29 de febrero de 2012

Malvinas, la lógica del aprete


Debora Giorgi dixit: “Es fundamental que Argentina pueda determinar quiénes son sus socios comerciales estratégicos y, en ese sentido, el Gobierno también da una señal para quienes todavía utilizan al colonialismo como una forma de acceder a los recursos naturales ajenos”

Leemos a Atilio Boron:
Es bueno que en la Argentina haya irrumpido una discusión acerca de qué actitud tomar en relación con las islas Malvinas. Desde hace mucho este país estaba atrapado entre las secuelas paralizantes de la ignominiosa derrota sufrida hace casi treinta años –producto de la incompetencia, fanfarronería y demagogia de la dictadura genocida– y la vía muerta de una estrategia diplomática que pese a su perseverancia no rindió frutos porque el mal llamado “orden mundial” es en realidad un cruento e injusto desorden en donde sólo por excepción deja de regir la ley del más fuerte. Es de celebrar que en fechas recientes el gobierno nacional haya modificado algunos aspectos de esta estrategia, buscando nuevos y valiosos aliados regionales para inclinar a su favor una correlación de fuerzas que en el uno a uno de la diplomacia convencional entre el Reino Unido y Argentina, nos conducía inexorablemente a un nuevo ciclo de decepciones.

Gracias a las torpes provocaciones de David Cameron, la causa de las Malvinas se latinoamericanizó y Londres acusó el impacto al ver que su pertinaz colonialismo suscitaba creciente repudio a la vez que solidaridad con la Argentina en esta parte del mundo y que Washington admitía, para desasosiego británico, que había un problema de soberanía que debía discutirse bilateralmente. Y es lógico que el tema se haya latinoamericanizado, porque la controversia sobre la soberanía del archipiélago involucra al menos tres aspectos que hacen al interés común de América latina: a) la explotación de recursos naturales de nuestros espacios marítimos, renovables (si no se los depreda), como la pesca, y no renovables, como el petróleo; b) el acceso a la Antártida, fuente segura de enormes riquezas minerales e hidrocarburíferas cuyo tratado, que deja “congelados” los reclamos de soberanía sobre ese territorio, debería ser renovado en fechas próximas; y c) el acceso al paso bioceánico a través del Estrecho de Magallanes, de extraordinaria importancia en la hipótesis de que por diversos motivos fuese inoperable el Canal de Panamá. Estas cuestiones, como es obvio, no pueden ser indiferentes para la región, y muy en especial para los países sudamericanos.

Los importadores tienen que hacer los deberes


El Gobierno, a través del sistema de “ventanilla única”, pretende reforzar la política de administración de Comercio Exterior, aunque pondrá el foco sobre esas empresas con mayor peso en las importaciones. El fuerte crecimiento del consumo privado de artículos electrónicos, el enorme aumento del déficit energético y el record de ventas de autos con un esquema de producción con muy baja integración de partes nacionales explican buena parte de las compras de las empresas más importadoras.

La intención oficial, que diagramó Moreno, es que las firmas compensen su balanza comercial con exportaciones. “Generen sus propias divisas”, es lo que les planteó el funcionario. Ese equilibrio no puede lograrse mediante exportaciones de commodities agrícolas y también corre por un canal aparte de la sustitución de importaciones, dice Moreno, ya que si una firma sustituye importaciones, tendrá en todo caso que compensar con exportaciones un menor volumen de operaciones. Los empresarios deben presentarle a Moreno un plan de compensación anual, con el detalle mensual del compromiso para lograr el equilibrio de divisas. También deben incorporar el horizonte de aumentos de precios al mercado interno, en el orden del 7, 14 y 18 por ciento para los productos de consumo masivo, de gama media y premium, respectivamente.

Para confeccionar el ranking de importadores, fueron restringidas las operaciones inferiores a los 100 mil dólares, ya que las grandes firmas se manejan con valores mayores. El cuadro que acompaña a esta nota detalla las primeras treinta empresas de 2011, cuyas importaciones estimadas están medidas en millones de dólares a valor CIF (incluido el pago de fletes y seguros).


Completo acá


28 de febrero de 2012

Malvinas, autodeterminación o política de entrega


Por Dante Caputo

«Una posición que coincide con la del Reino Unido»

No se trata de emitir juicios sobre las personas que se han pronunciado a favor de la autodeterminación de los kelpers. Hay entre ellas mujeres y hombres con una buena formación que han contribuido con sus escritos a comprender nuestra realidad.

Mi opinión es sobre la posición que se ha conocido en declaraciones de algunos de los miembros de este grupo. Defienden la autodeterminación de los kelpers. Esa posición coincide con la del Reino Unido, que ha hecho lo imposible para tratar de imponerla.

La Argentina ha sostenido el respeto por los estilos de vida de los kelpers, tal como aparece en la primera disposición transitoria de nuestra Constitución: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional.

La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.

La Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 1960, es el texto básico donde se estableció la aplicación del principio de autodeterminación como el criterio que debía regir el proceso de descolonización. Sin embargo, ubicó el principio de integridad territorial con una jerarquía superior: la autodeterminación no debe vulnerar la integridad del territorio.

Hay dos principios que guían la descolonización; para el caso de Malvinas, la comunidad internacional ha expresado de forma ampliamente mayoritaria que es la integridad del territorio el que se aplica, no el de autodeterminación. Los autores de la declaración deberían conocer esto, es el ABC del tema.

En el año 1986, cuando se debatía en la Asamblea General la resolución sobre Malvinas, la delegación británica inteligentemente introdujo una breve enmienda al texto. En esa enmienda se sostenía que el contenido de la resolución se aplicaba respetando el principio de autodeterminación. Fue un momento extremadamente difícil para nuestra delegación.

Las enmiendas se votan antes que el texto originario y la mayoría de los países presentes habían logrado su independencia gracias a aquel principio. Era, por lo tanto, relativamente sencillo que los británicos lograran la mayoría en la votación. Un desastre para nuestra posición.

Sin embargo, ganamos la votación con el apoyo activo de muchos de los países que habían alcanzado su independencia con la aplicación del principio de autodeterminación. Votaron con nosotros e hicieron campaña a nuestro lado.
Por segunda vez la Asamblea General sostenía la no aplicación del principio para el caso de las Islas Malvinas.

La defensa de la autodeterminación equivale a decir que renunciamos a las Islas. Ni más ni menos. Quienes sostienen la idea, deberían decirlo así. Están en su derecho. Tenemos derecho a decir lo que pensamos y la obligación de decirlo claramente, sobre todo cuando se trata de cuestiones serias.

Es útil que todos entiendan lo que uno quiere decir. En este caso es sencillo: se trata de dar un paso más allá en la política que aplicó el presidente Menem entre 1989 y 1999. Eso lo entienden todos.

Quienes pensamos distinto, quienes nos opusimos a la guerra durante la guerra y luego defendimos nuestra posición en la medida de nuestras posibilidades, pensamos que en esta cuestión no se trata de defender un trozo de tierra, perdido en el Atlántico Sur.

Creemos que hay que cuidar las cosas que nos unen. Tratamos de recuperar una parte de nuestro territorio, es decir una parte de nuestra nación. Más que lo que son, las Islas importan por lo que representan.


27 de febrero de 2012

Indicadores de coyuntura


Sobre informes del Indec y el Ministerio de Economía de la Nación

La capacidad instalada se ubicó en enero en el 67,6%

El Indec informó que la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en el 67,6% en enero pasado. El 82% de las empresas no prevé cambios en la utilización de la capacidad instalada, en tanto que el 11,5% anticipa una suba y el 6% vislumbra una caída.

Desde el punto de vista sectorial, los bloques industriales que presentaron una mayor utilización fueron refinación del petróleo (82,5%), edición e impresión (77,3%), sustancias y productos químicos (77%) y productos de caucho y plástico (76,8%).

Por otra parte, los sectores que registraron los menores niveles de utilización de la capacidad instalada fueron: vehículos automotores (41,4%) y metalmecánica excluida industria automotriz (62,2%).

En referencia a la encuesta cualitativa industrial, para  el corriente febrero de 2012, en relación con enero, el 82,5% de las empresas no prevé cambios en la utilización de la capacidad instalada, el 11,5% anticipa una suba y el 6% aguarda una caída.

Las ventas en shoppings crecieron un 22,1% en enero

Las ventas en centros de compras a precios corrientes con estacionalidad en el mes de enero de 2012 alcanzaron los 1.162,0 millones de pesos, lo que significó un aumento del 22,1% con respecto a igual mes del año anterior.

En las ventas por rubros a precios corrientes en diciembre de 2011 con relación a diciembre de 2010, para Capital y GBA, los grupos con mayores incrementos fueron: diversión y esparcimiento (61,9%); patio de comidas (34,2%); perfumería (30,4%) y ropa deportiva (29,8%).

La producción industrial creció un 2,2% en enero

La producción manufacturera creció en enero un 2,2% en términos desestacionalizados, en comparación con igual período de 2011, y un 2,1% en la medición con estacionalidad.

Al difundir el anticipo del Estimador Mensual Industrial, el Indec señaló que, desde el punto de vista sectorial, los rubros industriales que presentaron las mayores tasas de crecimiento en el mes de enero de 2012, con respecto a igual mes del año anterior, fueron el de Productos farmacéuticos (24,7%), la Metalmecánica excluida industria automotriz (16,9%) y los Lácteos (15%).

