31 de octubre de 2007

LA LOGICA IMPLACABLE DEL TRIUNFO DE CFK

Tomamos un artículo publicado por Carlos R. Roberts de La Nación.

Pronosticar el triunfo de Cristina Kirchner era la cosa más fácil del mundo. Tan fácil, que hasta los encuestadores acertaron.

Todos los caminos conducían a su victoria, y esa falta de sorpresa se reflejó en la noche del domingo, sin duda la más apagada que siguió a una elección de presidente desde que se recuperó la democracia, en 1983.

Si tan fácil era prever su arrasadora conquista en las urnas, no se entiende bien por qué algunos pícaros se empeñaron en hacer desaparecer boletas de la oposición.

Se entiende bien, en cambio, por qué ganó ella.

Cristina ganó porque los argentinos no tienen una gran memoria histórica, pero les sobra memoria económica. Y Cristina es la continuidad de un gobierno al que los números, después de la catástrofe de hace sólo seis años, le dan bien. Muy bien.

Cristina ganó porque los cuatro hijos de Olga, una empleada doméstica, hace unos años eran desocupados y hoy los cuatro tienen trabajo. Probablemente no ganen mucho, pero tienen trabajo, y en blanco.

Ganó porque la gente, antes de votar, se lleva la mano al bolsillo. Acá, en Estados Unidos y en Turkmenistán.

Ganó porque fuera de algunos pocos centros urbanos, la palabra Skanska no remite absolutamente a nada o puede ser entendida como un sitio de Internet.

Ganó porque el país produce cada vez más soja, la soja es cada vez más requerida por el mundo y, por lo tanto, la soja se vende cada vez más cara.

Ganó porque los votos de las zonas rurales (hoy en franca prosperidad) pesaron más que los votos de la ciudad.

Cristina Kirchner se impuso holgadamente sin necesidad de ballottage porque tuvo unos extraordinarios jefes de campaña: Mauricio Macri, Lilita Carrió, Roberto Lavagna...

Cristina Kirchner arrasó gracias, en muy buena parte, a que en la provincia de Buenos Aires arrasó Daniel Scioli, quizás el dirigente del kirchnerismo menos kirchnerista del país. Los observadores apuntaron un dato muy revelador: en su primer día como gobernador electo, Scioli mencionó en dos oportunidades a Mauricio Macri, y lo hizo en términos cálidos. Además, lo llamó "Mauricio", y no agregó "que es Macri".

Cristina venció el domingo porque siempre apareció como una candidata firme, convencida de lo que quiere, bien plantada. Porque no es una improvisada y porque no dio margen a la improvisación. No debatió con ningún opositor y no concedió entrevistas en el país, salvo tres días antes de los comicios, cuando se puso enfrente de periodistas que no parecieron dispuestos a hacerle pasar un mal rato a la señora que había tenido la deferencia de elegirlos a ellos para romper el silencio. Y cuando ya ningún adversario podía (por la veda) rebatir lo que ella dijera.

* * *


Ganó, y eso es llamativo, casi sin decir qué va a hacer. Acaso no hacía falta: ella es la continuidad del cambio que puso en marcha su marido, que ya demostró qué hace y cómo lo hace.

Cristina ganó porque a un gobierno que económicamente le ha ido tan bien la gente está dispuesta a perdonarle -en esta instancia, probablemente sólo en esta instancia- los desvaríos de Guillermo Moreno, las bolsas de Felisa Miceli, los números mágicos del Indec, las valijas de los amigos de Hugo Chávez, la crisis energética que el Presidente dice que no es crisis sino aumento de la demanda, la flota de aviones Tango convertida en un delivery de los funcionarios de la Casa Rosada, la manipulación en el Consejo de la Magistratura, el festival de subsidios, la publicidad del Estado repartida por criterios de cercanía, connivencia o amistad...

Finalmente, Cristina ganó porque la gente cree que ella es la mejor candidata para este momento de este país. Poderosa razón. Poderosa elección. Poderosa presidenta.

