Me dirijo a los compañeros trabajadores, a los compañeros de blogs, a los amigos, para expresarles en un abrazo solidario, mi afecto y admiración, en esta jornada dedicada a todos los trabajadores de la patria y en especial a los de mi ciudad.La República vive momentos muy difíciles. La presidente de todos los argentinos ha reclamado lealtad y militancia en defensa de una proyecto de país nacional y popular, de inclusión, que no sea sectario ni excluyente. En estos días en que la oligarquía que dejara al país hundido en sus miserias en el 2001, sigue golpeando las puertas de los cuarteles mediáticos, debemos entramar los esfuerzos para celebrar con justicia todos los 1º de Mayo por venir.
Ser peronista es ser solidario. En los tiempos que vivimos, ser peronista es un deber, para preservar nuestra doctrina e ideología. Para construir un futuro promisorio para nuestra posteridad en libertad y con orgullo. El peronismo, síntesis categórica de la expresión de la clase trabajadora y del capital nacional, no se aprende ni se proclama, se comprende y se siente. Por eso es convicción y es fe. Es trabajo, es sacrificio y es amor, amor al prójimo, es la fe popular hecha partido en torno a una causa de esperanza.
A los trabajadores que con imaginación y valentía desde sus puestos de trabajo, saben ser innovadores y protagonistas progresistas del desarrollo que la comunidad necesita. A los trabajadores que saben hablar sin temores en cada acto el lenguaje de las realizaciones sin pausa, sean buenos o malos los tiempos. A los trabajadores que desde donde los toca ser partícipes, saben brindar todo de si, apoyando lo positivo y con coraje ganarse la satisfacción de poder con ello ser orgullosos integrantes de la comunidad. A los trabajadores que saben distinguir diariamente lo que hay que hacer y apoyar por necesitarlo todos, rechazando la otra mentalidad: la que frena el andar de la comunidad hacia su progreso. A todos ellos les expreso que trabajemos por imponer la justicia, basada en el respeto, en el principio de igualdad de los derechos. Trabajemos por la conquista de un futuro mejor, basado en el amor y no en el odio, en que se anhele construir y no destruir y que, por sobre todas las cosas, restituya a los hombres y a los pueblos el derecho inalienable de libertades y soberanías.
En este 1º de Mayo, rindo mi homenaje a todos los trabajadores de mi ciudad y de la Patria, merecedores de un gracias enorme, por lo que han sabido dar en todo este tiempo.
Los abrazo con el corazón.
Claudio, el Filómata

































