24 de febrero de 2008

REGIONALIZACION Y RECURSOS COPARTICIPADOS

Se ha publicado en el periódico Sin Mordaza el día 03/12/2007 un análisis relacionado con la regionalización de Binner en cuanto a su construcción. Según se desprende de los dichos el ministro Bonfatti volcados en el artículo, en principios se utilizaría el mapa judicial de la provincia de Santa Fe; curiosamente este mapa se construye a su vez sobre la base de las cinco Diócesis de la Iglesia Católica, con las mismas cabeceras. De tal manera, la Región Santa Fe abarcará los departamentos La Capital San Jerónimo, Las Colonias, San Javier, Garay, San Justo y San Martín. Región Rosario: Rosario, Iriondo, Constitución, Caseros y San Lorenzo. Región Venado Tuerto: General López. Región Reconquista: General Obligado y Vera. Región Rafaela: Castellanos, San Cristóbal y 9 de Julio. Recordemos también que, con los trabajos de las denominados “regiones” se reúnen los mandatarios municipales y comunales a fin de expresar y analizar la problemática que los envuelve.

Sin duda que las comunas son las que tienen mayores problemas. Diría que su respuesta es inelástica con relación a las demandas sociales, precisamente porque más del 50% de sus recursos se van en sueldos e insumos críticos. Lo que sí está claro es que no habrá grandes resoluciones en este año, porque dice el gobierno que el presupuesto los encorseta, los limita ya que no fue diseñado por ellos. Los municipios son la caja de resonancia de los problemas del estado provincial, tal es el caso de la atención primaria de salud, asistiendo con medicamentos, estudios de baja, mediana y alta complejidad. Ni hablar de los comedores comunitarios infantiles que desde el año 2002 vienen recibiendo $ 1,50 por ración de alimentos cuando los costos triplican ese monto.

En cuanto a los recursos, comunas y municipios cuentan con: a) fondos provenientes de la coparticipación federal y provincial de impuestos y b) fondos provenientes de recaudaciones propias: 1) Tasas que pagan los poseedores de inmuebles urbanos y rurales por los servicios que se les brinda, 2) Derechos por el ejercicio de actividades comerciales y 3) Contribuciones de mejoras por el pago de la plusvalía de los inmuebles como consecuencia de una obra pública, ejemplo: pavimento, iluminación, etc.

¿Cómo es el tema de la coparticipación? La Ley Provincial 8437/79 define de qué modo se distribuyen los fondos de la coparticipación federal de impuestos que recibe la provincia de la nación y el que le es propio Ingresos Brutos (Patentes e Impuesto Inmobiliario tiene un tratamiento especial que veremos más adelante): 8% a municipios, 3% a comunas y 3% adicional a los municipios de 1ª categoría (Santa Fe y Rosario). Es decir que de cada $ 100.- que recibe, distribuye $ 14.- los $ 86.- restantes los utiliza para la ejecución de políticas públicas. Ahora, como se distribuyen esos $ 14.-: 40% según la cantidad de habitantes de cada población, 30% de acuerdo a la recaudación de sus propios tributos y 30% en partes iguales. Vale decir que las arcas municipales y comunales pueden modificarse únicamente de manera positiva por dos razones o circunstancias: a) aumento de la población y b) mejora de la recaudación propia. Cada tres años, el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos modifica la base poblacional de cada distrito para el cálculo de los índices de coparticipación.

El hecho que se considere el comportamiento de la recaudación vernácula para la distribución se lo puede mirar como un premio a la eficiencia recaudatoria. Pero también puede resultar una trampa. Veamos porque. El mecanismo es simple, supongamos que se presupuesta recaudar $ 100.- para el año 2007 y al final se recauda $ 125.- la base de cálculo mejora para los fondos coparticipados que se recibirá en el 2008; pero que pasa cuando cae la recaudación, es decir que entren a las arcas $ 95.- la base de cálculo empeora y la provincia como castigo descuenta lo que entregó de más. Para el caso de las comunas, solo se toma la variable de los datos poblacionales pero, imagínense que pasa con localidades donde no existe actividad comercial importante o no se realicen obras públicas más que el repaso de caminos de suelo natural, donde la tasa rural tiene una mala recaudación. Doy ejemplos: Tartagal, Cañada Ombú, Intiyaco, Los Amores, Villa Guillermina, El Rabón, Villa Ana, La Sarita, Arazá y tantos otros.

