15 de enero de 2009

Guerra gaucha


Publico un resúmen del documento del MOCASE (Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero) que rescaté entre mail del año pasado.


Este es el escenario de hoy. El escenario de la pelea por las retenciones. El título sería RETENCIONES, CONTROL ESTATAL DE EXPORTACIONES O REINO DEL MERCADO. La actitud de los señores dueños de la tierra de la Argentina no deja de sorprender por su reiterada e añeja audacia en la defensa de sus bolsillos, con una hipocresía digna de los mejores mentirosos de la historia.


El aumento gradual de las retenciones y en particular las correspondientes a la soja ha disparado a la "lucha" a la sempiterna anti solidaria oligarquía terrateniente nacida en nuestro país. La acompaña una vez más la desorientada Federación Agraria Argentina, que hace años no se atreve a separase de los grandes y hacer un planteo digno de reclamo de tierras, de límites a la extensión de los latifundios, de cese y recuperación de las enormes cantidades de tierras extranjerizadas y de cambio general de la política agropecuaria.


Durante el largo ciclo de la convertibilidad y de la expansión de la sojización, la FAA miró para otro lado, dejando hacer al mercado y al modelo neoliberal que se cargó casi 300 mil productores pequeños y medianos, la mayoría afiliados a ella.


Hace apenas poco tiempo se atrevió a cuestionar los lineamientos de la Argentina sojera organizada por Henry Kissinger, el grupo Perriaux, la Sociedad Rural Argentina, AAPRESID, Cargill, Monsanto, Dreyfus, la FAUBA, Clarín Rural, Urquía (commendatore de Aceitera General Deheza) y demás mentores de la recolonización nacional. De tal manera, el tránsito de la Argentina industrial tecnológica y científica existente entre 1945 a 1989, a la Argentina factoría agro-exportadora actual, contó -luego de la Marcha Federal de 1994- con la mirada complaciente de la FAA. Esta política permitió la devastación de los pequeños y medianos productores y el tránsito de una producción centrada en el desarrollo de alimentos en gran cantidad y de gran calidad, hacia un "campo" que produce forraje barato –"pasto soja"- para vender a China, India y la Unión Europea subsidiando de tal forma la industrialización de estos países a costa de nuestra industrialización, nuestra producción lechera, ganadera, porcina, frutal, hortícola, ovina y regional.


Se repite el modelo de siempre en el campo, donde la SRA -la vieja oligarquía terrateniente- se opone a cualquier control por parte del Estado de su tasa de ganancia lograda a costa del esfuerzo de toda la nación y en particular, mediante el monopolio absoluto de la renta agraria por su dominio total sobre las tierras existentes en la nación.


En 1966 había más de 600.000 productores agropecuarios, hoy sólo restan 300.000, de tal forma la oligarquía terrateniente recuperó con creces las tierras que Perón había obligado a venderles a los chacareros arrendatarios a través del 1º y 2º Plan Quinquenal. En lugar de enfrentar a la S.R.A. y CARBAP, denunciando la concentración y brutal extranjerización de la tierra, unidas a la destrucción de un modelo soberano de producción de alimentos y su reemplazo por un modelo factoría productor de forrajes baratos para la exportación, la Federación Agraria Argentina se une a los terratenientes y multinacionales productoras de granos que se adueñan hoy de la renta agraria en lucha contra las retenciones. Renta con la que, conviene recordar, junto a la petrolera, el peronismo industrializó la nación entre 1945 y 1955.


Por supuesto que las retenciones son sólo una medida frente a la necesidad de articular un Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario, que debe obligatoriamente incluir la restitución de las Juntas Nacionales de Granos y de Carnes, la nacionalización del comercio exterior en ambos rubros, políticas que permitan el acceso democrático, barato y con créditos de largo aliento a la tierra para volver a tener cientos de miles de productores, repoblar el país y reconstruir la soberanía alimentaria y las economías regionales. También deben estar acompañadas de subsidios, políticas de reforestación de la superficie devastada por la sojización, de políticas de saneamiento de áreas infectadas por millones de litros de agrotóxicos y transgénicos, y de devolución de las cientos de miles de hectáreas robadas a los pueblos originarios en las últimas décadas.


