21 de abril de 2009

Se la creen en serio..!

El ombliguismo de la dirigencia agropecuaria es uno de sus rasgos distintivos. En sus repetidos discursos sostiene que su sector es el eje del desarrollo productivo argentino. En medio del conflicto del año pasado, la revista Barcelona tituló que en realidad las entidades rurales no querían retrotraer las cosas al momento anterior al dictado de la Resolución 125, sino a 1880.

Durante el auge del modelo agroexportador, el sector agropecuario llegó a representar más del 30 por ciento del PIB. En esos tiempos, una mala cosecha significaba un profundo retroceso para la economía nacional. Si bien el sector conserva una presencia significativa, la estructura productiva actual no es asimilable a ese pasado remoto. Hoy el sector agropecuario representa apenas un 8 por ciento del PIB o un 5 por ciento según el criterio de medición elegido: precios corrientes en el primer caso y precios constantes en el segundo. Aun sumándole la producción proveniente del complejo agroindustrial, la participación en el PIB no llega al 20 por ciento.

Con respecto al trabajo generado por el sector ocurre algo similar. En 1947, el campo empleaba al 24 por ciento de la población. Actualmente, el empleo rural directo no supera el 8 por ciento. En su trabajo “Los complejos agrolimentarios y el empleo: una controversia teórica y empírica” (Revista Realidad Económica 206), el economista de Cenda Javier Rodríguez sostiene que “el sistema agroalimentario ampliado, que incluye toda la producción agraria y pesquera, las etapas de industrialización y terciarias (comercio mayorista y minorista, transporte de todo tipo) abarca el 18,1 por ciento de los puestos de trabajo de toda la economía”.

En la última Expoagro, el presidente de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) exhortó a construir un país que produzca 150 millones de toneladas al año. Para eso pidió reglas de juego claras, justas y previsibles y fuerte respeto por el derecho de propiedad.

El discurso retoma un viejo tópico: un incremento en el volumen cosechado redunda en un mayor bienestar para toda la sociedad. Esa premisa tiene un pecado original: oculta quiénes son los beneficiarios de esas mayores cosechas en el caso de que se dejen las cosas libradas a las fuerzas de mercado. Al igual que lo ocurrido con la teoría del derrame, esa repetida idea no tiene corroboración empírica. Por ejemplo, la producción de cereales y oleaginosas se incrementó un 70 por ciento durante la década del ‘90 (se pasó de 38 a 64 millones de toneladas). Ese espectacular incremento productivo coexistió con declinantes indicadores económicos y sociales. En otras palabras, las mayores cosechas no detuvieron el derrumbe social y económico.

Otra de las muletillas de los dirigentes agrarios es que la recuperación económica posconvertibilidad fue motorizada por el aporte realizado por el sector agropecuario. La Cepal, en su trabajo “Crisis, recuperación y Nuevos Dilemas: la economía argentina 2002-2007”, sostiene que la mayor contribución al crecimiento del PIB en esos años fue la proveniente del sector industrial (+22,6 por ciento), seguida por el comercio con el 17,1 y el campo (3,5). Por eso, mientras el PIB global creció un 8,8 por ciento, el PBI industrial lo hizo un 10 y el agropecuario menos del 6 por ciento. Esto no significa menospreciar el importante aporte del sector agropecuario (sobre todo en lo que hace a la generación de divisas) para la economía argentina. El análisis de los datos simplemente pone las cosas en su justo lugar desmintiendo rotundamente la veracidad de afirmaciones tales como “todos vivimos del campo”.

Nos vemos

Fuente: Cash


5 comentarios:

De vierde man dijo...

Uste habla con argumentos técnicos. Yo desde el llano lo que ví, es lo siguiente:
. Se enorgullecen porque pueden desabastecer
. Si las leyes no se votan como ellos quieren hay que cerrar el congreso
. Para que vamos a fabricar autos si los japoneses los hacen mejores? Demosle impulso a la soja!
. Si un juez falla en contra es por temor.
. Si un gobernador piensa diferente es por temor.
. Si un diputado vota en contra es por temor
Y para todos: ANATEMA!!!
es verdad, quieren volver a 1880. Muy bueno.

Eduardo Real dijo...

Son fisiócratas que atrasan, porque por lo menos Quesnay y Turgot, al develarnos que "lo único que produce riqueza es el campo", hacían recaer los impuestos sólo en este sector. Acá conservaron la consigna, pero impuestos... Minga!

