31 de agosto de 2008

EL GATOPARDISMO SANTAFESINO

SEGÚN EL ENCUESTADOR HORACIO ROBUSTELLI, QUE ESTÁ MIDIENDO TODOS LOS MESES LA IMAGEN DE HERMES BINNER, DICE QUE LA IMAGEN POSITIVA CAYÓ DEL 64 A 52 % EN 8 MESES. ES UNA ENCUESTA PROVINCIAL QUE ESTÁ REFLEJANDO ESA SENSACIÓN QUE EXISTE EN EL IDEARIO POPULAR SOBRE QUE LA GESTIÓN AUN NO ARRANCÓ.


Un representante de la nobleza siciliana, el duque Giuseppe di Lampedusa, dejó al morir en 1957 el manuscrito de su única novela, Il Gattopardo. Publicada al año siguiente por Feltrinelli, la novela obtuvo un éxito fulminante. Puede leerse su versión castellana en El Gatopardo, Madrid: Unidad Editorial, 1999.


La acción de El Gatopardo transcurre en el sur de Italia en 1860, cuando las tropas de Garibaldi y las ideas de Mazzini parecían anunciar el colapso del orden tradicional y el advenimiento revolucionario de una nueva Italia. El príncipe Fabrizio Salina, protagonista de la novela en cuyo escudo nobiliario se destaca la figura de un gatopardo, felino parecido a nuestro gato montés, teme el advenimiento de los nuevos tiempos y el fin de la nobleza. Se entera con horror, además de que su amado sobrino Tancredi se ha unido a los revolucionarios.


Cuando el príncipe recrimina a su sobrino, éste lo tranquiliza diciendo que la familia Salina saldrá intacta, de una manera o de la otra, de la agitación reinante porque, si pierden los revolucionarios, Tancredi confía en que su tío lo protegerá y, si ganan, él estará entre los vencedores para proteger a su tío. Es entonces cuando Tancredi da a conocer una fórmula que deslumbra a Fabrizio: "Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie". Desde ese momento, Fabrizio y Tancredi se asocian en secreto en virtud de un pacto familiar, bien siciliano, que trasciende las circunstancias políticas en las que se hallan envueltos.


"Que todo siga igual" quiere decir que los Salina seguirán por una vía o por la otra al tope de la sociedad siciliana. "Que todo cambie" quiere decir que el predominio de los Salina continuará, de ser necesario, bajo nuevas formas adaptadas a los tiempos modernos. De hecho, Italia se unificó definitivamente en 1870 bajo la dinastía piamontesa de los Saboya, para satisfacción de todos los Fabrizio y los Tancredi que, secretamente, se regocijaban.


La fórmula según la cual a veces es preciso que todo cambie para que nada cambie ingresó en el análisis político, desde el libro de Lampedusa, bajo el nombre clave de gatopardismo. La multitud se entusiasma en las calles y en las plazas porque cree que todo está cambiando. En discretos salones, los entendidos saben que todo sigue igual.


¿Por qué digo que el gobierno de Binner y su nueva administración es un clásico gatopardismo? es que todo ha cambiado para que todo siga igual. Han llegado los Tancredi. No por eso han sido eliminados los Fabrizio. Más allá de las agitaciones de superficie, la Santa Fe profunda es igual a sí misma.


La imagen del gobernador sigue siendo alta porque todavía tiene un margen de crédito de parte de la sociedad. Para la gran mayoría de presidentes de comunas e intendentes no la tiene. Según el encuestador Horacio Robustelli, que está midiendo todos los meses la imagen de Hermes Binner, dice que la imagen positiva cayó del 64 a 52 % en 8 meses. Es una encuesta provincial que está reflejando esa sensación que existe en el ideario popular sobre que la gestión aun no arrancó.


Lo siento como un gobierno abúlico. Se han hecho grandes anuncios, casi faraónicos despertando al inicio el asombro de una sociedad expectante, claro en ocho meses de gestión es muy difícil cumplirlos. Los hechos del país fueron una cortina de humo. Enfrascados en un escenario inédito para nuestra argentina, la singular gestión de Binner fue pasando desapercibida para los santafesinos.


