25 de julio de 2009

El control de cambios

Durante junio el Índice del Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) se incrementó significativamente: 3,8 por ciento. Esto también puede percibirse en el Tipo de Cambio Nominal, donde el peso se depreció por segundo trimestre consecutivo frente a las tres monedas –dólar, euro y real– de sus principales socios comerciales.

Estas conclusiones se desprenden del informe del Banco Central, donde también se destaca que la variación porcentual de ITCRM de junio, comparada con el promedio que prevalecía durante la convertibilidad, es de un 140 por ciento.

Ahora, la fuga de capitales se esta profundizando desde 2007, con una tendencia que supera los 43.000 millones de dolares lo que equivale al 8% del PBI Nacional. La magnitud de esta cifra es más que elocuente y resume uno de los principales problemas que afecta a nuestra economía.

Hasta la crisis del campo, el único operador de divisas era el Banco Central quien como contrapartida alimentaba el circuito con pesos para mantener el equilibrio. Desde Abril de 2008, desplazaron al BCRA en la demanda de divisas haciendo imposible que este inyecte pesos al circuito.

Mientras el drenaje sea igual al superavit comercial (primario) no me parece que haya pánico cambiario, pero la desmonetización tiene un límite ya que por cada dolar que se compra es un peso menos a la masa prestable, son miles de millones de pesos que no se invierten o dejan de consumirse cuando los operadores cambian de portafolios.

Frente a esto, el gobierno impuso medidas de control, una iniciativa realizada en forma conjunta entre la AFIP y el BCRA que estable controles a la compra de divisas a través de un sistema que informe al instante la situación fiscal del comprador; la normativa se implementa para operaciones superiores a los 30 mil pesos. En realidad, se vienen aplicando otras medidas de control: a) lupa en las operaciones bursatiles, reduciendo el monto diario permitido para girar dolares al exterior; b) cerrojo al "contado con liqui", se obliga al comprador de acciones, títulos o bonos a mantenerlo en cartera al menos 3 días; c) informar deudas en el exterior, se achicó a un año el plazo para informar pagos anticipados de deudas al exterior; d) control sobre operaciones con Uruguay; e) llamados de control a empresas, incluyendo casas de cambio y mesas de dinero (cuevas) para evitar el mercado paralelo; f) identificación de titulares de cuentas, para evitar la creación de varias subcuentas paralelas con distintos agentes de bolsa; g) freno a las importaciones obligando a las firmas de distintos sectores a exportar por un monto similar al que importan, para controlar los montos que giran al exterior.

"Las medidas apuntan a los testaferros, tanto a los que compran 3 mil por semana como aquellos que adquieren 500 mil dolares en un día, cuando en un mes facturan 5 mil pesos. Tenemos en la mira a empresas que le están pidiendo fondos al Estado para pagar salarios a través de mecanismos previstos y compran 2 millones de dolares. Lo que se necesita es la reinversión y no la especulación con el dolar"

Nos vemos


1 comentario:

Hugo F. dijo...

Cuando el control de cambios se hace para beneficiar a millones de argentinos y no a la patria financiera, esta bien. Tenemos que profundizar el modelo.

Saludos