Dice el informe del Indec "En referencia a la encuesta cualitativa, para el mes de febrero de 2012 con respecto al año anterior, el 98% de las empresas no advierte cambios en la dotación de personal, el 1,1% anticipa un aumento y el 0,9% prevé una baja"

25 de febrero de 2012

Hábitat, mucho más que una casa


El concepto de hábitat ocupó, durante los últimos años, un espacio importante en la agenda oficial y académica. Jornadas y conferencias convocaron a especialistas locales y extranjeros para debatir y aportar en una materia que tiene un impacto directo sobre la vida de las personas, porque involucra las condiciones en que ésta se desarrolla.

En el gobierno provincial y en el municipio, el término se incorporó al discurso oficial pero también al organigrama de gestión: en la provincia, la Secretaría de Estado de Hábitat pasó a integrar el flamante gabinete, en tanto que, en la ciudad, obtuvo la aprobación del Concejo Municipal la creación de una agencia específica en la materia, que significará una jerarquización de la Dirección de Vivienda pero comprenderá una temática más amplia.

Este dato no es menor: ambos conceptos, hábitat y vivienda, se relacionan de manera estrecha pero no son idénticos. El primero implica el acceso a un techo propio pero también involucra el acceso al suelo, el entorno en el que se desarrolla la vida cotidiana, los servicios, la proximidad con los centros de salud y de educación, la alternativas de recreación, la posibilidad de contar con red eléctrica y agua segura, y de una adecuada disposición de los residuos, entre otros ítems que hacen directamente a la calidad de vida y otorgan cuerpo al factor social que conlleva esta temática, sobre todo entre los sectores más postergados.

En un momento en que se insiste con el dato de que más de la mitad de la población vive en ciudades, el tema cobra mayor relevancia, por cuanto es necesario evaluar en qué condiciones transcurre esa vida, qué espacio es el que se habita, cuáles son los riesgos de vivir en el lugar que se elige, qué alternativas reales de elección existen, y qué posibilidades se tienen de obtener la propiedad de la tierra y de la vivienda.

Naturalmente, toda concepción parte de la necesidad básica y elemental de procurar viviendas dignas a todos los ciudadanos, como factor fundamental para la contemplación de los derechos de las personas y correlato de su condición. Partiendo de esa base, la noción más integral de hábitat evita que la acción al respecto se agote en la provisión de esas imprescindibles cuatro paredes y un techo, para avanzar hacia un programa integral, que habilite a los vecinos a sentirse parte de la ciudad.

Este enfoque, en cuanto se traduzca en realizaciones, involucra un mayor compromiso colectivo dentro de la comunidad. Es difícil involucrarse en lo que no se siente como propio. Y conseguir eso, es el mejor principio para llegar a una ciudad inclusiva que no margine, y que pueda ser disfrutada por todos.



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Leído en Infrapublica

24 de febrero de 2012

Santa Fe crece más el gasto político que la obra pública

La administración socialista culpa al bajón de la economía por el déficit que acumula y quiere aumentar impuestos para pagar salarios. Pero el problema está en que hizo subir el gasto corriente mucho más que la inflación. Y en paralelo bajó la inversión en infraestructura bajo del 12% al 7% del total del gasto.

El gobierno provincial responsabiliza a la caída de la actividad, el aumento de la inflación, la presión paritaria, la falta de inversión de las gestiones anteriores, el atraso de pagos por parte del gobierno nacional por el déficit fiscal de $1.500 M de este año, el cuarto consecutivo desde que llegó a la Casa Gris.

Para equilibrar las cuentas y poder pagar los sueldos, además de esgrimir razones de justicia impositiva, el gobierno ya aumentó Ingresos Brutos a los grandes contribuyentes y Patentes. También quiere subir los Inmobiliarios. Y si llega a tener margen político buscará quitarle a la industria la eximición en Ingresos Brutos.

¿Pero que pasa si el problema presupuestario de Santa Fe no viene por el lado de los ingresos que bajan sino de los gastos que suben mucho más que la inflación? ¿Y que pasa si esos gastos que se disparan no son para inversiones (todo lo contrario el porcentaje del total es menor) sino que son corrientes? ¿Y si encima buena parte de esos gastos corrientes que se dispararon no son para atender la administración sino para pagar el gasto político del nuevo personal y consultores contratados?

Si eso es lo que está pasando, en vez de querer aumentar impuestos el gobierno debería mejorar la eficiencia de su gestión para que el gasto corriente no se coma los aportes de los contribuyentes obligando a paralizar obras públicas y complicar el funcionamiento del Estado.

Un informe de la situación presupuestaria 2008/2011 presentado por el bloque de diputados justicialistas Santa Fe en Movimiento, que preside Mario Lacava, aporta números que contradicen las explicaciones del gobierno provincial.

Hermes Binner recibió la provincia con un superávit de $450M, que en 2008 se convirtió en un déficit de $530M; en 2009, de $1.150M; en 2010, de $50M y el año pasado se disparó a $1.500M.

¿El déficit se debe a que cayó la recaudación? Según el informe el problema no viene por ese lado ya que “en ese mismo período 2007-2011, los ingresos tributarios totales (provincial y nacional) le subieron 153%, un 40% más que la inflación medida por el instituto provincial IPEC (114%) y 20% más que la inflación real (que fue del 130%)”

¿El déficit se debe a que se aumentaron mucho los salarios de los empleados públicos? “Si bien es cierto que los sueldos subieron más que la inflación, 152% en forma acumulada promedio, no fue superior al aumento de la recaudación y mucho menos al de los recursos totales corrientes, que se incrementó entre 2007-2011 un 187% o de los recursos totales, que subieron 190%”, dice el informe de Lacava.

“La causa del déficit debe buscarse en el aumento del gasto corriente, que en período se incrementó 228%”, dice el legislador provincial.

En efecto, en la gestión de Binner los gastos en capital (obras e inversión en equipos) subió 121%, pero perdió importancia dentro del gasto total que bajó del 12,8% en 2007 a 9.4% en 2008; a 7.3% en 2009; a 8% en 2010 y a 7.6% en 2011. Y peor le fue a la obra pública en particular, que bajó del 7.9% del gasto en 2007 a 2.9% en 2011.

Esta situación es lo que provoca que el gobierno provincial el año pasado haya ejecutado el 61% de las obras presupuestadas. En efecto, mientras había presupuestado obras por $1.454 M sólo ejecutó 61%.

Esto fue una constante desde que asumió, ya que en 2008 fue del 55%; en 2009, del 39%; en 2010 del 37%. “El aumento a partir del 2009 se debe a que la inversión se financia por los ingresos derivados de la coparticipación del Fondo Sojero, que en 2011 fue superior a los $600 M”, recuerda Lacava.

El problema está en el gasto

“El problema está en la política de aumento del gasto corriente, que subió 227%, y donde se distinguen una suba del 193% de la masa salarial total (y dentro de ese concepto subió un 253% la masa salarial de los contratados políticos) y un 240 de los gastos en funcionamiento en bienes de consumo y servicios no personales”, devela el informe de los diputados justicialistas.

“El mayor incremento de la masa salarial respecto de aumentos de sueldos de bolsillo por políticas salariales obedece al crecimiento de la planta de personal y la formalización de nuevas estructuras y no forman parte de este mayor costo las titularizaciones del personal docente, ni el encuadre del personal del ex Banco de Santa Fe ni el reconocimiento de deudas con la Policía, como suele decir el gobierno”, denuncia el legislador.

En números, el gran problema es que el Estado provincial necesita hoy para funcionar (ni obras ni inversiones) $3.700M, un 240% más que los $1.088 de 2007

Se vino el estallido

Con todo, en noviembre pasado la situación financiera provincial parecía equilibrada, pero desde diciembre se frenaron las obras públicas y las arcas están vacías. ¿Qué pasó? ¿Toda la culpa la tuvo el dólar que subió y la soja que bajó?

El informe explica que el déficit acumulado de $3.230 M de los cuatro años de Binner se financió con el superávit de $450 M de 2007, la posibilidad de girar el 100% y no el 80% del Fondo Unificado de Cuentas (Fuco, que recibe aportes de empresas públicas y concesionadas) para Rentas Generales (lo que aportó $1.500 M) y deuda flotante por $1.280 M.

Precisamente, esa deuda flotante (pagos diferidos a contratistas de obra pública, proveedores de servicios, y transferencias a municipios y comunas) es la que se estiró tanto (pagando, por ejemplo, en 120 días los certificados de obra y retrasando envíos a municipios) que ya no da más y ahora la construcción pública se pago y las intendencias se quedaron sin fondos para afrontar el 2012.

“El resultado de esta política de fuerte aumento de gasto corriente derivó en un fuerte incremento de la rigidez estructural del gasto provincial, que obliga a revisar su composición previo a cualquier alternativa de subir impuestos”, concluye Lacava.



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Fuente: Infrapública /  Punto Biz

Cirigliano's: males endémicos


La clave de su éxito fue alinearse al menemismo, a la Alianza y, durante los últimos 8 años, a la política de subsidios, que no fue retribuida con las inversiones exigidas por el gobierno nacional, según manifestó en reiteradas oportunidades la Auditoría General de la Nación.

La firma de adjudicación de la concesión a TBA ocurrió en 1994. La particularidad de este contrato fue que resultó firmado a bordo de una nave de la Armada, un fin de semana en el que Menem había salido de pesca. Incluso, el ministro de Economía de entonces, Domingo Cavallo, había viajado en helicóptero al predio donde estaba el ex presidente para apurar una resolución. Aquel contrato comprometía al Estado a aportarle unos 70 millones de pesos a lo largo de diez años, a cambio del compromiso de reacondicionamiento de 219 coches en el Sarmiento y 143 en el Mitre.