En mi comentario anterior exprese las diferencias entre este gobierno y el anterior. Claras diferencias marcadas por un dinamismo obeidista para acortar las gestiones, sobre todo las emparentadas con las obras públicas. Que alguien explique las razones de esta lentitud. Sin dudas que tiene una finalidad, una orientación, porque no creo que las regiones, las asambleas ciudadanas se diagramen de la noche a la mañana. La lentitud no es un problema de caja. Ya vimos en qué condiciones el peronismo entregó el gobierno. Sciara es un buen tesorero.


La caja es lo que preocupa a Binner. Sciara ante un escenario de demandas de aumentos de sueldos crecientes y empezar a largar los fondos de obras públicas, aconsejo dejar de lado el Pacto Fiscal firmado hace tiempo con la nación y gravar impositivamente a los sectores que hasta hoy están exentos: industria, producción del campo y construcción. De hecho así lo plasmaron en la reforma tributaria remitida a la legislatura provincial para tratamiento.


Los actos de gobierno tienen un verdadero efecto dominó sobre municipios y comunas. Sobre todo las decisiones que tienen que ver con la masa salarial. Binner analiza un aumento del 10% para los empleados provinciales, alguien cree que los municipales se quedarán atrás? Los reclamos son justos, pero como se pagarán? Por otra parte las exigencias de los ejecutivos municipales y comunales tiene que ver con la ejecución de obras de infraestructuras y con la necesidad de equipamiento con financiamiento de la provincia, sobre la base de normativas existentes: subsidios provenientes de la Ley 12385 – Fondos para obras menores o el FEFIP – Fondo de Estabilización Fiscal e Inversión Pública ó créditos a través del PROMUDI – Programa Municipal de Inversiones entre otras instituciones de la provincia. Ni que hablar de la aplicación del famoso fondo anti cíclico que todos reclaman Binner utilice con relación a los fondos que deben venir para paliar las trágicas consecuencias de la sequia.


Jorge Obeid en su mensaje a la Asamblea Legislativa en la inauguración del 124º periodo de sesiones ordinarias afirmó en un tramo de su discurso que “algunos cuando miran las cuentas públicas y no entienden de ellas, piensan que tener 400 millones en un fondo anti cíclico y de obras públicas, es como tener un plazo fijo o el dinero guardado en una caja fuerte e inutilizado. Los fondos anti cíclicos, son el reaseguro que el propio estado provincial genera en épocas de cierta bonanza para prevenir lo que pueda llegar a ocurrir en épocas difíciles. En la vieja fábula de la cigarra y la hormiga, somos la hormiga que guarda para cuando venga el invierno y haya una situación difícil en la economía”.


Una cosa es cierta. Binner que no es carismático tiene miedos. Se mueve con prudencia, precisamente porque tiene dos frentes que él considera debe cuidar: la Nación por un lado (después de los líos del campo se enfriaron las relaciones con el gobierno de Cristina) y por el otro el tan temido desborde de municipios y comunas que cada vez se exigen más para la ejecución de los planes de gobierno. Intendentes y Presidentes de Comuna de esta parte de la provincia deberán poner atención y reforzar los reclamos que consideren necesarios para la ejecución de las políticas públicas porque los rosarinos y santafesinos creen tener privilegios y los ejercen. No sea cosa que con la idea de modificar las asimetrías entre norte y sur, terminemos aun peor. Ahora ¿se puede esconder un elefante en un bazar?


24 de agosto de 2008

LA LUCHA POR EL PERONISMO

Nicolás Casullo dice que los partidos políticos y su representación política se encuentran en crisis y también en proceso de metamorfosis, a tal punto que muchos jóvenes entienden como peronismo o que la esencia del peronismo es Menem.

Ahora bien, la crisis de los partidos políticos existe y podrán decirse que los partidos mayoritarios están en un proceso que uno puede pensar que en los próximos 5 u 8 años van a mutar a otra cosa. También hay como una gran canasta de símbolos que pasan de un lado a otro; ¿Qué pensó el viejo elector radical que tuvo que votar a Lavagna?

La pregunta sería ¿Kirchner empezó un proceso de desperonización? Ni una cosa ni otra. Buscó la tranversalidad por un lado y por otro peroniza profundamente la escena. El peronismo es más soportable si se ubica en el centroderecha (a lo Menem) cuando es de centroizquierda revitaliza la visión del peronismo del 73.