29 de octubre de 2007

Fundamentos del Club de los Filómatas

La SOCIEDAD DE LOS FILOMATAS (amigos de las matemáticas) y FILARETES (amigos de las artes) a semejanza de las sociedades secretas de la Revolución Francesa, había sido organizada por los estudiantes de la Universidad de Vilna (Polonia) en 1817, encabezados por Tomas Zan Domeyko, cuyo lema era: fraternidad, ciencia y virtud. Una reciente biografía del sabio indica que los filómatas eran los amantes de la patria.

El CLUB DE LOS FILOMATAS reúne a amigos filómatas y filaretes del siglo XXI conformando una sociedad que lejos de ser secreta, se manifiesta apasionada en su lucha por una patria justa, libre y soberana. Los escritos están pensandos no solo para la doctrina sino para impulsar un llamado a la conciencia colectiva.

Levantamos como bandera la genial frase del compañero John William Cooke que dice: "En un país colonial, las oligarquias son dueñas de los diccionarios"

Contribuyentes




27 de octubre de 2007

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24 de octubre de 2007

LA CRISIS DEL JUSTICIALISMO

Las recientes elecciones de Córdoba y Santa Fe, importantes distritos del país, muestran la continuidad de la crisis de la política tradicional y en particular del justicialismo. Durante 24 años el peronismo dominó a la provincia de Santa Fe; y algunas de sus localidades de su interior eran bastiones peronistas inexpugnables. Estas elecciones barrieron esos espacios, y mostraron a un Partido Justicialista más debilitado ante un triunfo inaugural del socialismo que, por primera vez, accede a una gobernación. En la provincia de Córdoba, luego de un escrutinio oficial muy extraño por la demora en la información, parece que el oficialismo local ganaría por apenas un punto, la elección. Es oportuno aclarar que el justicialismo cordobés no es muy adicto al gobierno de Kirchner y manifiesta cierta independencia del gobierno central. Demás está decir, que con la cercanía de la victoria y el retraso en contar los votos, el principal opositor y candidato Luis Juez, va a hacer una presentación ante la justicia electoral, para pedir el recuento de los votos. Sin embargo, haya ganado o no la oposición, el resultado de ambas elecciones muestra a un justicialismo que ya no puede garantizar un triunfo seguro en algunas provincias grandes del país. Si a esto se le suma que la identidad peronista estará representada en más de una candidatura presidencial, en diversos aspirantes de gobernador y legisladores, tendremos una expresión del mosaico que muestra a un peronismo dividido. Siempre fue heterodoxo, pero la ausencia de un liderazgo común (el último fue Carlos Menem que duró un tiempo en esa misión), determina que el peronismo ahora marcha sin guía y sin un destino que no sea el sobrevivir para gozar con los beneficios del poder y sin proyecto. Y que constituye el núcleo principal de la crisis política; de aquella crisis que hizo eclosión en el 2001 El otro gran partido nacional es el radicalismo, pero este en una situación peor que su tradicional adversario, ha sufrido una verdadera implosión, desplegando los retazos que se incluyen en otras fuerzas políticas o en la derivación de varias candidaturas que reconocen un mismo origen en aquella legendaria fuerza política, que en su momento expresó el voto universal, obligatorio y el ascenso de las clases medias, en el camino de la consolidación del sistema democrático en nuestro país. Esta crisis está en el fondo de un gobierno nacional que nació y creció sobre la promesa de la superación; dando a entender que estamos ante un salto cualitativo de la historia y que la concertación política podrá elevarse sobre las identidades particulares que padecen el acotamiento o la negación de la representación. Pero el kirchnerismo no hubiera sido posible sin contar con la columna del peronismo tradicional; que mira al gobierno próximo con cierta aprehensión, debido a que sigue creyendo en su potencia hegemónica; cuando la pareja presidencial los invita a participar como uno más en sus propuestas de alianzas. Con esta duplicidad del gobierno respecto del peronismo y la tensión que se provoca desde el mismo como demostración de fuerza; transcurrirá la principal cuestión política en la agenda oficial venidera. Estas dos elecciones pasadas son una prueba de que el peronismo no es lo que era. (Fuente: Ricardo Rouvier)


LINEAS DE CONVIVENCIA

Recientemente vivimos como los dos principales referentes políticos de Las Toscas confluían en establecer criterios comunes para el desarrollo de las instituciones locales. Los visto y anunciado es lo que actualmente se vive en política. Es la tendencia del tiempo.

