2 de enero de 2009

SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO

Los que pasamos los 50 años, hicimos -salvo las excepciones- el servicio militar obligatorio. Su desarticulación respondió a razones económicas a partir del gobierno de Alfonsín, culminando con el gobierno neoliberal de Menem cuando utilizando la salvaje muerte del soldado Carrasco, los militares canjearon amnistía por hacer un guiño a la idea de suprimir la colimba.

La pretensión de este post, es abrir el debate si fue o no útil para la organización de la sociedad. El lema puesto en todos los destacamentos militares AQUI SE APRENDE A DEFENDER A LA PATRIA se hizo carne en todos o en casi todos. Obviamente como la colimba era obligatoria para todos los que tuvieran entre 20 y 21 años cumplidos (aún cuando después por razones militares fue bajada la edad a 18 pirulos), no a todos le caís bien, ni estabn comodos, ni veían la hora de terminarla.

Desde mi perspectiva (y no tuve formación militar previa tipo liceos o escuela naval militar) sirvió. Conocí personas de todos los lugares del país, éramos todos iguales; no había ricos, ni pobres, nos diferenciaba el color de la piel en algunos casos y la educación en otros. Y creanme la cosa funcionaba mejor. Tenían los que necesitaban trabajo, acceso a una educación que les daba dignidiad y conocimiento para defenderse en cualquier parte: enfermeros, cocineros, bibliotecarios, panaderos, soldadores, torneros..., los oficios que la hoy la sociedad reclama y que no existen; para tenerlos tenés que pagar una educación. Antes, era gratuita.

El programa de reducción de gastos encarado por Menem incluía privatizar, entregar los recursos del estado, desmatelar el aparato educativo, así como también a pesar de los buenos profesionales que egresaban como técnicos en distintas disciplinas, se clausuraron escuelas de educación media de "artes y oficios" por ser deficitarias. De tal modo se generó lentamente una pérdida de identidad nacional justo a la medida de las multinacionales.

No defiendo militares, defiendo un sistema que logró resultados importantes. No había tiempo para boludeces. Era una disciplina coherente con mente sana en cuerpo sano; aún cuando nuestro querido General dijera jocosamente que se levantaba temprano, al pedo pero temprano. También es cierto que más allá de las declamaciones en contrario, los soldados constituyeron una mano de obra barata reclutada para los intereses golpistas.

Me duele hasta la médula el neoliberalismo de Menem porque destruyó el país y creo el espacio necesario para que una sociedad sin patrones y con una marginalidad creciente creara nichos de valores contrapuestos a lo que el crecimiento (valga la redundancia) del país necesitaba.

Hoy el pais no tiene rumbos. Solo las inversiones extranjeras tienen claro donde ponen su dinero y defienden sus intereses. El agua (lo dije en mi post anterior) la soja, el desmonte, la desindustrialización, el auge de la delincuencia, la ignorancia total, la falta de interés y la astucia para apropiarse de la cosa ajena son el denominador común.

El gobierno de Nestor Kirchner inció el camino de la reconstrucción nacional. Llevará años alcanzarla, sobretodo porque los que apuestan al post - kirchnerismo, a los neoduhaldistas, a los carriotistas, a los macristas y a los socialistas de Santa Fe no pretenden un país mejor, son tan golpistas como los de la mesa de enlace de las organizaciones agrarias, es la sed de venganza que los alienta. No hablo de las bases agrarias, hablo de los ruralistas o los que sueñan con un diputación o senaduría en el 2009.

No pensaba escribir tanto. Me fui al pasto.


2 comentarios:

MONA dijo...

Me gustó este artículo. Te respondo que el servicio militar no es útil para la sociedad. A la patria se la defiende desde cada lugar, realizando bien, lo que sea nuestra misión.
No sé qué educación te podían brindar en sólo un año. Te aviso que la educación sigue siendo gratuita y obligatorio el secundario. Es paga para quienes no quieren lo que vos destacás de la colimba: que se juntaban de todas las clases sociales, y de todos los colores de piel... Pero esa calidad discriminatoria que hemos adquirido no es achacable a el serv.militar... no. Eso lo hicimos solitos...
En el servicio militar se aprendía la ley del gallinero, a robar uniformes, porque si no estaba el que a su vez te robaron, no podías tener ni francos ni la baja. En el Serv, Mil. percibías la corrupción; entraba comida para 100 y comían menos de 20; los otros, a comer a su casa, o a rebuscárselas.
Tal vez fue buena medida este servicio, en épocas pasadas; nos cuenta Felipe Pigna que en 1901 se aprobó la Ley Riccheri que establecía el servicio militar obligatorio. La primera conscripción, en 1902, sirvió como un interesante y dramático muestreo de la realidad social del granero del mundo: el 46% de los convocados no reunía las condiciones de talla y peso mínimos para su incorporación a las fuerzas armadas y evidenciaban claros síntomas de desnutrición y huellas de enfermedades sociales evitables.
El gobierno le encargó al médico catalán Juan Bialet Masset un informe sobre el estado de la clase obrera en la Argentina. El funcionario se tomó muy en serio su trabajo y elaboró un documento que se transformó en la más cruda denuncia de los horrores del sistema de explotación de nuestro País. Si querés leer más sobre esto, te invito a visitar mi blog, la entrada del 19 de junio de 2008, llamada "Miremos el centenario en vistas al bicentenario".
Bueno, yo tampoco pensaba escribir tanto... disculpame si te aburrí... te aseguro que no hablo por experiencia propia, aún cuando tengo bastante más de 50 años!!! (jeee...)
Saludos.

Charlie Boyle dijo...

Lo mínimosería un servicio social obligatorio, pero, siempre lo pienso, como contener o disciplinar a toda una generación dieciochoañera durante un lapso sin una estructura semicarcelaria como la militar o sin un compromiso ideológico.
Allí la postmodernidad juega una mala o buena pasada.
Lo que queda claro que los jóvenes deben comprometerce con lo social, con la pertenencia, ver otras realidades, salir de la mamá y del papá, alfabetizarsesi no lo hicieron, curarse y ponerse las vacunas, enrolarse,todo eso que tenía de positivo la colimba.
Es dificil pero habría que ponerse a pensaruna salida postmoderna y no facha.
Un abrazo, buen tema