Hubo una vez en que el peronismo fue el hecho maldito del país burgués. En esa época, sus políticas populistas y distribucionistas y la entrega de derechos sociales y políticos a las clases trabajadoras, sumados a un discurso anti-sistema, hicieron del peronismo la bestia hereje, el demonio que debía ser exorcizado a toda costa.

Hablamos de un momento histórico en el cual las clases propietarias veían en el peronismo el mecanismo que había permitido que las clases populares se soliviantaran y los miraran de frente, que se resquebrajara el orden social en donde unos mandan y otros obedecen; veían en él, en fin, a un movimiento que quiso alterar el orden natural de las cosas, como diría Claudio Escribano.

Así, durante treinta años la principal preocupación de los grupos propietarios (rurales y empre-sarios por igual) fue desarmar el dispositivo de poder populista, minar o prohibir su base electoral y, sobre todo, desarmar su “columna vertebral” sindical.

Lo fascinante es que en los noventa, y gracias a Carlos Menem, esto cambió. Menem, luego de ganar una elección con toda la retórica y el mensaje populista, tomó el dispositivo de poder pe-ronista (la capacidad de ganar elecciones, la maquinaria, la disciplina legislativa, la verticalidad sindical) y las puso al servicio de la acumulación capitalista.

Es decir, el peronismo neoliberal (llamado por algunos neopopulismo) dejó de ser el hereje para ser el garante del orden, hoy lo que hoy la literatura llama eufemísticamente “la gobernabilidad.”

Hoy por hoy, podemos ver que los noventa fue en un sentido la edad de oro de la acumulación económica: una época en que un partido de masas, movilizante, fuerte, disciplinante, no actuaba en contra sino a favor de los negocios.

Y hoy vemos que hay muchos que sienten nostalgia de esta matriz económico-política.
Los representantes de los negocios hoy no quieren eliminar el peronismo, quieren volver a tenerlo como herramienta.

Lo cual nos deja una pregunta acuciante. Si el gobierno kirchnerista no ha alterado las relacio-nes de fuerzas, ha redistribuido de manera limitada, y ha gobernado en alianza con grupos concentrados, si es, de hecho, no plantea ninguna alternativa a la acumulación capitalista, ¿por qué, entonces, ha sido tan frontal y duramente atacado por esos mismos factores de poder? ¿Qué es lo hereje del kirchnerismo?

Por eso, la crisis política hoy es, en el fondo, una pelea por el control de esa herramienta que es el PJ. No es el intento de superar ni de destruir al PJ, sino el intento de volver a armar la fórmu-la neoliberal que tan bien funcionó.
Por esto, la salida a la crisis no será nunca a través del republicanismo de Carrió o la socialde-mocracia binnerista. Será a través de una nueva reconfiguración pejotista, encabezada por al-guno de los delfines del duhaldismo renacido: De La Sota, Reutemann, Schiaretti. Gente que puede gobernar, que entiende cómo son las cosas, que se presentan como pragmáticos antes que ideológicos. Gente que es activamente impulsada por empresarios, ruralista, y medios.

En definitiva, esta lucha es una lucha por ver quién se queda con el peronismo, ese que, en otro momento, fue el hecho maldito del país burgués.

Hay un punto de inflexión dentro del PJ en estos últimos años que fue cuando Néstor Kirchner como presidente reemplazó a Lavagna por Micelli en el Ministerio Economía. Fue el corte del lazo que lo unía a Duhalde (el garante del establishment dentro del PJ). Esa fue la primera se-ñal.

Lo que se percibe en el modo de hacer política de los Kirchner que realmente van de a poco y es muy distinto a lo que se dio con Menem y Duhalde. Tengamos presente que tenemos enci-ma 30 años de liberalismo en todas sus facetas. La ideología es la misma, lo que ha cambiado son las formas de ejecución de dicha ideología (la doctrina) y esto se nota en la forma de resol-ver los conflictos que se van suscitando.

“¿y por qué cambió Kirchner?” se preguntan muchos con un dejo de molestia. El mismo dio la respuesta en Carta Abierta cuando dijo que si hubiera dicho en el 2003 todo lo que iba a hacer no duraba ni una semana: “información, secreto y sorpresa”.