En la reunión de la región Reconquista del 24/01/2008 el presidente de Cañada Ombú pedía que se mejore el avalúo fiscal de los campos porque es la única manera que las comunas con grandes extensiones y un reducido casco céntrico puedan sobrevivir. Recientemente el ministro Sciara (Economía) ha confirmado esta noticia. Se revaluaran todas las propiedades, tanto urbanas como rurales porque los números no se actualizan desde hace muchísimos años.

El estado busca con esto y un nuevo sistema de cálculo para la distribución de fondos coparticipables, que municipios y comunas puedan resolver sus viejos problemas sin tener que recurrir a subsidios especiales, créditos o A.T.N. Como contrapartida deberán cumplirse los compromisos que cada uno asumió en el Pacto Fiscal y las leyes de responsabilidad fiscal y transparencia del estado.

El sistema de coparticipación tiene verdadero efecto dominó con esta secuencia: Nación, Provincias, Municipios/Comunas. El gobernador Binner ha dicho, dice y dirá que reclamará al estado nacional que en compensación a los fondos que las empresas exportadoras santafesinas vía retención aportan al estado nacional, se construyan carreteras, etc. Si una provincia genera más riqueza que otras y, por consiguiente, aporta una gran masa de recursos a la masa coparticipable, pero al mismo tiempo recibe un porcentaje de coparticipación menor a los impuestos que aporta en base a la generación de riqueza, entonces esa provincia estará subsidiando a otras provincias. Para ser más preciso, los habitantes de una provincia estarán subsidiando a los habitantes de otras provincias.

Además, si a las provincias con mayor generación de riqueza se les quita una parte importante de la coparticipación para transferírsela a otras, también se le estará quitando caja al gobernador de esa provincia. Cuanto mayor sea el porcentaje con que se quede la Nación, mayor va a ser el poder de ésta al momento de ejercer el poder.

Del total de recursos que tienen los municipios y comunas para gastar, entre propios y los provenientes de la coparticipación, el promedio de todas en el región Reconquista arroja que sólo el 33% proviene de recursos propios. Los que recibieron una caja en rojo (Reconquista, Villa Ocampo, entre otros) meditarán sobre la relación que existe entre el beneficio político de gastar y el costo político de tener que recaudar mejor los impuestos propios para financiar ese gasto, habrán pensado también que si la responsabilidad fiscal existe, un intendente que se excediera en sus gastos debería poner la cara para explicar porque debe aumentar los impuestos. Saben también que con el actual sistema de coparticipación este problema no lo tienen.

Intendentes, Presidentes de Comuna y legisladores de esta parte de la provincia deberán poner atención y reforzar los reclamos que consideren necesarios para la ejecución de las políticas públicas porque los rosarinos y santafesinos creen tener privilegios y los ejercen. No sea cosa que con la idea de modificar las asimetrías entre norte y sur, terminemos aun peor.


17 de febrero de 2008

MUNICIPIOS, LA REFORMA QUE SE VIENE.

La Cámara de Senadores de Santa Fe debería tratar antes del mes de Mayo el proyecto de ley que con sanción de la Cámara de Diputados aprueba la creación en el ámbito municipal de los denominados institutos de democracia semidirecta. Fue impulsado por el ex – diputado justicialista Danilo Kilibarda.

La Constitución de la Provincia de Santa Fe en sus artículos 106, 107 y 108 define lo que es un municipio: Todo núcleo de población que constituya una comunidad con vida propia gobierna por sí mismo sus intereses locales con arreglo a las disposiciones de la misma Constitución y de las leyes que se sancionen. Aquellas poblaciones que tengan más de diez mil habitantes se organizan como municipios por ley que la Legislatura dicte en cada caso, y las que no reúnan tal condición como comunas (Art. 106 C.P.)

