31 de diciembre de 2007

FINANZAS MUNICIPALES, VERDADERA ESPADA DE DAMOCLES

El origen de la leyenda se localiza en una historia de Sicilia escrita por Timeo de Tauromenio (c. 356 – 260 adC). Damocles fue al parecer un cortesano excesivamente adulador en la corte de Dionisio II, un tirano de Siracusa (Sicilia) del siglo IV adC, que propagó que Dionisio era realmente afortunado al disponer de tan gran poder y riqueza. Dionisio deseoso de escarmentar al adulador, le ofreció intercambiarse con él por un día, de forma que pudiera disfrutar de primera mano su suerte. Esa misma tarde se celebró un opíparo banquete donde Damocles gozo siendo servido como un rey. Solo al final de la comida miró hacia arriba y reparó en la afilada espada que colgaba atada por un único pelo de crin de caballo directamente sobre su cabeza. De súbito se le quitaron completamente las ganas de los apetitosos manjares y las hermosas muchachas y pidió al tirano abandonar su puesto, diciendo que ya no quería seguir siendo tan afortunado.

La espada de Damocles es una frase acuñada en alusión a este cuento para ejemplificar la inseguridad en que se instalan aquellos que ostentan un gran poder; se utiliza desde hace mucho tiempo para expresar la presencia de un peligro inminente o una amenaza.

Los nuevos gobernantes de municipios y comunas de la Provincia de Santa Fe que asumieron el 10 de Diciembre de 2007 así están, con La espada de Damocles sobre sus cabezas, pendiendo de un hilo formado por las cientos de demandas sociales y un menú de deudas varias veces millonarias con las que se encontraron al asumir recientemente. Casi sin pensarlo todos o casi todos, hicieron una especie de denuncia pública sobre el estado de las cosas con la finalidad de demostrar que lo que se había denunciado en la campaña era cierto, ó que se pretendía demostrar no solo eso, sino que ahora las cosas se harían mejor. La denuncia pública solo es una mera declamación de impotencia porque las finanzas recibidas quedaron maltrechas. Pero es solo eso, no ayuda ni modifica el estado de cosas. Sirve eso si, para preguntarse como se hace para salir, como se hace para satisfacer a los acreedores.

¿Hasta donde es bueno hablar de la herencia recibida? Con el tiempo puede convertirse en un arma de doble filo. Alguien puede preguntarse ¿…no será que se están cubriendo porque las cosas son peores de lo que pensaban…? El Intendente de Villa Ocampo lo dijo claramente, el secretario de Hacienda de Reconquista clamaba desesperado la imposibilidad de pagar los sueldos de Noviembre. Y pensar que Tato Ocampo tiro tanta plata sobre su querida Reconquista…!

El 19 de Diciembre pasado, los intendentes se reunieron con el Gobernador Binner y el gabinete del ministerio de Gobierno a fin que se conozcan a quienes deben dirigirse los mandatarios municipales para realizar trámites inherentes a sus funciones. En la ocasión solo unos pocos (de los nuevos) no plantearon problemas financieros; de los municipios de nuestro departamento, Speranza de Reconquista cantó 8 millones, Paduán de Villa Ocampo dijo 3 millones.

El sistema de coparticipación de impuestos sirve para que los municipios garanticen las operaciones de financiamiento del gasto público y también como un mecanismo compensador cuando los créditos los da el mismo estado provincial para distintos aspectos del desarrollo de las políticas públicas: adquisición de herramientas, maquinarias, construcción de viviendas, obras viales, pago de aportes y contribuciones al sistema previsional, etc., etc., de manera que es normal que se descuenten los pagos que amorticen esos compromisos. El problema se torna ingobernable cuando está comprometido más del 15% de lo que se recibe en concepto de coparticipación de impuestos.

Este 15% no es caprichoso, esta determinado por la Ley 25.917 de Responsabilidad Fiscal a la que nuestra provincia adhirió con la Ley 12.402 y a la que los municipios también adhirieron.