10 de agosto de 2008

LA NIEBLA SE FUE, QUEDAN LOS GORILAS

LA IMPOTENCIA ES MALA CONSEJERA. LOS MUCHACHOS ESTÁN SOLOS Y ESPERAN QUE COLAPSE LA GESTIÓN. PERO CREO QUE ES TIEMPO DE PREOCUPARSE EN SERIO DE LAS COSAS QUE PASAN EN LA PROVINCIA PORQUE LO QUE ALLÍ PASA, REPERCUTE EN NUESTRA CIUDAD.

Mucho pensé sobre el término “gorila”, aparece hacia fines del primer peronismo, y creo que es la respuesta a este estigma de cabecita negra. “Gorila”, hacia fines del primer peronismo, tiene una productividad muy importante. Es un término que reafirma un lugar y descalifica al descalificador. El descalificador queda al descubierto como alguien que tiene una mirada no igualitaria, que no reconoce derechos, que tiene una mirada discriminatoria.


Yo creo que el significado es básicamente anti popular. En este caso no es sólo el que rechaza a los sectores populares, sino, en particular, al peronismo. La política real siempre tiene una serie de dificultades, pero uno se encuentra con que la mirada anti-veguista había provocado como reacción una coalición cívica que integraba a distintos sectores, que coincidían básicamente en su antiperonismo. No había que hacer demasiado esfuerzo para encontrar cierta connotación anti popular en esa alianza.

Precisamente por lo que dije en mi artículo anterior, cuando hablaba de los jinetes del apocalipsis. Es más, como si fuera la protesta del campo, hoy se juntan radicales, peronistas disidentes, socialistas, ex - militares y algunos independientes de la ultraderecha, para embarcarse en la aventura eleccionaria del año que viene, rumbo a la intendencia. Preciado trofeo de las vitrinas radicales hoy en manos del peronismo y con vista segura a continuar gobernando la ciudad.


Algunos piensan que es tiempo de revancha. Esta visión de revancha es estrecha. La sociedad ha madurado. La sociedad requiere otra cosa. Requiere dinamismo, igualdad de oportunidades. Los bastiones gorilas persisten en instituciones consideradas claves o propias por creación. Aquí me voy a detener un ratito para descular el entramado de las tarifas de agua potable en nuestra ciudad. Al decir del jefe de bancada opositora a BVD “para que vamos a debatir o pensar otras alternativas si las cosas entre el ejecutivo y la cooperativa están acordadas”. Cómo? Si fuere así que? Ambas partes no pueden consensuar lo que es mejor para los usuarios? Y antes, como era la cosa?


Hoy el joven concejal de la oposición habla de autoritarismo. Realmente me parece que utilizar esa terminología es como se dice, gastar pólvora en chimangos. Después de toda la experiencia cruel que tuvo la Argentina con las dictaduras, usar la palabra “autoritarismo” de manera inconsciente e irresponsable me parece una exageración.


La impotencia es mala consejera. Los muchachos están solos y esperan que colapse la gestión. Pero creo que es tiempo de preocuparse en serio de las cosas que pasan en la provincia porque lo que allí pasa, repercute en nuestra ciudad.


La provincia de Santa Fe está pasando por una turbulencia que puede terminar con el vuelo en cualquier parte. El pasado de 6 de Agosto, los intendentes y presidentes comunales se encontraron con la novedad que se terminó la plata del gobierno provincial. Que las cuentas no cierran y que los fondos que dejó Obeid no eran tales. Más aun, posiblemente cuando esta columna de opinión llegue a la calle, seguramente debe estar caminando la reforma impositiva que diseñó Binner para sostener el gasto público provincial. Y yo coincido con él, porque no puede haber sectores que ganan fortunas formidables y están exentas del pago a las ganancias o a los ingresos brutos.


El intendente de Rafaela enojado quiere saber como hace para hacer esperar a las empresas seis meses sin cobrar un solo peso. Y los expedientes abiertos y en carpeta, como siguen? recuerdo que el intendente de Venado Tuerto dijo que tendrá que pensar en despedir personal y mantener los servicios esenciales.


El Gobierno provincial continúa en la realización de diagnósticos sobre la sequía que azota en el norte de Santa Fe, mientras la crisis y la falta de soluciones a problemas acuciantes avanzan, dejando cada vez más relegada a gran parte de la región. Como parte de asistencia al sector agropecuario ante la emergencia, el Estado provincial puso a disposición de los productores afectados por el fenómeno líneas de créditos del Banco Credicoop y del Nuevo Banco de Santa Fe.


