una mirada inquieta sobre la figura de mauricio
Hace 31 minutos
“En un país colonial, las dictaduras son dueñas de los diccionarios” - John W.Cooke
"Con todo respeto a la honorabilidad de Ricardo Alfonsín, si se arma una polaridad entre la continuidad de este proceso kirchnerista, por ejemplo con Cristina candidata, y con Alfonsín-Binner por el otro, creo que no hay dudas hacia donde se va volcar el voto mayoritario. Alfonsín remite, en el imaginario colectivo, a la hiperinflación de su padre, y todavía más fresco, a la caída de la Alianza con De la Rúa. Y Binner, por su parte, está mostrando una gestión pobre, por debajo de las expectativas que generó."Nos vemos,
“Vamos a ganar, el radicalismo va a ganar en primer vuelta y después en segunda vuelta, nunca dije yo, sino el radicalismo” “Estoy seguro que el Acuerdo Cívico va a ganar, pero hasta que no se abran las urnas no sabemos”. Usted, ¿lo entiende? Lo dejo a tu criterio (Jelinek dixit)

Alberto Abad, Eduardo Amadeo, Lisandro Barry, Javier González Fraga, Alieto Guadagni, Marcelo Kohan, Gerardo Otero, Aldo Pignanelli, Jorge Sarghini y Jorge Todesca.
El terror de Estado que instaló el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional no sólo fue un cambio abrupto en el modelo económico político y social de nuestro país, sino que atravesó el sentir y el hacer de la sociedad toda. La irracionalidad del terrorismo de Estado generó desde una profunda impotencia hasta una suerte de silencio cómplice en ámbitos del poder económico y la jerarquía eclesiástica, que se extendió en franjas de la sociedad civil. Esta claudicación ética hizo a muchos refugiarse en sus labores privadas y en el “seguro” resguardo de la vida en familia. Los medios de comunicación fueron un soporte inestimable que sirvieron al régimen más sangriento de la historia contemporánea de la Argentina para negar el genocidio y disfrazar de enfrentamientos la cacería y captura de miles de jóvenes que formaron parte del activismo amplio del emergente movimiento transformador de la década de los ’70.
El anuncio de la presidenta Cristina Fernández de declarar la producción del papel para diarios de interés público desató reacciones en propios y ajenos. Algunos actores resaltaron su importancia, como buena parte de los diarios locales y regionales; y otros advirtieron sobre su “peligro”, tal como lo calificó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

El Congreso enfrentará hoy una jornada clave que comenzará por la tarde, desde las 17, cuando se inicie el debate sobre las retenciones al campo en las comisiones de Agricultura y Ganadería, y de Economía, en la Sala Nº 1 del segundo piso del Edificio Anexo de Diputados. Hugo Biolcati, adelantó que junto con ruralistas tiene previsto movilizarse hacia el Congreso para presenciar la reunión de comisiones que se llevará adelante para tratar el tema retenciones.
En los últimos 200 años el capitalismo muestra una aceleración en su expansión. En cada etapa de desarrollo, una nación “juega el papel de líder”, Gran Bretaña en el período 1800-1914 y Estados Unidos desde 1945. En cada período, un reducido grupo de países se acerca al país líder: Alemania, Estados Unidos, Suecia, Dinamarca y Japón en la etapa 1800-1914 y Corea, Taiwán, Hong Kong, Singapur y China desde 1945 al presente. También se podría agregar en esta segunda etapa a Canadá, Australia, Tailandia, Indonesia y Malasia. Los rasgos comunes para todos los países que lograron acercarse al país líder de cada etapa, o superarlo, fueron la generación de ventajas competitivas dinámicas sustentadas en la educación y el cambio tecnológico. Dicho cambio fue un proceso endógeno y no una “importación” de otra nación, se basó en copiar, adoptar, innovar y difundir a toda la sociedad esos conocimientos.
La verdad, leer a Claudia Rucci decir Hablar de Kirchner es hablar como De la Rúa o a Duhalde (Tach) expresar Kirchner se desvió del PJ como Menem en los 90 genera -al menos a mi- desconcierto porque parece que vivieron todos estos años dentro de un termo. O mejor aún, en un proceso de hibernación como el del personaje de avatar.Creo que va a ganar Kirchner, y me alegra. No es un líder, es cierto, pero tal vez los líderes ya no sean necesarios y no haga falta delegar lo que debemos asumir nosotros mismos. No nos convoca la euforia ¿no guardamos, acaso, triste memoria de los que generaron semejante alteración?Nos vemos, buen domingo.