La correcta política de retenciones graduales –primera medida seria tomada contra la sojización-, se debe acompañar también de créditos y subsidios amplios para las actividades afectadas por el monocultivo sojero, tales como la lechería, la ganadería, la horticultura, la fruticultura, la forestación y demás actividades afectadas. Pero sin duda alguna –pese a los gritos exasperados del lobby de Monsanto y Cargill, es una mejora neta respecto de la política seguida hasta ahora y por supuesto mucho mejor, que 'dejar todo al sector privado' como proponen los dueños de la tierra, desde siempre, apoyados por Macri, Carrió, López Murphy, el menemismo y el cavallismo.


Según el censo agropecuario 2002 existe un universo de 297.425 productores, de los cuales 137.421 tienen una escala de explotación hasta 50 hectáreas, ello equivale al 46,2%. Se verá en el cuadro que sigue que 6.160 propietarios (familias, empresas o empresas-familias) son dueñas del 49.7% de la superficie cultivable y productiva del país; que 936 terratenientes poseen 35.514.000 hectáreas, por el contrario (y en el otro rincón) aquellos 137 mil productores solo poseen 2.288.581 hectáreas.


EXTENSION

EN HAS.

TOTAL DE

EMPRESAS

TOTAL DE

HECTAREAS

Hasta 5 a 100

Desde 100.1 a 1.000

Desde 1.000,1 a 5.000

Desde 5.000,1 a 7.500

Desde 7.500,1 a 10.000

Desde 10.000,1 a 20.000

Más de 20.000

172.122

96.266

22.877

2.088

1.285

1.851

936

2.323.462

33.525.185

49.014.905

12.962.493

11.546.633

27.296.370

35.514.388

TOTAL

297.425

172.183.436


Nos vemos





3 comentarios:

johnny monsanto dijo...

Durante los 2 gobiernos de Perón, la producción pecuaria estuvo estancada, los propietarios dejaron de arrendar sus tierras por miedo a la expropiación, se llegó a quemar maiz en las calderas de los trenes por sobreoferta por tener la exportación cerrada.Se acuerda que a causa de la epifitia de roya que afectó al trigo, sumada a la poca superficie sembrada se llegó a comer pan de mijo?
Usted cree que la producción de soja atenta contra la producción porcina, nada mas alejado de la realidad, consigasé unos inversores, ponga un criadero de cerdos, compre la soja y el maiz y dediquesé a eso, no espere que el agricultor lo haga, usted sabe sobre la integración vertical de empresas. Ahora guarda! es probable que cuando tenga los capones para vender, Moreno le ponga precios máximos, ls prohiba la exportación y used venderá el kilo a $3,80 y verá que en la góndola vales el triple de eso. Lo mismo pasa con los lácteos, de $7,50 que se pagan los 10 litros de leche necesarios para hacer un kilo de queso (aun cuando hay un acuerdo garantizado en Olivos que asegura $1 el litro), el consumidor paga $32. Disculpemé por mi falta de respeto, pero creo que todo tiene un límite y no se puede seguir defendiendo lo indefendible.
Usted ve como están los productores de su zona.
Saludos
Alejandro Mars

claudio casco dijo...

Alejandro, soy emergente (como muchos) de dos planes destructores del menemato: plan bonex y plan de convertibilidad. La consecuencia del plan de convertibilidad es una fenomenal concentración de capitales. Concentración de uso del suelo. No tengo dudas que los pequeños productores tabacaleros, azucareros, algodoneros, arroceros y otros pasaron a ser mano de obra calificada trabajando para aquellos capitales que, con acceso a un mercado financiero distinto (internacional) empezaron a dominar la escena. En este lío de la 125, yo creo que los pequeños productores (a quienes defiendo porque estuve ligado a ellos por más de 25 años) a quienes denomino las bases agrarias, tienen intereses distintos a los que comandan la batuta. Y sino, en el post, (no tenga en cuenta el documento del MOCASE) fijemos en la concentración del uso de la tierra que es lo reafirma mi posición.

Lo disculpo en lo del otro día. Estoy para charlar siempre. Estoy por publicar dos proyectos de ley relacionadas con los derechos de exportación: el de FAA y la que presentó el Lole. No hay diferencias.

Le mando un abrazo. Como siempre agradezco el aporte.

Nos vemos

johnny monsanto dijo...

Mientras este gobierno siga defendiendo a los supermercados y no controle la competencia, no hay futuro parala lecheria ni para la producción de carne intensiva.
saludos