31 de agosto de 2008

EL GATOPARDISMO SANTAFESINO

SEGÚN EL ENCUESTADOR HORACIO ROBUSTELLI, QUE ESTÁ MIDIENDO TODOS LOS MESES LA IMAGEN DE HERMES BINNER, DICE QUE LA IMAGEN POSITIVA CAYÓ DEL 64 A 52 % EN 8 MESES. ES UNA ENCUESTA PROVINCIAL QUE ESTÁ REFLEJANDO ESA SENSACIÓN QUE EXISTE EN EL IDEARIO POPULAR SOBRE QUE LA GESTIÓN AUN NO ARRANCÓ.


Un representante de la nobleza siciliana, el duque Giuseppe di Lampedusa, dejó al morir en 1957 el manuscrito de su única novela, Il Gattopardo. Publicada al año siguiente por Feltrinelli, la novela obtuvo un éxito fulminante. Puede leerse su versión castellana en El Gatopardo, Madrid: Unidad Editorial, 1999.


La acción de El Gatopardo transcurre en el sur de Italia en 1860, cuando las tropas de Garibaldi y las ideas de Mazzini parecían anunciar el colapso del orden tradicional y el advenimiento revolucionario de una nueva Italia. El príncipe Fabrizio Salina, protagonista de la novela en cuyo escudo nobiliario se destaca la figura de un gatopardo, felino parecido a nuestro gato montés, teme el advenimiento de los nuevos tiempos y el fin de la nobleza. Se entera con horror, además de que su amado sobrino Tancredi se ha unido a los revolucionarios.


Cuando el príncipe recrimina a su sobrino, éste lo tranquiliza diciendo que la familia Salina saldrá intacta, de una manera o de la otra, de la agitación reinante porque, si pierden los revolucionarios, Tancredi confía en que su tío lo protegerá y, si ganan, él estará entre los vencedores para proteger a su tío. Es entonces cuando Tancredi da a conocer una fórmula que deslumbra a Fabrizio: "Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie". Desde ese momento, Fabrizio y Tancredi se asocian en secreto en virtud de un pacto familiar, bien siciliano, que trasciende las circunstancias políticas en las que se hallan envueltos.


"Que todo siga igual" quiere decir que los Salina seguirán por una vía o por la otra al tope de la sociedad siciliana. "Que todo cambie" quiere decir que el predominio de los Salina continuará, de ser necesario, bajo nuevas formas adaptadas a los tiempos modernos. De hecho, Italia se unificó definitivamente en 1870 bajo la dinastía piamontesa de los Saboya, para satisfacción de todos los Fabrizio y los Tancredi que, secretamente, se regocijaban.


La fórmula según la cual a veces es preciso que todo cambie para que nada cambie ingresó en el análisis político, desde el libro de Lampedusa, bajo el nombre clave de gatopardismo. La multitud se entusiasma en las calles y en las plazas porque cree que todo está cambiando. En discretos salones, los entendidos saben que todo sigue igual.


¿Por qué digo que el gobierno de Binner y su nueva administración es un clásico gatopardismo? es que todo ha cambiado para que todo siga igual. Han llegado los Tancredi. No por eso han sido eliminados los Fabrizio. Más allá de las agitaciones de superficie, la Santa Fe profunda es igual a sí misma.


La imagen del gobernador sigue siendo alta porque todavía tiene un margen de crédito de parte de la sociedad. Para la gran mayoría de presidentes de comunas e intendentes no la tiene. Según el encuestador Horacio Robustelli, que está midiendo todos los meses la imagen de Hermes Binner, dice que la imagen positiva cayó del 64 a 52 % en 8 meses. Es una encuesta provincial que está reflejando esa sensación que existe en el ideario popular sobre que la gestión aun no arrancó.


Lo siento como un gobierno abúlico. Se han hecho grandes anuncios, casi faraónicos despertando al inicio el asombro de una sociedad expectante, claro en ocho meses de gestión es muy difícil cumplirlos. Los hechos del país fueron una cortina de humo. Enfrascados en un escenario inédito para nuestra argentina, la singular gestión de Binner fue pasando desapercibida para los santafesinos.


En mi comentario anterior exprese las diferencias entre este gobierno y el anterior. Claras diferencias marcadas por un dinamismo obeidista para acortar las gestiones, sobre todo las emparentadas con las obras públicas. Que alguien explique las razones de esta lentitud. Sin dudas que tiene una finalidad, una orientación, porque no creo que las regiones, las asambleas ciudadanas se diagramen de la noche a la mañana. La lentitud no es un problema de caja. Ya vimos en qué condiciones el peronismo entregó el gobierno. Sciara es un buen tesorero.


La caja es lo que preocupa a Binner. Sciara ante un escenario de demandas de aumentos de sueldos crecientes y empezar a largar los fondos de obras públicas, aconsejo dejar de lado el Pacto Fiscal firmado hace tiempo con la nación y gravar impositivamente a los sectores que hasta hoy están exentos: industria, producción del campo y construcción. De hecho así lo plasmaron en la reforma tributaria remitida a la legislatura provincial para tratamiento.


Los actos de gobierno tienen un verdadero efecto dominó sobre municipios y comunas. Sobre todo las decisiones que tienen que ver con la masa salarial. Binner analiza un aumento del 10% para los empleados provinciales, alguien cree que los municipales se quedarán atrás? Los reclamos son justos, pero como se pagarán? Por otra parte las exigencias de los ejecutivos municipales y comunales tiene que ver con la ejecución de obras de infraestructuras y con la necesidad de equipamiento con financiamiento de la provincia, sobre la base de normativas existentes: subsidios provenientes de la Ley 12385 – Fondos para obras menores o el FEFIP – Fondo de Estabilización Fiscal e Inversión Pública ó créditos a través del PROMUDI – Programa Municipal de Inversiones entre otras instituciones de la provincia. Ni que hablar de la aplicación del famoso fondo anti cíclico que todos reclaman Binner utilice con relación a los fondos que deben venir para paliar las trágicas consecuencias de la sequia.


Jorge Obeid en su mensaje a la Asamblea Legislativa en la inauguración del 124º periodo de sesiones ordinarias afirmó en un tramo de su discurso que “algunos cuando miran las cuentas públicas y no entienden de ellas, piensan que tener 400 millones en un fondo anti cíclico y de obras públicas, es como tener un plazo fijo o el dinero guardado en una caja fuerte e inutilizado. Los fondos anti cíclicos, son el reaseguro que el propio estado provincial genera en épocas de cierta bonanza para prevenir lo que pueda llegar a ocurrir en épocas difíciles. En la vieja fábula de la cigarra y la hormiga, somos la hormiga que guarda para cuando venga el invierno y haya una situación difícil en la economía”.


Una cosa es cierta. Binner que no es carismático tiene miedos. Se mueve con prudencia, precisamente porque tiene dos frentes que él considera debe cuidar: la Nación por un lado (después de los líos del campo se enfriaron las relaciones con el gobierno de Cristina) y por el otro el tan temido desborde de municipios y comunas que cada vez se exigen más para la ejecución de los planes de gobierno. Intendentes y Presidentes de Comuna de esta parte de la provincia deberán poner atención y reforzar los reclamos que consideren necesarios para la ejecución de las políticas públicas porque los rosarinos y santafesinos creen tener privilegios y los ejercen. No sea cosa que con la idea de modificar las asimetrías entre norte y sur, terminemos aun peor. Ahora ¿se puede esconder un elefante en un bazar?


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