Carece de la cuota de locura a la que la política nos tenia acostumbrados, quizá ese mal ya no tiene vigencia en nuestra sociedad. No nos halaga con excesivas promesas, señal que ya no nos compran con caricias falsas.
Tiene todos los defectos y las virtudes que distinguen a los hombres en la etapa de la madurez. Es un primus inter pares, un hombre igual que nosotros que no se siente elegido por los dioses, justo para una sociedad que ha abandonado el sueño del salvador providencial.
Y además es hincha de Rácing, acostumbrado al sacrificio pero también al milagro como fruto del esfuerzo colectivo.
A veces pensamos que necesitamos un San Jorge para matar al dragón, resulta que esta vez, en cambio, lo debemos lograr entre todos. Estamos como en Francia, donde Chirac reunió su fortaleza para enfrentar al terror que para ellos se llamaba Le Pen. Nosotros tenemos que terminar con Menem (N.R. y las viudas de Menem) y para ello, la sociedad ha elegido la sobriedad y la madurez de un candidato reflexivo, capaz, por otra parte, de mantener los aciertos de la actual transición, que no fueron pocos.
Va a ganar Kirchner, porque frente al fundamentalismo de los extremos la sociedad ha decidido transitar la cordura del centro. Contrariamente a lo que pronostican los agoreros de siempre, el suyo no va a ser un gobierno débil, porque se asienta en una sociedad cada día más fuerte.
Yo voy a votarlo, no creo que sea posible arreglar todo en poco tiempo, pero estoy seguro que vamos mejorando lentamente. Hoy, sin duda, Kirchner es la mejor apuesta a la cordura.
por Alberto EismanNos vemos,Recuerdo siempre con cariño el pasaje de las Florecillas de S. Francisco en el cual el santo de Asís desafía al Hermano León para que defina lo que es la perfecta y más profunda alegría. En esa historia, el hermano le expuso al santo diferentes escenarios que intentaban definir lo que teóricamente sería ese estado ideal de perfecta alegría. Los que conocen la historia se acordarán de su chocante final, a los que no la conozcan prefiero no hacerles una versión recalentada y les invito encarecidamente a que le pregunten al omnisciente Google y la lean por Internet. Pues bien, en este post quería compartir con los lectores del blog uno de esos momentos privilegiados de iluminación espiritual que me dan a entender dónde se esconde de verdad la perfecta alegría.
Ya que durante la semana uno pasa sentado más tiempo del que le gustaría y eso todos sabemos que no es bueno para la salud, tengo la costumbre de hacer una buena caminata durante el fin de semana. Era un sábado, volvía de hacer una de mis rutas entre casas, campos de cultivos y pequeños arroyos. Estaba ya casi para concluir mi periplo cuando oigo detrás de mí una voz de mujer que va cantando y que, entre estrofa y estrofa, va saludando a los viandantes que se encuentra. A decir verdad, llevaba mucho tiempo sin oír a nadie cantar con tal afán y alegría. Seguí caminando y, como la voz todavía estaba detrás de mí, me puse a pensar qué aspecto tendría la parienta. En los pocos segundos que tuve, dejé volar mi imaginación, hasta el momento en el que dejé que esa mujer, que caminaba a buen ritmo, me adelantara.Cuál no sería mi sorpresa cuando puedo ver claramente que la mujer en cuestión no tiene orejas, ni nariz, ni labios… Sin duda alguna es una de las miles de víctimas del infame Ejército de Resistencia del Señor, un grupo que sembró el terror en toda esta región del Norte de Uganda hasta hace pocos años. A falta de un programa político, parecía como si este grupo se regodeara de manera especial en causar el mayor dolor posible a los pobres desgraciados que se encontraban en su camino. Hoy día, un vasto número de personas terriblemente mutiladas han continuado sus vidas con esas discapacidades inducidas, después de haber caído en las manos de estos temibles y sanguinarios elementos.