Darío Vega y Federico Pezz (h) resumen para mal de pocos y beneplácito de muchos esas tendencias políticas. Son los claros referentes por trayectoria, por ganas de hacer y por convicciones del PJ y la UCR vernáculos.

Ambos crecieron. Porque la sociedad requiere ese crecimiento; las instituciones lo reclaman desde hace tiempo. Y no es un dato menor esta confluencia ó transversalidad ó concertación plural. Repito, es la tendencia que una sociedad en movimiento reclama. Es como si un cansancio generalizado se apoderara de cada hombre o mujer social y elije a quienes les aseguren un presente y un futuro para sus hijos. Esto es así. No hay vuelta de hoja.

A cuanta entidad intermedia de Las Toscas pudiera, el electo senador por nuestro departamento ha dicho que únicamente con la mano y firma del intendente se pueden canalizar proyectos sociales que el pueda conseguir.

Las antinomias se empiezan a esfumar. Creo que es tiempo de quebrar viejos mitos, como aquel que ninguno de los pensantes de nuestra sociedad económica y política puedan reunirse los de una y otra línea política. Cada uno defiende sus ideales pero coloca por encima de ellos el bien común. No creo que alguien pueda pensar que los triunfos o los buenos resultados benefician a alguno en particular.

Muchachos, el General Perón ha dicho que solo las organizaciones vencen al tiempo. Las obras quedan para la posteridad. No quedan los que la hicieron o gestionaron. Quien piensa atribuírselas, seguramente no será recordado como un “hacedor”. Veamos, propongo hacer un ejercicio de memoria: ¿la iluminación del campo de fútbol del Tiro Federal, alguien se acuerda quienes y como la hicieron? ¿Saben quienes y como se hicieron los aportes para el primer tinglado que cubría el patio de la Escuela 468? ¿Saben porque surgió el llamado Club Azul? Y ¿Saben porque no sobrevivió a los tiempos? Las obras hechas con convicciones de futuro y no con criterios mezquinos son las que perduran. Pero también, a los que hicieron el aporte, poco les importó que sean reconocidos.

Me parece oportuno reafirmar estas líneas con dichos del ex – presidente Alfonsín El autoritarismo, la intolerancia, la violencia, la compartimentación de la sociedad, la concepción del orden como imposición y del conflicto como perturbación antinatural del orden, la falta de disposición para escuchar al otro, para dialogar y llegar a compromisos, son maneras de ser y de pensar que deben ser erradicadas de la política argentina.


Hay que evitar los compartimentos estancos que, en mayor o menor medida, se conciben a sí mismos como encarnación del todo nacional, con exclusión de los demás. Así no se construye una democracia y ni siquiera una patria común, sino una conflictiva yuxtaposición de una patria y una anti-patria; una nación y una anti-nación.

Aprendimos la importancia del diálogo y el compromiso, desde 1983 a la fecha, cada vez que se trató de garantizar el pacto de convivencia frente a crisis graves o amenazas regresivas. Ahora, existe la oportunidad —y la necesidad— de hacerlo para avanzar hacia una república democrática sin menoscabos.

Las instituciones se agotan en el tiempo sino se las protege y esta protección se da en la vida misma, con la participación de todos. Deben ser pluralistas, sobre todo aquellas que por objetivos y definiciones propias pueden convocar a cientos, miles de personas. De lo contrario encontraran resistencia a ideas innovadoras, a proyectos comunitarios y al final, antes del ocaso el descreimiento.