En el último informe de la contaduría de la provincia (vía internet) con valores acumulados a Noviembre de 2007 muestran que Reconquista tiene $ 7,7 millones de ingresos coparticipables y retenciones por $ 4,1 millones; casi llegando al asombro público Cacho Speranza dispuso un inventario de los empleados municipales porque no podía creer que entre permanentes y contratados llegaran a 1.500 personas. Villa Ocampo registra un acumulado de $ 3,5 millones y retenciones por $ 1,5 millones; 186 mil pesos por mes para pagar sueldos e insumos. Es decir que ambas tienen poco más del 47% de recursos coparticipables para afrontar las deudas denunciadas. Para decirlo en términos más sencillos, los dos municipios tienen comprometido casi un año entero de ingresos coparticipables. Ante esta magnitud de números, se trata de desarrollar una buena ingeniería financiera para equilibrar el corto plazo, sabiendo que todo se arregla en el largo plazo.

El endeudamiento pulveriza la liquidez. Pero existe otro problema ¿Cómo se materializan las promesas electorales? Sobretodo, aquellas que tienen que ver con obras de infraestructura. Pero tienen todavía un cierto margen de maniobras respaldado por la necesidad del cambio que votó la gente. Jacinto Speranza parece que pidió un stand-by al sector privado de su ciudad para poder pagar los 8 millones, pero en el fondo siempre existirá una especio de agujero negro que deberá cerrarse con una mayor recaudación de ABL y/o contribución de mejoras o lo que es lo mismo, con un extraordinario superávit fiscal. Escenario complicado cuando las variables están acotadas.

El gobierno provincial prometió ayuda para todos (tiene fondos de sobra para ello) pero con adelantos de coparticipación (no con subsidios como pedían los intendentes) que deberán se devueltos forzosamente en plazos a pactar. Mientras tanto, se están tomando medidas de carácter excepcional tal como la revisión de los contratos para los empleados eventuales, como los Intendentes de Malabrigo y Villa Ocampo, anulando las recategorizaciones dictadas por el antecesor de Jacinto Speranza. Los resultados no son inmediatos. A lo mejor sea bueno hacer como otros municipios que cierran durante Enero con la doble finalidad de: ordenar las vacaciones del personal, (saliendo todos al mismo tiempo) y de paso ordenar también el gasto público.

El Rey Salomón, descendiente del Rey David, conocido por su gran sabiduría, le pidió a Dios un espíritu atento para gobernar bien, para decidir bien entre lo bueno y lo malo. Salomón, se preocupaba por cumplir sus responsabilidades y no querer defraudar a su pueblo. Los nuevos gobernantes municipales, en el medio de la crisis saben que alguien no verá satisfechas sus acreencias (por lo menos en lo inmediato) en tanto, los servicios hay que cumplirlos. Tienen que vencer el peligro mayor que es el escepticismo, nada hay más duro que una crisis sin esperanza.


18 de diciembre de 2007

INGENIO LAS TOSCAS, SEGUNDA PARTE

La subasta del 07 de Diciembre, dejó las cosas en orden. Al menos para los nuevos propietarios del ingenio azucarero, para los empleados y obreros, para los habitantes del barrio. A partir de ahora, todos tienen una especie de blindaje.

GOLOESTE S.A. adquiere el ingenio azucarero por 1,1 millones de pesos. El remate, consistía en la ejecución de la hipoteca a favor de la compradora, quien había adquirido los derechos y acciones al Banco de la Nación Argentina. La hipoteca a la que hago mención, es la que se constituye el 31/01/1995 y se refinancia el 27/12/1996 por un monto total de U$S 758 mil y fracción (Registro Notarial 341, Avellaneda, Santa Fe).

Estuve en el acto de la subasta e involuntariamente hice un parangón con la otra subasta, aquella donde la Asociación Servitas adquiere la sede de la administración de la Cooperativa por 50 mil pesos. El fervor popular era mayor, existía de parte de Carlos Serpelloni un defensa a ultranza de los intereses de los productores que con tanto esfuerzo la construyeron. En esta no vi a ninguno de los consejeros actuales de la Cooperativa ni tampoco a los que comandaron la odisea y mega operativo de compra de la planta industrial.

En el año 1991 se produce la expropiación del ingenio Arno y la entrega gratuitamente al flamante Consorcio de la Caña de Azúcar. Dio mucha bronca. Por eso estoy convencido que la odisea fue para demostrar que los tosquenses podían arreglárselas solo, sabiendo que el 70% de la materia prima era de los socios de la Cooperativa. En mi artículo anterior reservé mostrar como consiguieron los fondos para la compra, lo hago ahora: 1) Banco Nordecoop C.L. $ 97 mil; 2) Banco de Santa Fe $ 247 mil; 3) Banco de la Nación $ 600 mil; 4) Ventas anticipadas de azúcar $ 221 mil y 5) Municipalidad de Las Toscas $ 490 mil. El 17/08/1993 se firman dos hipotecas a favor del Banco de Santa Fe SAPEM: $ 500 mil y $ 300 mil (escrituras 192 y 193, Registro Notarial Nº 122, Las Toscas)

Quienes desarrollaron la ingeniería financiera para la compra sabían que algunos compromisos no se iban a cumplir, los asesores y algunos empleados antiguos manejaban las variables de mercado y sabían los resultados. Mientras tanto, el compromiso con la Municipalidad de Las Toscas estaba en un rincón, esperando.