Quizás ella no lo supiera, pero el mensaje que me dio esa mujer con su alegría de vivir y con su vitalidad no lo puedo describir en pocas palabras. Esta persona sin comerlo ni beberlo ha pagado en sus propias carnes por la locura de la violencia, ella más que nadie tendría razones miles para deprimirse, para venirse abajo, para colgarse del árbol más próximo o encerrarse de por vida fuera de las miradas inquisitivas e incluso burlonas de su entorno. Su aspecto casi fantasmagórico bien podría contribuir a que fuera una nueva “leprosa” estigmatizada cuyo contacto evitan todas las personas de bien y cuya fama sirve perfectamente para atemorizar a niños díscolos y traviesos. Después de todo, ¿qué papel podría tener este ser deformado en una sociedad que valora tanto la apariencia, la sensualidad de formas y de proporciones 90-60-90 o el glamour de los “cuerpos danone”? Pues sí, tendría muchísimas razones para vivir como una infeliz una vida triste y amargada pero mira por dónde que en vez de auto-compadecerse, su voz y su alegría dan testimonio de que la violencia y el odio habrán deformado su cuerpo, pero no han podido doblar o someter su espíritu. Aunque haya perdido algunos de sus miembros en el intento, ese odio ciego no le ha podido arrebatar lo más importante: su autoestima y sus ganas de vivir.
Menuda lección para un mundo “civilizado” en el que nos va tan de miedo: a pesar de las dificultades económicas y laborales existentes ahora y asociadas a la crisis, hay que reconocer que en general nos va muy bien. Hay una sanidad pública, más acceso a servicios, hay un cierto bienestar, un subsidio de desempleo, se vive mucho mejor que hace 30 años, hay democracia y una razonable libertad para decir lo que se quiera sin que nadie te parta la cara por ello… y sin embargo cada vez que voy a Europa me encuentro a la gente más deprimida, más amargada y con un espíritu cada vez menos combativo. Es un misterio para mí: parece como si el bienestar material que nos rodea nos hiciera más vulnerables psicológica o socialmente y, cuanto más privilegiadas y consentidas están las nuevas generaciones con mejores avances sociales y técnicos, menos preparadas están para afrontar la frustración, la adversidad o los problemas vitales de cada día. Ante esa incapacidad e inmadurez psicológica, sigo encontrando en África ejemplos únicos de coraje y de vitalismo que me ayudan a fortalecer mi espíritu, a crecerme y reconocer las muchas cosas que tengo y que la mayoría de los casos apenas valoro.
Para mí, esta mujer anónima que me encontré aquel día en un polvoriento camino del África profunda es el símbolo por excelencia de una lucha – total, encarnizada y a calzón quitado – contra la desesperanza, la no-vida y los peores elementos adversos, es sin duda la victoria del bien sobre el mal y un ejemplo de la sublime superación a la que puede llegar la naturaleza humana.




−Apuntan (los programas de incentivos a la producción) a consolidar un crecimiento. Pero un crecimiento con desarrollo transformador, acumulación de capital, conocimiento, y capacidades para nuestros trabajadores. Estos programas buscan aprovechar este contexto internacional que nos es muy favorable. Nosotros pudimos atravesar la crisis del mundo desarrollado en forma privilegiada por el trabajo que hicimos desde el 2003 hasta la fecha.
−Néstor (sobre la normalización en el mercado internacional de crédito) no generó la deuda ni declaró el default. Hizo una reestructuración de la deuda con una quita del 75% para que pueda pagarse sin sacrificar el crecimiento ni los puestos de trabajo. Era necesario reabrir el canje para normalizar la deuda. Dejando a los fondos buitre arrinconados en su estrategia de carroña. Ahora, la Argentina verá el momento y la necesidad en la que quiera tomar deuda, o no. No regularizamos la deuda para salir a pedir más. Un Estado que se endeuda termina en la dependencia, bajo todo punto de vista. Primero de los que te prestan y después de los que quieren decirte qué hacer, como el FMI. Esto, además, abre oportunidades al sector privado de poder acceder a los mercados internacionales, pero no lo hacemos presionados por fondos. El superávit financiero se recuperó en junio, tenemos una recaudación récord y crecemos al 10%. Comprometimos $18 mil millones para favorecer a los 14 millones de argentinos que más lo necesitan. Lo hicimos con recursos genuinos. Es una redistribución de esa riqueza.