Al respecto, Bertero indicó que “las líneas de crédito son con tasas subsidiadas al 100% durante el primer año”. También señaló que “para aquellos productores no bancarizados hay créditos disponibles que son canalizados a través de las Asociaciones para el Desarrollo (AD), de hasta 5.000 pesos; y en caso excepcionales en que el crédito no alcance, existe la posibilidad de otorgar dos créditos por la limitante del monto”.


La espada de Damocles que denuncié en un artículo anterior relacionado con las finanzas municipales pende de un hilo que cada vez está más débil.


Veamos un poco, los recursos municipales acotados por los recursos no reintegrables, todos dependen de los de su propia jurisdicción y si estos están acotados también por la actividad económica y por una cultura de compromiso desinteresada con la comunidad toda, los ejecutivos municipales o comunales pueden hacer muy poco. Ni que hablar de los créditos que pueda otorgar la provincia. Están parados. Aun cuando dice Binner –y es cierto- la provincia no tiene un agente financiero como lo era el Banco Provincial de Santa Fe.


Lo dije antes y lo repito ahora: pasar un año convenciendo a propios y extraños que está todo bien mientras se aplican los nodos, las asambleas ciudadanas pueden resultar una cortina de humo para los verdaderos problemas.


Mientras tanto, los gorilas agazapados esperan no se qué. Pero bien que podrían ponerse a pensar cómo hacer para mejorar la oferta de obras de infraestructura. El desafío es su propia capacidad de gestión. Fuera el viejo caudillo radical, quien sino el ahora Director de Desarrollo Social zona norte tiene experiencia ejecutiva. El resto, y habrá que ver.


Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida. La incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello. La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos. (Maquiavelo)


4 de agosto de 2008

LOS JINETES DEL APOCALIPSIS

La última sesión del mes de julio del concejo municipal de Las Toscas, no fue una caja de Pandora. Disciplinada la oposición desde los medios radiales y escritos también opositores al gobierno de BDV, se encontró con una realidad democrática en la aprobación de importantes proyectos de ordenanzas, como lo son la regulación de la comercialización y depósitos de gas envasado; la regulación de las torres que sostienen las antenas de radiocomunicaciones. Se encontró con la aprobación de un acuerdo entre la municipalidad y el Boxing club que mira al futuro sin mezquindades. Se encontró además con el compromiso que significa debatir un tema muy sensible para toda la comunidad como es el tema de las tarifa de agua potable. Es un tema que les compete. Porque las tarifas se fija por ordenanzas, entonces habrá echar mano al intelecto para analizar variables, números, costos y distintos elementos de ponderación que están a disposición de los concejales en el mensaje enviado por el ejecutivo municipal.


No acostumbro desde mi columna hablar de lo que pasa en mi ciudad porque puede pensarse por mi función pública y política, que es tendenciosa o tributaria a quien hoy gobierna Las Toscas. Pero esta vez voy a quebrar mi propia regla porque no puedo permanecer impávido frente a una andanada de expresiones que pertenecen más a una tribuna piquetera que al ejercicio libre de la democracia.

En la arena política, se debate, se vota y se aceptan los resultados. Con ética. Con lealtad.


La oposición trata de imponer sus ideas y cuando no puede consensuar con el oficialismo para compartir proyectos, debe aceptar que las ideas de los otros son mejores o cuando menos perfectibles respecto de la suya y colaborar. El parlamento delibera. Construye en el consenso y en el disenso. Me llamó la atención escuchar pedir a los concejales de la oposición que la comunidad entera venga al recinto a respaldarlos para rescatar a la comunidad del horror y terminar con tantos atropellos. Este exabrupto me llama a la reflexión, porque creo que en tanto tiempo no hemos aprendido nada de la vida democrática. Creo que en vez de enseñar el equilibrio del sistema, estamos mostrando los que están en este rincón y los que están en el otro rincón.