Según la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, TBA había registrado en 1996, dos años después de haber obtenido la concesión, 200 accidentes entre las líneas Sarmiento y Mitre. Al cabo de los primeros diez años de concesión, TBA registraba 879 accidentes por la línea Mitre, con 554 muertos (en distintos tipos de siniestros), mientras que el ramal Sarmiento registraba 1198 accidentes, con 818 muertos.

En 1998, TBA realizó compras con sobreprecios del orden del 4000 por ciento, como parte del programa de renovación y puesta a punto del material rodante y del parque tractor de la empresa, material de origen japonés marca Toshiba, fabricados durante la década del ’60. Esta información, publicada por Página/12 el 23 de noviembre de 2000, generó una investigación del juez Urso.

El crecimiento económico del grupo fue exponencial. Pasó de explotar dos líneas de colectivos porteñas a tener una presencia mayoritaria en el transporte de pasajeros de corta distancia en el AMBA. Desde el Grupo Plaza desarrolló una estrategia para quedarse con la mayoría del mercado del transporte urbano (líneas 36, 61, 62, 104, 114, 124, 133, 140, 141, 142 y 553). En 1999, el holding tenía la siguiente composición: Cometrans; Tatsa SA (carrocerías de buses); Emfersa SA (material ferroviario); TBA; el 38 por ciento de Metrovías (del cual después se desprendió); el 40 por ciento de Opportrans (metro de Río de Janeiro), y el Grupo Plaza. En 2000 llegaron las aseguradoras.

Durante el gobierno de la Alianza, TBA logró una prórroga de su concesión por diez años, a pesar de que registraba multas e incumplimientos en sus planes de inversión. Por eso, el nuevo contrato incluyó una addenda por la cual todos los incumplimientos pasaban a formar parte de las “metas a cumplir” (Decreto 141/2001). Tras la debacle de la Alianza, el gobierno de Eduardo Duhalde dictó la emergencia ferroviaria (Decreto 2075/2002), a partir de la cual se frenaron todas las obras incluidas en el plan de metas a cumplir y las que estaban en ejecución. Dicha emergencia quedó incluida dentro de la Ley de Emergencia Pública, prorrogada desde entonces.

A partir de 2003, TBA se benefició con la política de subsidios aplicada por el gobierno nacional para mantener las tarifas bajas con el objetivo de sostener el salario de los trabajadores frente al aumento de los costos empresarios. Las erogaciones fueron en aumento año a año (en 2011 fueron 133,3 millones, en tanto que en enero de este año alcanzaron los 76 millones de pesos), mientras que las inversiones de la compañía no presentaron la misma progresión, tras lo denunciado por la AGN.

Según este organismo, la CNRT emitió una comunicación a la Subsecretaría de Transporte Ferroviario en 2005, indicando lo siguiente: “Desde 2001 no se presentan planes de mantenimiento. Para el ejercicio de 2005, se presentó en primera instancia un plan solamente de infraestructura, y para el material rodante se reiteró el pedido hasta que se presentó uno que no cumple con las exigencias contractuales”.




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Textos de Sebastian Prémici, Página/12

22 de febrero de 2012

Burbuja caza-bobos


Hace algún tiempo, dentro de los estudios médicos de rutina, a un familiar se le solicitó una ecografía de los riñones. Ese estudio arrojó que estaban bien. Como comentario, en su informe, mencionaron que detectaron un aneurisma de la aorta gástrica, cuyas medida era de 37 mm., cosa que no era alarmante pero que requería un seguimiento. Así se hizo. En los sucesivos controles, pasó a 42mm, luego 49mm y, al final, cuando se llegó a los 57mm se decidió, después de realizar un cateterismo, que se estaba en condiciones de colocar una endoprótesis a fin de frenar el avance del aneurisma, lo que se hizo con éxito.

Ahora bien, entrando ya en la vida cotidiana y, tratando de hacer algún tipo de comparación, podríamos afirmar que se creó una burbuja que, si no se la detenía, podía explotar, con las consecuencias del caso. Y explotó en España, Portugal, Grecia, EE.UU.. ¿Se sabía algo de esto?

El 11 de mayo de 2005, en una entrevista que le realizó la periodista Rosa María Sánchez al presidente del Banco Central de España, Jaime Caruana, comentó que en su intervención en el XIIº encuentro del sector financiero señaló que las familias españolas estaban endeudadas en un 120 por ciento de su renta bruta anual. O sea, la burbuja estaba a punto de explotar, y explotó. Para ser más sencillos: esta contradicción entre los ingresos de la familia española y su deuda se hizo insostenible.

Aquí habría que detenerse un poco: ¿quiénes son los responsables de esta situación, los bancos o la gente? Es conocido el hecho de que, durante la “fiesta” de colocar el dinero, se inducía a la gente a tomar más y más préstamos hipotecarios, ya no para la primera vivienda, sino para la segunda. Se llegó también a solicitar a las tasadoras que sobrevalúen la propiedad para otorgar préstamos más altos. Entonces, ¿quién debe hacerse cargo? La respuesta la están dando los gobiernos europeos: ayuda a los bancos, y a la gente, como decía Don Ata, las vaquitas son ajenas, a devolver las viviendas.

En lo que hace a las responsabilidades, aunque no son los únicos, como muestra basta un botón. Cuando se produce la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, comienzo de la caída, el Senado de EE.UU. llamó a los principales directivos y ejecutivos a declarar. Mencionaron que habían recibido muy buenos plus en dinero como “premios”. Cuando se les preguntó cómo habían llegado a Washington manifestaron que habían contratado un avión privado, en medio de la quiebra del siglo. No se puede asegurar que esta gente de guantes blancos haya ido presa.

Esta es la gran crisis mundial, después de la de 1929, llamada “la gran depresión”, que trajo como consecuencia, entre otras cosas, cambios en las políticas económicas. ¿Qué pasará después de que se salga de ésta?



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Carlos Schnek Presidente de la Cámara de Empresas Tasadoras de la República Argentina (Cetra)

21 de febrero de 2012

María Eugenia y la interna del PJ

Leemos en el Ciudadano
Bielsa no habla con Rossi desde el 10 de noviembre del año pasado. Con la excepción de un saludo frío y protocolar cuando el vicepresidente Amado Boudou visitó la provincia, los dos dirigentes de gran peso en el peronismo decidieron evitarse. Ella siente que fue despreciada de manera inexplicable. No se cansa de decirles a los suyos que nunca imaginó que el Chivo faltaría a su palabra cuando, tres meses atrás, le habría dicho que aspiraba a pelear con sus partidarios por la presidencia del Concejo Municipal de Rosario y que la apoyaría para que fuese la primera autoridad de la Cámara de Diputados provincial.

“Después de ese grosero incumplimiento de la palabra, no tengo nada que decirle”, sentenció Bielsa ante quien hoy intenta ser el sanador de tanta división en el partido. Del lado del jefe de la bancada del FPV, ya se dijo en estas mismas páginas, no hay voluntad de un intento de diálogo.

La distancia entre los dos se nota en el día a día. Para ejemplificar, el rossismo no asistió a la Asamblea Legislativa que nombró a la nueva responsable de la defensoría de Niñez y Adolescencia (Analía Colombo es la funcionaria con más abstenciones en la historia de las designaciones) y el bielsismo bajó a expresar sus reparos ante lo que consideró era una palmaria falta de antecedentes. Sin embargo, el encontronazo puede ser todavía más pronunciado si se cumple la advertencia preelectoral de quien fue la ciudadana más votada en toda la provincia. “María Eugenia dejó que empezase a andar el año legislativo.
Pero no descartes que en breve recuerde que nadie hizo una auditoría de la gestión socialista frente a la Cámara de Diputados como hasta el propio Luis Rubeo se había comprometido”, confiesa una de sus asesoras. “Cuando tenga algo que decir de la actual presidencia, lo va a decir. No te quepan dudas. Por ahora, todo está igual. Lo que no suena demasiado bueno”, concluye la misma fuente.

Aquí se huele a dinamita y fuego puros, capaces de hacer volar cualquier chance de encuentro.
La nota completa

20 de febrero de 2012

Disputas en el Vaticano


 
Cacería de "topos" que filtran a la prensa documentos superconfidenciales. Intrigas y venenos que apuntan al segundo del Papa, el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, cuya cabeza muchos querrían ver rodar. Rumores de una renuncia en abril próximo de Benedicto XVI, un papa teólogo que aparece cada vez más débil, demasiado intelectual y ajeno a la guerra interna de la curia y a la ya comenzada lucha por su sucesión. Desde el Renacimiento no se veían semejantes juegos de poder en los sacros palacios del Vaticano.

No es hoy una imagen feliz la de la Santa Sede. Ríos de tinta se derraman en los diarios italianos sobre la guerra que recrudece en su interior, desnudada hace apenas unos días por el denominado "VatiLeaks".

Muchos comentan con horror la difusión de documentos reservadísimos -sobre presunta corrupción en el seno del Vaticano, sobre manejos financieros turbios y hasta sobre un supuesto complot para matar al Santo Padre-. El contenido de esos archivos no es tan crítico, pero el hecho de que se hayan filtrado de los sacros palacios refleja, ni más ni menos, una lucha intestina posible solamente en una curia a la deriva, marcada a fuego por ambiciones de poder.

En este marco, Benedicto XVI aparece muy solo. Tan solo que, hace unos días, un editorial de L'Osservatore Romano, que recordó en primera página el 30° aniversario del arribo a Roma de Joseph Ratzinger, describió al Pontífice como "un apacible pastor" rodeado "de lobos": una metáfora que resumió el clima dramático que reina en estos días en el Vaticano.

