12 de febrero de 2009

Los planes B

En un reportaje a Jorge Asis que le hizo el incomparable Crotica, sobre la pregunta ¿Cómo imagina los próximos tiempos? Dice esto

–.... Cobos es el “plan B” de todos. Dicen: “Si estos muchachos se desmoronan, Cobos ya”. La gran discusión es si Cobos por cuatro meses o Cobos hasta el fin del mandato. Los medios no la blanquean, pero esta discusión se escucha en todos lados.


A propósito de esto, rescato un escrito de Orlando Barone sobre el Plan B


"Se ponen de moda los llamados “Plan B”. Los imponen las crisis en los grandes Estados. Son los suplentes del “Plan A” cuando este fracasa. El plan B es un reemplazo forzado. Es el arquero que entra a la cancha solo cuando el que entró a jugar se lesiona. Se supone que el suplente es menos que el titular. Le llega el turno cuando es el recurso extremo. Es como cuando se hunde un crucero y los pasajeros logran salvarse en un bote. Les parece un milagro aunque tiriten de frío.


El plan B es la salida de emergencia que no funcionó en Cromagnon. Fueron el fracaso del corralito y del corralón. En cambio fueron un éxito los subsidios de socorro que repartió Duhalde como plan B para que aquí no cundiera la antropofagia.


El plan A de laArgentina actual presume tener resistencia. Sin embargo algunos quisieran salir a atemorizar para asustarnos a todos y aprovechar el desconcierto. Ya sé cuál es aquí la mayor amenaza: la de los adictos a los planes B. Fíjense que en su mayoría sus instigadores siempre son más ricos que nosotros. Son los que declaman con angustia de que la inflación es un horror pero llenan el carrito del supermercado sin fijarse en los precios. Son quienes hablan de los pobres pero no de la causa que los produjo y que ellos fomentan. Sienten rencor por el buen resultado del Plan A y le hacen zancadillas. Quieren retirarlo de la cancha. 


Son carroñeros y están al acecho del primer olor a sangre. Cuando un plan A funciona, el plan B solo queda en hipótesis. El primer matrimonio es el plan A: aspira al éxito de por vida. Algunos lo logran. El plan B es el segundo matrimonio, que a veces no basta y se prolonga en el tercero. Los participantes, en cada plan pierden bastante. Plan B es el Viagra. A cierta edad, para evitar el retiro, es inevitable. Plan B es ir al sicoanalista cuando uno solo no se aguanta.


La huelga es el plan B. El Plan A es ir al trabajo. La huelga se declara cuando la empresa ignora las demandas laborales. Salvo en el caso de los docentes. Para ellos la huelga es el Plan A. Primero hacen huelga y después ven si dan clase. Dar clase es para ellos el plan B. Todavía los docentes tienen chance de releer el manual cartesiano en lugar del manual del dogmatismo.


También el paro es el plan A de la Mesa de Enlace rural. Aunque en ellos se justifica, porque mientras paran, igual las vacas siguen dando leche y la soja sigue creciendo. La oposición es hincha del plan B. Lo antepone al A. Se opone a todo antes de evaluar si hay algo del “A” que merezca aprobarse. Socios vitalicios del plan B son De Angeli, Carrió, Morales, Lozano, todos los Melconian, el rabino Bergman -que superó al cardenal Bergoglio-, el ex piloto Piñeyro y Mirtha Legrand. Y los periodistas puros. ¿Cómo los periodistas puros? Si. Son adictos al plan B porque donde más se lucen es en el drama y el escándalo."


El triunvirato neomenista o neoduhaldista es el plan B de quien?


Nos vemos.


1 comentario:

MP dijo...

cualquier "plan B" significa lo mismo: restauración liberal. Y lo que eso signiofica, claro.
Saludos