Yo nací y viví en Córdoba hasta los 28 años. Hace mucho. Recuerdo aún a una provincia industrializada al mango (Materfer, Sitrac-Sitram, FM de Aviones, etc.)

Hoy dan ganas de llorar: Sólo soja. Un amigo veterinario del este cordobés me contaba que tuvo que retirarse de la actividad. Hace unos 10 años atrás atendía 120 tambos. Hoy le quedan 10. Ni el teléfono puede pagar. Es para llorar en serio. Volvimos a 1930. Y los boludos contentos. Son la patria, los que nos dan de comer... Cuánta vergüenza me dan...

El tío Cámpora dijo...

te dejo un texto que escribió un compañero. Tiene mucha relación con lo que escribiste.
Me enseñaron todo mal… Me hicieron repetir hasta el hartazgo que la vaca nos da la leche, cuando en realidad se la quitan. Me dijeron una y mil veces que con una buena cosecha se paraba el país, pero me cansé de contar cosechas récord y el país siempre igual. Crecí escuchando que “el campo le da de comer al país” pero pronto aprendí que si no compro no como; así que el campo no nos da, nos vende. Y si el campo come de lo que vende y nosotros le compramos… ¿Quién le da de comer a quien?

Tendré que aprender todo de nuevo… A la vaca la leche se la quitan… y si no les conviene el precio, la tiran. Nunca entendí la lógica… si la ganancia es poca, la tiran y la ganancia es cero. Pero igual la tiran… lleno de comedores infantiles y la tiran. Envueltos en banderas y cantando el himno, eso si, pero la tiran. Y las señoras preocupadas por el país van a las marchas y cantan el himno. Y Magdalena los entrevista todas las mañanas y se horroriza.

Y ellos dicen muy sueltos de cuerpo que en Europa las ganancias son del doble, pero ellos producen acá, pagando impuestos a lo argentino, evadiendo a lo argentino, con peones en negro a lo argentino y pagando sueldos miserables…a lo argentino.

Y las señoras van a las marchas y a las rutas a apoyar a esos mismos abnegados argentinos que hacen patria y las convencen de que los mejores cortes deben venderse afuera y nosotros debemos comer caracú. Porque debemos ser solidarios con las necesidades del campo, porque los de la ciudad no tenemos idea de lo que cuesta. No tenemos idea de lo que arriesgan y aun así pretendemos retenerles más ganancias. Bien lo dijo el iluminado De Angeli: esas retenciones no se saben a donde van y nunca vuelven en obras… Claro que en sus bolsillos tampoco volverán en obras y si mal no aprendí, al estado le puedo reclamar salud educación, seguridad y esas cosas. Mucho me temo que si las reclamo a De Angeli se me va a reír en la cara.

El estado no sirve, son chupasangres, pero si hay sequía, o inundación o pedrada, no meten manos a sus bolsillos, enseguida le piden plata al estado. Y nosotros imbuidos de un patriotismo de escuela, con la imagen de San Martín y la vaca que nos da la leche, vamos a sus marchas a salvar la patria agropecuaria, la que nos da de comer vendiéndonos aquello que no tira.

Claro que no faltará el desubicado que parafraseando a aquel famoso “A vos no te va tan mal gordito” les recrimine las 4x4. Desubicados ultra K que en su ignorancia desconocen que en el campo son imprescindibles porque hay barro. El mismo barro contra el que luchan los famélicos caballos de los cartoneros en las calles de las villas, el mismo barro de las calles de Tartagal, desmontada para sembrar una soja por cuya ganancia pararon un país y por cuya ganancia muchos de nosotros los acompañaron embanderados y cantando el himno.

Yo no fui, porque creo que me enseñaron todo mal.

Raul Barbalarga

el filomata dijo...

Gracias por los aportes compañeros!

johnny monsanto dijo...

Cuando alemania exporta BMW, se beneficia la firma unicamente?
De donde salen mayormente los d�lares que compra el central sino de la liquidaci�n de exportaciones?
No ver la cantidad de trabajo que da el campo es parte de una miopia intelectual.
El campo fue de los pocos que adquiri� tecnologia importada de punta en la epoca del dolar barato que fue lo que produjo el incremento de la cosecha, en cambio muchos otros sectores se transformaron en imporatdores de bienes de consumos.