De hecho, aumentan las voces que hablan de una renuncia del Santo Padre al trono de Pedro, algo que no se da en la Iglesia desde el siglo XV, pero que está previsto en el canon 332 del Código de Derecho Canónico. El propio Benedicto XVI no descarta esa alternativa en el libro entrevista Luz del mundo , del periodista alemán Peter Seewald.

"Si un papa se da cuenta con claridad de que ya no es física, psicológica o espiritualmente capaz de ejercer el cargo que se le ha confiado, entonces tiene el derecho y, en algunas circunstancias, también el deber, de dimitir", aseguró el Papa en ese libro.

Ayer, sin embargo, según la mayoría de vaticanistas, Benedicto XVI pareció desmentir el rumor al cerrar su homilía con el pedido de que rezaran por él "para que pueda ofrecer siempre al pueblo de Dios el testimonio de la doctrina segura y regir con humilde firmeza el timón de la santa Iglesia".

Lo cierto es que ya comenzó a hablarse abiertamente de la sucesión, en vistas de un cónclave que se vislumbra cercano, aunque Benedicto XVI aparezca en relativa buena forma. El Papa viajará el mes que viene a México y Cuba y, probablemente en septiembre, al Líbano. Y en su entorno hay quienes aseguran que "llegará a la edad de León XIII, el papa más longevo del Novecientos, que murió a los 93 años".

"La sensación de debilidad y vulnerabilidad que se ha adueñado de los vértices de la Iglesia no sólo tiene que ver con la salud física del Pontífice. Tiene que ver con su capacidad de guiar el timón de la nave de Pedro", escribió el semanario L'Espresso, en un artículo en el que aseguró que ya comenzó la lucha por su sucesión.

En una atmósfera al mejor estilo Angeles y demonios, mientras en el Vaticano arrecia la caza a los "topos", todo el mundo espera que se filtren más documentos a la prensa, en una fuga de noticias muy ruidosa y dañina, que ensombreció aspectos positivos del pontificado de Benedicto XVI, que el próximo 19 de abril cumplirá 7 años. Entre ellos, su coraje para enfrentar el escándalo por abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes, que en los últimos años representó un estigma para la Iglesia Católica.



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Sobre textos de Elisabetta Piqué

19 de febrero de 2012

Lo hoguera griega y la diosa financiera

Si occidente tiene raíces habría que buscarlas en Grecia y todo hace pensar que nos están quemando las raíces. En un mundo donde gobierna la “diosa financiera” no hay espacio para otros dioses.

Grecia es una hoguera y no es casual. En ese lugar el capitalismo financiero hizo lo que más sabe: saquear. Grecia ya fue saqueada durante 20 siglos y muy pocas de los obras griegas pueden verse en ese sitio. Se las encuentra fácilmente en los museos del mundo pero poco, y casi nada, hay en el lugar que le dio vida.

Como si se quisieran socavar por completo los cimientos de esa civilización la diosa financiera y su séquito de vividores dinamitaron la economía, y ahora están destrozando el orgullo nacional.

Adam Smith, hace más de doscientos años, decía que era necesario tener a los pueblos domesticados y el endeudamiento es una herramienta poderosa, capaz de poner de rodillas a los humanos y, lo que es peor aún, generar un caos sin enemigo visible.

El capital financiero no es una figura fácilmente identificable. Es como Perseo. Se oculta en las nubes pero en lugar de perseguir a los monstruos ataca y destruye a los pueblos.

Europa exprime y castiga a Grecia por su sobreendeudamiento.

En 1988, en la ciudad Suiza de Basilea, un comité conformado por los gobernadores de los bancos centrales de Alemania, Bélgica, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Luxemburgo, Holanda, Reino Unido, Suecia y Suiza redactó un conjunto de recomendaciones para establecer el capital mínimo que debía tener una entidad bancaria según los riesgos crediticios que afrontaba.

Ese marco regulatorio fue la herramienta que utilizaron el ex presidente Carlos Menem, el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo y la banca internacional para terminar, en Argentina, con 200 bancos y 120.000 trabajadores bancarios desocupados en sólo diez años. Por supuesto, eso impulsó el crecimiento de la banca internacional dentro de nuestro país. Irónicamente esa banca es la que participa activamente en la fuga de capitales. Así quedó demostrado en 2001 cuando, entre otros, el Banco Galicia no quiso devolver los depósitos captados en Argentina y “resguardados” en su banca off shore de Uruguay.

La pregunta es por qué los bancos franceses y alemanes no respetaron “El acuerdo de Basilea”, ya que ellos mismos avalaron con su firma reiterados préstamos a Grecia para que ésta se incorporase a la eurozona. Tanto en la península helénica como en nuestro país ingresó capital para doblegar un tradicional y luchador movimiento obrero que no cedía en sus reclamos. Allí como en estas pampas, la sociedad se obnubiló con un tren de vida ficticio, viviendo a crédito, pero ese préstamo en algún momento se paga y se termina la dolce vita. Ahora es fácil reclamarles a los “políticos corruptos” de Grecia que supuestamente despilfarraron todo. Los políticos corruptos también están presentes en Alemania pero eso no debilitó su economía; véase el caso del presidente, defendido a capa y espada nada menos que por la canciller Angela Merkel. La diferencia es que en Alemania sigue predominando una industria fuerte que supera por varios cuerpos a la casi inexistente griega.

No hubo errores, hubo excesos de “timba financiera” y la historia del capitalismo está repleta de excesos: son la herramienta que utilizan las nuevas dictaduras del mercado. Miseria y seudoeconomistas que explican las recetas de ajuste para salir de la crisis y un nuevo recorte de “gastos sociales” para corregir los errores del anterior. Los argentinos conocemos las tácticas de ese horror.

La diosa financiera jamás se equivoca. Ella necesita crisis porque de las crisis nacen negocios. La diosa financiera tiene un solo amo: el señor dinero. Mientras, los pueblos se ponen de rodillas hasta que las masas recuperen su dignidad.

La Antigua Grecia no sólo escribió una página grande de la historia, escribió una parte grande de nuestro pasado. Puede ser que en estos días se despierten los Ulises y el mundo se encuentre con una nueva Odisea escrita con griegos triunfales y banqueros con sus secuaces huyendo de la furia de los hijos de Zeus.



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Textos de Oscar Marsilli - El Ciudadano

18 de febrero de 2012

Dólares, lo que era y lo que es


Durante 2011 la formación de activos externos del sector privado no financiero, o salida de capitales, alcanzó los 22.654 millones de dólares. Se trata de la cifra más elevada desde el pico registrado en 2008 cuando estallaron la crisis financiera internacional y el conflicto del agro, aunque es inferior a los pronósticos realizados por las consultoras de la city. A lo largo del año pasado el Gobierno puso en funcionamiento distintos instrumentos fiscales y normativos para limitar la fuga de capitales, desactivar movimientos especulativos y garantizar la oferta de divisas. Las presiones devaluatorias cedieron y los datos del Balance Cambiario que elabora el Banco Central evidencian una desaceleración del proceso de fuga de capitales entre octubre y diciembre.

El año electoral comenzó con una salida de capitales de 3700 millones. El proceso se aceleró en el segundo trimestre cuando la formación de activos externos superó los 6000 millones de dólares. Para el período julio-septiembre la cifra trepó hasta los 8500 millones en un escenario de crecientes presiones devaluatorias, que forzaron una activa intervención del Banco Central a través de la venta de reservas internacionales para abastecer la demanda de divisas y preservar la cotización del dólar.

Así se alcanzó septiembre con una fuga cercana a los 18 mil millones de dólares. A lo largo de los primeros nueve meses del año, unos tres millones de individuos y empresas compraron dólares en el mercado cambiario local. Según los datos del Banco Central, el 0,2 por ciento del total, alrededor de 6000 personas, adquirió más de 250 mil dólares cada uno en ese período. Ese reducido segmento de grandes compradores concentró el 35 por ciento de la demanda de moneda extranjera, más de 6000 millones de dólares.

Las distintas medidas impulsadas buscaron desincentivar las operaciones especulativas en el mercado cambiario y garantizar la oferta de divisas en un marco de menor holgura. Entre esos instrumentos figuran la aplicación del nuevo sistema de fiscalización de AFIP para la compraventa de moneda extranjera y la obligación para que las empresas petroleras y mineras liquiden en el país sus dólares de exportación. En el directorio del Banco Central señalaron que “el sistema de fiscalización instalado en octubre, que dispuso la necesidad de demostrar la capacidad económica para adquirir moneda extranjera, contuvo la formación de activos externos hacia fin de año”. En octubre, esa cuenta llegó hasta los 2944 millones de dólares, pero las compras se redujeron a 754 y 605 millones de dólares en noviembre y diciembre, respectivamente.

Además, los organismos encargados del control del mercado cambiario activaron un conjunto de regulaciones para restringir el funcionamiento de las “cuevas” u operatorias como “contado con liqui”, al tiempo que desplegaron inspectores activamente para detectar coleros/prestanombres.

Finalmente, también contribuyó la decisión de que las empresas aseguradoras traigan de regreso al país inversiones en el exterior por 1700 millones de dólares. Precisamente, los flujos de activos externos con fines preestablecidos registraron un ingreso neto de 1043 millones de dólares en el último trimestre del año. Ese comportamiento estuvo explicado en gran medida por la repatriación de las inversiones que llevaron adelante las entidades aseguradoras y contabilizaron 803 millones de dólares.