Después del General Perón, destaco al ex - presidente Raúl Alfonsín. Maestro de todos los radicales con su movimiento de renovación y cambio. Hace tiempo di a conocer sus reflexiones en un artículo que titule “el fortalecimiento de la acción política” y que trata de rescatar el compromiso de los hombres políticos para vigorizar, precisamente, el sistema democrático, en la lucha para que desaparezcan las inequidades del capitalismo salvaje que intenta dominar nuestro país. Es un escenario dividido como un pueblo dividido por las vías del tren. Los ánimos se exacerban de modo superlativo. ¿Ha ganado la desmesura, la intemperancia, la deslealtad?


Dice Alfonsín: “El derecho a la libre expresión de las ideas —dejando de lado todos los problemas de la sociedad mediática— es un derecho abstracto mientras no esté garantizado también el de a una educación que permita tener, desarrollar y comparar ideas. La democracia sólo puede construirse con hombres democráticos. Muy a menudo se olvida esta verdad de Perogrullo. También sabemos que es absurdo pretender formar ciudadanos democráticos cuando están sumidos en la desesperación. Una monarquía absoluta se puede construir con un pueblo antimonárquico. Un fascismo, con un pueblo antifascista. Pero una democracia, no.


Y aquí deseo expresar una convicción categórica: para que alguien pueda llamarse a sí mismo demócrata, no basta con que ame la libertad. Tiene que conocer el sentido de la solidaridad y del compromiso. Y esto implica el deber de ayudar a los miembros menos favorecidos de la sociedad, a aumentar la libertad de quienes son menos libres.


Los que no tenemos hambre y entonces gozamos de la libertad no tenemos opción si queremos cumplir con nuestros principios y actuar de acuerdo con nuestras convicciones: debemos optar por una militancia firme y franca para avanzar en la búsqueda de la igualdad.


Tenemos la necesidad de revalorizar y estimular la política para fortalecer una democracia republicana con justicia social, sobre la base de tres líneas argumentales: la primera concierne al equilibrio institucional de la democracia sólo el respeto común, el buen funcionamiento y primacía de las instituciones del Estado democrático pueden garantizar nuestra convivencia política.; la segunda concierne al convencimiento de que la estructura portadora de nuestra democracia es una buena relación entre gobierno y oposición esto es. De aquí podría partir una revitalización de la vida política que deflacione la contienda por el poder, desviando la atención sobre los contenidos políticos de la confrontación y la tercera, en consecuencias, concierne a la reunificación cultural e intelectual de la política.


Hoy estamos muy lejos. La política no es sólo conflicto sino también construcción. El consenso sobre algunos aspectos esenciales es, indiscutiblemente, la base de la democracia, que no podría existir sin un pacto democrático al menos implícito, distribuidor de derechos, deberes y roles, aceptado y legitimado por el conjunto de la sociedad.


El papel de la oposición lleva implícito tanto el consenso como el disenso. El propio disentimiento se expresa en el marco de otros consentimientos. De lo contrario, no se trataría de discusión política, sino de combate. De esta forma, la mayoría ha de tener presente cuáles son los límites del consenso básico aceptado por la minoría, de modo de evitar un peligroso proceso desintegrador, hasta llegar a sus propios límites establecidos por la coherencia que debe guardar el proyecto político. Así, se afianza la unidad mínima imprescindible para resguardar el consenso democrático y al mismo tiempo se avanza en el equilibrio de un compromiso que pretende armonizar el conjunto del accionar social.


Pero no se trata de una armonía estática, lograda, suave y dulce propia de los centros ambiguos, de los fines difusos, de las convicciones blandas o de las resignaciones fáciles. Se trata de una lucha. Una búsqueda si se quiere ansiosa y angustiada de la armonía, que en tiempos en que el capitalismo salvaje parecería darles la razón a las profecías de Marx, luego de la desaparición del totalitarismo socialista, debe estar impregnado, por arriba o por abajo, por la mayoría o por la minoría, del sentido de una constante afirmación de la igualdad.


La intolerancia, la compartimentación de la sociedad, la falta de disposición para escuchar al otro, para dialogar y llegar a compromisos, son maneras de ser y de pensar que deben ser erradicadas de la política argentina.


El juego de la democracia se perturba si uno de los actores importantes utiliza procedimientos ilegales ó atenta contra las bases mismas de la organización social, ya sea desde la izquierda o desde la derecha. Lo mismo ocurre con las llamadas oposiciones desleales, cuando éstas tienen como objetivo primordial el fracaso del gobierno con el fin de reemplazarlo."