El club del trueque
Pero ayer, el gobernador aclaró que el "tema no está resuelto. Es una posibilidad, pero no hay una resolución efectiva para hacerlo hoy".
¿Y cómo sería esto de pagar obras públicas con bonos? "No, la obra pública se paga con dinero. Usted emite bonos y hay gente a la que le interesa comprar bonos y eso se cambia con dinero. Pero la obra pública se paga con dinero, no con bonos". Elemental, Watson.
Pero los críticos dicen que esto significaría endeudar a la provincia. El buen administrador dice: Mire, no es malo que nos endeudemos para hacer obras públicas. Lo que es injusto es que una obra que va a servir para cincuenta, sesenta u ochenta años tenga que ser financiada en uno, dos o tres años. Creo que realmente no es justo. Por eso, que muchas veces estamos vedados a la realización de obras públicas porque no tenemos la posibilidad de financiar todas esas obras en el breve plazo. Pero cuando están los estudios económicos financieros y las ecuaciones que demandan para permitir que esa obra sea rentable, indudablemente, son obras que se pagan solas.
Las finanzas provinciales están en rojo; acumulan un déficit de 369 millones de pesos en los cuatro primeros meses del año; los gastos corrientes han aumentado en un 33% en relación al mismo período del año pasado dejando al descubierto que la fiesta socialista continua sin parar; y como si todo esto fuera poco, los recursos mensuales no alcanzan a pagar los gastos mensuales. Ante este panorama, ¿quién en su sano juicio le prestaría plata a la provincia comprando bonos para la obra pública que hoy el mismo gobierno provincial no puede pagar? ¿Quién garantizaría la devolución de ese dinero en tales condiciones?.
¡Cuando miles de pequeñas y medianas empresas se fundieron con la apertura menimista!, a los empresarios fundidos mediante las calificadoras de riesgo, no le daban ni la hora. Nadie en su sano juicio le iba a prestar a alguien que no tenia capacidad de repago y menos que no haya honrado sus deudas. ¡Los bonos basuras que el gobierno piensa emitir son compulsivos, vale decir para pagar con ellos a contratistas y proveedores y tal vez sueldos!.
Lo hemos dicho hasta el cansancio y lo vamos a seguir diciendo, si no bajan el gasto político puesto al servicio del armado del partido socialista y de la campaña electoral y los gastos corrientes superfluos e innecesarios, van terminar emitiendo bonos, endeudando la provincia y aumentando los impuestos; aunque esto ocurra por supuesto después de las elecciones del 28 de junio.
Se acuerdan del club del trueque?
Nos vemos.
Fuente: SM, Polikratos.
Comentarios
Y sino preguntenle al Changi Caseres.
un abrazo.