Entre 2007 y 2011 se fugaron del sistema local alrededor de 81 mil millones de dólares, una cifra muy elevada que solamente es comparable con la fuga que se registró durante la tablita de Martínez de Hoz y la debacle de 1978 a 1982. A diferencia de ese proceso, la salida reciente no deriva de una crisis interna y, a pesar de su magnitud, la economía local continuó creciendo en forma sostenida.



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Textos de Tomás Lukin

16 de febrero de 2012

¿Cerrarán los números de Bonfatti alguna vez?


Leemos a Pirulo
Antonio Bonfatti ponderó ayer la política salarial de Hermes Binner. "En los últimos cuatro años, los empleados públicos han tenido una recuperación de su salario de casi el 40 por ciento. La inflación fue 102 por ciento y el aumento salarial 140 por ciento. Santa Fe es la provincia donde más han recuperado su salario los trabajadores públicos. El sueldo mínimo docente es de 3.171 pesos y hoy, a nivel nacional, se reclama un incremento del 28 por ciento para llevarlo a 3.100, o sea que estamos muy lejos en la provincia", explicó. -¿Y cuánto gana el gobernador de la provincia? -le preguntaron. -Ventitrés mil pesos -contestó.
Y es cierto, el cuadro que sigue demuestra lo que dice el gobernador (sobre el crecimiento de las remuneraciones, no sobre cuanta gana), pero también muestra como fue el comportamiento de los recursos totales de la provincia y allí se observa -claramente- que mientras los recursos totales crecieron 158.2% las erogaciones en sueldos el  170.2%, es decir el financiamiento de las pautas salariales fue del 12% promedio en el ciclo que el gobernador elogia: desde diciembre 2007 a diciembre de 2011 el gasto en sueldos aumentó en términos absolutos $ 6.915 millones, de este total $ 829.8 millones fueron prestados.


El lápiz está cada vez más corto

15 de febrero de 2012

Malvinas: pesca y petróleo

por Arturo H. Trinelli

La disputa por Malvinas ha adquirido en los últimos tiempos una singular importancia. Y es que más allá del legítimo reclamo para restituir parte del territorio usurpado hace casi 180 años por Gran Bretaña, el conflicto hoy también enuncia un nuevo aspecto de la soberanía: la posibilidad de disponer de los recursos naturales que integran la geografía nacional.

Se trata, sin dudas, de una nueva manera de interpretar este concepto, resignificado al calor de las transformaciones del capitalismo global. En la actualidad, hablar de soberanía no es solamente reconocer el efectivo derecho sobre el territorio, en especial cuando el mismo se encuentra ocupado por una nación extranjera.

En tanto el capitalismo avanza hacia la apropiación privada de recursos naturales de dominio público, cada vez más escasos pero todavía especialmente abundantes en países periféricos, una política que se reclame soberana debe pensar en la posibilidad de ejercer efectivo control en la explotación, comercialización y gestión de esos recursos, denunciando los casos de saqueo cuando los mismos son usurpados por naciones o empresas extranjeras, para restituir esos recursos a favor de los intereses nacionales.

De ahí que Gran Bretaña cometa un doble ilícito en Malvinas: no solamente destruye los recursos naturales sino que lo hace afectando la soberanía de otro Estado.

A la posibilidad de obtener petróleo, para lo cual se están haciendo exploraciones que le permitirían a Gran Bretaña ahorrarse años de importaciones de crudo por un valor cercano a los 60 mil millones de dólares, tal como plantea Federico Bernal en su libro Malvinas y petróleo. Una historia de piratas (Capital Intelectual, 2011), debe sumársele el saqueo ictícola que se viene cometiendo, incluso bastante antes que las denunciadas maniobras recientes de exploración petrolera.

En efecto, en torno de la pesca, los kelpers de posguerra se enriquecieron notablemente, pues las ventas de casi 125 licencias que hacían al año les generaban ingresos de hasta 50 millones de dólares, donde la sobreventa llegó a provocar la merma de algunas especies, como el calamar, poniendo en riesgo la soberanía alimentaria argentina.

En enero, una nota del diario inglés The Telegraph afirmó que la industria pesquera en Malvinas representa 45 millones de libras, parte de las cuales proviene de la venta del calamar Illex a Asia. Los ingresos por las ventas de esas licencias, el 75 por ciento destinado a esta especie, resultaron un negocio millonario que posibilitó a los pobladores de las islas alcanzar un PBI per cápita de 32 mil dólares anuales –el más alto del continente americano– y con esto aumentó la autonomía económica de los isleños sobre Londres.

En ese sentido, cabe recordar la iniciativa de conceder 25 años de licencia pesquera a barcos extranjeros que operan en Malvinas, lo cual es una abierta violación a las resoluciones de Naciones Unidas, que reconocen una disputa en torno de las islas y recomiendan posponer decisiones unilaterales sobre las mismas mientras se atraviesa el proceso de descolonización del archipiélago.

En suma, Malvinas ya no solamente constituye un reclamo vinculado con una usurpación territorial por parte de un imperio que persiste en su vocación colonialista, pese a las resoluciones en contrario que indica la ONU y la condena regional expresada en el alineamiento de todos los países con la posición argentina. Se trata, además, de una renovada estrategia de las grandes potencias por proveerse de los recursos naturales que les son escasos, limitando el desarrollo de sus legítimos dueños.

Podrán discutirse las estrategias en curso o las maneras más conducentes de encarar un llamamiento al diálogo por la vía diplomática. Pero el repudio al saqueo y la reconfirmación de los derechos soberanos sobre los recursos naturales propios deben ser política de Estado y de ocupación permanente de todas las fuerzas políticas

14 de febrero de 2012

El juego de las restricciones

por Claudio Scaletta

La economía permite algunos juegos, al menos en el pensamiento. El aumento de los salarios incentiva la demanda: si los trabajadores tienen más dinero en el bolsillo, consumen más. A la vez, el mayor consumo estimula la producción orientada a satisfacerlo: las empresas necesitan más trabajadores, cae el desempleo y mejora el poder de negociación de los asalariados. El proceso, en principio virtuoso, tiene dos contrapartidas. Como quien compra mano de obra tiene mayores costos, antes que reducir sus ganancias prefiere subir los precios de sus productos. Y como en el mercado se encuentra con una demanda pujante, porque los salarios crecen, los precios más altos se convalidan. El resultado final del ciclo, entonces, es que hay más bienes (crecimiento) y más empleo, pero también precios más altos que retroalimentan la puja distributiva. Se trata de un fenómeno que no es argentino, sino que sucede en todas las economías en expansión, aunque con divergencias en el quantum.

Los economistas, a través de diversas teorías, discuten estas cosas desde hace siglos. Algunos dicen que para controlar “los desequilibrios” de las variables hay que frenar la expansión; otros, que debe hacerse todo lo contrario: apretar el acelerador a fondo. Cualquiera sea la respuesta, los problemas existen.

Si la economía fuese cerrada, es decir, si el comercio exterior no existiese, a nadie le importaría que los precios aumentaran si, al mismo tiempo, también lo hacen los salarios. En todo caso, sería un problema de coordinación de velocidades. Pero la economía argentina está en el mundo, exporta e importa. Aparecen entonces cartas nuevas: el tipo de cambio y la estructura económica. Por el lado de las exportaciones, la economía local es tomadora de precios. Si el valor del dólar crece menos que los precios internos, los aumentos de costos son en dólares y el problema cambia. Los empresarios locales no tienen en el mercado internacional el mismo poder que en el mercado interno: los precios internacionales son un techo para los aumentos de costos locales. Si los costos aumentan en dólares, la competitividad externa se deteriora. Al mismo tiempo, por el alto componente de insumos importados de la producción local, cuando crece el producto, las importaciones crecen a una tasa mayor. Y si el tipo de cambio se retrasa, si el valor del dólar no acompaña la inflación, el incentivo a importar es aún mayor.

Así, si a los resultados de la puja distributiva en un contexto de crecimiento se le suma el comercio exterior, puede ocurrir que los dólares obtenidos por las exportaciones no alcancen para comprar las importaciones (todo esto sin considerar las remesas de utilidades y el pago de deuda). En otras palabras, puede aparecer la restricción externa, revivida en las últimas semanas con el descubrimiento del impresionante porcentaje del rubro combustibles en las importaciones totales. Sucede que la aparición de la restricción externa supone recurrir al endeudamiento, con lo que el proceso de desarrollo pierde su autonomía. En el juego propuesto es el equivalente a tirar para arriba el mazo.

Hasta aquí la dinámica, simplificada, muestra todas las cartas de la política económica. Las restricciones para la continuidad del crecimiento bajo un modelo que aspira a una inclusión creciente. Estas cartas permiten unificar las acciones de gobierno más recientes. Frente a la pérdida de competitividad externa aparecen dos opciones. La primera, devaluar la moneda, una salida en principio fácil, pero también riesgosa, porque el aumento del dólar podría trasladarse rápidamente al conjunto de los precios de la economía licuando la medida y dejando como saldo solamente mayor conflictividad social. La segunda, contener la nominalidad, es decir, trabajar sobre la evolución de los costos, por ejemplo, evitando que los salarios se disparen en paritarias. El camino elegido por el Gobierno parece ser la suma de un leve deslizamiento del dólar con la sugerencia de un techo para la negociación salarial. Inicialmente las cosas no van tan mal. A comienzos de 2010 los pedidos gremiales de recomposición llegaban al 35 por ciento. En 2012 están 10 puntos abajo, aunque el Gobierno preferiría un nivel de menos del 20 por ciento.

El mejor de estos escenarios no deja de ser problemático, en particular para algunas economías regionales extrapampeanas con demanda intensiva de mano de obra, las que deberán aguzar la creatividad para mejorar su competitividad extracambiaria o bien recibir medidas que mejoren su tipo de cambio efectivo, como pueden ser tipos de cambio diferenciales atados a metas específicas.