Asimismo, bajo la claridad de principios establecidos por el Art. 107 de la Carta Magna provincial, los municipios son organizados por la ley sobre esta base: 1) de un gobierno dotado de facultades propias, sin otras injerencias sobre su condición o sus actos que las establecidas por esta Constitución y la ley; 2) constituido por un intendente municipal, elegido directamente por el pueblo y por un período de cuatro años, y un Concejo Municipal, elegido de la misma manera, con representación minoritaria, y renovado bianualmente por mitades; y 3) con las atribuciones necesarias para una eficaz gestión de los intereses locales, a cuyo efecto la ley los proveer de recursos financieros suficientes.

A este último fin, pueden crear, recaudar y disponer libremente de recursos propios provenientes de las tasas y demás contribuciones que establezcan en su jurisdicción. Tienen, asimismo, participación en gravámenes directos o indirectos que recaude la Provincia, con un mínimo del cincuenta por ciento del producido del impuesto inmobiliario, de acuerdo con un régimen especial que asegure entre todos ellos una distribución proporcional, simultánea e inmediata.

Abordemos el tema que nos ocupa. La creación de los denominados Institutos de Democracia Semidirecta, dentro de la ley Orgánica de Municipios y Comunas, son los siguientes: a) Iniciativa Popular, b) Referéndum y Consulta Popular, c) Revocatoria Popular y d) Audiencia Pública. Según el proyecto, la ciudadanía tiene el derecho de presentar proyectos de ordenanzas en todas las materias que sean competencia del Concejo Municipal, excepto en todo lo referido a la ampliación de gastos (creación de nuevas dependencias, convenios interjurisdiccionales) Para que la iniciativa pueda ser presentada, se necesita la adhesión de al menos un 3% del padrón electoral municipal utilizado en los últimos comicios. El proyecto deber ser redactado en forma de ordenanza, con los motivos que lo sustentan debidamente desarrollados; también tendrá que incluir datos de identidad y domicilio de los promotores de la consulta, que tiene a su favor la posibilidad de ser escuchados por la comisión del Concejo que trate el proyecto.


El referéndum obligatorio, otra de las figuras que establece el proyecto de ley del ex - diputado Kilibarda, se aplicará cuando sea necesario ratificar, con el voto popular, cualquier ordenanza municipal. En este caso, los ciudadanos son llamados a manifestarse sobre una decisión puntual que haya emanado del Concejo. En caso de que se traten proyectos que dispongan el desmembramiento del territorio, o la fusión con otros municipios o comunas (por ejemplo incorporando a San Antonio de Obligado y El Rabón como barrios del municipio de Las Toscas), el referéndum será obligatorio. También cuando alguna norma sancionada por el cuerpo legislativo sea vetada por el ejecutivo.

Otra figura novedosa para los municipios de provincia es la revocatoria de mandatos la que es definida como el derecho de los electores de destituir a los funcionarios electivos antes de la finalización de los mandatos, luego de transcurrido un año en el ejercicio de sus mandatos y siempre que faltare más de un año para la expiración de los mismos. El proyecto establece que tiene que ser promovida por, como mínimo, el 20% del padrón electoral utilizado en los últimos comicios. Y debe lograr la mayoría absoluta entre los votos válidos emitidos. Como en el caso del referéndum, es de carácter obligatorio y, para que el resultado sea válido, deberán sufragar más de la mitad de los empadronados. La revocatoria alcanzará a todos los funcionarios públicos que hayan logrado un cargo a través del voto popular.

Existe una limitación al desarrollo de los Institutos de Democracia Semidirecta y estará dado por lo que expresa el nuevo artículo 108 relacionado con los gastos que demande el ejercicio de los derechos ya que, según el proyecto, estarán a cargo de las municipalidades: Las autoridades municipales deberán arbitrar los recursos suficientes para atender las erogaciones correspondientes.