LA HISTORIA DE A.CRE.NES.

A instancias del ex – diputado nacional Francisco Sellarés, la Cámara de Diputados mediante un proyecto de resolución del año 2003, solicita al Poder Ejecutivo Nacional arbitre ante el Banco de la Nación para la suspensión de los remates que afectan a los trabajadores y productores azucareros del ingenio Las Toscas. Transcribo textualmente parte del texto de los fundamentos del ex – diputado: “después de diversas zafras con resultados deficitarios resueltas sobre la hora por la autoridades para zafar transitoriamente de los correlativos problemas sociales, pero sin solucionar los problemas de fondo, en 2001, por indicación del Gobierno Provincial –para que pueda venir ayuda económica- el único ente considerado “viable” para hacerse cargo de la situación era la Asociación para el Crecimiento del Noreste Santafesino (ACRENES). Sobre la base de ello la cooperativa firmó un contrato alquilándole el ingenio por cinco años acordándose un canon del 10% sobre el producto a partir del 2002, estableciéndose realizar además la zafra “unificada”, es decir: en el 2001 en el Arno mientras simultáneamente se concretaría la reparación del ingenio Las Toscas, con el compromiso de llevar a cabo la zafra 2002 en este, pero la esperanza cifrada en ello sufrió un rudo golpe en la realidad: la zafra se hizo en el Arno mientras que la planta fabril de Las Toscas al finalizar el 2001 se dejo en estado catastrófico (con elementos de la planta diseminados en Villa Ocampo y Tucumán y el resto totalmente desmontado), sin medios (dinero) ni tiempo para remediar tal estado de cosas, derivando ello en el incumplimiento de realizar aquí la zafra 2002, conforme lo pactado” (Trámite parlamentario 171, del 03/11/2003, Expediente Nº 5271-D-03). La descripción que hace Sellarés es clara y contundente.

El contrato con las cooperativas.

Utilizo el plural, pero en realidad la firma del contrato de arrendamiento se da con una sola entidad: Cooperativa Agroindustrial Arno Limitada bajo el objetivo de realizar la tan mentada zafra unificada. Bien expresa la cláusula 5: “la finalidad de la cesión es el alistamiento previo y la explotación industrial y comercial del ingenio Arno, con el objeto de producir y comercializar azúcar y subproductos de la caña de azúcar”. El contrato casi leonino embreta a la Cooperativa Agropecuaria Las Toscas, ya que su representante queda relegado a una mera acción administrativa y de control de la reparación del ingenio Arno. En el contrato se establece una cláusula gatillo para la resolución del contrato ante tempus sin indemnizar a las entidades cooperativas en caso de presentarse terceros interesados en operar el ingenio durante la zafra 2001.

El ATN de $ 400 mil

Por Resolución 342/01 el Ministerio del Interior otorga a la Municipalidad de Las Toscas un A.T.N. de $ 400 mil y ésta con la autorización del Concejo Municipal con el dictado de la ordenanza 15/2001 pone a disposición de A.CRE.NES ese dinero, a efectos de financiar los desequilibrios financieros que, según el informe elaborado por el Gerente ad-hoc de la arrendataria sumaba $ 460 mil y fracción al 25/06/2001.

La ordenanza citada dispone que los fondos deben devolverse a la Municipalidad de Las Toscas, como acreedora, en un plazo no mayor a cinco años o zafras a partir de la fecha de la firma del contrato de arrendamiento: 19/05/2001.