Por el lado del saldo comercial –la otra restricción–, el Ejecutivo optó por cuidar los dólares. Las medidas fueron, en orden de aparición, la limitación al giro de utilidades, especialmente a petroleras, el control sobre el mercado de cambios, con su externalidad de aumento de tasas y depósitos en pesos. Y la más rutilante, aunque con efectos a mediano plazo: la presión sobre las petroleras para intentar bajar las importaciones de combustibles. Estas medidas se yuxtaponen con el control global sobre las importaciones y el intento de expandir el componente de insumos locales en las distintas ramas industriales. Siempre en materia de saldo comercial, existe el riesgo coyuntural de que las limitaciones aparezcan por el lado de las exportaciones, tanto por las pérdidas por sequía como, especialmente, por un comercio mundial más desfavorable.

Si se observan las restricciones más la sumatoria de medidas gubernamentales para superarlas, las que se complementan con la redefinición de subsidios, puede concluirse que “sintonía fina” es una definición correcta. La crítica es que en algunos rubros la sintonía debería ser, también, un poco más gruesa, tanto como para dejar algunos hitos en el camino

13 de febrero de 2012

Es la moral Mengarelli, la moral

Elida Rasino, ex - Ministro de Educación de Binner
El gobierno socialista de Santa Fe no para de sorprendernos. Leemos en Rosario/12 la ministra de Educación, Letizia Mengarelli, le asignó a su antecesora un cargo de doce horas cátedra para formar profesores, a cambio de 3000 pesos mensuales. Con ésta designación, ya van cuatro: Binner, Superti (ex de Justicia) Rodríguez (ex Trabajo). Dice que no es incompatible con su función como diputada, naturalmente, son distintas jurisdicciones. Pero la incompatibilidad es moral, sin dudas.

A modo de razonamiento análogo, la misma ley de municipios de Santa Fe, tan obsoleta, tan acotada, dice que no se puede ser concejal o intendente cuando exista incompatibilidad moral aunque no exista la técnica.

Penoso. La nota completa acá



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Foto gentileza diario El Litoral de Santa Fe


Balance


Siete minutos, imperdible.

12 de febrero de 2012

Mucha más tela para cortar


Dijo Débora Giorgi “Logramos recuperar una industria textil competitiva que hace 10 años estaba en el infierno y hoy está de pie, con un crecimiento en la producción del casi 150% en los últimos 8 años”, y es cierto; entre 1970 y 2005 la superficie sembrada con algodón en la Argentina muestra oscilaciones que van entre un máximo de 839.078 ha promedio en el quinquenio 1996-00 y un mínimo de 282.896 ha promedio en 2001-05, produciéndose entre estos dos períodos una reducción del 66% del área sembrada y del 61% de la producción.  En el período 1970-2005 la máxima superficie sembrada correspondió al año 1998 con 1.133.150 ha  y la mínima fue de 158.209 ha en 2003.

La explicación de este fenómeno se encuentra en la caída de los precios internacionales del algodón y en ciertas condiciones climáticas adversas que impactaron fuertemente sobre el cultivo. Esta crítica situación y su persistencia, llevó a que la superficie algodonera se destinara a otros usos más rentables, como por ejemplo la soja, de menores costos de producción y mayor seguridad de comercialización.

La industria textil había llegado en 2002 a reducir la actividad a su mínimo histórico y luego, a partir de las políticas impulsadas por el gobierno nacional, comenzó una nueva etapa de crecimiento, con una expansión acumulada de casi el 150% entre 2003 y 2011.

Según la encuesta que realiza anualmente la Fundación Pro Tejer respecto a la actividad de la industria textil, el 62,9% de las empresas desarrollará inversiones productivas en la búsqueda de aumento de la capacidad de producción y la competitividad, teniendo en cuenta el crecimiento de la demanda interna proyectada, las expectativas positivas sobre la economía nacional y la confianza en la efectividad del sistema de administración de las importaciones por parte del Estado.

En el último año el 60% de las empresas aumentó sus ventas, con respecto al año anterior y las exportaciones superaron los 800 millones de dólares (un 50% más que en 2010) y 160 mil toneladas. El 78% de las exportaciones tuvieron como principales destinos a Brasil, China, Italia, Turquía, Alemania, Uruguay, Indonesia, México, entre otros.

Se registraron en el sector inversiones por más de 1.100 millones de pesos que se destinaron a la adquisición de maquinarias y equipos, construcción o ampliación de plantas productivas y capacitación. Según datos de la encuesta, el 40% de las empresas registraron un aumento en el número de empleados.

El 51,4% estima que incrementará sus ventas este año y asegura que la calidad de sus productos, el crecimiento de la demanda y la implementación de políticas activas por parte del Gobierno en defensa del mercado interno son los fundamentos del optimismo empresarial. En tanto, el 89% asegura que mantendrá o aumentará su plantilla laboral.

Algunas de las inversiones en el sector

La empresa Coteminas realizó una inversión de $ 96 millones y generaron 350 nuevos puestos de trabajo. La empresa se convirtió en la mayor productora de toallas del país y sustituirá importaciones por 7,2 millones de dólares, bajando así la importación desde Brasil de 1.500 a 600 toneladas anuales. Además incrementó su capacidad instalada que le permite alcanzar las 11.520 toneladas al año de producción.

Vesuvio -que produce prendas para la marca de origen francés Lacoste- realizó una inversión inicial de $ 4 millones –de un plan total de 12 millones- que generó 100 puestos de trabajo. La nueva planta es la tercera unidad productiva que Lacoste Internacional tiene fuera de Francia, junto con China y Perú, y la firma planea exportar el 60% de la producción argentina. La empresa planea una inversión similar en este 2012, además de la incorporación de otros 260 empleados para totalizar 710 trabajadores.

Nike Argentina anunció una inversión de casi USD 5 millones en 2011, que generó 650 nuevos puestos de trabajo. La empresa desarrollará un centro de costura, ampliará una línea de armado e invertirá en empresas que le fabrican indumentaria en Capital Federal, Gran Buenos Aires y Tierra del Fuego. Desde 2007, Nike ya suma inversiones por USD 27 millones.

Button Company, empresa fabricante de botones y accesorios para la industria textil, inauguró -en 2011- su fábrica en Villa Urquiza, lo que demandó una inversión de US$ 1 millón. La misma le permitirá sustituir importaciones por US$ 400.000 anuales, y prevé este año exportar el 15% de su producción a México y Uruguay - donde hoy ya exportan - y sumar como comprador a Colombia.



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Datos propios y del Ministerio de Industrias

11 de febrero de 2012

Malvinas: la denuncia


Texto del comunicado presentado al Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki Moon:

“Una vez más, la República Argentina se ve en la obligación de alertar a la comunidad internacional, a través de los órganos principales de las Naciones Unidas, sobre la creciente militarización británica de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que son parte del territorio nacional argentino y al estar ilegalmente ocupados por el Reino Unido son objeto de una disputa bilateral de soberanía, reconocida por las Naciones Unidas.

El Gobierno argentino, reiteradamente, ha destacado que esa creciente militarización británica es contraria a la búsqueda de una solución pacífica a la disputa de soberanía, constituyendo una afrenta para la región toda y creando una tensión innecesaria en el Atlántico Sur.

La preocupación del Gobierno argentino se ha acrecentado recientemente con las declaraciones y decisiones adoptadas por el Gobierno británico de carácter netamente provocativo, cuyo corolario es la creación de una situación en el Atlántico Sur no deseada ni por la Argentina, ni por la región.

No pueden ser interpretadas de otra manera, entre otras, las declaraciones del Primer Ministro David Cameron del pasado 18 de enero cuando, frente al Parlamento y refiriéndose a las fuerzas militares de las islas Malvinas, señaló que había convocado al Consejo de Seguridad Nacional para discutir dicha cuestión. Ello estuvo acompañado por el alarde del Ministro de Estado para las Fuerzas Armadas del Ministerio de Defensa, Nick Harvey, quien manifestó también ante el Parlamento, el pasado 16 de enero, que la base militar de las Islas Malvinas cuenta con un vasto número de recursos militares, los que incluyen fuerzas aéreas, navales y de tierra con capacidad de ser reforzadas, si fuera necesario. En la misma línea, el pasado 15 de enero, se manifestó el Canciller británico William Hague quien agregó una mención a la reciente remodelación del aeropuerto militar de las Islas. Julien Brazier, miembro de la Comisión de Defensa de la Cámara de los Comunes británica calificó, el pasado 1 de febrero, al reciente despliegue militar británico como un mensaje para la Argentina “muy poderoso y oportuno”.

Texto completo y versión taquigráfica 

10 de febrero de 2012

Depósitos a plazo fijo: pum para arriba


El informe del BCRA da cuenta que los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado registraron un crecimiento mensual del 6,6% ($7.100 millones), récord histórico para el mes, como consecuencia tanto de las colocaciones de más de $1 millón como las realizadas por montos inferiores.

De este modo, las colocaciones alcanzaron un ritmo de expansión interanual del 35,9%, cerca de 10 puntos porcentuales por encima del crecimiento de los depósitos transaccionales.

El informe señala que las entidades financieras destinaron el aumento de los depósitos en pesos al otorgamiento de préstamos al sector privado y a incrementar sus activos líquidos.

Así, el crecimiento de los préstamos en pesos al sector privado continuó siendo uno de los principales factores de expansión de los agregados monetarios, al alcanzar una suba del 2% frente al mes anterior y del 47,7% con respecto al mismo mes de 2011.