−El tipo de cambio no puede ser el único factor que se utilice para medir la competitividad. El tipo de cambio en la Argentina es perfectamente competitivo y lo muestran todas las series históricas. Ya sean de tipo de cambio multilateral o medido contra el dólar o el real. Analicemos las otras variables que hacen a la competitividad sistémica, es decir la que tiene la industria a partir de las políticas de gobierno. La inversión publica pasó del 0.7% del PBI y ahora es del 4,2%. Esto favorece la competitividad industrial porque permite un abaratamiento gradual de los costos, tanto en transporte como en energía. La energía tiene un costo para el industrial de entre un 30 y un 40% más barato comparado con el resto de América Latina. Tenemos una visión integral sobre la importancia de tener inversión pública para hacer competitiva a la industria.
−Los salarios no pueden ser un elemento de anticompetitividad. La Argentina tiene un participación de las exportaciones en la industria y en los servicios esenciales del 20 al 25 %, el 75% restante se dirige al mercado interno. Las buenas remuneraciones no solo mejoran la distribución del ingreso. Son pocos aquellos sectores que exportan el 90 o 95% de los productos. E incluso en esos casos, se trata de sectores donde la agregación de valor y de trabajo no es a la que aspiramos para darle la calidad de vida que queremos a 40 millones de argentinos. El salario es un componente que retroalimenta un mercado interno y que, por escala, te hace más competitivo.
−Los derechos de exportación son una de las herramientas de política económica que hacen eje en nuestro modelo nacional y popular con inclusión de producción y trabajo, porque desacopla el precio internacional al precio del mercado interno. Somos un país que come lo que exporta. Tenemos la suerte que somos 40 millones de argentinos y producimos alimentos para 400 millones.
−Las retenciones son diferenciales a lo largo de la cadena de valor. Un derecho de exportación mayor a aquel que exporta el producto sin agregación de valor. Por eso no me gusta llamarlo “retención”, sino “derecho”. Es el derecho de exportar algo que usó tierra, agua y recursos naturales que son renovables y pertenecen a todos los argentinos. Existe un retorno por la calidad del trabajo que generás y, además, para un segmento de exportación mucho menos volátil, no tan vinculado a los ciclos como puede resultar con los productos que son commodities. Tomemos el caso de la soja y el maíz, si este producto en lugar de exportarse, como hay que pagar ese impuesto, se destina a un criadero de cerdos pasa de generar un puesto de trabajo cada 200 hectáreas a 16 puestos. Si ese criadero termina en un producto que vaya a la mesa crea 24, es decir de 1 a 24. Los recursos naturales son del país y la presidente gobierna para todos los argentinos.
−No, (ante la presión de los capitales concentrados del agro por la quita de retenciones al trigo) de ninguna manera. El gobierno implementó la aplicación de compensaciones, es decir, se cobra el derecho de exportación para trigo y maíz, y según lo escuche al ministro Domínguez, en 30 días comienza la devolución de parte del derecho a la exportación teniendo en cuenta el tamaño de producción de los involucrados. Es devolución con dinero del Estado. No implica sacar el derecho de exportación.
−Un sector agroalimentario que agrega valor requiere de una industria de bienes de capital que fabrique esas máquinas para que la industria agroalimentaria argentina exporte productos de primer nivel. Por ejemplo, Italia se especializó en empaquetadoras, los Estados Unidos tiene las mejores maquinas para el procesamiento de la agricultura. Es la simbiosis y la sinergia de un sistema productivo integrado donde a la competitividad natural primaria se le va agregando valor y se genera una interacción (sobre el proceso de desarrollo de la agroindustria)
−Creo que es importante (la agroindustria) en este contexto internacional, pero no somos un gobierno de una apuesta sino de todas. Los coreanos empezaron copiando productos de los japoneses, y luego se transformaron, a través de esa industria electrónica, no solamente en proveedores de productos finales sino también de partes de electrónica, que exportan y de maquinarias para producir esas partes. Esto se llama “tecnological lader”, es como la tecnología va abriendo a nuevos sectores. Es muy difícil pensar en jugar un rol en el mundo que nos permita generar valor y tener los salarios que el pueblo argentino merece sino se tiene un aparato productivo entero, eficiente, interrelacionado y con una buena infraestructura. Eso es desarrollo, eso es transformar. Crecer por crecer, no.