Al fin de cuentas todo este extenso proceso costó a los tosquenses $ 890 mil. Siento que las inequidades se profundizan en este bendito Departamento General Obligado, y digo esto porque fue el mismo ex – diputado Sellarés quien lo reconoce en los fundamentos de aquel pedido de intervención al gobierno nacional “… mientras que el otro ingenio era donado por el gobierno”. La zafra 2001 se hizo en el ingenio Arno y el ingenio Las Toscas estaba por el suelo, absolutamente desarmado. ¿Cuál fue el criterio del comité gerenciador? Con la decisión tomada Las Toscas se envolvía en un caos social, fruto de su propia ineficacia y frustración. Desde entonces, el ingenio Arno no ha parado de la mano de INAZA S.A. quien comenzó a explotarlo en el 2002. Después de la crisis de ese mismo año y desde el 2003 parece que las cosas se vienen acomodando para Las Toscas azucarera.

La moneda del bien común, aquella de las dos caras: SEGURIDAD y PROSPERIDAD, no se cae, esta paradita, porque me parece que todos los involucrados directamente al sector cañero y aquellos involucrados por efecto multiplicador comienzan a ver claramente las dos caras. En hora buena.


1 de diciembre de 2007

INGENIO LAS TOSCAS. PALABRA EMPAÑADA

Mucho se ha dicho y mucho se ha escrito sobre los fondos que la Municipalidad de Las Toscas, en nombre y representación de la comunidad le prestara a la Cooperativa Agropecuaria Las Toscas para distintos objetivos económicos, primero el apoyo para la realización de la zafra azucarera del año 1992, ante el cierre del ingenio por la quiebra de SAI Welbers Ltda., luego la compra de la planta en la subasta por un valor cercano al 1,5 millón de pesos.

Con la idea y convicción que el negocio era rentable, tal vez sin tener en cuenta variables macroeconómicas y comportamientos del mercado azucarero, algunos impulsados por un entusiasmo casi desmedido, emprendieron la marcha para requerir al entonces Intendente Pezz le prestara los fondos guardados del estado municipal. La decisión que debía tomarse no era fácil: o no apoyaba la compra del ingenio y se hacían obras comunitarias o se dejaba la ciudad sin las mejoras proyectadas por el jefe de gobierno local y se compraba el ingenio.

¿Cuál fue el objetivo central de este mega-operativo? La propuesta elevada al gobierno de Santa Fe por parte de la Cooperativa para obtener un crédito hipotecario (13/07/1998) dice: “Ante la necesidad de sostener la producción cañera en el norte provincial, también alentada desde los distintos estamentos del gobierno y con la finalidad de no profundizar las consecuencias sociales en una región con graves problemas de desempleo y pobreza, la cooperativa se presenta como adquirente del ingenio” ¿Fueron analizados en profundidad los variables de la economía? La misma nota expresa como causa fundamental de la situación “… la desregulación de la actividad azucarera en el país y los bajos precios del azúcar en los años más difíciles (1990 a 1993) que se registraron en toda la cuenca cañera santafesina”

El escenario era realmente complejo. El país todavía tenía sacudones de la hiperinflación de Alfonsín. Se implementó el Plan Bonex para eliminar la deuda pública interna del Estado Nacional: de la noche a la mañana hacia fines de 1989 los tenedores de Plazo Fijo se quedaron con papelitos obligatorios que solo fueron eso: papeles. Luego viene el famoso Plan de Convertibilidad y con este una durísima política de desregulación que fulminó a las economías regionales.

La región cañera santafesina al igual que muchas economías regionales de argentina, no tuvo reflejos para salir (en el corto plazo) de la crisis que planteó el plan de convertibilidad del gobierno menemista. El mayor efecto de la convertibilidad, fue una fenomenal concentración de capitales de producción en empresas con posibilidad de acceso al financiamiento externo, y esto medido en términos de competencia, significa la destrucción de micro o medianas empresas al no contar con este mecanismo, logrando acceso a un mercado de capitales vernáculos carísimos.

La concentración de capitales significó también concentración de estructura productiva en toda su cadena donde la mayor caracterización resulta que los pequeños productores se convierten en una verdadera mano de obra calificada; el círculo perverso es: concentración en el uso del suelo – concentración de la oferta de producción agrícola - concentración de fábricas.

En este escenario los directivos de la Cooperativa Agropecuaria Las Toscas decidieron enfrentar la adversidad y comenzaron a definir la idea: comprar el ingenio, pero como primer paso, arrendarlo.

