2 de enero de 2009

PATAGONIA VALLEY GOURMET, EL AGUA DE BUSCH MADE IN ARGENTINA

Irre

Irremediablemente el planeta se encamina hacia una profunda escasez de agua dulce. Los expertos afirman que nos encaminamos al más grande conflicto geopolítico del siglo 21. Así como alguna vez transcurriendo el siglo 20, el petróleo y su disponibilidad determinó la riqueza (y la hegemonía) de los países, ahora, la vedette: el agua dulce será un bien precioso y tal vez, moneda de cambio.

El agua brota como el mayor conflicto, ya que se espera que para el año 2025 la demanda será un 56% superior al suministro. Los cálculos de los expertos dicen que para la población actual, 6250 millones de habitantes, se necesitan un 20% más de suministro.

Argentina está sentada sobre uno de los más grandes reservorios subterráneos de agua dulce que se denomina acuífero guaraní, es el 3º en el mundo con mayor volumen de agua (37.000 millones de m3) y su extensión es de una superficie más grande que la España, Francia y Portugal juntas. Este inmenso reservorio de agua dulce se extiende desde el norte de Brasil, ocupa parte de Paraguay y Uruguay y finaliza en la pampa argentina. El volumen explotable es de 40 a 80 mil m3, equivalentes a 4 veces la demanda global anual de la Argentina.

El Sistema Acuífero Guaraní hasta 1997 fue investigado por la Universidad Nacional del Litoral de Santa Fe, la de Buenos Aires, la Universidad de Uruguay y de varias universidades públicas del Brasil. A partir de entonces para a esferas del Banco Mundial y a partir de allí, comienza tal vez, el apocalipsis del agua.

Los habitantes santafesinos denunciaron que barcos petroleros cargaban en sus bodegas millones de litros de agua dulce con el pretexto de utilizarlo como lastre, cuando en realidad lo que se pretendía era potabilizarla y luego venderla como producto Premium. Legisladores, intendentes y ONG de Santa Fe solicitaron al Congreso de la Nación que se prohíba la exportación de agua dulce del Río Paraná. El senador provincial Kaufmann (FPV) denunció que es comprada en la región al valor de 1 euro y se vende a 11 euros el litro donde se la transporta en contenedores a Europa, según publicó el diario La Nación.

Es de dominio público que la empresa MAKHENA S.A. con sede en Miami, Florida, EU y su sucursal ofrecen por internet exportar agua dulce del Río Paraná en buques cisternas y sin procesar. Lo lamentable es que se extrae con la vista gorda de los gobiernos provinciales de la cuenca, porque se asocian al emprendimiento.

 

La familia del ya ex – presidente Busch adquirió campos estériles para agricultura en la zona de Río Cuarto, como así también en la Patagonia y terrenos en la localidad de Baradero con el fin de extraer agua, potabilizarla y despacharla a Escocia donde medio litro de agua se comercializa a 11 euros. La versión difundida por la revista Fortuna, indica que entre los socios de Busch se cuentan a los empresarios Ronald Krongold y George Soros y la familia cubano-norteamericana Fanjul, dueña del imperio azucarero Santo Domingo.

 

Ahora bien, el Código Civil Argentino, en su artículo 2340 define claramente los bienes públicos. Las aguas de ríos, lagunas y aguas subterráneas son reconocidas como un bien de dominio público en su inciso 3º. El dominio público debe quedar siempre a disposición del público, surge de ello la nota de indisponibilidad, ello significa que el Estado (Nacional, Provincial ó Municipal) en su carácter de propietario del bien, no puede disponer de él con el objeto de cambiar su afectación, suprimirla o enajenarlo. Este régimen de indisponibilidad del dominio público está caracterizado por dos signos fundamentales: inalienabilidad e imprescriptibilidad.

 

La inalienabilidad es un medio jurídico por el cual se tiende a hacer efectiva la protección de los bienes dominiales. Se trata además de reservar los bienes del dominio público a las generaciones futuras. La inalienabilidad garantiza la inseparabilidad de los bienes de la función pública, manteniendo la titularidad administrativa. La imprescriptibilidad, tiene por objeto conservar el dominio público en su integridad.

 

Por suerte, el proyecto del senador Kaufmann fue aprobado y girado a la Cámara de Diputados quien la aprobará seguramente en la primera sesión ordinaria de este año. El proyecto de Ley establece la prohibición de exportación de agua dulce.

 

Sin duda las grandes multinacionales fabricantes de gaseosas son las que pretenden hacer el gran negocio del agua. Argentina esta parada sobre una mina de oro razón por la cual el agua no puede estar de una manera descontrolada en el comercio internacional. Caramba! La sequia azota como nunca en buena parte de Santa Fe y provincias vecinas. Se promete y proyecta por parte del gobierno de Binner acueductos para llevar agua dulce a la denominada cuña boscosa santafesina otrora reino de la Forestal. ¿Tanto cuesta en tiempo y en dinero?

 

Mientras tanto la familia de Busch reconociendo el origen vende el agua en botellas de vidrio de 500 cm3 con la marca “Patagonia Valley Gourmet” y etiqueta made in Argentina para ser vendida en Europa como agua Premium.


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