El eje de los apremios reformistas pasa por otro lado me parece. Al gobierno de Binner le interesa sobre todo la reforma constitucional, aunque después del enojo justicialista por las declaraciones de la vice gobernadora, parece que el gobierno deberá remar mucho para lograr el consenso. Hace muchos años conocí un proyecto de ley elaborado por la UCR e introducía dentro otras figuras reformistas de los municipios la elección del vice intendente y la creación del Poder Judicial Municipal. Me parece interesante la elección del vice intendente. Veamos, actualmente el Concejo Municipal se compone de seis miembros de los cuales uno resulta por elección de sus pares presidente con sus respectivos vices 1 y 2; la última reforma introducida por la ley 12065/02 cambia el mecanismo en la calidad del voto ya que el presidente vota como un concejal más y si hay empate, vuelve a votar para quebrar el equilibrio. Es decir que con este procedimiento la existencia de mayorías especiales o los dos tercios de los votos para el tratamiento de temas importantes, no es necesaria. Con la introducción de la figura del vice intendente que al igual que la provincia y nación ejercería la presidencia del Concejo Municipal, se está afirmando la continuidad de políticas en el caso de la ausencia del intendente, sea esta temporaria o permanente, incluso hasta la finalización de los mandatos (hoy, en caso de fallecimiento del intendente, por ejemplo, debe llamarse a elecciones si le quedan más de dos años de mandato). En cuanto al Poder Judicial Municipal, también es interesante porque el Juez de Faltas por tener naturaleza administrativa depende presupuestariamente del Ejecutivo Municipal, aun cuando las ordenanzas de creación le otorgan perfil judicial, aplicando algunos lineamientos de la ley orgánica del poder judicial provincial. Otra reforma que me parece es necesaria es darles a los presidentes comunales un mandato de cuatro años y no dos. Para lo que son reelectos no hay problemas, para los nuevos sí, porque no alcanzan a acomodarse y tiene que afrontar una elección.

¿Prosperará este proyecto del ex – diputado Kilibarda? Hoy los legisladores están preocupados por las finanzas municipales y buscan con un cambio en la fórmula de cálculo, ampliar la base de los ingresos coparticipables. Aún con media sanción, puede en la cámara de senadores perder estado parlamentario tal como ocurrió en el primer intento. ¿Estos institutos son importantes? ¿Resolverían los problemas de endeudamiento de los municipios? ¿Mejorarían las herramientas para atender las crecientes demandas sociales? ¿Se mantendría el equilibrio democrático? Al fin y al cabo la ciudadanía cada dos años puede elegir nuevos concejales y cada cuatro al intendente. Hoy por hoy, quienes conducen necesitan tiempo para hacerse cargo de todos los problemas y resolverlos.

Claro que para lograr estas figuras (la del vice intendente, el poder judicial municipal, elevar el cuatro años el mandato de presidentes de comunas.) es necesario reformar la constitución provincial y este escenario, como dije, es muy complejo. La decisión de impulsar la tiene la Asamblea Legislativa y ahí el PJ es mayoría.


9 de febrero de 2008

ALGO MAS SOBRE PAISES RICOS Y POBRES

En economía se utiliza el coeficiente de Gini para medir la distribución de la riqueza. Este coeficiente es una medida de la desigualdad ideada por el estadístico italiano Corrado Gini. Normalmente se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Es decir que cuanto más cercano a 0 resulta más equitativo la distribución de la riqueza, así por ejemplo Albania registra 0,311 lo que significa que el 31,1% de su población probablemente sea pobre. El instituto especializado Nation Master ha publicado, entre otros los siguientes coeficientes Gini: Brasil: 0,5699; China: 0,4690; México: 0,4605; Jamaica: 0,4551; Argentina 0,5132

Veamos comparativamente los indicadores de países del Mercosur, con el agrado de Venezuela, país que no integra el mercado común del sur, pero que resulta influyente. Los datos fueron extraídos de Nation Master, Banco Mundial IV trimestre 2005 (último dato disponible):