En el mes de Octubre de 1992 el municipio local presta a la Cooperativa $ 70 mil destinados según la ordenanza 15/92 a financiar parte de los gastos de molienda. Para quienes no saben o no recuerdan el 09/10/92 se puso en marcha el ingenio debiendo para ello celebrar un contrato de locación con el síndico de la quiebra. De esa operación quedo una deuda de $ 40 mil que como se verá, hasta hoy esta impaga, pero contradictoriamente dice el libro del cincuentenario de la cooperativa (editado en el año 1998, página 141) con relación al arrendamiento, “El precio del azúcar muy deprimido y el escaso volumen de cosecha (50.770 ton.), no permitieron producir regulares volúmenes de azúcares para poder obtener una rentabilidad razonable, sin embargo se logró cumplir con los compromisos contraídos, abonándose remuneraciones, cargas previsionales, obligaciones fiscales, entrega de azúcares a productores, pago del canon establecido por el Juzgado y lo más importante generó confianza entre los productores dando comienzo a una nueva etapa de recuperación y consolidación agroindustrial azucarera en Santa Fe”

Es cierto, sin duda, una fuente de trabajo que involucraba 400/500 operarios directos y miles indirectos justificaba el intento y las peripecias para conseguir fondos rápidamente. Con la vista puesta en la compra de la planta azucarera en el remate, realizan nuevamente un pedido de fondos al municipio local: $ 300 mil que el Concejo Municipal autoriza mediante ordenanza 11/93 del 23/06/93, con el compromiso de devolverlo a los 30 días. Como la operación se hizo el 28/06/93 es fácil sacar la cuenta para ver cuando había que devolver el dinero: 28/07/93.

La Municipalidad de Las Toscas no podía prestar fondos públicos para una operación privada. Así lo reconoce el considerando de la ordenanza 011/93 cuando expresa “que si bien es cierto que la municipalidad no tiene obligación ni facultades para el tipo de operatoria a realizarse, también bien es cierto que, y por tratarse de una emergencia que puede, de no salir como espera la comunidad, generar el caos social y económico para asentarlo definitivamente en el atraso total, sin miramientos de futuro y como consecuencia de ello no puede ni debe quedarse de brazos cruzados ante el desafío del momento”. Más adelante dice: “y además se trata de un préstamo por treinta días, plazo que se estima que la entidad cooperativa pre mencionada concretará la operatoria en gestión”, la operatoria a que refiere era la gestión de un crédito hipotecario.

Pero se resuelve hacer el aporte en nombre de toda la comunidad y con el loable propósito de servir al bien común. No obstante ello y sin haber cumplido al vencimiento de los $ 300 mil, vuelven a pedir más dinero: $ 150 mil par cubrir el saldo de la deuda de la compra en remate. Recordemos que el remate se hizo el 29/06/93. Este nuevo préstamo fue aprobado por ordenanza 16/93 del 24/08/93.

Las autoridades municipales ante el hecho de manejar fondos públicos y más allá que, nadie se opondría, dejaron claro dos cosas: 1º) consolidar la deuda y 2º) darle un marco serio de cumplimiento. En efecto, esta última ordenanza, consolida la deuda de la Cooperativa en $ 490 mil y se establece una garantía en azúcar (1.195 toneladas) y las garantías personales y solidarias de los integrantes del Consejo de Administración. No existen constancias de cumplimiento. Y esto es tan cierto que con Resolución 45/94 el Concejo Municipal le pide al jefe de gobierno Pezz que intime a la Cooperativa para suscribir un convenio de pago cierto, apto, aceptable y factible: 4 cuotas de $ 110 mil cada una, venciendo todos los fines de año a partir el 30/12/94: “… los pagos de las cuotas se harán en dinero en efectivo y en pesos convertibles de curso legal o del signo monetario que sustituya a estos, equivalentes a la suma de dolares estadounidenses Cuatrocientos Cuarenta Mil (U$D 440.000.-)” (clausula 1ª inciso c). Fija además un interés del 9% anual. El 20/12/94 entregaron para aplicar al pago de la 1º cuota, las siguientes propiedades: 62 hectáreas (aplicadas al proyecto área industrial), la manzana 162 y la manzana 126. Todo por $ 110 mil. De ahí en más silencio total.

