21 de julio de 2009

El día de la bestia

Garantizar la libertad de precios y la rentabilidad empresaria, bajar las retenciones a la exportación de granos, no regular los servicios de comunicación audiovisual, subir las tarifas de los servicios públicos y reprivatizarlos, volver al FMI. ¿Volvieron Menem y Cavallo? No, no. Se trata de los principales postulados del reciente documento difundido por la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que propone semejantes medidas concretas entremezcladas con genéricas invocaciones al desarrollo social, a la creación de empleo y a la disminución de la pobreza. A nadie sorprende que la entidad que agrupa a las empresas más grandes y monopólicas del país abogue por la vuelta al neoliberalismo. Lo que sí sorprende es que varios dirigentes de fuerzas políticas de raigambre popular, como el radicalismo y el socialismo, hayan alabado este lunes el texto de AEA profusamente difundido en las ediciones dominicales de Clarín y La Nación, incurriendo otra vez en el elogio fácil a los poderosos.

Ahí está, por ejemplo, la respuesta del gobernador santafesino Hermes Binner consultado si coincide con los postulados de AEA “La verdad que me parece una propuesta muy interesante sumar al desarrollo no solamente lo económico sino también lo social, es una visión muy amplia y generosa para construir un país mejor”, arrancó la respuesta. “Fíjese que no hay ningún país en el mundo que haya demostrado que puede avanzar con un 30 por ciento de pobreza, de manera que pensar integralmente en defender institucionalmente el país, defender la producción, defender el trabajo, plantear como una prioridad la educación, son hechos que realmente nos están hablando de una Argentina nueva”, completó Binner, que evidentemente no leyó la letra chica.

Pero no sólo de elogios socialistas vive AEA. El titular del bloque de diputados de la Unión Cívica Radical (UCR), Oscar Aguad, sostuvo que “los planteos de AEA forman parte del discurso que veníamos desarrollando nosotros. Coincidimos plenamente con la base de ese documento”. Según informó Clarín, Aguad explicó que coincide con los más grandes empresarios porque “Argentina necesita construir riquezas nuevas. Y ese camino requiere transparencia y respeto por la rentabilidad, para que sea posible crear los empleos que faltan a través de la inversión, como el gobierno no avanzó por este camino, nos enfrentamos a una situación de caída de empleo, merma de las exportaciones y fuga de capitales”.

Un dato no menor es quiénes son los que capitanean la entidad empresarial. En su última edición dominical La Nación los repasó bajo el elegante título “Una entidad plural”: el presidente es Luis Pagani, dueño del grupo Arcor; y en el directorio se amuchan Paolo Rocca (Techint); Héctor Magnetto (grupo Clarín); Sebastián Bagó (Bagó); Víktor Klima (VW); Amalia Lacroze de Fortabat (grupo Fortabat); Enrique Pescarmona (Impsa); Carlos J. Miguens (grupo Miguens); Aldo B. Roggio (grupo Roggio); Miguel A. Acevedo (AGD); Antonio Gomis Sáez (YPF); Alfredo Coto (Coto); José Cartellone (grupo Cartellone); Alberto Grimoldi (Grimoldi); Oscar Vignart (Estudio Michelson); Eduardo Elsztain (Irsa); Jorge Félix Aufiero (Medicus); Alejandro M. Estrada (Banco Privado); Gustavo Grobocopatel (Los Grobo); Alberto R. Hojman (BGH); Juan Bruchou (Citibank); José Luis Cristofani (Santander Río); Teodoro Karagozian (TN & Platex); Julio César Saguier (La Nación); Marcelo Argüelles (Sidus); Horst Paulmann Kemna (Cencosud); Federico Braun (La Anónima); Pablo Roemmers (Roemmers); Amadeo Vázquez, y Jaime Campos.

Como se verá, hombres y mujeres dueños de empresas “a las que les interesa el país y su gente”, diría Neustadt, que en paz descanse, que su prédica goza de buena salud.

Nos vemos


PD.: También es recomendable detenerse a analizar el documento completo de AEA, subrayado y comentado en el día de la bestia.


Fuente: Redacción Rosario

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