PAISES

Producto

Interno Bruto

(Millones U$/año)

Ingreso

Nacional Bruto por Habitante

(U$S/Año)

Coeficiente

De Gini

Argentina

Brasil

Paraguay

Uruguay

Venezuela

183.193

796.055

7.328

16.790

140.192

4.728

4.270

1.242

4.848

5.274

0,5132

0,5699

0,5836

0,4485

0,4820

Argentina ocupa el 33º lugar en el mundo en cuanto al Producto Bruto Interno, Suiza el país que vimos: 18º con 396.000 millones de dólares. En cuanto al Ingreso por habitante, Argentina: 81º, Suiza el paraíso de la seguridad y el trabajo: 5º con 49.500 dólares por habitante por año. Relacionado con el coeficiente de Gini, Argentina esta 20º con algo más de la mitad de su población bajo la línea de pobreza y Suiza, 97º con un índice de 0,3368.

Es tiempo de cambios. En mi anterior artículo el fortalecimiento de la acción política, decía: Tenemos la necesidad de revalorizar y estimular la política para fortalecer una democracia republicana con justicia social, sobre la base de tres líneas argumentales: la primera concierne al equilibrio institucional de la democracia; la segunda concierne al convencimiento de que la estructura portadora de nuestra democracia es una buena relación entre gobierno y oposición y la tercera, en consecuencias, concierne a la reunificación cultural e intelectual de la política.


8 de febrero de 2008

PAISES RICOS Y PAISES POBRES

Hace poco recibí un mail donde destacaban las bondades de Suiza en cuanto a su crecimiento económico, a su crecimiento social, a la estabilidad que vive y que trasmite. El título era LA DIFERENCIA ENTRE PAÍSES POBRES Y RICOS NO ES LA EDAD DEL PAÍS. Tal vez muchos lo recibieron, pero esta vez propongo analizar nuestra realidad como región, provincia o país emergente en pos de una vuelta de hoja al crecimiento, a la seguridad, entre otras cosas.

Es cierto que la diferencia no es la edad del país, aunque muchos sostienen que los integrantes del grupo de los 8 o países casi desarrollados llevan años de práctica y por conclusión llegan al crecimiento. Esto puede ser demostrado con países como India y Egipto que tienen más de 2000 años y son pobres; por otra lado Canadá, Australia y Nueva Zelanda que hace 150 años eran inexpresivos, hoy son países desarrollados y ricos. La diferencia entre países pobres y ricos tampoco reside en los recursos naturales disponibles.

Japón posee un territorio limitado, 80% montañoso, inadecuado para la agricultura y la cría de ganado, pero es la segunda economía mundial. Japón es como una inmensa fábrica flotante, importando materia prima de todo el mundo y exportando productos manufacturados.

Otro ejemplo es Suiza, que no cosecha cacao, pero tiene el mejor chocolate del mundo; en su pequeño territorio cría animales y cultiva el suelo durante apenas cuatro meses al año, no obstante fabrica lácteos de la mejor calidad. Es un país pequeño que da imagen de seguridad, orden y trabajo por lo que se transformó en la caja fuerte del mundo. Ejecutivos de países ricos que se relacionan con sus pares de países pobres, muestran que no hay diferencia intelectual significativa. La raza o el color de la piel, tampoco son importantes: inmigrantes rotulados de peligrosos en sus países de origen son la fuerza productiva de países ricos europeos.

¿Cuál es entonces la diferencia? Está en el nivel de conciencia del pueblo, de su espíritu. La evolución de la conciencia debe constituirse en el objetivo mayor del estado en todos sus niveles de poder. Bienes y servicios son apenas medios. La educación (para la vida) y la cultura a lo largo de los años, debe plasmar conciencia colectiva estructurada en valores eternos de la sociedad: moralidad, espiritualidad y ética.

En síntesis, transformemos la conciencia de los latinoamericanos, de los argentinos, de los santafesinos. El proceso debe tener inicio en las comunidades donde vive y convive el ciudadano; comunidades cuando organizadas políticamente (asociaciones, instituciones intermedias, ONGs) se tornan en micro-estados. Las transformaciones deseadas por la nación para el estado serán realizadas en ese micro-estado y así confirmar la física cuántica.

