1 de julio de 2010

82%: cuentas peligrosas

El 82% móvil es un derecho. Instrumentarlo sería un reconocimiento con los que construyeron este país con su trabajo, una correcta medida distributiva y, finalmente, una buena política económica, ya que todo aumento a los jubilados vuelve como demanda y mantiene aceitada la rueda del ciclo económico.

Imposible estar en desacuerdo con la propuesta. Y, sin embargo, algunos de los que impulsan hoy la medida con vehemencia estuvieron en contra de la nacionalización de las AFJP, formaron parte de un gobierno que recortó el 13% a los jubilados y agitan el fantasma de la inflación cada vez que se sucede una medida distributiva.

Y más grave aún: este proyecto se enmarca en un conjunto de acuerdos parlamentarios de una oposición cuyos proyectos incluyen la baja a las retenciones a la soja y la coparticipación de parte de los fondos que recibe la ANSES. Por ello, no debe extrañar que se omita en la propuesta la fuente de financiamiento de los aumentos.

Por un lado se proponen políticas progresistas, pero por el otro se busca achicar al Estado, estrangular sus recursos y atentar contra la viabilidad de aquellas políticas. Lanzar modificaciones de este estilo sin especificar cómo se financiarán suena más a hipocresía que a propuesta seria.

Sería más coherente con la historia y el presente que sean el Gobierno y los sectores de centroizquierda en el Congreso quienes, con inteligencia, puedan reparar este “pequeño olvido” y encuentren la forma sustentable de financiar el 82 por ciento.

Efectos colaterales
El ministro de Economía, Amado Boudou, ofreció ayer por la mañana una larga conferencia de prensa para cuestionar el proyecto opositor que propone pagarles el 82 por ciento móvil a los jubilados que perciben el haber mínimo. Además de destacar el impacto que esa medida tendría sobre el presupuesto (ver nota central), el ministro sostuvo además que si la Anses tuviera que salir a vender de un día para el otro los activos que tiene en acciones de empresas privadas y títulos públicos, el Fondo de Garantía de la Seguridad Social tendría una pérdida de al menos 74.000 millones de pesos.

El ministro remarcó que sólo en Luxemburgo está vigente el 82 por ciento móvil y en todo momento buscó dejar en claro que el proyecto de la oposición no está acompañado de un análisis técnico consistente. “Si la Anses se viera forzada a liquidar sus acciones provocaría una fuerte pérdida en el capital social y privado de los argentinos porque impactaría en la valuación de las empresas y las pondría claramente a tiro de capitales especulativos internacionales”, aseguró. Incluso dio una serie de ejemplos concretos sobre cuál sería el impacto sobre las empresas donde la Anses tiene participación. El precio de las acciones de Telecom, Siderar y Banco Macro caerían 50 por ciento, las de Pecon Energía 56, las del grupo Galicia 63, las de Transportadora Gas del Sur 44 y las del Grupo Clarín 77 por ciento. El funcionario recordó además que la Anses concentra el 11 por ciento del total de los plazos fijos que hay en el sistema financiero local y si tuviese que disponer de esos recursos de golpe “variaría por completo la solvencia del sistema financiero y del sistema de crédito en nuestro país”.

Boudou también cuestionó a la oposición por propiciar el 82 por ciento móvil al mismo tiempo que intenta sacarle a la Anses el 15 por ciento de la masa de coparticipables. “Señores diputados y senadores, seamos serios. Quieren aumentar las erogaciones y disminuir los recursos del mismo organismo”, sostuvo. Luego les apuntó directamente a algunos diputados que cuando tuvieron responsabilidades de gestión perjudicaron a los jubilados y ahora piden que les aumenten el haber. “Cuando al diputado Felipe Solá le tocó administrar la provincia de Buenos Aires, entre los años 2005 y 2007, la mínima jubilatoria del IPS aumentó cero”, dijo y enseguida completó recordando la gestión de Patricia Bullrich como ministra de Trabajo de la Alianza. “Bullrich firmó el decreto de reducción del 13 por ciento a los jubilados. Si no fuera trágico sería gracioso. No necesitamos ni siquiera decir ‘van a hacer otra cosa’, podemos contar que ya hicieron otra cosa cuando les tocó administrar”, remató.

El ministro también le dedicó una parte de su intervención al Grupo Clarín, al que vinculó con una de las mayores pérdidas que sufrió la Anses en los últimos años. “En el 2008 Clarín salió a la Bolsa local con una acción que rondaba los 30 pesos. Las AFJP compraron esas acciones y desde entonces ni un solo día dejaron de perder valor. Hoy la acción vale 12 pesos, siendo la peor pérdida que tiene la Anses con 458 millones de pesos. Alguien podría decir que tiene que ver con la volatilidad de los mercados, pero el promedio del Merval desde la fecha de la emisión de la acción de Clarín a la fecha perdió el 2 por ciento contra el 60 por ciento que perdió la acción de Clarín”, concluyó. Por último, adelantó que el próximo 13 de julio asistirá a la Cámara de Senadores para reiterar sus argumentos.
Por ahora, se perfila un incremento de las contribuciones patronales.

Nos vemos,



Otras fuentes: BAE, Página 12

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