14 de febrero de 2009

El no de CFK a Binner

Entre los 5 puntos que presentó Binner a la Presidente para resolver la crisis pensando en el país pero, reafirmando que los medidas reforzarán la columna vertebral de la economía santafesina que es la agro industria, en un escenario de retenciones 0% a las exportaciones agrícolas.

Sostiene además, una reforma tributaria basada en impuestos a los activos financieros logrando con ello modificar la base de cálculo de los fondos coparticipados y así eliminar las diferencias que hoy ocurren, según su perspectiva. Es cierto que el campo enfrenta una crítica situación provocada por la sequía.

Precisamente, sobre este escenario, el punto 3 de la propuesta dice “... es importante frente al aumento de los costos de los insumos de ese sector y la caída de los precios internacionales suspender por 180 días las retenciones a los cereales, oleaginosas, leche, carne, etc...” todo con el objeto de crear expectativas favorables de rentabilidad agropecuaria y así, lograr la recomposición de los ingresos del sector.

Lo que debemos preguntarnos es si suspender o no el cobro de las retenciones es la forma más eficaz de corregir los efectos de esta crisis del sector en el contexto de los intereses de la economía nacional y su pleno desarrollo ahora y en el largo plazo. La respuesta es NO porque los problemas del campo deben resolverse con los mecanismos que Binner precisamente plantea en el punto 1 “Coordinar y articular medidas anticíclicas entre Nación, Provincias y Comunas”, es decir, utilizando los fondos involucrados en programas de ayuda.

La eliminación de las retenciones (o la suspensión) significa establecer un tipo de cambio único, generando privilegios en el sector y deseconomías de infraestructuras en otros sectores (no agrícolas) de muy difícil compensación. Entonces es necesario ubicar el problema agropecuario en su justo contexto sin modificar los equilibrios estructurales y los precios relativos domésticos. Precisamente, la regulación del tipo de cambio -vía derechos de exportación- permite lograr ese equilibrio.

Un tipo de cambio rígido y único para el sector agropecuario al eliminar las retenciones genera ventajas competitivas frente a sector de exportaciones no tradicionales. Ahora bien, para atemperar el impacto en la economía doméstica deberá devaluarse o sobre valorarse el peso frente a la moneda extranjera. Un tipo de cambio subvaluado provoca falta de competitividad de las exportaciones no tradicionales (agrícolas) y aliento a las importaciones. Ya vivimos esta historia con un dólar barato incentivando el turismo exterior. Los intermediarios financieros tienen que ofrecer tasas pasivas altas para quebrar el punto de indiferencia, ante la incertidumbre cambiaria. Aparecen los capitales extranjeros generando un mercado financiero volátil, el resto es historia conocida.

Con criterio la Presidente le ha dicho que no al tema de la suspensión de las retenciones porque el gobierno sabe que se viene un problema fiscal insalvable. Y es lógico, una política cambiaria orientada a dar respuestas a los desequilibrios de la estructura productiva, promover la competitividad de la producción interna de bienes y servicios transables y desalentar los movimientos de capitales golondrinas, opera con tipos de cambio de equilibrio.

En síntesis, lo que debemos discutir no son las retenciones sino las medidas para hacer frente a la emergencia utilizando los fondos anticíclicos como se esta haciendo hasta el momento.


Nos vemos

2 comentarios:

johnny monsanto dijo...

Disculpe, usted es contador?

el filomata dijo...

Johnny. amigo. hoy es sábado. el campo esta de tregua. Lo saludo.