Al analizar la conducta de las personas en los países ricos y desarrollados, constatamos que la gran mayoría adoptando el paradigma cuántico, prevaleciendo el espíritu sobre la materia, adoptan los siguientes principios de vida:

1. La ética como principio básico.

2. Integridad.

3. Responsabilidad.

4. Respeto por las leyes y reglamentos.

5. Respeto por el derecho de los demás ciudadanos.

6. Amor por el trabajo.

7. Esfuerzo por la inversión.

8. Deseos de superación.

9. Puntualidad.

La preocupación de todos debe ser para la sociedad la causa, y no apenas con la clase política, el triste efecto. Solo así cambiaremos nuestra Argentina, nuestra invencible provincia de Santa Fe de hoy.

Reflexionemos lo que dijo Martin Luther King “lo que más preocupa no es el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin carácter, de los sin ética, lo que más preocupa es el silencio de los buenos


2 de febrero de 2008

BINNER Y LA REGIONALIZACION: REDISTRIBUCION DEL INGRESO

la destrucción de las economías regionales en cuanto a modelo de crecimiento en la década menemista es de tal magnitud que únicamente con esfuerzo y perseverancia común se lograra restablecer el equilibrio. Aún cuando el uso del suelo signifique para los que supieron leer que la convertibilidad era igual a acumulación de capital y hoy tienen sus dividendos, la sojización (como claro ejemplo) de nuestra provincia trae un crecimiento notable del empobrecimiento de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Traslademos la idea a la Argentina toda. La globalización y los acuerdos económicos regionales diluyen las fronteras nacionales y debilitan los instrumentos tradicionales de política monetaria y fiscal. A ello se suma la tendencia a reafirmar el papel del mercado. Todo ello transfiere parte sustancial del anterior protagonismo del estado nacional, por un lado, a reglas de funcionamiento de los negocios privados, y por otra a los gobiernos provinciales y locales. Éstos se encuentran hoy, repentinamente, expuestos a los efectos de los cambios bruscos y profundos de la economía mundial contemporánea. Condicionamientos ideológicos, en buena medida sustentados por las debilidades de la intervención, y las restricciones fiscales, han reducido las capacidades de acciones compensadoras. Esto es, disminuye el respaldo anterior del gobierno nacional, como amortiguador de las desigualdades (e impactos locales) sobre las jurisdicciones de menor nivel.

En el mismo sentido, en el frente externo la globalización y los acuerdos regionales operan conjuntamente reduciendo el grado de independencia en la política económica de los países y diluyendo la capacidad compensadora y arbitral del estado nacional entre territorios. Para fortalecer las capacidades de los gobiernos provinciales y municipales, se propone la formación de regiones.

Luego de la jornada de trabajo en el nodo Reconquista que organizó el Ministerio de Gobierno de Binner, quedó al desnudo la inacción de las políticas públicas del gobierno de Obeid en el sentido de la mejora estructural que demandan los presidentes de comuna e intendentes para, precisamente, generar un desarrollo social armónico; no solo eso, también se desnudó la inacción en el ámbito de la salud, de la educación y de la producción.

Sin dudas que promover la partición del territorio provincial en nuevas zonas (en cierto modo, siempre "artificiales" o "convencionales") tiene el propósito de aplicar de manera más eficaz medidas de orden económico-social. Estas regiones "de acción política" (o regiones "de planificación", en términos de la vieja bibliografía) consisten, en definitiva, en áreas con respecto a las cuales son pertinentes las decisiones económicas y la aplicación de instrumentos de política.

Ahora bien, la regionalización obviamente señala límites espaciales, y se respalda en la pretensión y búsqueda de una estructura administrativa de acción. Pero ésta, como toda estructura, tiene un alto grado de estabilidad en el tiempo, mientras que las cambiantes condiciones actuales generan alteraciones frecuentes de la estructura económica espacial “real”.