La zafra 1995 (Libro del Cincuentenario, página 162) marca el comienzo del fin de la odisea y mega-operativo compra del ingenio cuando se pone en marcha el ingenio Arno. El diálogo entre el Ejecutivo Municipal y el Honorable Concejo comenzaba a resquebrajarse. La posición de algunos legisladores era generar un marco de diálogo antes que ejecutar la deuda. La Resolución 14/96, reconoce en los considerandos “que en varias oportunidades desde este HCM se elevaron pedidos de cobro o regularización de cuentas por parte de la deudora”, luego de reseñar las penurias de la zafra 1996, dice “que ante este panorama y ante la posibilidad de que si el Municipio persistiera en querer cobrar lo que legítimamente le pertenece estaríamos a lo mejor cortando la soga o llegando sin querer a solicitar la quiebra de esta.”. ¿Cómo se entiende esto?

Un abogado amigo suele decir pacta sunt servanda locución latina que significa los pactos deben cumplirse.

Aquí encontramos la primera promesa incumplida: después de reiterados pedidos por parte de Pezz para escriturar las tierras cedidas el 20/12/94, el 29/10/99 se firma un ACTA-ACUERDO CONVENIO donde la Cooperativa se compromete a levantar todos los embargos que pesaban sobre estas propiedades y levantar todas las inhibiciones.

Y creo que este último instrumento fue un acto sutil como para dejar tranquilo al acreedor. ¿Que podía decirle la Cooperativa al Municipio? La entidad, mediante nota del 02/12/1998 le expresa a Pezz “no desconocemos, mucho menos negamos la existencia de una obligación financiera y moral con dicho municipio…” a lo que Pezz responde “… no desconocer no es lo mismo que no pagar” Como dato ilustrativo la deuda del saldo impago de aquellas 3 cuotas a fin de 1998 era de $ 441.058.-

A aquella nota de la Cooperativa, el ex – intendente Pezz el 04/12/98 casi resignado en una nota le decía: “…Hemos sido tolerantes aún a riesgo de incumplimiento de funcionario público por no defender como corresponde los intereses de la comunidad. En este caso, cobrar o, por lo menos, tener un plan de pago y exigir su cumplimiento….” (Punto 3 de la citada) y sigue más adelante “…el Secretario de Gobierno hace dos meses que viene tratando de lograr una reunión con el Señor Gerente para establecer y reconocer mutuamente el saldo a nuestro favor y elaborar un plan de pago, con amortizaciones mensuales o semestrales...” (Punto 6 de la citada).

Nada de eso ha pasado, los embargos de AFIP, OSECAC y las inhibiciones siguen vivitos y coleando; y para aquellos que se rasgan las vestiduras por el área industrial, la Resolución 0159/95 del MAGIC expresaba que el reconocimiento del área se haría cuando la municipalidad pueda escriturar el terreno. Lamentablemente esto es así. ¿Qué seguridad jurídica se podía dar a los inversores? Fue el mismo ex – intendente que en una nota fecha el 22/01/1996 le dice al presidente de la cooperativa “… como es de su conocimiento necesitamos resolver urgentemente la situación del área industrial para poder avanzar en su habilitación, trámite que esta demorado por falta de la escritura traslativa de dominio.”

Aquel convenio firmado el 15/12/94 a instancias del Concejo Municipal establecía que la obligación impaga era exigible, quedando expedita la vía judicial para la acción ejecutiva. La deuda no se ejecutó, el saldo esta impago hasta hoy. Lo peor que sin respaldo, más que el empeño de las palabras de honor de dirigentes cooperativistas que hoy ya no están.

Realmente cuesta imaginarse cuanto se puede hacer en nombre del bien común. Esa es la idea que impulsan muchos hoy, pensando en la subasta del próximo 7 de diciembre. Ahora, seguramente como que si fuera una nebulosa, quedan atrás desde el 2002 a la fecha muchísimas cosas, pero tal vez una sea la que simbolizaba la presión política y social del momento: la carpa frente a la municipalidad de Las Toscas. Una mezcla de dolor y bronca. Muchos y distintos fueron los motivos de los manifestantes. Pero en el fondo que todos pedían una solución a la situación del ingenio. Entre los manifestantes también estaban quienes habían autorizado los préstamos a la Cooperativa Agropecuaria Las Toscas, los asesores, los productores y por supuesto los trabajadores independientes y los nucleados en el sindicato.

Por eso hablo de promesas incumplidas. Porque en pos de un proyecto, no se devolvieron fondos públicos y tampoco importó si las autoridades municipales eran responsables por no defender los intereses comunitarios.

El bien común fue el eje central del discurso para prestar los fondos. Creo que el bien común es una moneda de dos caras: de un lado SEGURIDAD del otro PROSPERIDAD. La odisea ¿fue segura y próspera?