El aumento mensual estuvo distribuido entre todas las líneas de financiamiento, aunque se destacaron las dirigidas al consumo.

El ratio de liquidez en pesos (la suma del efectivo en entidades, las cuentas corrientes de las entidades en el BCRA, los pases netos y las tenencias de Lebacs y Nobacs, en términos de los depósitos) presentó un alza mensual del 1,8% y alcanzó al 36,7 por ciento.



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Prensa Argentina - Ministerio de Economía

9 de febrero de 2012

Hombre en llamas


El escenario del gobierno socialista de Santa Fe es complicado, pero como si nada los delfines de Binner siguen operando para instalar definitivamente en la sociedad extra-zona, la imagen de un excelente administrador. En realidad, lo que éste le dejó a Bonfatti es notable por donde se lo mire: 1. Paritarias con un techo y piso que no se van a encontrar fácilmente; 2. Déficit enorme; 3. Financiamiento indemdiato; 4. Problemas de seguridad, se había dispuesto que los Agentes de Seguridad Vial de toda la provincia abandonen sus emplazamientos dejando solo guardias administrativas para reforzar Santa Fe y Rosario, ante el enojo de toda la sociedad, se dejó sin efecto la medida. Como si esto fuera poco, ahora Binner dice que la inseguridad en Rosario debe ser atendido por la Nación; 5. Problemas de energía; 6. Problemas con las obras públicas. Están parados todos los hospitales en construcción por falta de pago.

La lista es larga y el desconcierto también.

Como el hilo se corta justo ahí, en lo más delgado, se busca una reforma impositiva con apoyo de la oposición, pero con críticas, buscando un mea culpa del gobierno de la rosa. No hay tablas en el escenario por eso apelarán -porque además el rojo apura- al ajuste de los valores fiscales en el impuesto inmobiliario rural, y está bien.

Mario Lacava (FpV) dixit:
El gobierno, lo primero que tiene que hacer, es demostrar a la ciudadanía de la provincia de Santa Fe y a la Legislatura Provincial en qué gastó tanto dinero, que manejó durante cuatro años de gestión el Frente Progresista.

Porque además que Obeid les dejó muchísima plata disponible en plazos fijos, caja de ahorro y Fondo Anticíclico, en estos últimos cuatro años hubo una recaudación récord en la provincia de Santa Fe que superó en más del 30% a la inflación real, que es la inflación de la góndola.

Esto quiere decir que el gobierno del Frente Progresista contó con muchísimos recursos que, evidentemente, no fueron a parar a las obras, porque hay muy poca obra pública en la provincia de Santa Fe, pero sí fueron a parar a gastos corrientes que son totalmente superfluos e innecesarios.

Entonces, antes de hablar de aumentar los impuestos, hay que hablar en qué gastaron los muchos recursos que tuvieron y, además, decirnos en qué gastarán en el futuro los muchos recursos que también tendrán, porque hay que tener en cuenta que hay un Presupuesto (General de Gastos y Cálculo de Recursos para el Ejercicio Económico 2012) de 34.000 millones de pesos.

Y, en lugar de mirar hacia adentro de la administración para ver en qué se puede ser más austero, más racional y más prioritario en los gastos, siguen pensando en aumentar impuestos. Es lo mismo que pasó con la EPE y con Aguas (Santafesinas Sociedad Anónima) (ASSA) donde siempre aumentaron (las tarifas).

Siempre han optado por cargar sobre el bolsillo de los santafesinos lo que nosotros hemos denominado un ineficiente manejo del gasto público, porque han gastado mucho y mal y, en consecuencia, no hay dinero para las cosas prioritarias.
Y también está bien.





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Foto de Cruz del Sur

8 de febrero de 2012

La misma historia todos los veranos

Dijo Pirulo
En una jornada signada por el calor y un alerta metereológico declarado, la Empresa Provincial de la Energía informó que ayer a las 15.10 registró un nuevo récord de demanda de potencia a nivel provincial: 1960 megavatios. Esta marca superó al pico anterior, 1949,5 megavatios, alcanzado el 9 de enero. La demanda eléctrica volvió a romper el techo, a tono con el récord nacional de 19246 megavatios de potencia alcanzado el domingo pasado. Volvieron los reclamos por cortes puntuales en la red de baja tensión en los barrios y por la tarde, cuando la sensación térmica llegó a 40 grados, hubo un apagón que afectó a un sector de la zona sur hasta el final de la tarde. Ante la escalada de consumo, la EPE dispuso una serie de cortes rotativos para bajar la carga y evitar que las redes colapsaran más aún.

En Las Toscas, con una térmica casi de 40º los cortes fueron de dos horas (10 a 12,30 de la noche) del lunes 6 y de tres horas y media (1 a 4,30 de la tarde) del martes 7. Hoy, esperando... como en las catacumbas.



7 de febrero de 2012

El 2001 empezó en 1975

A diez años de la crisis social y política que se llevó puesto al gobierno de la Alianza, dejando casi cuarenta muertes en su retirada, es importante recordar y volver siempre a reflexionar sobre esa coyuntura histórica que podría catalogarse como el fin de un ciclo.

La pregunta es por qué estalló esta construcción en 2001. Y la respuesta no es singular, es un ramillete de respuestas, algunas de las cuales se esbozarán en este artículo. Sólo pensar que episodios de crisis hubo de sobra en ese largo período: 1977 (reformulación de la política económica y reforma financiera); 1981 (abandono de la tabla de conversión administrada); 1982 (salvataje al sistema bancario y licuación de deudas empresarias); 1985 (Plan Austral y tabla de desagio); 1987 (Plan Primavera); 1989 (hiperinflación, punción de depósitos y nuevo salvataje al sistema bancario); 1991 (inicio del Plan de Convertibilidad, privatizaciones y expulsión de miles de trabajadores del sector público); 1995 (impacto de la crisis mexicana); 1998 (inicio del ciclo recesivo); 1999 (impacto de la crisis brasileña), entre otros.

¿Por qué estalló en 2001, no antes ni tampoco después? Es evidente que hubo una conjunción de condiciones, quizá coincidentes con el agotamiento de la paciencia de una creciente porción de la población en su heterogéneo perfil. El sostenimiento de esta forma de desarrollo, patrón de acumulación en palabras de Eduardo Basualdo, sólo era posible renovando las condiciones que garanticen la pervivencia de las hegemonías. Y las condiciones incluyen centralmente los consensos sociales.

En este gran ciclo ocurrieron novedades importantes en el desenvolvimiento del sistema-mundo, como por ejemplo las siguientes:

1971. El presidente Richard Nixon anuncia la inconvertibilidad el dólar por oro, rompiendo las reglas del acuerdo de Bretton Woods de 1944. Los tipos de cambio fijos dejan su lugar a los flotantes, la inflación “reptante” se transforma a nivel planetario en “galopante”.

1973. Crisis del petróleo, comienzo del ciclo de endeudamiento de los países del Tercer Mundo y primera experiencia en Latinoamérica de las recetas neoliberales: Chile ensaya las recomendaciones de Milton Friedman desde el inicio de la dictadura de Augusto Pinochet.

1979/1982: Reagan/Thatcher comienzan la deconstrucción del Estado de bienestar en Estados Unidos y Gran Bretaña. Al mismo tiempo inician un proceso de desregulación paulatina de los mercados financieros domésticos que más adelante se extiende a los internacionales.

1982: Crisis de la deuda mexicana e inicio del cambio en su composición documental: de las promissory notes a la titulización cotizable en mercados secundarios.

1985: Plan Baker como primer intento fallido para contener el avance de la crisis de la deuda externa del Tercer Mundo, protegiendo de tal modo la solvencia del sistema bancario internacional, léase de sus accionistas.

1989: Plan Brady como segundo intento estadounidense respecto de la deuda externa con “éxito” parcial. Caída del muro de Berlín.

1991: Implosión soviética y comienzo de la recolonización del ex bloque soviético.

1999: Arranque de la zona euro con impacto inicial de envergadura en los precios de los países componentes de menor desarrollo relativo y consecuencias en el terreno del comercio internacional.

2001: Crisis en Estados Unidos y consolidación de sus déficits gemelos.

Volviendo entonces a los condimentos nacionales del estallido, sólo vamos a mencionar uno de ellos que es el relacionado con la deuda pública financiera de la Administración Central del Estado nacional.

En 1983 la pesada herencia de la dictadura decía que el 67% de la deuda tenía por acreedores a bancos comerciales transnacionales y que el 15% lo era con organismos financieros internacionales, entre ellos el FMI. En aquel entonces los títulos públicos sólo sumaban algo más del 9% de la deuda. En 1994, ya iniciado el proceso de titulización antes citado, en el marco de las iniciativas Baker y Brady, los bancos comerciales explicaban sólo algo más del 1%, estando compuesto el 68% por títulos públicos.

En 2001, los títulos públicos explicaban el 73% de la deuda, los organismos financieros internacionales el 21% y los bancos comerciales sólo algo más del 1%, entre otros. Argentina había perdido la capacidad de negociación de su deuda soberana. Antes los acreedores tenían nombre, apellido y domicilio, eran pocos y se permitía alentar la idea de un Club de Deudores como lo propuso el ministro Bernardo Grinspun en 1983. Cambiada la naturaleza documental de la deuda y en cierto modo su nominatividad, sólo se trataba de cumplir los compromisos; la mesa de negociaciones había desaparecido como posibilidad.