En cuanto a los múltiples objetivos sociales, como límite lógico, se podría construir con fines de política una regionalización particular, una "zonificación", para cada objetivo independiente. Lo cual es un imposible a todas luces. Una regionalización que los contemple a todos es más integral, pero también más compleja. Lo dicho hasta ahora nos habla de que la regionalización (aún cuando estuviera, en origen, acertadamente construida) puede llegar a resultar una dificultad, un impedimento, y no un aspecto positivamente influyente.

Existen criterios de construcción "desde arriba" y "desde abajo". Se trata pues de impulsar la construcción institucional para implementar acciones de política que permitan adaptarse en forma eficaz a los nuevos escenarios. Es necesario comprender que lo que estamos discutiendo, gobernantes y gobernados, es una nueva distribución de los ingresos.

La organización federal del país que establece la Constitución Nacional, los gobiernos provinciales tendrían una cuota muy importante de responsabilidad en el desarrollo de sus propias regiones. Sin embargo, en la práctica, la centralización de recursos en el nivel nacional ha implicado una fuerte transferencia del poder de decisión real hacia el nivel central y esto ha diluido las responsabilidades de los gobiernos locales y ha generado una perversa estructura de incentivos en la gestión de las administraciones provinciales, donde se premian más los contactos con el gobierno central que el esfuerzo y la responsabilidad propios.

A través del sistema impositivo que existe actualmente, el gobierno central ha tendido a acaparar una exagerada proporción de la recaudación tributaria y con estos recursos públicos se ha dedicado a “ayudar” a los gobiernos locales en el cumplimiento de sus funciones, a través de múltiples transferencias y programas nacionales. Este esquema de “ayudas” diseñadas y administradas por gobierno central no resuelve los problemas locales y, en muchos casos, tiende a agravarlos.

El camino hacia un desarrollo territorial más armónico requiere diseñar un modelo institucional superador del esquema actual de distribución de “ayudas” gestionado desde el gobierno central. La clave es un nuevo modelo que asigne las responsabilidades y otorgue los recursos automáticamente a los propios gobiernos provinciales. Para que los gobiernos provinciales asuman las responsabilidades de disminuir la pobreza y mejorar la distribución territorial del ingreso, es crucial que los recursos públicos que recauda el gobierno nacional sean distribuidos de manera automática y no bajo un esquema de “ayudas” o planes nacionales diseñados y administrados centralmente por el gobierno nacional. El compromiso del gobierno nacional con el desarrollo armónico de toda la geografía del país debiera materializarse a través de garantizar un esquema de distribución de recursos públicos que opere como compensador de las asimetrías regionales y que funcione de una manera transparente y automática.

Estos dos elementos – descentralización con desarrollo del capital social – son consistentes con la noción de que no habrá un real desarrollo integrado, armónico e inclusivo sin una renovación institucional del sector público, tanto en el ámbito nacional como en el provincial y municipal. Una acción muy importante es que se establezca en todos los niveles un sistema de monitoreo y evaluación de resultados de los programas públicos. En la medida que los sistemas de información de las provincias produzcan información confiable y completa sobre los programas públicos locales, la sociedad civil de cada lugar podrá demandar y contribuir a encontrar soluciones a los problemas existentes. La producción y difusión de esta información permitiría a la sociedad civil controlar el uso de los recursos, monitorear la gestión pública y promover que el sistema político genere alternativas para mejorar la situación económica y social local.

La regionalización que esta poniendo en marcha el gobernador de Santa Fe tiene como objetivo fundamental generar una armonía de crecimiento en todo el territorio provincial. Cambiar el modelo socio-económico. Romper con las asimetrías. Y en este tren estamos todos, los que no entienden la dinámica de la geopolítica y los movimientos constantes de los factores de la producción, los que no entienden que los problemas sociales exceden las acciones de gobierno y que la reconstrucción es entre todos se queda como el viejo Matías, aquel personaje de la canción de Víctor Heredia: solo en el anden hablándole a las paredes.