31 de diciembre de 2007

FINANZAS MUNICIPALES, VERDADERA ESPADA DE DAMOCLES

El origen de la leyenda se localiza en una historia de Sicilia escrita por Timeo de Tauromenio (c. 356 – 260 adC). Damocles fue al parecer un cortesano excesivamente adulador en la corte de Dionisio II, un tirano de Siracusa (Sicilia) del siglo IV adC, que propagó que Dionisio era realmente afortunado al disponer de tan gran poder y riqueza. Dionisio deseoso de escarmentar al adulador, le ofreció intercambiarse con él por un día, de forma que pudiera disfrutar de primera mano su suerte. Esa misma tarde se celebró un opíparo banquete donde Damocles gozo siendo servido como un rey. Solo al final de la comida miró hacia arriba y reparó en la afilada espada que colgaba atada por un único pelo de crin de caballo directamente sobre su cabeza. De súbito se le quitaron completamente las ganas de los apetitosos manjares y las hermosas muchachas y pidió al tirano abandonar su puesto, diciendo que ya no quería seguir siendo tan afortunado.

La espada de Damocles es una frase acuñada en alusión a este cuento para ejemplificar la inseguridad en que se instalan aquellos que ostentan un gran poder; se utiliza desde hace mucho tiempo para expresar la presencia de un peligro inminente o una amenaza.

Los nuevos gobernantes de municipios y comunas de la Provincia de Santa Fe que asumieron el 10 de Diciembre de 2007 así están, con La espada de Damocles sobre sus cabezas, pendiendo de un hilo formado por las cientos de demandas sociales y un menú de deudas varias veces millonarias con las que se encontraron al asumir recientemente. Casi sin pensarlo todos o casi todos, hicieron una especie de denuncia pública sobre el estado de las cosas con la finalidad de demostrar que lo que se había denunciado en la campaña era cierto, ó que se pretendía demostrar no solo eso, sino que ahora las cosas se harían mejor. La denuncia pública solo es una mera declamación de impotencia porque las finanzas recibidas quedaron maltrechas. Pero es solo eso, no ayuda ni modifica el estado de cosas. Sirve eso si, para preguntarse como se hace para salir, como se hace para satisfacer a los acreedores.

¿Hasta donde es bueno hablar de la herencia recibida? Con el tiempo puede convertirse en un arma de doble filo. Alguien puede preguntarse ¿…no será que se están cubriendo porque las cosas son peores de lo que pensaban…? El Intendente de Villa Ocampo lo dijo claramente, el secretario de Hacienda de Reconquista clamaba desesperado la imposibilidad de pagar los sueldos de Noviembre. Y pensar que Tato Ocampo tiro tanta plata sobre su querida Reconquista…!

El 19 de Diciembre pasado, los intendentes se reunieron con el Gobernador Binner y el gabinete del ministerio de Gobierno a fin que se conozcan a quienes deben dirigirse los mandatarios municipales para realizar trámites inherentes a sus funciones. En la ocasión solo unos pocos (de los nuevos) no plantearon problemas financieros; de los municipios de nuestro departamento, Speranza de Reconquista cantó 8 millones, Paduán de Villa Ocampo dijo 3 millones.

El sistema de coparticipación de impuestos sirve para que los municipios garanticen las operaciones de financiamiento del gasto público y también como un mecanismo compensador cuando los créditos los da el mismo estado provincial para distintos aspectos del desarrollo de las políticas públicas: adquisición de herramientas, maquinarias, construcción de viviendas, obras viales, pago de aportes y contribuciones al sistema previsional, etc., etc., de manera que es normal que se descuenten los pagos que amorticen esos compromisos. El problema se torna ingobernable cuando está comprometido más del 15% de lo que se recibe en concepto de coparticipación de impuestos.

Este 15% no es caprichoso, esta determinado por la Ley 25.917 de Responsabilidad Fiscal a la que nuestra provincia adhirió con la Ley 12.402 y a la que los municipios también adhirieron.

En el último informe de la contaduría de la provincia (vía internet) con valores acumulados a Noviembre de 2007 muestran que Reconquista tiene $ 7,7 millones de ingresos coparticipables y retenciones por $ 4,1 millones; casi llegando al asombro público Cacho Speranza dispuso un inventario de los empleados municipales porque no podía creer que entre permanentes y contratados llegaran a 1.500 personas. Villa Ocampo registra un acumulado de $ 3,5 millones y retenciones por $ 1,5 millones; 186 mil pesos por mes para pagar sueldos e insumos. Es decir que ambas tienen poco más del 47% de recursos coparticipables para afrontar las deudas denunciadas. Para decirlo en términos más sencillos, los dos municipios tienen comprometido casi un año entero de ingresos coparticipables. Ante esta magnitud de números, se trata de desarrollar una buena ingeniería financiera para equilibrar el corto plazo, sabiendo que todo se arregla en el largo plazo.

El endeudamiento pulveriza la liquidez. Pero existe otro problema ¿Cómo se materializan las promesas electorales? Sobretodo, aquellas que tienen que ver con obras de infraestructura. Pero tienen todavía un cierto margen de maniobras respaldado por la necesidad del cambio que votó la gente. Jacinto Speranza parece que pidió un stand-by al sector privado de su ciudad para poder pagar los 8 millones, pero en el fondo siempre existirá una especio de agujero negro que deberá cerrarse con una mayor recaudación de ABL y/o contribución de mejoras o lo que es lo mismo, con un extraordinario superávit fiscal. Escenario complicado cuando las variables están acotadas.

El gobierno provincial prometió ayuda para todos (tiene fondos de sobra para ello) pero con adelantos de coparticipación (no con subsidios como pedían los intendentes) que deberán se devueltos forzosamente en plazos a pactar. Mientras tanto, se están tomando medidas de carácter excepcional tal como la revisión de los contratos para los empleados eventuales, como los Intendentes de Malabrigo y Villa Ocampo, anulando las recategorizaciones dictadas por el antecesor de Jacinto Speranza. Los resultados no son inmediatos. A lo mejor sea bueno hacer como otros municipios que cierran durante Enero con la doble finalidad de: ordenar las vacaciones del personal, (saliendo todos al mismo tiempo) y de paso ordenar también el gasto público.

El Rey Salomón, descendiente del Rey David, conocido por su gran sabiduría, le pidió a Dios un espíritu atento para gobernar bien, para decidir bien entre lo bueno y lo malo. Salomón, se preocupaba por cumplir sus responsabilidades y no querer defraudar a su pueblo. Los nuevos gobernantes municipales, en el medio de la crisis saben que alguien no verá satisfechas sus acreencias (por lo menos en lo inmediato) en tanto, los servicios hay que cumplirlos. Tienen que vencer el peligro mayor que es el escepticismo, nada hay más duro que una crisis sin esperanza.


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