La deuda pública –que era centralmente externa– sumaba a fines de 1993 menos de 80.000 millones de dólares, habiendo ascendido a diciembre de 2001 a algo más de 144.000 millones. El motivo determinante de este crecimiento de 64.000 millones de dólares, lo fue el efecto de la creación de las AFJP. El agujero fiscal que provocó la privatización del sistema jubilatorio con la reforma de julio de 1994 ascendió nominalmente a 58.915 millones de dólares (suma de aportes personales derivados al sistema de capitalización por 26.463 millones y reducción de contribuciones patronales por 32.452 millones). Esto obligó al Estado a endeudarse, lo cual permitiría afirmar que el 92% del crecimiento de la deuda 1993-2001 es equivalente en monto al efecto monetario de la reforma previsional. A fines de 2001 más del 40% de esa deuda era interna, tenía como acreedores a residentes en Argentina: AFJP, bancos, compañías de seguro, fondos comunes de inversión, particulares.

Un Estado sin capacidad de nuevo endeudamiento e imposibilitado de cumplir con sus compromisos ya no podía garantizar ni ser soporte del proceso de acumulación del capital como lo había sido hasta entonces desde 1975. Uno de los pilares de la crisis de 2001 es la virtual quiebra del Estado nacional, cuya contrapartida se encuentra en el proceso de concentración económica, porque este proceso implicó una monumental transferencia desde la sociedad –vía Estado– hacia la elite más concentrada del capital, local y extranjera, radicada en Argentina.

El viraje emprendido desde 2003 tuvo como norte inicial de-construir esta bomba de tiempo. Un Estado sin capacidad de ejercicio de autonomía no le sirve a los trabajadores ni tampoco al capital. La pregunta que sobrevuela es si las elites locales, tradicionalmente rentistas en su práctica acreditable, cambiarán su conducta o si por el contrario será tejida una nueva urdimbre con un Estado que ha reconfigurado su capacidad de acción.




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Sobre textos de  Sergio Arelovich

6 de febrero de 2012

Soberanía y petróleo

 
por Marcos Rebasa

El subsuelo es de los argentinos, dijo la Presidenta en su discurso inaugural del año. No es una definición jurídica ni constitucional, ya que eso es así y lo saben todos. Es por lo tanto una afirmación política y, a la vez, una advertencia. Es una señal para las grandes firmas petroleras, incluida la multinacional Repsol-YPF, pero también un anticipo para las provincias petroleras. Y al mismo tiempo una determinación sobre un camino por recorrer. El motivo de esas fuertes declaraciones tiene un origen coyuntural en los sobreprecios que aquellas empresas cobraban a las transportistas. Pero la razón de fondo es su escasa inversión para producir gas y petróleo, especialmente el primero.

El origen de esta actitud empresaria debe buscarse en la privatización de YPF durante el menemismo y en la actitud permisiva del Estado en los años siguientes. Se explotaron los yacimientos existentes y se dedicaron escasos o nulos recursos en exploración, es decir, en mantener o aumentar las reservas. Esta situación tiende levemente a revertirse en los últimos años, a raíz de uno de los mayores yacimientos del mundo en gas no convencional (llamados shale-gas y tight-gas), con petróleo asociado en esas cuencas. Esa es la novedad, pero también el problema.

Novedad, por cuanto una adecuada explotación puede ayudar a solucionar la escasez de gas local –el hidrocarburo de mayor penetración en la economía nacional– con la consiguiente importación de gas licuado para completar la demanda, y la carga que eso significa en el presupuesto nacional, más la pérdida de divisas que expresó la Presidenta.

Problema
, por cuanto la extracción adecuada de gas de esos yacimientos en tiempo y en precio convenientes para el país, es un desafío mayor. El reproche presidencial, por lo tanto, no es solamente a la lentitud en la producción actual de estos promisorios depósitos sino una crítica a una conducta empresaria de permanente maximización de ganancias sin reinversión. La lucha de esta etapa es entonces conseguir las ingentes inversiones que esas explotaciones exigen, obtener los equipos, materiales y tecnología que requieren, hasta ahora mayormente importados, cuidar el medio ambiente con ese sistema de extracción, y hacer ese conjunto de acciones en los tiempos que el país necesita.

Una economía en crecimiento va a demandar todavía por un tiempo la importación de gas de Bolivia y sobre todo de gas licuado de otras regiones, que es el más caro y difícil de transportar y adaptar a nuestro consumo. Por lo cual el factor tiempo es central en las decisiones a adoptar en la explotación de estos yacimientos de gas no convencional. En ello va la posibilidad de sustituir ese drenaje de divisas y desarrollar la industria local de insumos, obteniendo a la vez autonomía energética, que hoy es sinónimo de soberanía.

Quiénes están en condiciones de realizar ese aporte al desafío mayor es la gran incógnita. El tema está planteado. Hasta ahora el sistema de la industria, totalmente en manos privadas, se basa en los planes especiales de estímulo, como el de Gas Plus para el gas no convencional y nuevos yacimientos tradicionales, que dichas empresas adoptan tímidamente, y cuyo precio es levemente superior al internacional del gas, que ronda actualmente entre 3,5 y 4 dólares la unidad de medida, en tanto el Gas Plus remunera un promedio de 5 dólares. Este último parece un precio razonable, dadas las condiciones del país en este incipiente desarrollo.

Pero se advierte todavía una escasa inversión respecto de las urgentes necesidades nacionales, y una creciente presión de las petroleras para obtener precios mayores para este gas no convencional: por ejemplo, el precio de importación de Bolivia, de 10 dólares. Por lo cual nuestro país está supeditado a esas condiciones: tanto en la magnitud de las inversiones privadas necesarias como su consecuencia en los tiempos relacionados con ese ritmo. El Gobierno ha presionado en estos días para que se incremente el monto de estos desarrollos y para acelerarlos. Cuál será el comportamiento empresario, también es una incógnita. La experiencia de los últimos años nos muestra claramente su reticencia a invertir si los precios de la producción no satisfacen sus expectativas. Es una industria acostumbrada a grandes ganancias, y también a los riesgos. La diferencia en este caso es que los riesgos son notablemente menores, ya que los yacimientos están, sólo hay que hacer las perforaciones novedosas y explotar.

En suma, hay inversiones, pero no suficientes en cantidad e intensidad, y el precio no termina siendo satisfactorio para modificar esta conducta empresaria. Esta es la situación que señala el Gobierno y la advertencia: no estamos en el Virreinato. Siempre se ha dicho que este tipo de dilemas tiene dos soluciones: o se otorga precio a los privados de manera tal que sean una señal suficiente para producir, siempre que se adecuen a sus requerimientos; o el Estado interviene activamente en la producción supliendo aquellas retracciones, complementando las inversiones actuales, desarrollando tecnología local, asociándose con los privados, marcando la política nacional.

La primera alternativa contiene siempre dudas sobre su viabilidad, aun dadas esas condiciones de precio, y somete siempre al país a decisiones que provienen del exterior, que quitan autonomía para el desarrollo y aumentan el precio promedio de la energía de la industria, quitándole competitividad. La segunda supone un gran desafío de gestión y una importante decisión política.

Esa participación del Estado debiera estar inserta en la concepción de empresas nacionales. Las provincias petroleras, asumiendo el carácter de titulares de estos recursos naturales, han intentado políticas más o menos activas, pero sin tener un patrón común de criterios de extracción, muy condicionadas además por la configuración privada del sector. Sin tener las suficientes espaldas en lo económico o político para enfrentar estos desafíos de importancia nacional, han reaccionado en los últimos días en un protagonismo tardío. Por el contrario, el Estado nacional tiene la jurisdicción constitucional para fijar las políticas de hidrocarburos, la nueva legislación e intervenir activamente en esta cuestión. Tiene facultades y las herramientas, pero tiene que decidir entre opciones y alternativas de gran complejidad y consecuencias.

Los reservorios de gas no convencional en nuestras cuencas tradicionales –según expertos, los terceros de importancia en el mundo– son de una magnitud y trascendencia estratégica para el país. Se requiere entonces una explotación racional de acuerdo con los intereses nacionales, que permitan rápidamente autonomía en el abastecimiento energético y al mismo tiempo un importante agregado de soberanía económica, en la medida en que el país no dependa para ello de las empresas extranjeras que hoy dominan el mercado.

4 de febrero de 2012

A fuerza de ladrillos y cemento


El balance 2011 del sector claramente indica que la construcción fue uno de los sectores de mayor dinamismo con influencias multiplicadoras en la economía nacional. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción refleja en diciembre  aumentos del 2,6% en la serie con estacionalidad y del 2,7% en términos desestacionalizados.

En las ventas de  los insumos considerados para la elaboración de este indicador en el mes de diciembre  registraron, en general, variaciones positivas con respecto a igual mes del año anterior,  observándose aumentos del 6,9% en hierro redondo para hormigón, 6,4% en pisos y revestimientos cerámicos, 6% en  adrillos huecos y 2,1% en cemento.

En tanto, se registraron en esta comparación bajas del 12% en asfalto y 3,8% en pinturas para construcción.

Por su parte, si se analizan las variaciones del acumulado durante todo el año 2011 en relación a igual  período del año anterior, se observan aumentos del 11,9% en ladrillos huecos, 11,7% en hierro redondo para hormigón, 11,5% en cemento, 0,6% en pinturas para construcción y 0,1% en asfalto.

Durante el 2011, se registró una baja del 10,5% en pisos y revestimientos cerámicos.

En referencia a la encuesta cualitativa se observa que, entre quienes se dedican principalmente a realizar obras públicas, el 56,8% cree que el nivel de actividad se mantendrá sin cambios durante el año 2012, mientras que el 20,5% sostiene que aumentará, y el 22,7% restante, que disminuirá.