−No hay gobierno que haya dado más seguridad jurídica en el verdadero sentido de la palabra. Dimos estabilidad macroeconómica y jamás aceptamos imposiciones que nos hicieran abrir la economía en forma ingenua.
−No sé qué reclama (Lorenzetti). Este es un gobierno que como ningún otro ha defendido la industria. La Argentina muestra indicadores de rentabilidad muy buenos. Mientras que el promedio por capital invertido en los ’90 era el 6% en el 2010 hay un nivel de retorno del 10%. Esto lo vemos con lo que recaudamos por el impuesto a las ganancias. Estamos contentos con que ganen, pero este es un gobierno de un Estado presente, y esto implica que el gobierno decide como direccionar la política para generar una distribución del ingreso equitativo, para que haya igualdad de oportunidades.
38% de intención de voto, con más de 20 puntos de ventaja sobre el adversario más próximo.
Dice Carrió en su carta de ruptura que a Kirchner lo vencerá el futuro y no el pasado; pero el futuro se construye sobre los cimientos del pasado, repasando y sosteniendo lo que se ha hecho bien, mejorando lo perfectible y descartando las cosas que no produjeron buenos resultados.
Con sus dichos sobre la potestad del Ejecutivo Nacional para manejar la tasa de los derechos de exportaciones, parece haber corrido el telón y ahora todos -más los que se quieren sacar fotos con él- se acordaron de los beneficios de la segmentación de las retenciones.
Los bancos privados el año pasado registraron ganancias por $ 6.109 millones, 79% más que en 2008, con lo que durante el período 2004-2009 acumulan un resultado positivo de 15.541 millones de pesos. Pero las ganancias de los bancos no tienen correspondencia con el rol que deberían cumplir, es decir, el de ser intermediarios financieros que reciben los excedentes de las empresas y los vuelcan en préstamos productivos para motorizar la generación de empleo.
El psiquiatra y psicoanalista francés Jacques Lacan sostenía que el ser humano se estructura en la mirada del otro. Para la salud de los bancos, “la mirada de los otros” o más precisamente la confianza del público en la institución en la que deposita sus ahorros resulta más relevante que la real fortaleza o debilidad de ésta. Un banco sin problemas puede ser objeto de una corrida fulminante si un rumor infundado sobre su debilidad prende entre los depositantes. Por el contrario, un banco con serias dificultades objetivas puede seguir funcionando durante mucho tiempo si la percepción del público es que la entidad no enfrenta problemas.

El objetivo de recuperar una burguesía nacional dinámica, que debería ser parte importante en el desarrollo de un modelo productivo expansivo, no se determina por la voluntad política de un gobierno. Es un proceso histórico social complejo y contradictorio no exento de controversias. Al comienzo de su gestión, Néstor Kirchner planteó la idea de consolidar una burguesía nacional. Supuso que esa tarea la podría resolver con el traspaso de grandes empresas extranjerizadas a manos locales y generando condiciones macroeconómicas para obtener ganancias abultadas. El recorrido de estos años revela que el kirchnerismo no ha tenido el éxito esperado, resultado que en parte se explica por el comportamiento histórico de las elites pero también por la extraordinaria transformación socio productiva de las décadas pasadas. Estos dos componentes permiten brindar respuestas a que la tasa de inversión ha sido alta en términos históricos pero no ha tenido la intensidad prevista ante un proceso de muy elevado crecimiento del Producto. No ha provocado la adhesión a ese proyecto del establishment, como se evidencia en la resistencia de variados sectores del empresariado. Ni ha detenido la extraordinaria fuga de capitales que en cuatro años se está acercando a los 50 mil millones de dólares en el rubro “formación de activos externos de residentes locales”, según el relevamiento del Banco Central.Es que la montaña de dólares que está ingresando al país por la cosecha de soja, está diluyéndose tanto por los privados que compran dólares y los sacan del circuito financiero, como por las empresas extranjeras que optan por el giro de sus ganancias a sus sedes centrales, en lugar de reinvertirlas en las actividades que desarrollan aquí, y que son justamente, las que le permiten obtener tan abultados balances positivos.