude y la violencia, debido a su insuficiencia para responder al nuevo orden social que se estaba generando en el mundo. Por supuesto esto no implica un desprecio por la democracia sino únicamente por algunas de sus manifestaciones. El peronismo es esencialmente democrático y así lo ha demostrado a lo largo de su historia.

Hoy en día, el peronismo representa la fuerza mayoritaria dentro de la vida política nacional. Y, en mi opinión, tiene la misión de reiniciar el ciclo histórico que Juan Domingo Perón abrió cuando sentó las bases del proyecto nacional, buscando la unidad de todos los argentinos a partir de sus coincidencias básicas.

Desde el punto de vista doctrinario o ideológico, los tiempos actuales imponen una resignificación de los tres principios fundamentales del peronismo: la soberanía nacional frente a los mercados globalizados y los procesos de integración regionales; la independencia económica en tiempos de procesos productivos transnacionales, el predominio del capital financiero, la apertura de la economía y los intentos de reforma del Estado; y por último, la justicia social como concepto extendido al medio ambiente, la pobreza extrema, la desocupación, la marginalidad, la inseguridad, la exclusión y la discriminación.

Nos vemos

1 comentario:

Fede dijo...

concuerdo sobre todo en el ultimo parrafo sobre cuales deben ser los principios actualizados, pero,¿como evaluar al peronismo hoy, a sabiendas de ellos, y tambien de la existencia de formas y procedimientos que en vez de acercarse a esas posturas, se hayan en sus antipodas, y que poseen fuerte presencia dentro del partido justicialista y fuerzas en estos momentos que intentan acercarse al partido?

no soy un militante justicialista, pero, mi retorica intenta posicionarme como tal, ... ¿como haria para tolerar y actuar frente a estos verdaderos gorilas, que viven dentro de mi mismo espacio?